.
Tierra del Fuego
.Sospecha;
Fue realmente difícil hablar –y soportar el frío– con Selk'nam. Él dijo que no existía nadie parecido a ellos dos, a lo que Manuel insistió que no eran malas personas, y Martín apoyó que eran los países del norte. Aun así, no tenía confianza en ellos, aunque se veían diferentes a ese rubio de cejas gruesas. Todo cambió cuando Tierra del Fuego se acercó a los países dándoles una bienvenida.
Para ambos, algo no andaba bien. Supieron lo que había hecho Arthur y se preguntaban por qué.
Manuel deja la taza de té sobre la mesa frente al argentino, buscando si el británico tiene intenciones buenas o malas.
― ¿Te ha dicho algo él? ―pregunta Martín sosteniéndose el rostro con la palma de la mano.
―Me dijo que todo está bien, que no nos preocupáramos.
―Creo que debería saberlo, sobre el pibe.
―No. Si lo sabe, ese niño pasará por lo mismo que nosotros. ―cierra los ojos pensando en su determinación.
El rubio limita a surcar los labios entiendo la situación de cuidarlo.
―Manu, ¿vamos a visitarlo? Tengo ganas de verlo.
―Al parecer te encariñaste con él. ―sonríe levemente.
―Che, si se parece a mí, y es todo un amor. Además podríamos llevarle ropa, la que nos hizo usar Antonio.
― ¿Esa cosa que parecía sabana?
―Se vería re-lindo.
.
El chileno baja a la altura del pequeño cambiándole la prenda de vestir. El isleño se siente extraño con lo nuevo puesto. Toca la tela y es suave, blanca como la nieve adornada con un moño rojizo.
― ¿No tenés frío con eso? ―Martín pregunta curioso arrogándole el abrigo. No cree que él pudiera soportar el frío con algo tan delgado.
―No ―dijo sin más, pues está acostumbrado al clima―. ¿Se van a quedar a jugar?
―Claro. ―contestan al unísono soltando una risilla por eso, posteriormente, el rubiecito coge la mano de Martín llevándoselo a pescar. En esto el argentino es un desastre, pero intenta hacerlo bien por su orgullo.
Las horas pasan atardeciendo el día, preparando a las dos naciones a regresar a sus hogares. Tierra del Fuego agarra la tela del pantalón de Manuel pidiendo que se quedaran un rato más, pero ya es de noche y deben volver y él dormir.
―Mañana volveremos a jugar, ¿vale? ―le dijo el argentino acompañado de un sonrisita.
― ¿Lo promete señor Martín?
―Sí. Es una promesa.
―Bien, no vamos ―menciona el castaño―. Cuídate y pórtate bien.
Y se despiden.
Cruzan el otro lado de las tierras para llegar a sus respectivos países.
―Oye Manu ―llama su atención―, tenemos que ver a quien pertenecerá esa isla. O a vos, o a mí.
―Podemos discutir eso más adelante.
―Como quieras.
.
Es agotador ir de visita en visita a las casas del castaño y del rubio, peor en cruzar la cordillera que los separa, piensa en tener un proyecto en desaparecerla, hacer más rápido el paso. Ríe por su estúpida ocurrencia. Es mejor no distraerse del volante, ahora va a la casa de Manuel a conversar y disfrutar una deliciosa taza de té que solo él le puede dar una buena compañía. Baja del coche, cerrando la puerta. Se dirige a la puerta a golpear suavemente esperando ser abierta por el chileno.
―Buenas tardes Arthur, pasa. ―saluda cordial invitándole a entrar, también le ofrece un té para conversar más tranquilos.
Se sientan en la sala y Manuel espera a que Arthur hable.
―Ya sabemos sobre la existencia de la isla del sur. ―comienza.
―Tierra del Fuego. ―dice su nombre en vez de isla del sur.
―Exacto, Tierra del Fuego. He puesto mis ojos en ella, sé que aún no saben a quién debe pertenecer ―Manuel alza una ceja, ese tema lo tiene al margen con Martín, sin embargo necesitan saber los límites fronterizos―, pero por mientras debería ser…
― ¿Quieres establecerte? ―interrumpe.
―Yes. Quisiera llevar misioneros anglicanos y católicos salesianos.
― ¿Italia?
―Bueno…los hermanos macarrones se negaron a traer salesianos, pero de todas formas vendrán ―toma la taza de porcelana acercándola a su boca, esperando en los bordes sentir la bebida, dando un sorbo y retomar la conversación―. También…fundar ciudades*.
― ¿Solo eso? ―no está seguro de las intenciones del británico, algo no andaba bien.
―Uhm…tal vez aprender su idioma y darles una vida mejor. Sí, solo eso ―se puso de pie―. Ahora debo ir donde Martín.
― ¿A qué? ―sigue sus movimientos.
―Tengo problemas con él…y con Victoria*. Nos vemos después. ―Arthur abre la puerta y sale.
Manuel queda pensando qué demonios va hacer sobre fundar ciudades y enviar gente. Solo espera que Martín no estuviese de acuerdo, quizás no lo esté, por el problema que ahora tiene con Arthur.
Sea como sea, tiene que hablar con Martín sobre los límites de la isla, o era suya o de él.
Tiene serias sospechas del inglés.
.
N/A: Me costó hacer el capítulo. Estúpidas fechas que me enredo. Bueno ahora les dejo los datitos, y ¡Feliz año! Empezando con temblores…Manu, enserio, deja de moverte…
•*Victoria Alcorta: Islas Malvinas.
•*Ushuaia: (Capital; lado argentino) El 18 de enero de 1869, con el visto bueno del gobierno argentino, se estableció una misión anglicana encabezada por Waite Hockin Stirling, formando el primer asentamiento no aborigen del área, muy próximo a lo que luego sería esta ciudad. Al año siguiente lo reemplazó Thomas Bridges, un pastor inglés, se estableció con su esposa, una pequeña hija y otros 3 misioneros, quienes dieron fuerte impulso a la nueva aldea. Bridges había viajado a los 9 años desde Inglaterra a la misión en las islas Malvinas, donde se formó como religioso y aprendió el idioma yámana de los nativos que allí se educaban. Vivió el resto de su vida en las riberas del Beagle, donde nacieron otros 5 hijos (primeros colonos nacidos en Tierra del Fuego) y escribió el único diccionario existente en idioma yámana; se desveló, hasta su muerte en 1898, por mejorar el nivel de vida de los nativos. Se considera como fundación de Ushuaia el día en que el comodoro Augusto Lasserre (marino argentino de origen uruguayo), el 12 de octubre de 1884, creó la subprefectura sobre las costas del canal de Beagle con el objetivo de reafirmar la soberanía argentina después del tratado con Chile de 1881. Los habitantes de la misión anglicana reconocieron la soberanía de la República Argentina. En resumen, esa cuidad nació gracias a Arthur. Eso es algo bueno que hizo por Carlitos…por ahora.
•*Porvenir: (Capital; lado chileno) Surgió de un destacamento policial instalado en 1883 durante la fiebre del oro y fue fundada en el año 1894, bajo el gobierno de Jorge Montt Álvarez, para servicio de las nuevas estancias ganaderas. Inicialmente fue habitada por chilotes y croatas incentivados por el descubrimiento de yacimientos de oro. Es la ciudad más habitada de la parte chilena de la Isla Grande de Tierra del Fuego. Porvenir es la ciudad más histórica de Tierra del Fuego. (Y la historia continúa, pero eso para otros capis, y Ludwig tiene que ver con esto)
•1840. Había comenzado el asentamiento de población blanca, iniciada con la introducción de misioneros anglicanos y católicos salesianos. Tras ellos llegaron los primeros estancieros, que iniciaron una fuerte presión sobre la población indígena.
•1869. Misioneros ingleses fundaron la misión anglicana de Ushuaia (de la Iglesia de Inglaterra), en la costa norte del Canal Beagle.
•1833. Inglaterra ya había tomado posesión de las Malvinas. (Esto debería estar arriba, pero como iba al final del drabble, lo puse aquí) Antes de todo este conflicto, puedo decir que Arthur era como el padrino de Martín…hasta entonces. Por cierto, no tocaré este tema, solo a Tierra del Fuego.
Nos vemos! Saludines! Bye bye!
¿Review's?
