Cap. 5: El ensayo
POV EDWARD
Riiinng riiinnng riiinng
- ¡Mierda! ¡El teléfono ahora!_ con lo a gusto que estaba yo durmiendo…- ¿Dígame?
- ¡Eeeii! Si no te llamo no das señales de vida. ¿Estás ya en el pueblo?_ Era Tom. Con todo el jaleo del coche se me había pasado llamar a mis amigos y avisarles que ya había llegado.
- Sí, sí, llegué ayer pero tuve un problema con el coche que alquilé y con todo el lío del taller y eso se me pasó llamaros.
- ¡Ah ok! Te perdono porque eres tú..._empezó a reír. Conociéndome seguro pensaba que el no llamarlos fue por algún lió de faldas…
- Sé lo que estas pensando Tom, y te aseguro que te equivocas, es cierto lo del coche. Las mujeres me las reservo para esta noche, ¿porque habrá fiesta esta noche, no?_ necesitaba desconectar un poco.
- ¿Lo dudas? Esta noche recordaremos viejos tiempos tío jeje._ como le gustaba la fiesta...
- Bueno, pues estoy en el hotel de siempre. ¿Me recoges a las 21.00? Y así ya cenamos y nos ponemos al día._ necesitaba saber qué tal le había ido durante todo este tiempo antes de que mi mente dejara de pensar con claridad a causa de las Heineken.
- Me parece bien, ponte guapo ehh, jeje aunque al señor Edward Cullen eso no le hace falta jajajaja. Eres todo un Casanova_ este Tom no cambiaba.
- Ya, ya jaja. ¡bye, see you soon!
- Oye, a mí en inglés no ehh, que bastante mal lo pasé cuando se me pasó por la mente mi gran idea de ir a visitarte a tu Londres querido.
- Jaja me acuerdo perfectamente de ese día. Seis meses atrás recibí la llamada de Tom diciéndome que estaba en el aeropuerto de mi amada ciudad y que iría a coger un taxi para llegar hasta mi casa. Quería darme una sorpresa. Yo le di mi dirección para que se lo dijera al conductor, pero no sé que le tuvo que decir que al final el taxista pensaba que le estaba vacilando, echando a Tom fuera del coche…jajaja. Empezó a preguntar a la gente de la calle pero no fue capaz de entenderse con nadie, y yo no podía ir a buscarle porque ni siquiera él mismo sabía dónde se encontraba. El pobre llegó a mi portal alrededor de una hora después… Al final la sorpresa se la llevó él, ya que nunca pensó que le pasaría algo semejante en la vida-"perdido e insignificante en el mundo"- como decía él que se sentía.
- Jajaja, sí, me acuerdo como si fuese ayer. Me veo obligado a darte unas clases extras de inglés ehh, jeje.
- No no no, déjate de historias… Y no te rías, que algún día a ti también te pasará algo semejante y el que se ría voy a ser yo, jejeje.
- A mí ya no me puede pasar eso Tom, se hablar perfectamente en español, jajaja.
- Jmmm, bueno bueno, jeje. Sii llou sun, o como se diga.
- Jajajaja bye Tom.
Esa noche nos volvimos a reunir todo el grupo de amigos. Y como siempre, ninguno terminamos solos esa noche, a excepción del Grandullón que ya le estaba prohibida esa clase de fiestas.
Así pase toda la semana, por el día durmiendo y por la noche de marcha con los chicos y alguna que otra chica que me acompañaba al final de la noche...
Hoy lunes había quedado con dos de los chicos para unos compromisos, que ese era el motivo por el cual había venido al pueblo.
- ¡Buenos días Grandullón! ¡Buenos días Tom!
- ¿Qué te pasa esta mañana que estas tan feliz?_ a este Tom no se le escapaba una.
- Nada, que me he levantado de buen humor, además a uno no se le casa un amigo todos los días…
- Es verdad, Grandullón te acompaño en el sentimiento… jejeje no perdona, quería decir felicidades._ que bromista que estaba hoy el tío.
- Gracias Tom, te agradezco tu sinceridad jajaja. _ no podía creer que uno de nosotros diera ese paso, yo no se si algún día lo daría... Para mí el matrimonio era algo muy importante, algo que solo lo puedes hacer cuando te has enamorado de verdad. Algo por lo que solo darías ese paso cuando al ver a la otra persona a la que amas, tú mundo desaparece y gira solamente en torno a ella, cuando lo darías todo por ella, cuando harías cualquier locura y te recorrerías el planeta entero solo para estar junto a ella. Pero esto quedaba muy lejos de mí…yo nunca había sentido esas cosas por ninguna mujer a pesar de que he conocido a muchísimas… mujeres con las que me complacía en una noche y no volvía a ver a más… Esto me ponía triste, ya que en realidad, deseaba sentir la sensación de estar realmente enamorado, de compartirlo todo con ella… pero, ¿qué mujer realmente podría llegar a enamorarse de mí sabiendo cómo era mi perfil? nadie… ninguna me tomaría enserio…Pero yo sabía que algún día si encontraba a la mujer de mi vida, llegaría a amarla como nadie nunca lo había podido hacer. Me entregaría por completo a ella y así, en un futuro, poder formar una gran familia…Sí, ese mi propósito… El único inconveniente era que el amor aún no había tocado mi puerta…
De pronto se me vino a la mente la cara de la chica que conocí ayer… y me puse a pensar en las formas de volver a verla. Esa chica me había gustado, y quería pasar más tiempo con ella…Ya les preguntaría a alguno de los chicos si la conocen o saben de su existencia…
Ese día eran los ensayos de la boda ya que quedaba una semana para el enlace y como buen amigo que era, no dude en aceptar la proposición de ser el testigo de boda de mi gran amigo Emmet. Lo que no sabía era quién iba a ser el otro testigo ya que mi amigo me dijo que había sido su prometida la que lo había elegido.
Nos montamos en el coche de Emmet y nos dirigimos hacia la iglesia, donde se realizarían los ensayos. Durante el trayecto, nos la pasamos riéndonos y bromeando sobre la nula libertad que tendría ahora nuestro querido Grandullón. Al final aparcó en una de las calles que daban a la iglesia.
- Ya hemos llegado chicos._ dijo Emmet
- Lo que no sé es para que vine yo, si no tengo que ensayar nada.
- Porque eres un cotilla y no te pierdes una, jajaja_ le dije en plan burlón a Tom.
- ¡Cállate british!_ como se picaba...
Entramos en la iglesia y nos fijamos en que habían unas cuentas personas allí ya que querían estar presentes en los ensayos al igual que el cotilla de Tom.
- Ven Edward, Rosalie tenía muchas ganas de volver a verte._ me dijo Emmet.
- Yo también tengo ganas de verla ¿Sigue igual de guapa?_ La verdad es que era hermosísima la chica.
Emmet supo escoger bien. Ross era muy guapa, con una larga melena rubia, ojos color miel y un cuerpazo que te quitaba el hipo. Pero yo siempre la vi como a la novia de mi amigo, nada más. Además nos llevábamos muy bien desde que la conocí hacía un año cuando vine por primera vez. Ella me llamaba "el guasón del equipo MEN" debido a que siempre bromeaba con cualquier frase que soltara alguno de los chicos. Siempre veía el lado "funny" de las cosas.
- ¡Eii preciosa!_ le dije cuando la vi de espaldas.
- ¡Edward! Que alegría verte ¿Cómo estás?_ Esta chica se ponía cada vez mejor.
- Pues ya me ves, estupendo como siempre jeje, y ya veo que tú también lo estás.
- Tú siempre tan modesto, no vas a cambiar_ dijo riéndose. - Ven, te quiero presentar a alguien.
Fui con ella hasta un grupo de gente que se encontraba más adelante, y entonces la vi...Podría reconocer esa espalda en cualquier sitio, la espalda de la desconocida chica del lago, la que gracias a ella no me quede tirado en medio de la nada. Entonces mi mente empezó a recordar el momento de la primera vez que mi mirada se cruzó con la de ella… esos hermosos ojos… ojos que solo pertenecían a Bella.
- Bella mira, te presento al otro testigo_ la llamó Rosalie. – Él es Edward, el amigo inglés de Emmet.
Ella comenzó a girar su cabeza muy lentamente, y un segundo después hizo lo mismo con su cuerpo… ese que tanto me gustaba… Sus ojos primeramente miraron hacia Rosalie, pero en cuanto se percataron de mi estancia, los volteó rápidamente centrándose en los míos… Nuestras miradas no se desviaron ni un milímetro hacia ninguna otra cosa… no podía dejar de observarla, observar esos preciosos ojos que transmitían asombro y… ¿alegría?… observar ese sedoso pelo chocolate… las curvas de su fina cintura…sus delgadas pero atractivas piernas… y sus carnosos y rosados labios, los cuales estaban ligeramente separados a causa del asombro por mi estancia aquí. Ella no se imaginaba volverme a ver… y yo nunca me imaginé que ella vendría a la boda, eso es cierto, pero tarde o temprano yo sabía que volvería a estar con ella, siempre consigo mis objetivos…
- ¿Chicos? ¡Os estoy hablando! Edward, ella es mi hermana, Bella, la testigo que te acompañará._ dijo intentando hacer que la prestara atención.
- Hola Edward... de nuevo_ dijo Bella con una pequeña sonrisa.
- Hola Bella, encantado de volver a verte._ yo también le mostré una gran sonrisa.
- Un momento. ¿Os conocéis? ¿Desde cuándo? ¿Y dónde?_ Rosalie empezó a hacer preguntas pero yo me sentía tan ensimismado en Bella que no escuchaba las palabras que entraban por mis oídos…
- Mmm, sí…, nos conocimos hace una semana, cuando vine al pueblo. Mi coche se averió y me quedé tirado en la carretera, asique decidí buscar ayudar y fue cuando encontré a tu… hermana, ¿no?_ la contesté sin dejar de mirar a Bella.
- Sí, sí, mi hermana jeje. Pero… ¿dónde te la encontraste? ¿en la carretera?
- No Ross, yo estaba en el claro del bosque… ya sabes, intentando relajarme un poco… y entonces él se acercó por mi espalda y ahí fue cuando le conocí… _ terminó de explicar Bella sin tampoco desviar sus ojos de los míos.
- Ammmm, no sabía nada de esto Bella… _ dijo mirando a su hermana con cara de haberse perdido algo…- Asique ya se conocen ¿eh? ¡Qué bien! Edward es un chico muy majo, ¡y divertido! Ya lo irás conociendo mejor jeje. Bueno chicos van a empezar ahora los ensayos, el sacerdote vendrá en cualquier momento, así que mejor si nos vamos poniendo en nuestros sitios correspondientes, ¿ok?
- Vale Ross, pero ¿cuál es nuestro sitio? No suelo frecuentar ir a bodas… y nos sé dónde van los testigos, jeje_ le dije a Ross desviando después de un largo rato mi mirada de la de Bella.
- Pues justo al lado de los padrinos, tu irás al lado de mi madre, que es la madrina, y Bella al lado del padre de Emmet, el padrino. De todas formas ahora nos lo explicarán todo jeje, no te preocupes_ contestó Ross. – Mira, ya ha llegado el sacerdote.
Seguimos a Rosalie por el pasillo hasta llegar frente al altar. Doy gracias a que no me tropecé porque no pude quitar mis ojos de las piernas de Bella en todo el camino. ¡Que mujer! Cuando llegamos, Rosalie me quiso presentar a su madre, quien tendría que estar a mi lado durante el enlace:
- Mamá, quiero presentarte a Edward, el amigo de Emmet_ la llamó mientras su madre dejaba de hablar con el padre de Emmet. A él ya le conocí cuando vine la primera vez a este pueblo.
- Ahh, tú eres el chico inglés, ¿no? ¿El otro testigo que acompañará a mi otra hija?_ se dirigió su madre a mí.
- Sí señora, el acompañante de Bella_ la contesté con una gran sonrisa en los labios.
- No me llames señora, jeje, me hace sentir más mayor, llámame solo Renée. Por cierto, ¿Ross te ha presentado a Bella?_ dijo esto último buscándola con la mirada.
- Sí, sí, ya conozco a su otra hija, la cual es muy hermosa, ya veo de donde han sacado la belleza estas dos chicas._ contesté a su madre.
- Ohhh ¡que chico más considerado!_ dijo su madre poniéndose sonrojada. - ¡Y qué amable! Hacía años que no me decían algo así. Ya quedan pocos te tengan la cortesía que tú tienes hijo_ ahora iba a ser yo el que me pusiera colorado.
- Mamá es inglés, ya mayoría son así de educados_ y era verdad, por lo general, solíamos ser así.
- Ya veo, ya jeje. ¡Bueno encantada de conocerte Edward! Será un gusto tenerte a mi lado durante el enlace_ me dijo su madre sonriendo.
- El placer y el gusto es mío Renée_ contesté con otra sonrisa.
Nos colocamos en nuestros sitios y el sacerdote nos empezó a explicar cómo sería el desarrollo de la boda junto al sermón que oiríamos. Al cabo de 1 hora y media después, habíamos terminado y a Rosalie se le ocurrió la idea de irnos Emmet, Tom, Bella, ella y yo a comer juntos. Decía que era para que los testigos se conocieran más… y yo encantado de conocer más a Bella.
Salimos de la iglesia y nos dirigimos hacia el coche de Emmet. Cuando llegamos, Tom pasó primero en los asientos traseros, Bella le siguió colocándose en el asiento del medio y yo a su otro lado. Ella llevaba un vestido casual veraniego que dejaba entre ver su muslo... ¡Puff Edward! ¡No pienses así o...! Esta chica no se que tenía pero me volvía loco... Nunca había sentido tanta atracción por una mujer en tan poco tiempo de conocerla...
- Bueno british, ¿qué es eso de que ya conocías a nuestra Bella? Te lo tenías muy calladito ehh...Ya te notaba yo demasiado feliz últimamente..._ me dijo Tom levantando las cejas hacia arriba un par de veces.
- ¡Qué dices Tom! Yo no sabía que la conocíais… Era una simple chica, muy guapa por cierto, que tuvo la amabilidad de ayudarme con mi catástrofe, jeje_ le contesté a Tom notando cómo Bella se sonrojaba un poco y mostraba una ligera sonrisa. Se veía que era una chica tímida, y eso me atraía aún más. Pero como no quería seguir incomodándola, ya bastaba de bromas, por ahora.
Llegamos al restaurante y nos dirigimos a una de las mesas vacías. Quise sentarme junto a Bella, y así lo hice, me acomodé en el asiento derecho a ella. De esta forma podría hablar más con ella.
- Buenos días, ¿qué van a tomar?_ nos dijo el camarero que acababa de llegar a nuestra mesa.
- Pues yo quiero…_ empezó a pedir Emmet, seguido de Ross y Tom. Eché un vistazo a la carta, pero no sabía qué pedir. Leía las palabras del menú, pero mi mente no las hacía caso, en estos momentos solo estaba Bella en mi cabeza. La miré de reojo y pensé en si ella podría recomendarme algo.
- ¿Me recomiendas algo bueno para comer? Con esto que soy inglés… no me decanto por algo en concreto._ le susurre al oído. A ver si colaba, ya que yo estaba muy familiarizado con la comida española.
- Mmm…Pu…Pues… esto está delicioso_ dijo señalándome uno de los menús de la carta. ¿Se había puesto nerviosa?... mm parecía que la deliciosa era ella.
- Gracias, pediré eso, confió en ti_ dije guiñándole un ojo. Ella me devolvió esa sonrisa tímida que tanto me gustaba. - Yo tomaré una paella pequeña de marisco, si es posible._ le contesté al camarero que esperaba mi respuesta.
- Muy bien caballero, ¿y tu señorita?_ dijo mirando hacia Bella.
- Yo tomaré alitas de pollo acompañadas con patatas y salsa_ contestó mirando al camarero.
- Muy bien chicos, enseguida os traigo vuestros pedidos.
- Mmm, alitas… ¿Luego me dejarás probar una?_ dije a Bella acercándome a ella y haciéndole un puchero.
- Ehhh… sí, claro jeje_ contestó ella mirándome sorprendida a causa de mi cercanía. Nos quedamos así, observándonos durante unos segundos, sin decirnos nada… Yo no paraba de mostrarla mi sonrisa ladeada.
- ¡Ehh chicos! Hello? Que si ya tenéis el traje para la boda os he dicho_ dijo Tom sacándonos de la burbuja que se había creado entre nosotros.
- ¿La boda? ¿Nuestra boda?_ dije señalando a Bella y a mi simultáneamente.
- Edward tío, ¿dónde te has dejado la cabeza hoy? ¡De qué boda va a ser! ¡De la de Ross y Emmet! Jeje. Anda las cosas que tienes en mente… vuestra boda…jeje. Bueno quizás tenéis prisa por casaros vosotras también… jejeje._ Pff, se me había olvidado por completo. Por un momento dejé de pensar, estaba ensimismado en Bella y no sabía de qué hablaban… Miré a Bella con una ligera sonrisa y me percate que se le habían subido los colores otra vez a la mejilla.
- ¡Anda calla Tom! Qué gracioso, deberías ir a un club de comedia, te forrarías jeje.
- Sí sí, lo que tu digas, pero desde que nos hemos sentado no nos has mirado a ninguno excepto a ella…_ dijo señalando a Bella con una sonrisa picarona en la cara.
- Yo miré a Bella ligeramente y la vi bajar la mirada respecto al comentario de Tom… estaba ruborizada.
- Tom, a ti ya te conozco y de sobra, por eso no te presto atención. Además tengo que ir conociendo más a Bella ya que va a ser mi futura pareja de testigos_ le contesté con una sonrisa.
- Sí, sí, que excusa más mala, como no te conociera yo…_ dijo Tom en voz baja, aunque yo alcancé a oírlo.
Después de la comida nos fuimos a dar un paseo todos por el Prado, uno de los grandes y bonitos parques de Madrid. Yo estuve todo el rato al lado de Bella, mientras ella de vez en cuando me miraba de reojo y se ruborizaba al verme observándola... Emmet y Rosalie iban delante cogidos de la mano, así que Tom se vino con nosotros para no molestar a la pareja.
- Bueno Bella, ¿tienes ya el vestido para la cena de mañana?_ preguntó Tom, que sopero era algunas veces.
- ehh, sí, sí lo tengo. Ya lo tengo todo preparado junto con el de la boda._ contestó ella.
- Seguro que vas preciosa_ le dijo Tom guiñándole un ojo. ¡Qué cabrón!_Yo aun no tengo nada que ponerme. Solo tengo un par de chaquetas viejas jeje_ Tom y sus chaquetas de diario… este no se iba a gastarse un duro en ropa para la boda. No iba conéllo de ir de traje, el tenía su propio estilo.
Bella se ruborizó y agachó la cabeza.
- No quiero ir preciosa, solo bien vestida en la boda de mi hermana._mmm no es la típica chica a la que le gusta que la digan cosas bonitas. Parecía una chica bastante seria.
- Y lo irás, te aseguro que lo irás_ la dije rozando, como que no quiere la cosa, mi mano derecha con su mano izquierda.
Seguimos andando y quise cambiar de tema para evitarle a Bella más vergüenza sobre comentarios de ella y su belleza, por lo que comencé a hablar con Tom sobre el partido de la noche anterior. Así continuamos todo el paseo. Yo notaba de vez en cuando su mirada puesta en mí, pero cada vez que movía un poco la cabeza en dirección a ella, retiraba su mirada inmediatamente. Al final, Tom y yo acabamos bromeando de tonterías, como siempre. Y ella… ella nosé si era que el comentario que le dijo Tom la molesto, o es que ella era así seria y tímida, pero permaneció el resto del camino callada.
Emmet y Ross nos dijeron que ya se retiraban, debido a que el día siguiente sería un día muy largo, o mejor dicho, una noche muy larga... era la cena y despedida de solteros del futuro matrimonio. Yo también me tenía que ir ya, tenía que ir a recoger el traje que me pondría en la boda de la tintorería, pues cuando lo saque de la maleta parecía un trapo lleno de arrugas.
- Bueno chicos, mañana os veo por la noche!_ les dije a Emmet y a Ross con una sonrisa.
- ¡Adiós, cuídense!_ dijo Emmet.
- Bella, ¿te vas ya a casa no?_ la preguntó Ross.
- Sí, ¿me lleváis?
- Claro, ¡vamos!
- Hasta mañana chicos._ dijo Bella mirándonos a Tom y a mí.
- Adiós, Bella_ dijo Tom volviendo a guiñarle un ojo.
- Hasta mañana Bella, mañana nos vemos_ le dije yo con una enorme sonrisa que ella me devolvió al instante.
La observé dirigirse hacia el coche de Emmet hasta que se metió dentro y desaparecieron de mi vista.
- Bueno Tom, nos vemos dude, tengo que ir ahora mismo a recoger el traje.
- Ok "dude" jaja, yo también me voy, ¡nos vemos mañana!_contestó Tom.
Me dirigí a la tintorería a por mi traje y en todo el camino no dejé de pensar en la noche de mañana, que si todo salía según lo pensado sería una noche especial…
