Advertencia:
No me hago responsable de que en esta historia leas spoilers de tamaño Godzila. Entras bajo tu propio riesgo.
Capitulo 5
El sobrino
Primera parte.
En definitiva estaba jodido. No podía mantenerme alejado del sexo con Temari aunque así lo quisiera. Mas que nada por que en los últimos días había estado tratando de provocarme una erección marca diablo apareciéndose casi desnuda por la casa. Las excusas estúpidas de "me duele la cabeza", "ya se me bajo la calentura", "mucho trabajo en la oficina" o "tengo hambre, no ganas de comerte" me estaban comenzando a dejar de servir, y mas que eso, me estaban dejando las mejillas rojas y las bolas azules. Lo peor era que Temari lo presentía por que en realidad nunca es sido buen mentiroso, y seguía insinuándose sobre mí con más fuerza. No había manera de actuar rápido, faltaban de menos 3 semanas para que se terminara el mes y si tenía que soportar otro día como abstemio me iba a reventar el escroto.
-¿Shikamaru, me estas escuchando? Te estoy diciendo que aquí esta tu café-
La voz de Chouji me saco de la luna y me hizo parpadear un par de veces. Mi amigo dejo mi taza en la mesa al lado de los papeles con supuestas pistas para encontrar a ese bromista que traía de cabeza a toda la población.
-Cielos, en estos últimos 5 días haz estado mas en las nubes que de costumbre, ¿paso algo en tu casa?- me pregunto
-Si no pasara nada no estaría tan pensativo, ¿no lo crees?-
-Bueno, pues dime en que piensas que sabes que no soy adivino-
-*suspiro* Esto no esta funcionando, y lo peor es que Temari no coopera. Debe de haber una manera más fácil de conseguir que me liguen mis dos mugres tubitos antes de que termine tirándomela o en su defecto, me revienten los huevos-
-Mira viejo, no tienes otra salida, las únicas dos opciones que te quedan para operarte son las siguientes: La primera, que te las ligues en un hospital privado; que después de hacerte la operación te cobran tu alma en cuotas, siendo ya de por si caro el esterilizarse. O segundo, puedes optar por la opción barata que consiste en ir con la madre de Kiba para que te haga lo mismo que a los perros callejeros que le llegan a la veterinaria-
-Creo que hasta un primate entendería que eso seria caer demasiado bajo-
-No entiendo por que tanto lio, ¿por qué no te resignas y te tiras a tu mujer? Digo, para eso te casaste y capaz de que alguno de los dos es estéril. Además, ¿qué tan malo podría ser tener a una criatura?-
-Te lo diré en una frase Chouji. Soy, una papa para ser padre…- le explique -¡Mírame!, mi propio padre me tuvo prácticamente para continuar el clan, nunca me puso un dedo encima y dejo que me convirtiera en un vago. No supo como darme apoyo moral, y lo único que recibía de mi madre eran ordenes y fue debido que lo único que aprendí de el fue a ser un bolsa. No digo que haya sido un mal padre, es una persona muy buena y buen consejero, y hay por mucho unos peores (como el de mi esposa), pero el nunca me crio para tener una educación casera a diferencia tuya. Con decir que el solo cambiar un pañal es un calvario para mí, y lo viste con Asumita-
-Le caíste mal en ese momento por que lo cargabas mal Shikamaru, ya habrás aprendido algo-
-… Como sea. Además, temo mucho por el carácter que mi hijo tenga, con eso de que descubrieron que todo es asunto genético-
-¿Ah que te refieres?
-Te lo pondré más fácil. Tú eres un chico suave, lindo y amable. Si no fuera por que prácticamente es tu versión en mujer, realmente dudaría de la paternidad que compartes con el anticristo… espero no lo tomes como ofensa-
-No te preocupes. Negar que mi hija es un demonio solo me dejaría como un idiota- me recalco -Sin embargo, de vez en cuando nos saca una sonrisa a mí y a mi padre. Sabe como comportarse como una dama y de verdad me sorprende lo increíblemente inteligente que es. Tener un hijo no es tan malo, claro que tiene sus puntos buenos y sus puntos malos, pero nadie nace siendo padre y no puedes esperar perfección en la crianza. Digo, me pondré a mi mismo como ejemplo también. Mi padre sabía como darme el calor hogareño que todo niño necesitaba, estando ahí para todas las cosas para lo que lo ocupara y si, me enseño un par de movimientos que me ayudaron a la hora de atender una casa. Pero desafortunadamente siempre ha sido un hombre muy puritano, por ende se daba de topes en la cabeza cuando se trataba de orientarme en temas incómodos-
-¿Eh?
- Vamos Shikamaru, ¿por que demonios crees que fui tan ingenuo como para que me hicieran...? Bueno, ya te sabes la historia. Todo lo que se de sexo lo aprendí de las platicas de alcohol de Naruto, las anécdotas que la capitana Anko me contaba de Gai y la mamá de Kiba-
-Señora Inuzuka, las palomas de esa jaula se están matando…-
- (susurros al oído)-
-Ah…-
Aunque me le quede viendo raro un rato, eso me hizo pensar un poco el asunto. Chouji tenía razón, no había padre perfecto. Aun así, no podía dejar de pensar en las consecuencias de mis actos sobre aquel que llegara ser mi hijo.
-Se lo que piensas Shikamaru, puedo leer tus gestos. Supongo que siendo tan inteligente se te ocurrirá alguna manera de distraer a tu mujer-
-Es la cosa, se me a juntando tanta testosterona que tengo el cerebro seco-
-Lo que queda es resignarse, ni que le fueras a conseguir un hijo sustituto a tu mujer para que se de una idea de lo que le espera y se le bajen los humos-
Y en ese momento, sentí como si me hubiera llegado una epifanía.
-Chouji-
-Si-
-Gracias por encender tu cerebro para que yo pueda pensar. Lo que necesito es algo para convérsela de lo contrario, como lo hace Ibiki con su psicología inversa-
-¿Y de donde vas a sacar un niño?-
-Precisamente sales a cenar con Ino mañana, ¿no es así? Puedo adivinar que planeabas dejar a Kanna con tu padre…-
-Oh Shikamaru, ¡claro que no! Mi hija se pone insoportable cuando esta aburrida y tú solo la conoces calmada, se los va a comer vivos-
-Precisamente para eso la quiero, si tu hija hace el trabajo de darle una mala pasada a Temari seguramente se le quitaran las ganas de tener hijos-
Chouji me miro con cara de resignación mientras recargaba su cabeza sobre su mano.
-Shikamaru, eso hasta para un primate seria caer bajo-
-Mejor eso a dejar que la señora Inuzuka haga de las suyas con sus tijeras-
La puerta se abrió y entro nuestra rubia favorita.
-Hola Chouji, ¿listo para nuestra cita de mañana?-
-Si, lo único que tengo que hacer es decirle a mi padre que Kanna se va a quedar con Shikamaru-
-¿Tan rápido un cambio de planes?-
-Shikamaru se ofreció a cuidarla-
-Bueno, esta bien, que mas da, jejejejeje-
La risa de Ino se veía algo nerviosa. Algo que hizo que Chouji levantara la ceja y yo también.
-Mejor iré por más café- dijo Chouji.
-De acuerdo, aquí te esperamos- exclamo Ino aun con algo de nerviosismo.
Cuando mi amigo el mastodonte salió, me volví a Ino esperando una respuesta al repentino cambio de su actitud.
-¿Qué?- exclamo al verme con el signo de interrogación dibujado en la cara.
-¿No me digas que estas nerviosa?-
-¿Cómo crees que me podría poner nerviosa? Digo, eh salido con muchos hombres, ni que esto fuera tan diferente-
-Ino, no nací ayer- le dije sarcástico.
-Está bien, si estos nerviosa, ¿contento?- me contesto molesta -No tengo la más mínima idea de cómo tratar con Kanna-
-¿Kanna? ¿Como podrías llegar a tener problemas para tratar con la persona que será tu futura hija? Tú misma lo dijiste, un par de pláticas, un par de caramelos…-
-Eso hasta descubrir que la mocosa no es la misma cosa que Chouji-
-Hola Kanna chan, ¿Qué haces?-
-Veo la televisión-
-¿Y qué vez?-
-El show de Donno san-
-Ah, muy lindo, ¿te gusta ese programa?-
-¿No cree que me hace preguntas demasiado obvias? Es obvio que si estoy frente al televisor de la oficina de Ibiki es para verlo, es obvio que el programa que esta en la tele es lo que estoy viendo y es más que obvio que si el programa fuera aburrido, no lo vería-
-…-
-¿Va a sentarse o no? Justo esta en la parte en la canta con la comadreja sobre la naturaleza-
-Ino, esas palabras se las hubiera dicho hasta al Hokage (de hecho, se las a dicho al Hokage). No se por que seria diferente este vez-
-Por una sencilla razón, ¡con eso me di cuenta de que esa mocosa es una cabrona! Tratar con Kanna es como tratar con Anko o contigo, cosa que e evadido por la misma razón que no se como llevarme con una persona como esa. Santo Kami, si tengo que convencer a Chouji de que soy la perfecta madre para esa cosa me las voy a ver muy negras-
-Trátala como lo haces conmigo-
- ¿Con gritos y ordenes? Eso viene cuando cumpla los 15 Shikamaru-
-Es la cosa, demuéstrale que tienes el carácter de un dragón como lo tendría una madre de verdad y veras como la convences-
-…-
-…-
-¿Hay alguna posibilidad de que tú y Chouji hayan procreado y lo de Sayuri solo sea un velo para tapar la verdad?-
-Ino, si empiezas tú, comenzare yo también-
-Ya te entendí, me callare-
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Llegue a casa y tome las llaves para darme cuenta de que la puerta del departamento estaba abierta. Me temí lo peor, así que abrí la puerta con mucha cautela. Cual fue mi sorpresa que al entrar encontré a mi mujer, quien estaba a punto de hablar por teléfono y a Kankuro preparando una mamila en nuestro sillón.
-Temari- le dije al entrar -¿Por qué no me avisaste que tu hermano estaba en la casa?-
-Perdóname Shikamaru, se me paso llamarte-
Se me paso llamarte… tenia el maldito teléfono en la mano y me sale con el chiste de que se le había pasado llamarme, vaya excusa mas baja.
-¿Qué, acaso no están felices de ver a su sobrino?- exclamo Kankuro con una voz muy monótona.
Kankuro traía a su hijito de 4 meses consigo, Ryu, prueba viviente de que el 4to Kazekage no quería dejar a ninguno de sus hijos con una vida feliz.
A Gaara, lo había privado de cualquier tipo de afección durante toda su infancia, además de mandar a la única persona confiable a matarle. A Temari, la había alejado de sus hermanos menores durante algunos años para luego dejarla al cargo de ellos no teniendo ni idea de que hacer, además de aventarla con Baki para que la entrenaran con fuerza en el arte del asesinato y así convertirla mas que una kunoichi, en un arma que pudiera sustentar los poderes del Shukaku. Con Kankuro paso igual, solo que lo dejo al cargo de Shiyo; sin embargo, con el fue poco mas cruel que con Temari.
Siendo el primogénito y el único varón al que quería dejar con vida, a mi fallecido suegrito se le ocurrió la malvada idea de hacer tratos con una de las familias más ricas de Suna, a cambio de sus favores y de su lealtad a la aldea, el tipo les iba a ofrecer a Kankuro. ¿Y que creen? Aun después de su muerte, dejo el contrato vigente, lo que resulto en un teatro que Gaara no quiso arreglar, y en la boda forzada de Kankuro con una rubia que conocí en mi boda.
El resultado de todo eso fue una boda funesta: La pedante familia de la novia preguntándose por que estábamos nosotros ahí, el sacerdote gritando de horror al ver a Gaara en la silla de enfrente, Akamaru desapareciendo el pastel, la dama de honor de la novia insinuándole a Shino que había cuartos oscuros atrás, el PADRINO insinuándome lo mismo (¡Horror de horrores! ¿Cómo es que Kankuro se consigue ese tipo de amigos?), Bakki muy ocupado estrangulando al de los banquetes por traer ostiones y la aparición repentina de un muchacho "armado" con un plátano diciendo que si la abuela de la novia no se casaba con el, iba a matar al Kazekage.
… No pregunten por eso, de verdad, a mi también me saco de mis casillas.
La cosa es que tanto Kankuro como la novia estaban demasiado ocupados riéndose del patético intento de boda que teníamos que, de menos, el forzado arraigamiento resulto en una amistad medio sincera con todas las bajas de un matrimonio y todas las altas de un compañero de parrandas. El hijo llego después de se enteraron de nuestra decisión con respecto a la descendencia y las pocas esperanzas que tenían de que Gaara se fuera a casar.
Ryu no era una criatura de la cual quejarse, pasaba mas tiempo durmiendo que haciendo otras cosas, y cuando no esta durmiendo, se la pasaba sentado entretenido con la pelusa que pasara sobre su cabeza, de manera tal que no había problemas con el, agregando que era raro cuando lo despertaba en las noches. Era un buen bebé… lo que me hacia dudar mucho que realmente fuera hijo de Kankuro. Conociéndolo, cualquier cosa que pudiera haber salido de las entrañas de mi cuñado tenia que ser tan o mas cabrón que Kanna.
-Bueno gente, ya me voy. Las mamilas ya están preparadas, los cambios están en la maleta, le toca baño a las 6…- nos decía Kankuro mientras acomodaba sus pergaminos atrás de su espalda
-Momento, momento, ¿A dónde crees que vas? ¿Planeas enjaretarnos a tu hijo así nada más?-
-¿Qué no te lo dijo Temari? Si ella me dijo que estaban dispuestos a cuidarlo. Me tengo que llevar a la brigada a una misión de reconocimiento en la aldea de la roca y darle asesorías a un grupito que quiere aprender de marionetas de combate. Mi mujer va conmigo y no puedo dejar a Ryu con nadie-
-¿Y por que no se lo dejaste a Bakki?-
-Esta ocupado mudándose al apartamento de su amante-
-¿Y por que no lo dejaste con Gaara?-
-¿Estas hablando del Gaara que conozco? ¿Mi hermano menor?- me dijo Kankuro levantando la ceja.
-Tienes razón, en que estoy pensando…
Kankuro se despido de nosotros y le dio un último beso a su hijo, quien yacía dormido como si el mundo fuera su almohada. Cuando mi cuñado se retiro, mire a mi mujer con cara de pocos amigos
-Temari, ¿Por qué no me dijiste que iban a traer a nuestro sobrino a la casa?-
-Bueno, estabas demasiado ocupado con la cosa del bromista que no tuve tiempo de decirte- me respondió con una sonrisa traviesa.
Rayos, aquí era donde tronaban el maíz inflado.
Me había traído a Ryu con la misma intensión que yo tenia para traer a Kanna este fin de semana. Según el plan que deducía, mi sobrino, siendo un niño muy tranquilo y fácil de consentir, seguramente me haría tambalear en mi conclusión de que seria mal padre y terminaría resignado.
Me sentí atrapado, mi mujer había hecho una trampa similar a la mía y ahora no podía decirle a Chouji que siempre no iba a poder. No vi de otra más que soltar la sopa y darle mi táctica de ataque.
-Me lo hubieras dicho antes Temari, me ofrecí a cuidar a Kanna-
-¿A Kanna? ¿Tu ahijada?- me dijo nerviosa -Pero, pensé que la iban a dejar con su abuelo-
-Don Chouza tuvo unos asuntos y yo me ofrecí a cuidarla- le mentí -Así que, vamos a tener dos niños en la casa este fin de semana-
Y luego mi mujer me miro con una cara sombría.
Maldición. Como no esperaba una situación semejante, no pude batear esa bola curva. Habíamos dejado en descubierto los planes de cada uno para desvalorizar nuestra decisión.
En pocas palabras estaba frito, le había dicho un rotundo "no" a los escondidos intentos de Temari por convencerme de tener un vástago y seguramente en este momento ya la declaración de guerra estaba hecha. Se me hacia extraño que no se me hubiera aventando encima, lo mas seguro es que se estaba conteniendo por que Ryu estaba ahí mirándonos.
-Si me disculpas, iba a hablar por teléfono con Tenten- me dijo masticando un insulto.
-Iré a la cocina a hacerme un sándwich- le respondí si quitarle la mirada de encima.
Ahora temía lo peor, mi mujer marcaba lentamente un número de larga distancia en el teléfono mientras yo corría a la cocina para hacerme el dichoso sándwich. Obviamente, lo del a comida solo era una cortina de humo para tratar de evadirla lo mas rápidamente posible; tenia que pensar en un plan que implicara mi graciosa huida, al menos hasta la mañana del fin de semana y otro que me mantuviera cuerdo durante los días que le restaban al mes.
Camine hacia el refrigerador y saque lo que vi primero, fue cuando un impulso desesperado me hizo darle un rápido vistazo al teléfono de la cocina. Sabía que mi mujer hablaba con Tenten en el teléfono de la sala, así que la curiosidad me mato. Lo tome sin decir mas, era mejor verificar los planes del enemigo antes de que los aplicara sobre uno.
-…Y e hecho hasta lo imposible, pero parece que se adelanta a todo lo que hago Tenten-
-Eso te sacas por casarte con un hombre tan inteligente Temari, y tan necio. Creo que no tienes de otra…-
-Tienes razón. ¡¡ME LE VOY A ENCIMAR CUESTE LO QUE CUESTE!!-
El grito de Temari hizo que Ryu se levantaras de manera repentina y comenzó a llorar. Gracias sobrinito querido. Temari iba a estar ocupada con eso, así que, ¡patitas para que las quiero!
Estaba tan nervioso en ese momento y con tantas ganas de huir de mi mujer, que básicamente salte del tercer piso de un edificio. Gracias al cielo que soy ninja, que si no, seguro hubiera terminado hecho mierda en el pavimento con los vecinos tomando fotos de mi cuerpo macerado.
Baje cuesta abajo por la pared utilizando mi chakra como podía. Sabia que Temari me iba a matar por huir, pero en ese momento estaba seguro de que si no salía de la casa iba a ser victima de un ultraje.
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Ya estaba oscureciendo cuando llegue hasta el centro de Konoha. Resguardarme de mi mujer iba a ser fácil, entre tanta gente nunca me iba a encontrar y dudaba que saliera con el viento helado que estaba haciendo cargando con Ryu. Al sentirme seguro, me recargue en uno de los aparadores de las tiendas y encendí un cigarro para celebrar la pequeña victoria que había adquirido hoy y para aniquilar el frío.
Solo por hoy había salido victorioso, puesto que no se que me iba a esperar en los días siguientes.
-En verdad Neji… la verdad, es que no se que decir-
-Vamos, solo será el sábado. Si no quieres salir a ningún lado conmigo después del sábado te entenderé-
-Bueno, esta bien, ya que has estado insistiendo todo el día…-
-Gracias Sakura, me asegurare de que todo salga perfecto-
Vi a Neji despedirse de Sakura frente a mí y yo lo mire algo confundido.
-¿Invitaste a salir a Sakura?-
-Si, ¿por qué?-
-Pensé que de quien te querías vengar era de Shiko, no de Lee-
-¿Por qué habría de vengarme de Lee saliendo con Sakura?-
-Sabes que no te puede hacer el que no sabe conmigo. Lee nunca consiguió una cita con Sakura hasta que se le ocurrió largarse a la aldea del rayo de mano del Raikage. Se casa con Tenten, la chica que te gustaba, y ahora misteriosamente sales con Sakura, la chica que le gustaba, teniendo en cuenta de que hay millones de chicas hermosas que podrían salir contigo si así lo quisieras-
-Mira Shikamaru Nara, no se como lo tomes tu, pero esto no es un desesperado intento de rapiña, es una manera de perfilar al enemigo-
-¿Eh?-
- Mire como Shiko observaba a Sakura. No por nada fue le primero en ofrecerle unos tragos en la boda y el primero en querer hacerse el héroe cuando nació Yoh. Una vez que Shiko se de cuenta de lo que nunca podrá tener y que Lee y Tenten descubran de lo que se perdieron, volverán a sus tierras con una nueva visión y el maldito chico maravilla dejara de estar tan sonriente todo el tiempo-
-Neji, mas que un plan me parece una respuesta paranoica a resolver todo este asunto de la boda de Tenten-
-No me hacen nada de gracia tus sarcasmos Shikamaru-
-No es un sarcasmo…-
Neji me veía con una cara que decía que en cualquier momento me lanzaría un jukken. Así que trate de cambiar el tema.
-¿Y te reuniste con Sakura en centro?-
-Se la pasa aquí, ¿Y tu que haces aquí? ¿Vienes a comprar algo?-
-Este…-
No le iba decir que estaba huyendo de tener sexo con mi mujer, me iba a convertir en el hazmerreir. Mire un anuncio de las fiestas de diciembre con descuentos y sonreí.
-Vine a comprar un regalo para Irochi…-
-¿El muchacho que descifra planos? ¿Ese que dice que si te ve te dará un golpe en la cara?-
-El mismo Irochi. Me toco como compañero de intercambio de regalos por que sabes que el sadismo de Ibiki no tiene límites-
-Pues te deseo suerte. Nos vemos al rato-
Lo bueno que a Neji se le había bajado el enojo, sin embargo, en ese momento se me había vuelto a prender el foco. Me había olvidado de Irochi. Con todo el asunto de mi mujer se me había borrado de la mente que tenia que comprar un regalo para el. Aproveche el poco dinero de mi bolsillo que me servía para comprar cigarros y decidí recorrer las tiendas con la esperanza de encontrar algo barato.
…
Y como era de esperarme, lo barato era horripilante. Había olvidado que los precios de las cosas se iban hasta las nubes aunque los anunciaran como ofertas durante las fiestas de diciembre. Me resigne y salí de la tienda con las manos en los bolsillos. De todos modos no tenia idea de que regalarle a Irochi, apenas conocía al chico, pues me odiaba y de todos modos me daría un golpe en la cara aunque le diera el regalo mas perfecto del universo. Lo pero era que a pesar de todo, tenia que encontrarlo de a fuerzas, por que Ibiki era capaz de hacerme pasar por penurias en ese mes de trabajos forzados con el que nos había amenazado.
Mire las estrellas despejadas en el cielo nocturno y suspire.
-Que envidia me dan, lo único que tiene que hacer es titilar. No tienen por que preocuparse de que su mujer los este persiguiendo para engancharlos a una responsabilidad para la que no están preparados-
Respire hondo y comencé a pensar en mi situación. Estaba comenzando a sentir que esto estaba llegando demasiado lejos. Digo, escapar de hacer el amor de con mi mujer era una cosa, pero escapar de la casa y dejarla sola con una criatura era demasiado. Tenia que regresar, a lo mejor Ryu la calmaba un poco y podía tenerlo de escudo durante un rato, o al menos, hasta que Kankuro volviera por el.
Di media vuelta y camine por las oscuras calles pensando en que hacer para asegurar mis testículos cuando vi una figura que me pareció muy comprometedora.
Llevaba una chamarra de color gris con capucha y unos pantalones de levis tan gastados que azul casi se trasformaba en blanco. Traía también un par de sandalias de madera, cosa que me pareció de lo más loca con el frio que estaba haciendo. El tipo de por si era perturbador, pero lo mas perturbador era que llevaba a cuestas una pala que llevaba sosteniendo entre su brazo y su hombro.
Me le quede mirando unos instantes mientras caminaba hacia la luz de los faros de las calles y pronto me di cuenta de que estaba solo, cara a cara contra el. Me estremecí. Con lo sospechoso de su aspecto y con la particularidad de que prácticamente llevaba consigo un arma blanca, comencé a sentirme en una de las escenas de esas películas de horror en donde el protagonista esta a punto de ser apuñalado por el asesino (y lo peor era que no llevaba yo ningún arma de mano para defenderme en caso de un posible ataque).
Escuche el sonido de una botas y después le siguieron varios gritos.
-Deténgalo, ¡¡no ha pagado esa pala!!-
¿Podría serlo acaso? ¡Era el bromista! Me parecía extraño que se hubiera aparecido en el centro y más tan temprano, sabia que atacaba de noche, pero igual seguía siendo muy temprano.
Trate de correr a atraparlo, pero el tipo salto con todo y la pala hacia uno de los faros de luz artificial y luego volvió su cara hacia mi. Así es, había pegado un brinco tan alto y tan rápido que parecía una pulga, y luego para desconcertarme mas, dio otro salto lo suficientemente alto como para llegar al techo de una tienda, con la particularidad de que lo había hecho de una manera muy atinada. No había dudas ahora, aquel tipo debía ser un ninja, ¿pero por que robar artículos de jardín?
