Sayori, "Touché" es una palabra francesa que significa "tocado", y se utiliza en esgrima para cuando uno de los espadachines alcanza el "corazón" de su rival (es un simple toque, obviemente no lo atraviesa). También se utiliza esta expresión cuando alguien te rebate un argumento, es una forma más elegante de decir "ahí me has pillado" o algo por el estilo. Espero haberme explicado bien.

Bueno, aclarada la duda os dejo con el capítulo.

Capítulo 9: El primer recuerdo.

En esos momentos en la mansión Kaiba, Seto estaba poniéndose al día sobre los movimientos de la Kaiba Corp en su ausencia. A pesar de haber estado fuera sólo 2 días, él necesitaba saber como había sido llevada su empresa mientras no estaba.

Sin embargo, a pesar de tener la mirada fija en el portátil, sus pensamientos distaban mucho de los balances que se reflejaban en la pantalla.

Al llegar a casa Mokuba se había ido directo a su cuarto, alegando que necesitaba descansar de tantas emociones, mientras que Seto se dirigió directamente a su despacho y allí encontró lo que menos quería ver en ese momento: el viejo álbum de fotos de su orfanato. Lo hizo a un lado y cogió su portátil, no obstante, después de 30 minutos su mente seguía con ese maldito recordatorio.

Tras 15 minutos más sin poder avanzar nada en su trabajo, Seto decidió que debía poner fin a aquella situación. Cogió el álbum y abriéndolo por la primera página comenzó a ojearlo, había muchas fotos suyas y de Mokuba, y casi siempre acompañados de ese grupo de niños, las dos niñas y el chico rubios y la niña pelirroja.

A medida que iba pasando las hojas, Seto se dio cuenta de algo, en varias fotografías salía Mokuba con alguno de aquellos chicos, pero él no salía nunca sólo con uno de ellos, en todas sus fotos siempre eran al menos dos de ellos.

Llegó al final del álbum sin encontrar nada de mayor interés, y se levantó dispuesto a dejarlo en alguna estantería, cuando tropezó por accidente con la alfombra, y para evitar caer al suelo tuvo que soltar lo que llevaba en las manos.

Cuando se agachó a recogerlo pudo ver que una de las esquinas del forro se estaba desprendiendo, y que por ella asomaba un papel. Intrigado, volvió a coger el álbum y sacó el papel, que resultó ser una foto suya con aquella chica rubia. Él la abrazaba por detrás y sonreía a la cámara, mientras que ella tenía las manos sobre las suyas y le miraba a él, sonriéndole.

Le dio la vuelta a la fotografía y vio algo escrito con una letra que reconoció como la suya propia de cuando tenía 11 años. La frase constaba tan sólo de 3 palabras, pero perturbaron a Seto más de lo que podía haber imaginado.

Volvió a mirar sus fotos en el álbum y se dio cuenta de que él sólo salía en las fotos en las que ella salía también. No había ni una sola imagen en la que él estuviera en la que ella no saliese a su lado.

Volvió a leer la inscripción en la foto "Nunca te olvidaré".

Pero él la había olvidado, ¿quién era ella? Un recuerdo borroso llegó a su mente.

FLASHBACK

Estaba sentado en un banco en el parque de juegos del orfanato cuando escuchó a alguien gritando su nombre.

-¡Seto!

Se giró y vio a aquella chica viniendo hacia él.

-Hola, ¿a qué tanta prisa? - preguntó, viendo como la chica trataba de recuperar el aliento.

-¡Mira lo que tengo! - exclamó emocionada.

Seto cogió lo que ella le ofrecía y vio el retrato.

-No sabía que ya las tenían - comentó.

-Acaban de traerlas, yo tengo una igual. Mira - dijo ella mostrándole su copia - Ahora si algún día nos separamos tendremos un recuerdo del otro.

-¿Separarnos? - preguntó el chico - ¿Por qué íbamos a separarnos?

-Tal vez algún día te adopten Seto.

-No me iré de aquí sin mi hermano, tu deberías saberlo mejor que nadie.

-Lo sé - dijo ella sonriendo - y también sé que es más fácil que adopten a 2 hermanos que a 4.

-No quiero separarme de ti - confesó él.

-Ni yo de ti Seto, pero debemos asumir que es muy probable que eso pase algún día.

Le dio un beso en la mejilla.

-Te quiero mucho Seto - dijo antes de volver al edificio.

El chico suspiró y llevó su mano hasta la mejilla.

-Y yo a ti - contestó mientras escribía en el reverso de la foto.

FLASHBACK END

Sacudió la cabeza, ¿de dónde demonios habían venido esas imágenes? ¿Sería un recuerdo? No, eso era ridículo, él diciéndole "te quiero" a alguien a parte de a su hermano. Que estupidez. Sin embargo ahí estaban aquellas palabras, atestiguando que lo que había visto era real.

Decidió salir de casa para poder despejar un poco la cabeza. Avisó a Mokuba y luego se marchó.

Caminó sin rumbo fijo a través de las calles, al fin y al cabo no iba a ningún lugar en concreto. Pasó por delante del instituto, del estadio e incluso de la Kaiba Corp.

Cuando caminaba por los alrededores del Parque Dominó vio algo que le sorprendió y molestó a la vez. Yami y Kate estaban charlando en la terraza de una cafetería, riendo como si se conocieran desde siempre.

¿Esa era la emergencia tan grave que ella tenía? ¿Quedarse a solas con él? ¿Y por qué le molestaba tanto? De pronto sintió la necesidad de interrumpir esa conversación, así que se acercó a la mesa.

-Vaya, vaya - dijo, con aquella frialdad que le caracterizaba, aunque por dentro estaba hirviendo de rabia -. No sé que diría tu novia la bailarina si supiera que te ves con otras chicas Yami.

-En primer lugar Kaiba - contestó Yami con tranquilidad -, Tea no es mi novia, en segundo, Kate y yo sólo somos amigos y en tercero, aunque fuera al contrario no sería asunto tuyo.

-Si crees que me importa estás muy equivocado - mentira, le importaba y mucho, aunque no quisiera admitirlo -. Simplemente me pareció interesante. Tú que siempre alardeas de ser digno y noble engañando a tu novia con una chica a la que apenas conoces.

-Yo nunca he alardeado de nada Kaiba, y ya te he dicho que Tea no es mi novia.

-Claro, lo que tú digas.

Yami iba a responder pero Kate se le adelantó.

-Basta - dijo con tranquilidad -. Kaiba, si no tienes nada importante que decir te agradecería que te marchases. Yami y yo estábamos manteniendo una conversación antes de que llegaras, y nos gustaría continuarla.

Kaiba frunció el ceño y se marchó de allí sin una sola palabra. El hecho de que hubiese sido ella y no él la que lo había echado le dolió, porque no le importaba lo que Yugi y su pandilla pensasen de él o como se comportasen, pero sí le importaba la impresión que ella pudiese tener.

Y la impresión que ella se acababa de llevar es que era un tipo frío, grosero e intratable, lo cual era cierto, pero darle tan mala impresión a Kate no había sido su intención. Apenas la conocía pero deseaba llegar a tratarla más, lo cual sería imposible si seguía comportándose de ese modo ante ella.

¡Pero es que no había podido evitarlo! Verla con Yami le llenó de una sensación desagradable que no había experimentado nunca.

Decidió que lo mejor sería volver a casa y descansar un poco.