BUENO CHICAS YA ACTUALICÉ, DIJE QUE ACTUALIZARÍA HOY PERO ME PASÉ TODO EL DIA FUERA DE CASA(EN UN PLATÓ DE TV JEJE) ESPERO QUE OS GUSTE, AUNQUE AUN SOLO ES EL COMIENZO... MUCHOS BESOS Y MUCHAS GRACIAS POR VUESTROS COMENTARIOS!=)
Capitulo 3: EDWARD: MI REGRESO A ESPAÑA
POV EDWARD
Me gustaba mucho España, había vivido allí un tiempo y era un país muy alegre y con muy buen clima, aunque claro siempre echaba de menos mi ciudad, Londres. El tiempo que estuve en España hice muy buenos amigos, esa era la razón por la que viajaba hoy hacia allí, la boda de uno de ellos.
Me encontraba en Heathrow, uno de los aeropuertos londinenses, durante más de 1 hora. Me acababan de confirmar que el vuelo se retrasaría a causa del mal tiempo que hacía últimamente en Londres.
Era extraño, porque estábamos a mediados de junio, y este tiempo en esta época de año... Aunque sí es cierto que las lluvias no dejaban de cesar en Londres, pero eso era algo normal durante todo el año..., solo que esta vez era algo peor, unas lluvias muy fuertes, un viento que te cortaba la cara y de vez en cuando, relámpagos y truenos... Solo esperaba que en España hiciera ese hermoso sol que recuerdo de la última vez que fui…
Al cabo de una hora más, las 15:50 h. cuando mire mi reloj, estaba sentado en uno de los bancos del aeropuerto esperando cuando mi vuelo sonó en los altavoces: "Vuelo destino Madrid, España, puerta 5"_ ¡Por fin! ¡Al fin se reanudaron las líneas!_ dije con alivio.
Me fui hasta la puerta 5 y esperé hasta que la abrieron, pudiendo así al fin pasar y sentarme en el asiento que me correspondía. Me fijé en la ventanilla y seguía haciendo mal tiempo, seguía lloviendo y hacía viento, pero no era tan fuerte como hacía escasa pasadas 2 horas. Apagué mi móvil y me recosté en el asiento, me esperaban unas 2 horas de vuelo…
No me acuerdo en que momento me quede dormido, había tenido un día muy ajetreado, de acá para allá, haciendo las maletas y recogiendo todo para no volver a mi apartamento hasta pasadas 3 semanas, tiempo que me quedaría en España.
Pero entonces algo me despertó, era una voz aguda, la de una chica, entonces abrí mis ojos con dificultad debido a la luz que se filtraba por la ventanilla y giré mi cabeza para ver quién me despertaba.
- Disculpe señor, pero en breves momentos llegaremos a Madrid_ me dijo una chica alta y morena, la azafata_ ¿Quiere tomar algo antes de aterrizar?
-...mm… No, no, no se moleste señorita, gracias de todas formas_ le contesté con voz pastosa debido al sueño.
Me incorporé de mi asiento para sentarme correctamente, miré mi reloj y eran las 17:45 h. Estaba deseando bajar del avión, llevábamos ya un par de horas de vuelo, y aunque no me había percatado porque estaba dormido, tenía la necesidad de bajarme, estirarme y fumarme un cigarrillo.
Cogí el único bolso que llevaba a mano, el del portátil, y baje del avión. Pase a por mis maletas y enseguida estuve fuera del aeropuerto de Madrid, Barajas. Ahí es cuando aproveché a fumarme el cigarrillo deseado, antes de preguntar por conseguir un coche alquilado durante mi estancia en este país.
- Disculpe, me gustaría alquilar un coche durante el tiempo de 3 semanas, si puede ser posible_ pregunté a la dependienta, una señora algo ya mayor.
-Claro caballero, pase por aquí yle enseño los modelos de coches que quedan libres_ me dijo la mujer muy educadamente_En este mes de junio, ya sabes... mucha gente viene a coger un coche durante sus días libres y el numero es limitado... Pero veamos a ver que hay.
- No hace falta que sea uno de último modelo, con algo normalito me apaño.
La dependienta sacó un folleto donde había varios modelos de coches: Opel, Citroën, Volvo, Mercedes… Todos ellos tenían una crucecita roja. Hasta que llegó a una página donde parecía que era la de los coches libres.
- Mira: éste podría servirte_ era un Volvo C30 plateado, ni muy grande ni muy pequeño, pero he de decir que muy bonito.
- ¡Sí, éste es perfecto! ¿Cuánto sería lo que he de pagarte?
- Mmm has dicho que lo quieres para 3 semanas, ¿verdad?_ me preguntó mirando la pantalla de su ordenador.
- Sí, 3 semanas será el tiempo que me quede_ afirmé.
- Pues... Espera un momentito que ponga tus datos y ahora mismo te digo la cantidad.
- De acuerdo_ contesté.
Tras darle mis datos: nombre, teléfono y correo; y haber pagado un anticipo de la cantidad que me costaba el alquiler del coche, me quedé esperando a la dependienta que fue en busca de las llaves de mi nuevo auto.
- Aquí están, toda tuyas_ me dijo sonriendo.
- Muchas gracias_ contesté devolviéndole la sonrisa.
- Jeje, gracias a ti. Ahora espérese en la sala próxima a ésta a que le llamen para avisarle de que su coche ya está listo.
No tuve que esperar mucho hasta que un señor muy amable llegó con las llaves y me pidió que le siguiera hasta el lugar donde se encontraba el coche. Y allí estaba, aquel coche que en verdad, me había enamorado un poco. Me dispuse a cogerlas y me adentré en él. Era amplio, parecía más pequeño desde fuera pero en realidad era amplio y cómodo, me gustaba. Me despedí del señor nuevamente dando las gracias y arranqué el coche.
Puse el GPS para saber llegar al pueblo al cual me dirigía. Durante el trayecto me fijé en el caliente sol que recordaba la última vez que visité el país, y del que tanta falta me hacía ya después de tanto clima húmedo londinense...
Me traían muy buenos recuerdos todo lo que iba viendo mientras conducía por las calles madrileñas. Mis noches de borracheras con mis amigos en los pubs que más frecuentábamos, aquellas hermosas mujeres que conocí… Todo el tiempo que pasé el año pasado viviendo aquí en España fue genial.
Me adentré en la autopista que me dirigía a mi destino; y al cabo de 45 min después, ya estaba casi a la entrada del pueblo cuando mi coche empezó a hacer un ruido extraño que acabó dejándome parado en medio de la estrecha carretera _ Shit! ¿Por qué ahora? Si ya estaba casi llegando!_ exclamé con rabia_ Con lo buen coche que parecía y se me tiene que estropear ahora! Pondré una reclamación…
Mire hacia los lados de la carretera para ver si algún coche venía. Pero nada. Este sitio debía estar lejos del pueblo ya que parecía que no se veía ninguna casa por aquí cerca. Lo único que podía divisar al otro lado de la carretera eran pinos y arboles de hoja perenne que en conjunto formaban un pequeño bosque, del cual salía un caminito de piedras.
Pensé que éste podría conducirme a alguna casa o a alguien que me pudiera ayudar. Por lo que crucé la carretera hasta llegar al sendero que daba comienzo al camino y lo seguí. Pero para mi sorpresa ese camino me llevo a un lugar que ni en los cuentos existe. Era algo maravilloso:Todo era verde, cientos de árboles que parecían tocar el cielo con sus copas me rodeaban. Arbustos por los cuales miles de mariposas de infinitos colores revoloteaban a su alrededor, y se podía oír de fondo cómo débilmente el agua de un lago chocaba al tocar la orilla. A esto se le unía también el canto de los diversos pajarillos que sobrevolaban este hermoso bosque…Aire puro entraba por mis pulmones, haciéndome gozar de una atmósfera fresca y suave…
De repente me di cuenta que alguien también estaba presente en este mismo lugar. Parecía una chica, por la forma de su cuerpo. Estaba sentada en una de las muchas rocas que rodeaban el pequeño lago_ ¿Qué haría una chica sola en un lugar como este?_ me pregunté. Me acerqué a ella poco a poco y la toqué el hombro…
La chica se sobresaltó y yo comencé a hablarle para tranquilizarla. Ella se dio la vuelta y me topé con unos hermosos ojos color chocolate que pertenecían a una mujer muy guapa y bastante atractiva… Su delgada cintura la hacía poseer unas curvas que se podían observar a través de una fina camiseta de hombritos. Yese pelo color café… largo y esbelto… se veía tan sexy al vuelo con el leve viento…Mevolvían loco las mujeres así!... ¡Céntrate Edward, estas buscando ayuda!
Menos mal que la encontré en aquel lugar… La expliqué lo ocurrido con mi coche y ella enseguida se ofreció a ayudarme, llevándome hasta su casa, que quedaba bastante cerquita del pequeño bosque, para coger su coche y llevarme a un taller de mecánica; pudiendo así poder arreglar mi incidente. Ella parecía simpática y muy amable… Y yo no dejaba de sonreírla, algo que parecía hacerla deslumbrar… Me gustaba, y seguramente me la volvería a encontrar para… bueno... ya me encargaría yo de encontrarla; este pueblo al fin y al cabo no era grande…
