ASSASSIN'S CREED 2
Capitulo 4: DUE ANNI
Ahora me doy cuenta de que omití totalmente la muerte de Uberto ^^'
Ezio ya no soportaba los chillidos de su hermana. Le preguntaba cosas que no sabía ni quería saber. Caminaban sin descanso, ahora eran fugitivos, y a pesar de saber que a su madre y hermana no las asesinarían no estaba seguro de que podrían hacerles. Si llegaban rápido a la Villa Auditore entonces estarían a salvo.
— ¿A dónde vamos, Ezio?
— Vamos con nuestro tío. Y Cristina, mantente callada, ¿sí?
— Pero Ezio…
Sin embargo el reclamo de la menor fue interrumpido por una piedra que cayó justo a sus pies. Inmediatamente todos se pusieron en guardia. Ezio grito al agresor para que se mostrara y este así lo hizo. Fue una gran sorpresa para Ezio saber quién era.
— Buon giorno, Ezio ¿Cómo puedes irte sin decir adiós?
— ¡Vieri!.. ¿Qué quieres?
—Muchas cosas— respondió sarcástico—: Una gran palacio, una "novia" más bonita…— hizo una pausa sólo para ver la reacción de su amante de un día ante esas palabras—… Y claro…tu vida.
Vieri ordenó a sus hombres que atacaran por igual a la familia Auditore. Mientras tanto él sólo observaba. Pensaba también que lo que hacía no era justo para nadie, pero ¿qué podía hacer? Esa era su naturaleza y sólo así había conseguido la aprobación de todos.
Ezio estaba perdiendo, no tenía una buena arma, no sabía pelear "¡¿Qué haré ahora?" toda esperanza había acabado en él, cuando de pronto varias flechas aparecieron volando. Dieron en todos y cada uno de los soldados de Vieri que atacaron. Sólo unos cuantos sobrevivieron. El agresor, sorprendido y sacado de su trance, no tuvo más opción que irse ante la aparición de un hombre mayor, más fuerte y con más hombres. Vieri paso corriendo a un costado de Ezio y por un momento sus ojos se encontraron. Los ojos de Ezio mostraban tristeza y enojo Vieri, por su parte, rogaba a su amado que no se fuera: sus ojos hablaban por él, desesperación y suplica era lo que reflejaban.
— Vieri…— susurró.
Aquel hombre extraño se presento ante Ezio como su tío Mario…
Desmond, en ese momento, salía del animus para tomar un descanso. Miro en todas direcciones en busca de más almas humanas pero sólo se encontró con un bicho: Shaun. Este último sabía que Desmond había despertado pero no quiso tomarlo en cuenta. Desmond hizo lo mismo y fue a dormir. Así permanecieron unos minutos hasta que Desmond emitió un ronquido. Señal de que se encontraba profundamente dormido. Fue entonces cuando Shaun se acerco al dormilón. Y sin previo aviso lo tocó, acarició cada parte que pudo del cuerpo de enemigo declarado. Pero ya no quería serlo. Se recostó al lado de Desmond y lo abrazó. Unió lo más que pudo sus cuerpos. Y cuando Shaun estaba a punto de besar al otro, Desmond susurró en nombre de Jake.
Shaun no supo cómo reaccionar, sólo se aparto. Sentía que le habían roto el corazón mucho antes de declararse. Se dijo así mismo que parecía una colegiala. Salió de ahí tranquilamente, pues en ese momento Lucy y Rebeca llegaban.
— Creo que fue buena idea que programaras las salidas del animus, Rebeca— comentó Lucy al ver lo apacible que se veía Desmond al dormir.
Después de una hora el dormilón despertó.
— Brrrr… siento que he sido tocado por algo muy frió— dijo Desmond sobándose los brazos— Eh, Lucy ¿Ya estas lista para seguir?
— Claro. Sólo necesito unos archivos que tiene Shaun, ¿podrías ir por ellos a su recamará?
— Hmm…— Desmond miró a Lucy de soslayo— Esta bien. ¿Por dónde está?
— Gracias. Es la ultima al a derecha.
Y así Desmond se aventuro en terreno desconocido. La mente de Shaun era muy extraña como para saber qué es lo que pensaba. Claro estaba para Desmond que se odiaban, aunque no tanto de su parte. Él sólo empezó a odiarlo porque Shaun lo miró feo. Pensaba, mientras caminaba. A tiempo de dio cuenta de que ya había llegado a su destino, pues un segundo más distraído y hubiera chocado con la puerta. Tomo un tiempo para mentalizarse y cuando estaba a punto de tocar, sin saber cómo, Shaun salió. Se miraron muy sorprendidos, y un leve sonrojo por parte de los dos se asomó un momento antes de que su habitual odio regresara. Desmond le dio el recado de Lucy, Shaun, sin decir nada, entro a su recamara y regreso rápido con los papeles solicitados. Se los entregó sin mucho ánimo. Desmond sintió como sus manos se rozaron tomar los documentos.
Después de haber entregado los papeles, Desmond por fin puedo acceder de nuevo al animus. No cabía duda que le agradaba aprender más de sus ancestros pero la vida de Ezio era demasiado triste como para seguirla viviendo…
Dos años pasó Ezio Auditore con su tío Mario. Practico y aprendió todo lo que le enseñaron hasta perfeccionarlo. La verdad era que no quería quedarse pero su tío lo convenció al recordarle que con lo débil que era, no podría defender a su familia. Al pasar el tiempo y ano estaba seguro de si irse o no. Era agradable estar ahí. Su hermana, aunque rehuía el trabajo, estaba feliz; y estaba seguro de que su madre se repondría. Todo parecía estar bien hasta que tuve una discusión con su tío, fue ahí donde se enteró que Vieri había estado hostigando la villa desde que Ezio llegó. Quiso hablar con su tío para que le dijera más pero no lo encontró y en su lugar estaba un mercenario, quien le dijo a Ezio que su tió había ido a San Gimignano para enfrentar a Viero.
Tan rápido como pudo, Ezio corrió hacia alla. Ese maldito de Vieri no sabe perder, pensaba. Cuánto más tendría que hacer para que ese Pazzi entendiera. Cuando llegó con su tío, alegó que estaba ahí para tomar la responsabilidad de sus actos, pues Vieri hacía eso por su culpa. E idearon un plan para entrar a la ciudad. Su tío le dio algunos de sus hombres para hacer más rápido el asalto. Fue una de las masacres que más grandes que Ezio hubiera visto.
Los mercenarios a cargo de su tío limpiaron el canimo de guardias para que así, fácilmente Ezio llegara a Vieri. En una hora, tal vez, la mayoría de los guardias ya habían sido aniquilados. Ezio corrió por los tejados para legar y hacer lo que no quería pero debía. Primero tuvo que acabar con los soldados alrededor de Vieri para así, hablar.
— ¿Por qué lo has hecho?— preguntó Ezio
— ¿Por qué? Pues porque así soy— Vieri sonrió.
— ¡Vieri! No pongas excusas tan estúpidas. ¿Acaso haces esto por haberme ido?
— ¡¿Qué? ¡¿Por qué crees que yo haría esto por un estúpido sentimientos como el amor?— grito Vieri, sin la clara intención de hacer ver sus sentimientos.
— "¿Amor…?"
— No, Ezio. Hago esto porque puedo— y fue Vieri el primero en atacar.
Aquella pelea duró más de lo debido, pues ninguno de los dos peleaba seriamente. Fue Vieri quien decidió que acabara cuando fingió un ataque a Ezio para que este último pudiera herirlo. Ezio clavo su hoja oculta en el pecho de Vieri, y al hacer eso se quedó en shock, vio caer lentamente el cuerpo de Pazzi.
— ¡Vieri!— al reaccionar, Ezio corrió hacia su amante— ¡¿Por qué demonios lo hiciste?— estaba triste pero su rabia e impotencia no podían enconderse.
— Tú…tú dijiste que me odiabas.
— Idiota, también te dije que te amaba— algunas lagrimas empezaban a salir— No teníamos porque llegar a esto.
— Tú no, Ezio. Pero yo sí. Por culpa de mi padre, tu familia murió. Es a causa de él que yo debo hacer esto. Sabes que soy un templario, ¿verdad?
— Lo sé. Pero pudiste unirte a mí… Yo… yo creí que tú… y yo… aún sin mi familia…— A esas alturas, Ezio ya no podía contener las lagrimas.
— Lo siento— Vieri soltó un risita— Me propuse que nunca dejaría que lloraras, pero ahora lo he hecho… Esa vez en el techo, contemple la posibilidad de estar junto a ti por el resto de mi vida, pero cuando te fuiste sentí mucha ira: tú, al igual que mi padre, me abandonabas. No espero que entiendas mis sentimientos pues tú siempre has tenido una familia muy unida, aún en la adversidad.
— Eres un idiota, Vieri. Siempre lo has ido.
— Jaja Gracias. Sé que dijiste que moriríamos juntos, pero al final no pudo ser. Perdona por haberme vengado de tu familia… Ti amo— Vieri murió sonriendo.
— Maldito seas, Vieri— Ezio agitaba el cuerpo se su ex amante, lo golpea contra el suelo y lo maldecía— ¡¿Por qué, Vieri? ¡¿Por qué?
En ese momento llegó Mario, gritándole a su sobrino que mostrará más respeto, aunque él no sabía por qué lo hacía. Finalmente Ezio dejó en paz el cuerpo de Vieri y lloró más.
— "¿Por qué me dejaste?"
Mario le entregó un carta, la cual leyó inmediatamente, y al leerla lamento más la muerte de Vieri. Lamento más aún no haberlo ayudado.
Por fin otro capítulo, corto. =/ Espero les haya gustado. Disculpen la demora, pero tengo varias cosas que hacer.
