BELLA
Durante todo el recorrido de vuelta a mi casa no paraba de pensar en ese chico que acababa de conocer escasa media hora… Parecía tan educado y simpático… Nunca nadie antes me había tratado con esa amabilidad y de repente me entraron unas ganas enormes de volver a verlo pronto.- ¡Bella, por favor! ¡Qué estás pensando!- me dije a mi misma. No podía ni debía engancharme ahora a un chico teniendo tan reciente mi separación con Mike, y más aún habiéndolo conocido en tan poco tiempo… ¿Él sería como Mike?... no, no lo creo, él no parece así… Pero, ¿y si tiene novia? Él es muy atractivo y su acto de ser tan considerado atraería a cualquier mujer… más hermosa y con mejor tipo que yo, de seguro… Yo no tenía nada que hacer compitiendo junto con una mujer de tales características, ya que yo… bueno… era delgadita, menuda, de pecho nada llamativo y belleza poco deslumbrante… o por lo menos así me consideraba yo. Edward nunca se fijaría en mí… De repente una tristeza invadió mi cuerpo. Quería volver a verle, conocerle, saber cosas sobre él… pero eso quedaba muy lejos de mí… era muy improbable que le volviese a ver, y no sabía cuando se iría, muy pronto de seguro… De nuevo, otra ola de tristeza se apoderó de mí…
Al llegar a casa tras 5 minutos después, estacioné mi coche en el garaje. Miré el reloj y eran las 20.25. Aún no había llegado mi familia del trabajo por lo que saqué las llaves de mi bolsillo trasero del pantalón y las introduje en la cerradura de la puerta principal.
Al entrar, como siempre, dejé las llaves en la mesita de entrada y me dirigí hacia la cocina a beber un vaso de agua. Entre el calor en esta época del año y el no parar de pensar en todo, me entró sed.
Pero al entrar, me asusté y pegué un grito, ya que me topé con alguien que hizo que volviese a la realidad y dejase mis pensamientos aparte. Era mi hermana mayor Rosalie, que al parecer estaba preparando la cena, pero no esperaba encontrármela aquí tan pronto.
- Bella cariño ¿tan fea soy? jeje ni aunque hubieras visto a un monstruo_ me dijo mi hermana.
- ...ehh, no no, jeje es que estaba… estaba sumida en mis pensamientos…y me asustaste, no pensaba encontrarte aquí tan pronto.
- En tus pensamientos ¿ehh? Ai Bella, ¿en qué estarás pensando ya? jeje. Pues es que hoy he ido a una pasarela de moda para ver algunos modelos de vestidos. Ya sabes, para inspirarnos en los diseños de la nueva colección que vamos a realizar, y la verdad ya tengo varias ideas en la cabeza. Salimos pronto de la pasarela y por eso ya estoy aquí._ Ross era diseñadora. De siempre le gusto la moda y ahora trabaja en una boutique diseñando vestidos.
- Ahh, vale, me alegro que te haya ido bien el día_ le contesté sin mucho afán.
- ¿Y tú?¿ qué tal el día de hoy? ¿Hoy tocaba trabajo no?
- Eh… sí sí, hoy tocaba la tienda de objetos antiguos_ Me encontraba estudiando el último curso de la carrera de derecho, siempre me había gustado el tema de las leyes. Pero durante mis años de carrera había combinado el estudio con el trabajo, ya que quería ir ganándome algún dinero para mi futuro viaje a Los Ángeles, donde me gustaría pasar un tiempo para perfeccionar mi inglés y por lo tanto, perfeccionar mi carrera, ya que, ¿quién sabe? quizás allí encuentre más suerte para trabajar como abogada… y más ahora que ya no estaba Michael para prohibirme mi propósito, pues un día se lo comenté y se puso muy furioso negándose a dejarme ir…
FLASHBACK 8 meses antes…
- Mike… _ no sabía cómo decírselo… qué palabras utilizar para lo hacerle enfadar… Él estaba, como siempre, sentado en el sofá de casa, con su cerveza y su cigarrillo en la mano…
- ¿Qué quieres? ¿Es muy importante? Quiero ver el fútbol tranquilamente._ El fútbol… ¿Es que acaso no puede dedicar un minuto de su vida a escucharme?
- Verás… Es que te quería comentar una cosa…_ continué.
- ¡Pues venga, no pierdas el tiempo con merodeos!_ me contestó sin ni siquiera mirarme, estaba sumiso en el televisor.
- He estado pensando esto hacía ya un tiempo y he llegado a una conclusión…_ no me había dado tiempo a acabar la frase cuando él me interrumpió.
- ¿Qué? ¿Estás intentando decirme que me vas a dejar? ¿A MI?_ dijo levantándose del sofá y dándose la vuelta para encararme…pfff siempre con las mismas… ¿Por qué nunca me escuchaba y siempre me tenía que interrumpir a todo aquello que le molestase?
- Michael, por favor, déjame terminar, no me refería a eso._ le dije con voz tranquila. No quería alterarle más de lo que estaba si le tendría que hablar sobre mi propósito de ir a L.A.
- … Jmm, entonces ¿qué es lo que quieres?_ dijo con mala cara y levantando las manos hacia arriba, como en señal de no entender.
- Solo quería hablarte de una idea que he tenido de irme a L.A. a perfeccionar mi inglés…_ le dije casi mirando al suelo, pues me daba miedo ver la reacción que tendría.
- ¡¿Qué qué? ¿Tú? ¿A L.A. sola? ¿A estudiar inglés? JAJAJA ¡Ni en broma Bella! ¿Me has oído? ¡Tú no vas a L.A. y punto!_ me dijo totalmente enfadado y gritándome… No esperaba menos de él… sabía que tendría una reacción parecida… Pero ese era mi propósito, mi idea de mejorar mi futuro y no podía dejar que él me lo impidiese… Aunque… no sabía cómo me las iba a arreglar para que me dejara marchar… Porque él era capaz de ponerse en medio de la puerta durante varios días y no dejarme salir en ningún momento… Aggg.
- Mike, por favor, es algo que quiero hacer, algo que he estado pensando mucho y que realmente quiero realizar para conseguir más puntuación en el idioma y tener más puertas abiertas._ le dije en un intento de que me comprendiera.
- Ya claro, tu lo que quieres es irte para conocer a un americano con la polla grande y así descubrir cómo follan,¿no?
- Michael, por favor, te estás pasando, no quiero empezar otra vez con tonterías…
- Claro, claro, lo que tú digas. Bueno que no vas y punto, ¿es todo lo que tenías que decirme, no?_ me dijo volteándose de nuevo en dirección al sofá.
- Mike, solo serán unos meses, 3 o 4 nada más. No voy a ir a follarme a nadie, voy para estudiar, joder…
- ¿Todavía no te ha quedado claro lo que te he dicho? ¿No has entendido la teoría? ¿Quieres que pruebe con la práctica? ¿Es eso lo que quieres, eh Bella?_ me dijo yendo en dirección mía con la mano derecha levantada… En ese momento sentí miedo y decidí no insistirle más…me quedé muda. _ ¡Contesta coño! ¿Es eso lo que quieres?_ volvió a preguntarme.
- ¡NO!_ grité con la cabeza gacha.
- Entonces si está todo claro ya déjame ver el fútbol en condiciones.
Me quedé ahí parada, sin saber cómo reaccionar, llena de rabia, furia y miedo; con los ojos llorosos por los cuales poco después empezaron a caer lágrimas… Me fui corriendo hacia el baño y me encerré. Entonces no aguanté más y grité, grité y lloré de impotencia y angustia…
FIN DEL FLASHBACK
- ¿Bella? Bella cariño baja a la Tierra, parece que no estás hoy aquí. Desde que llegaste te encuentro un poco extraña, ¿estás preocupada por algo? ¿Quieres contarme alguna cosa?
- …Ehh no no, lo siento Ross…Es que… tengo demasiadas cosas en la cabeza y…_ la contesté. No sé qué cara tenía, pero tuvo que ser de preocupación o algo parecido porque mi hermana siguió insistiéndome.
- Bells, ya sabes que puedes contarme lo que sea… ¿Qué te preocupa? ¿Has tenido una pelea con Mike, quizás?
- ...mmm bueno… en realidad… una y muy gorda… Lo he dejado con él Ross…_ le dije lo de Mike, pero aún no le contaría nada del nuevo chico que conocí.
- ¿Lo has dejado? Pero ¿y cómo? ¿qué pasó? Bella llevabas con él desde los 16 años… ha tenido que pasar algo grave…_ por supuesto mi hermana y nadie de mi familia sabían nada sobre cómo me trataba Mike o de las tantísimas peleas que tenemos continuamente… No quería preocuparles, ya tenían bastante con sus cosas y solo yo aguantaba y tragaba el mal rato…
- Nada Ross… solo que… llevábamos un tiempo mal, no nos tratábamos igual… Esa pasión que tenía hace años por él se esfumó hacía ya mucho y yo ya no aguantaba más…_ qué verdad dije.
- ¿Pues sabes lo que te digo? QUE ME PARECE ESTUPENDO Bells. Ese chico de nunca me gustó mucho… siempre me daba mala espina, lo que pasa es que nunca te lo dije porque te veía muy encaprichada con él. Asique mejor Bella, ¡anda que no hay chicos por el mundo mucho mejores que él!_ me sonrió _no te hundas ni te deprimas, que eres muy joven y siempre tendrás a tu hermana a tu lado en todo momento._ esto que me dijo mi hermana me emocionó bastante. No me esperaba esa reacción por parte de ella, pensaba que le caía bien… y le daba mala espina… ¡si ella supiera! Pero los actos de Mike hacia mí no se lo contaría a nadie…. ¡Y qué razón llevaba con respecto a los muchos chicos que hay en el mundo! concretamente en Londres… llegaría alguna vez a poder ver de nuevo a Edward… De nuevo mis pensamientos se entornaron a él y en las posibilidades de poder encontrármelo…
- Muchas gracias por tu apoyo Ross, de veras. ¡Te quiero mucho!_ la sonreí_ Pero ahora creo que me voy a ir a dormir… he tenido un día larguísimo…_solo quería tumbarme en mi cama y poder descansar algo… Mañana sería un día nuevo.
- Ok neni, ¿pero no quieres cenar nada antes de irte a la cama?
- No, no, déjalo Ross, no tengo mucho apetito…_la verdad no tenía nada de hambre, solo cansancio acumulado.
- Vale, entiendo… Bueno entonces hasta mañana y que duermas bien. Ah por cierto Bella, esta tarde pedí cita para ir mañana a las pruebas de vestidos de novia de mi boda… ¿Te importaría acompañarme? ¡Dime que sí por favor, por favor!_ me dijo haciéndome un puchero…jeje Ross a veces era tan niña…pero cómo la iba a decir que no. De nunc ame gustaron mucho estas cosas, pero las pruebas del vestido eran una de las cosas que más ilusión le hacía, y yo, su hermana, no se lo podía negar. Además necesitaba despejar un poco mi mente de todo lo que se me había acumulado encima tan de pronto, y esto me ayudaría a distraerme.
- No te preocupes Ross, te acompañaré, claro que sí, aun que este tipo de cosas no vayan mucho conmigo…
- ¡Bien!, ¡muchas gracias Bella! Ya sé que no te gusta nada estas cosas… pero quería tener a mi hermana a mi lado cuando me probaran el vestido… jeje asique venga, a descansar bien que mañana será un gran día._ me alegraba ver a mi hermana así de feliz, a mi hermana o a cualquiera cercano a mí… aunque yo pasara por los peores momentos que alguien haya podido pasar en su vida…
- Jeje, vale pero me vas a tener que levantar tú. Ya sabes lo remolona que soy por las mañanas…_ y era verdad, las mañanas de los sábados, no había despertador que me levantara…
- Te levantaré aunque tenga que tirarte un cubo de agua fría, jejeje._ que bromista... ni que se le ocurra hacer eso… aunque conociendo a mi hermana… jeje.
- Bueno buenas noches Ross_ me despedí de ella con un beso en la mejilla.
Al llegar a mi habitación, me quité la ropa quedándome solo con la de interior y me metí en la cama.
Empecé a darle vueltas a la cabeza sobre quienes serían los amigos de Edward… si les conocería yo, ya que más o menos calculo que su edad es similar a la mía… Y en la posibilidad de que si les conociera yo también, tendría esperanzas de volver a verle… Mi deseo a partir de ahora.
...
- ¡Buenos días neni!
¡Oh! ¡Mierda! Esa voz me despertó del maravilloso sueño que estaba teniendo con el desconocido chico inglés que conocí el día anterior...
- ...mmm ¿Qué quieres Rosalie?_ le dije con voz apagada pero cabreada al mismo tiempo.
- Quiero que te levantes, hoy tengo la prueba de mi vestido, ¿no te acuerdas? Venga vamos Bells, levántate, no quieras que te eche un cubo de agua fría por encima…_ dijo con emoción en la voz.
¡Oh mierda! La prueba de vestido de mi hermana… se me había olvidado completamente… Solo mi mente recordaba ese sueño con Edward…
Desde que se había comprometido con su novio de toda la vida, Emmet, hacía 3 meses, no había quien la soportara. Se pasaba el día entero hablando de la boda, el vestido, de la iglesia, el convite, los invitados...etc. Con todo ese jaleo se me quitaban a mí las ganas de casarme algún día.
- Oh, lo siento Ross, dame 15 minutos y estaré lista.
- Vale Bella ¡Pero venga, date prisa! Amm por cierto, ¿qué estabas soñando cuando entré?_ me dijo con cara divertida.
- Nada... ¿Por qué?_ me empecé a poner roja, espero que no hubiese hablado nada en alto…
- Es que tenías una sonrisita tan tonta en la cara... Fuese lo que fuere te estaba gustando._ empezó a reírse a carcajadas.
- ¡Ross! ¡Sal de mi habitación ya! Esperame abajo. _ dije colorada como un tomate.
El sueño que tuve con el hermoso hombre que había conocido no era normal...Si solo lo había visto una vez, y ya tenía esa clase de sueños con él...
Me deshice de ese pensamiento echándome el pelo hacia atrás con la mano y me dispuse a levantarme de la cama. En 15 minutos ya me había dado una ducha rápida y me vestí con unos jeans y una camiseta cómoda. Ya estaba lista cuando bajé vi a mi madre que nos tenía el desayuno preparado.
- Buenos días mama._ saludé a mi madre.
- Buenos días cariño, ven siéntate a desayunar_ me dijo con ese amor con el que siempre nos trataba a mi hermana y a mí.
Mi madre, Renné, era ama de casa y siempre tenía tiempo para cualquier cosa que necesitáramos, por eso siempre nos tenía muy mimadas. Mi padre, Charlie, le decía que a nuestra edad- pues Ross tenía 26 años y yo 24- dejara de mimarnos tanto ya que éramos lo suficientemente mayorcitas para cuidarnos solas. Menos mal que Renné no cambiaba y eso me alegraba, pues siempre me recordaba a la niña que llevamos dentro y lo feliz que fue mi infancia… Parece mentira como han cambiado tanto las cosas… Cómo mi vida ahora era totalmente distinta de cuando tenía 10 años… Cómo me gustaría volver a tenerlos y poder retomar ciertos caminos que elegí malamente hacía 9 años… caminos que me conducían a Michael…
Mi padre era el jefe de policía del pueblo. Él siempre quiso tener un hijo para que siguiera con la tradición familiar laboral, ya que mi abuelo había sido policía también. Pero hay que coger lo que te da la vida y Charlie estaba muy orgulloso de nosotras.
- Bella date prisa tenemos la cita a las 11:00_ dijo Ross.
- No le metas prisas a tu hermana Ross. Bells desayuna tranquila._ dijo mi madre.
- ¿Dónde está papá? Hoy sábado no trabaja._ le dije yo.
- Salió a comprar el periódico y a dar una vuelta a Tobi y Max._ Estos eran los dos perros que teníamos, pero a parte de ellos, yo también disfrutaba de la compañía de Jella, mi gatito de tan solo dos años. Cuando estaba a solas con él, parecía que comprendía lo que yo, en muchas ocasiones, pensaba en voz alta debido a la incomodidad que me proporcionaba cierta persona, cuyo nombre quiero olvidar, hacía ya varios años.
Me deshice de ese pensamiento que se había formado en mi cabeza. Tragué el último sorbo de leche y lo dejé en el fregadero dispuesta a marcharnos. No era normal de mí dejar los cubiertos sin lavar, pero sabía que si lo hacía, mi hermana se pondría impaciente conmigo y no la gustaría que llegáramos tarde a esa cita tan especial para ella.
- ¡Ok! Ross vámonos, estoy lista.
- ¡Por fin!_ dijo mirando al techo.
Salimos de casa Renné, Ross y yo. Mi madre también nos acompañaba, no podía perderse a una de sus hijas vestida de novia por primera vez.
- Bella quería preguntarte algo_ me dijo mi hermana mientras íbamos en el coche hacia el centro comercial.
- ¿Si? Dime.
- Pues... que si querías...Sé que no te gustan este tipo de cosas, pero ¿quieres ser uno de los dos testigos de mi boda?
- ¡Ohh!.. Claro Ross, estaría encantada de serlo_ No me lo esperaba, pero no había participado mucho en todo lo relacionado a la boda y esto era lo mínimo que podía hacer._ Por cierto, ¿Quién es el otro testigo? _ pregunté curiosa.
- El otro testigo es un amigo de Emmet que ha venido a pasar unos días en el pueblo para asistir a la boda. Ya lo conocerás en los ensayos.
- ¿Ensayos? ¿No me digas que ser testigo también conlleva tener que ensayar?_ un momento, mi hermana dijo "un amigo que vino a pasar unos días al pueblo"... No, no podía ser él... El pueblo era pequeño pero no para tanto. Sería otra persona ¡Seguro!
- Si neni, también eso conlleva ensayo.
- ¡Oh! ¡Genial! _dije sarcástica.
Con lo poco que me gustaban todas estas cosas… Pero bueno, tendría que hacerlo por mi hermana. Todo sea por hacer de ese día el más feliz para Ross.
Llegamos a la boutic de vestidos de novia donde mi hermana tenia cita y entramos. al pasar nos recibio una chica muy maja y nos condujo directamnte a ver unos modelos de vestidos a elegir para Ross. Entre unos 10 modelos tuvimos que descartar 5, y de esos cinco, ya elegir uno. Pero mi hermana estaba dudosa entre dos modelos que realmnte eran preciosos.
- Bells, mamá, ¿cual os gusta mas? Estoy indecisa…
- Mmm no se Rosalie, la parte delantera del pecho de este me gusta más que la del otro, pero sin embargo la caída de la falda del otro es mas bonita que este… No se, ya sabes que yo de estas cosas… jeje_ la contesté a mi hermana.
- Sí, este hace más realce en el pecho…. Pff mamá tu qué opinas?_ dijo mi hermana a mi madre
- mmm pienso lo mismo que tu hermana, pero me decanto mas por este_ dijo mi madre señalando el primer vestido_ no sé, ese recogido que lleva a un lado con las flores me gusta bastante, y la parte del cuerpo es preciosa hija, a ti te hace muy bien.
- Sí, llevas razón. ¿Me decanto por este Bells?
- Sí, mamá lleva razón. Este es una buena elección.
Al final Ross se decidió por el primer modelo. Era un vestido de novia realmnte precioso. El pecho era de palabra de honor, con unas cuantas piedras brillantes alrededor del borde. Todo el cuerpo hacia una especie de zig zag con la tela drapeada, y terminaba en un recogido hacia un lado con 3 flores que lo sujetaban, cayendo debajo de el resto de la falda.
Ahora era mi turno de elegir vestido. Menos mal que tenía a Ross porque yo no era muy buena para esto. Tuve que seguir los mismos pasos que Ross, elegir cinco modelos de diez, y de esos cinco elegir uno. Al final me decanté por un vestido rojo, de palabra de honor, con el cuerpo igualmente drapeado que el de mi hermana, que quedaba pegado hasta las caderas. Ahí empezaba una hermosa falda de volantes que caía en una ligera cola.
Al salir de la boutic, nos dimos cuenta que ya era la hora de comer, por lo que nos fuimos a uno de los bares/restaurantes de la zona. Al terminar nos encaminamos hacia un centro comercial para darnos una idea de los vestidos de la temporada de verano para la despedida de soltera, y ya anocheciendo nos marchamos a casa. Había sido un día muy largo, no veía más que ropa por todas partes y yo no era de ir de compras… Así que al final quedé extasiada.
Ya tras estar en casa y en mi cama, mi mente comenzó a vagar entre quién sería mi compañero de boda…Me mataba la curiosidad de poder ver al otro testigo. Saber quién es…salir de dudas... ¿Sería él? En el fondo deseaba que sí lo fuera...y lo deseaba tanto como casi nunca antes había deseado nada.
...
