Capitulo 10
Aniversario

(Primera parte)

Yoh, el ahijado de Neji y la nueva adquisición de la generación, tenía mucho parecido con Lee cuando los ponían uno contra el otro. Lo único que lo diferenciaba de su padre era el cabello castaño, desparramado y muy abundante, quizás más que cualquier bebé recién nacido que haya visto antes. Por lo demás, tenia el color de piel muy parecido, ojos negros enormes y rematando con unas pobladas cejas marrones que los coronaban como su fueran un trofeo de triunfo al "espíritu de la juventud".

-¿Qué están haciendo aquí afuera tan tarde?- le dijo mi mujer a Lee mientras el pandita que llevaba en brazos se remolineaba como gusano sobre su pecho.

-Tenten y Shiko están acomodándolo todo en el hotel y como Yoh estaba muy inquieto decidí sacarlo- nos explico -Debe estar emocionado por que al fin viene a ver a su padrino-

Me le acerque al niño y lo observe detenidamente antes de que el bebé volviera la cabeza y me diera una vista completa de su carita. ¿Era mi imaginación o tenía los mismos labios de tortuga de su padre? Yoh traían en su carita la misma expresión de Lee cuando estaba en posición de combate.

-Oye Lee, ¿ya miraste tiene tu misma expresión de...?-

Antes de que terminara la frase, estaba en el suelo con un ojo morado y viendo pajaritos. Mi mujer corrió a auxiliarme al ver que no me levantaba, y cuando lo hice, sentí mi cerebro revotando en mi cráneo. Tome mi cabeza, mire al bebé con su puñito tenso y levante la ceja. ¿Qué demonios les daban de comer a la gente en la aldea del rayo?

-Perdón Shikamaru- dijo Lee rascándose la cabeza con la mano con la que no estaba cargando a su engendro -Se me olvido advertirles que le incomoda que lo miren fijamente durante largos periodos. Lo descubrimos después de que dejo tirado a Shiko en acera una vez-

Neji de repente le jaló una mejilla con una enorme sonrisa aunque el bebé seguía con la misma expresión de gánster.

-Tu padrino te quiere mucho Yoh chan-

-Killerbee nos dejo en claro que tampoco le gusta que le jalen la cara-

Neji se apartó rápidamente del niño, era obvio que no quería que le pegaran.

¿Saben? A todo esto comencé a sospechar que alguna porquería le estaban echando al agua por causa de esa estúpida legislación reproductiva. Viendo a Yoh, el "gang" ese que decía que las generaciones subsecuentes siempre superan a las anteriores no era suficiente para explicar los descaros de ESTA generación.

-La pregunta es, ¿qué hacen ustedes aquí tan tarde?- pregunto Lee -¿Y por que de repente se agarraron de las manos?-

Neji y Sakura hicieron una mueca de nerviosismo, ¿Acaso no lo habían notado?

-Es que están saliendo Lee- me adelante a decir.

Estaba seguro que si no lo decía en voz alta a Sakura y a Neji se les iba a salir una bobada por la manera tan repentina que les había asaltado la pregunta. Lee por su lado los miro un rato, luego sonrió de oreja a oreja y comenzaron a salir sus (varoniles) lagrimas de alegría.

-Oh Neji mi eterno rival, es hermoso ver que haz encontrado el amor en medio de tantas dificultades- le dijo mientras levantaba el puño con decisión -Aunque me sorprende que haya sido Sakura san, para serte sincero yo y Tenten pensábamos que eras gay-

-…Gay…- murmuro Neji de manera que Lee no lo escuchó -El es que corría con un traje pintado al cuerpo y se abrazaba del Gai sensei ¿y resulta que yo soy el Gay?-

-Dejando eso de al lado, ¿Qué van hacer ahora que llegaron aquí?- les pregunto mi mujer -Planean pasearse por Konoha o algo así-

-Veníamos a visitar al Gai sensei y a Rei, darle una mirada a Konoha por que la vimos algo cambiada y de paso venir a felicitarlos por su primer aniversario de bodas Temari-

Oh si, mi aniversario…

¡MI ANIVERSARIO! Con tanto rollo que había pasado en un solo fin de semana había olvidado por completo que mi aniversario era el próximo viernes. Demonios, pensé, si no logro conseguir algo genial para mi mujer en 4 días todo lo que paso hace una semana se pondrá mas del carajo de cómo se puso. Ella me tomo de la mano y le sonrió a Lee.

-Gracias por acordarte Lee, es muy lindo de tu parte-

-Como olvidar la primera vez que se dieron el si, estábamos muy cerca de los festivales de invierno-

-Bueno chicos, se hace tarde, tengo que volver al cuarto de hotel, si no, Tenten vendrá jalarme de las orejas por traer a Yoh afuera tan tarde y con este frío-

-Nos vemos Lee-

-Y suerte Neji y Sakura, espera a que le cuente a Tenten y a Shiko, se pondrán muy contentos los dos-

-Si, si, ve y dile lo que quieras- exclamo Sakura mascullando los dientes.

Neji se despidió de Lee con una sonrisa mas falsa que la masculinidad de Deidara y se volvió hacia mi.

-Creo que nos salvaste de una, de no haber sido por ti hubiéramos dicho una tontería-

-Para algo estoy ¿no?-

-¿Y por cuanto tiempo mas planean mantener esta farsa?- les pregunto mi mujer a mis compañeros.

-Ya lo dije, al menos hasta que Lee se vaya quede convencido-

Medio prestando atención de lo ellos decían, me agarre la frente aun tratando de pensar en lo que haría para mi supuesto aniversario.

-¿Te encuentras bien?- pregunto Sakura

-No te preocupes, solo estoy algo cansado- le respondí -Que te parece si vamos a la casa Temari-

-Bueno, por mi esta bien- me respondió mi mujer -A ver si de paso encontramos algo para tu compañero de oficina-

También había olvidado lo del regalo de Irochi. La semana completa se estaba yendo por escusado y eso que ni siquiera había comenzado, mi tape se había borrado como aquel que se arruina dentro de la videocasetera. Tenia que pensar en algo bonito y rápido…

Demonios, detestaba que mi cerebro no funcionara cuando lo necesitaba (lo pero es que funciona bajo presión, pero nunca cuando realmente lo ocupo). Odio tener que admitirlo, pero tengo menos sentido de lo romántico que un autor de historias de humor negro. Lo único que me quedaba era recurrir a la única persona detallista que conocía.

-¿Shikamaru? ¿Qué demonios haces aquí? Es media noche- me dijo una voz soñolienta.

-Ino, necesito tu apo… ¡Oh demonios Ino! ¡Ponte algo!-

Se me hacia una locura que con el maldito fresquete que estaba azotando la aldea, a Ino se le ocurriera dormir en paños menores. Les juro que bata que traía era tan trasparente y pequeña que hubiera dado lo mismo si se cubría con una bolsa para sándwiches (si se preguntan por que no me llegaron pensamientos impuros en ese momento se los pondré de esta manera, ver a Ino para mi es lo mismo que entrar al cuarto de una hermana menor y verla solo vestida con una toalla).

Ino me dejo afuera como 15 minutos mientras se ponía algo menos, delgado, para finalmente dejarme entrar a su apartamento. Me ofreció agua, pero yo no quise nada.

-Vuelvo a repetir, ¿que vienes a hacer aquí tan noche?-

-Como vez, me acaban de recordar mi aniversario y según yo quería darle la gran sorpresa a Temari. Pero solo tengo, no se, desde ahorita 3 días para hacer las cosas y no creo que Ibiki me deje retirarme por unos segundos de la investigación en la que estamos yo y el gordo- me queje -No tengo ni idea de que hacer, y si conozco a alguien que me puede ayudar con ese tipo de temas eres tu-

-Bueno, bueno, calmante, te ayudare en lo que pueda. Pero, ¿por qué no me lo pediste mas en la mañana Shikamaru?-

-No lo se… no estoy pensando claro en este instante- le confesé.

Ino me dio un par de palmadas en la espalda e hizo una mueca.

-Veo que, estas muy estresado-

-Si-

-¿Es por lo del hijo no?-

-Para que te digo que no Ino- le respondí -Este rollo me esta volviendo loco. Cuando ella me hablo de hijos no fue un simple capricho; de verdad, de verdad quiere uno. Pero por Kami, ya viste el desastre que ocurrió la semana pasada y eso la hizo resignarse, no sin antes sumergirla en una depresión. Por eso quería hacer algo genial para ella, como compensación, pero el estúpido de mi lo olvido por completo-

-No te preocupes, no eres el único que esta imposibilitado para esto de los hijos-

Ella bajo un rato la cabeza y luego se volvió hacia mi.

-Dime, ¿crees que soy demasiado inmadura aun para ser madre?-

-Ino, ¿qué clase de pregunta es esa?-

-Dime la verdad, ¿soy una persona inmadura?-

-Tienes tus momentos Ino, pero si quieres compararte con el grandote es obvio que te vez inmadura. Digo, convertirse en padre lo cambia a uno mucho, no puedes lanzarte a esto así como decides comerte un helado de fresa o de vainilla-

Al ver la cara de bochorno de Ino, me di cuenta de algo sumamente evidente.

-No… no te encaprichaste con el ¿verdad?-

-¡Oh Shikamaru, no sabes lo que es esto!-

-Claro que lo se. A estas alturas no puedes tomarte lo que trataste de hacer la vez pasada en serio. Digo, una cosa es ir por una vida segura y la otra es enamorarse de él. ¿Qué demonios paso en esa cita?-

-¡No lo se! Lo único que hice fue tratar de engancharlo por que creí que sería un blanco fácil, pero después de volteo el juego y no supe que hacer- me explico -Me dejo con muchas dudas en la cabeza, revise muy seriamente en la tontería que estaba a punto de cometer por un capricho y bueno… mientras mas iba pensando me llegaba a la mente sus ojos, su calidez y su, babosa, sonrisa… ¿que mas quieres que te diga al respecto?-

-Ino…-

-Dime sinceramente, ¿crees que estoy lista para ser madre?-

-¿Realmente quieres que te sea sincero?-

-Por favor-

-…No…-

-Lo temía-

Al ver la cara de Ino alargarse, me lleve la mano a la frente como señal de resignación. Era más que obvio que siempre había carecido de tacto, pero ella me había pedido una respuesta sincera y dársela era mi deber. Maldición, ¿qué le pasaba a la aldea?, ¿por qué tanta desesperación por sentar cabeza? Un niño no significaba la gran cosa, casi cualquiera puede tener uno; un matrimonio tampoco era la gran cosa, ¿para que casarse si no se puede vivir en conjunto?

Suspire. Mirando aun la cara larga de Ino se me aplasto el corazón y respire hondo.

-Mira Ino, creo que mal interpretas al gordo. Para convérselo de que eres la indicada no necesitas madurez, solo verdad decisión- le dije para calmarla -Solo una madre con la experiencia de mil años podría ser capaz de domar a ese engendro que tiene el grandote por hija. Ni aunque fueras la mujer mas madura del mundo estarías preparada para enfrentarte a Kanna, mucho menos si no estas dispuesta a verla como una hija-

-¿Tú lo crees?- me dijo mas esperanzada.

-Velo como la meta de Naruto para volverse Hokage, ¿crees que ese cabeza hueca hubiera llegado hasta allá sin su tremenda decisión?- le reproché -Ino, los padres no nacen, se hacen. Aunque, como ya te dije, si requieres cierta madurez para tomar decisiones, la experiencia es lo que te hace madurar al final-

Ino sonrió y yo me quede mirando al techo de su casa. Aun no se de donde había sacado toda esa basura, pero al parecer le alivio bastante oírla. Para mi fue como si me hubieran dado una pedrada, de cierta manera sentí como si me hubiera estado auto aconsejando.

Era verdad eso que un padre se hacia con el tiempo y todo eso, pero, no mentiré, lo único que me impedía tener críos era el temor. ¿Y si les fallaba? ¿Y si no podía? ¿Y si no los soportaba? Era obvio que no tenía decisión para hacer una locura semejante y mientras se mantuviera así, no iba a poder criar a un chiquillo nunca.

Pero, por otro lado, ¿qué tanto había de malo? Malos padres había visto en mi vida en este basto mundo ninja y la mayoría salía cuerdo. Pensé por un momento, ¿qué tanto perdía con hacer el intento?

En ese instante volví del país de las maravillas y descubrí que mi mente se estaba yendo mas lejos que si me hubiera metido una dosis de crack. ¿Qué rayos esta pasando?, me dije a mi mismo, tantas preguntas en mi cabeza resonaban como un panal de abejas. Gracias al cielo Ino me pico el hombro para sacarme del planeta locura, preocupada quizás por que me había quedado mirando hacia su techo con los ojos viscos.

-¿Te encuentras bien?-

Era la segunda vez que me preguntaban eso en el día.

-Si, estoy perfecto- le dije -¿Qué hay con lo de mi aniversario?-

-No te preocupes- me dijo ya mucho más calmada que antes -Yo me encargare de todo, y va por cuenta mía-

-¿Lo dices en serio Ino?-

-Ya veras que será algo romántico y sencillo, pero inolvidable-

Le di mi si a Ino y me sentí mas aliviado después. Algo que al tiempo me percate que fue una de mis estupideces más grandes. De haber sabido que ese primer aniversario nuestro REALMENTE se iba a volver inolvidable, no me hubiera sentido tan aliviado.

Los siguientes tres días pasaron sin novedad alguna y de hecho pasaron mucho muy rápido, estar detrás de Iruka era la cosa mas aburrida del mundo (mucho mas que el papeleo). El hombre tenía una agenda más común que la de un civil.

Todos los días se levantaba a la misma hora, el y su mujer se ayudaban mutuamente a vestirse, desayunaban, preparaban un almuerzo, le daba un beso a Shizune y se largaba a dar clases mientras ella agarraba camino a la oficina. Durante el receso se tomaba un café, se comía su almuerzo, seguía dando clases, se quedaba a ver que los castigados limpiaran el salón y luego se devolvía a su casa a comer, a sentarse a ver la tele o a leer el horripilante libro de Skull, se aseaba y luego se tumbaba en su cama a roncar (Seeeeh, estuvimos tres días y tres noches detrás de él, ¿cómo creen que supimos todo eso?). No tenía novedad alguna en su rutina, y eso la verdad comenzaba a frustrarme.

Como si no fuera suficiente, Ino no me había dicho nada aun de cómo planeaba que iba a pasar mi aniversario. Cada que le preguntaba, me salía que me esperara un poco mas.

-Esto es una locura- exclame exhalando humo de mi cigarro al ver que mi reloj marcaba las 12.

Ambos estábamos en un tejado descansando, mirando hacia el cielo nocturno como solíamos cuando nos recostábamos a hacer nada ver las nubes, yo fumando y el medio dormido, cosa que suponía. El apenas había podido dormir en esos últimos días y no tenía en mente nada que lo preocupara, yo estaba tan ansioso que parecía que me había metido una sobredosis de cafeína.

-Kiba y Shino nos van a relevar mañana, al menos así podrás disfrutar tu aniversario con tranquilidad- me respondió Chouji antes de dar un gran bostezo.

-No deberían de hacer esto, ¿y si no es el ladrón?-

-¿Y si cabe la posibilidad de que sepa que estamos aquí?-

-Nos estamos escondiendo bien-

-Espero que no hayas olvidado que es un ninja que aparenta rango bajo siendo que tiene aptitudes de ninja de elite-

-¿Por qué desconfías tanto del Iruka sensei?-

-Shikamaru, ahorita nada de lo que hemos visto lo ha sacado de las sospechas. Se me hace raro que siendo tu el inteligente no se te allá ocurrido eso- exclamo -Solo mira, en esto últimos tres días que lo hemos estado siguiendo no a ávido robos. Hay tienes otra prueba de que el es bromista-

Solté el humo del cigarro y el lo abanico con su mano.

-Este asunto ya llegó demasiado lejos. El plan de atraparlo con las manos en la masa es demasiado tedioso; necesitamos tenderle una trampa- le dije a Chouji.

-Ya lo han hecho al menos 15 veces desde que comenzó su búsqueda, ¿que te hace pensar que será diferente ahora?- me respondió.

-Me refiero a algo que haga caer a Iruka y pruebe de una vez por todas si es o no el bromista-

-Suena a una buena idea, pero ¿tienes idea de cómo vas a hacer eso?-

-Ya se me va ocurrir algo, necesito relajar un poco la mente y quizás dormir un poco-

La verdad es que lo único que tenia en el cerebro en ese momento era mi aniversario, las ideas no iban a correr hasta que ese pendiente quedara saldado.

Dejando a Iruka por un lado, miramos el reloj y vimos a Kiba y a Akamaru llegar justo a tiempo.

-Relevos- dijo Kiba mientras se sentaba al lado nuestro.

-¡Wafh!-

-Ya era hora, me estaba cayendo de sueño- se quejo Chouji.

-¿Dónde rayos esta Shino?- pregunte.

El susodicho llego con una cangurera atada a la espalda y la otra en el pecho. Venia faltando que se trajera aquí a sus gemelos.

-Shino, ¿qué demonios están haciendo aquí mis sobrinos?- rezongo el Inuzuka bastante molesto.

-Tu hermana y tu madre tienen una gripe atroz y no me dio tiempo de llevarlos a casa de mis padres-

-Maldición Shino, ¿Cuál es el problema contigo y con Hana?-

-Como si una misión para espiar a Iruka fuera tan peligrosa, además, mis hijos todavía tiene un chakra muy pobre como para ser incluso detectados-

-Tienes razón en eso, de menos traerlos a una misión de espionaje es menos estúpido que meterlos en la sala de torturas-

-¿Sigues con eso Kiba?-

-Aquí vamos de nuevo- exclame molesto -No hagan mucho ruido, levantaran a todos los vecinos-

-Ya, pues ya. Lárguense de que aquí, tendremos todo bajo control durante estos días-

-Eso espero…-

Llegue a la casa increíblemente tarde (como lo había estado haciendo todos los días) y mire a Temari recostada en el sillón, ¿se había quedado dormida esperándome? Subí por una sabana y cuando baje para cubrirla, mire que al lado de ella había un regalito envuelto en papel fino. Era más que obvio que era para mí por que arriba había una tarjeta que decía "feliz aniversario".

Lo abrí en silencio, no quería despertarla (total, ya era nuestro aniversario para cuando entre a la casa). Quite el papel para encontrarme con el tomo de un libro que había estado buscando como loco durante mucho tiempo. Trague saliva, respire hondo, le quite le pelo de la frente y la besé.

-Feliz aniversario Temari, muchas gracias- le susurre y ella sonrío entre sueños.

Me le quede viendo mientras dormía, solo viendo como su pecho se levantaba tranquilamente. Ella a veces hacia demasiado por mí, cosa que me hacia sentir mal. Realmente la amaba, pero eran pocas las veces que de verdad me esforzaba para hacer algo por ella. Y todo lo que había pasado en esas ultimas semanas, de verdad me hacia cuestionarme si de verdad estaba haciendo lo que tenia que hacer como pareja.

-¿Sera que tampoco la estoy haciendo bien de marido?- pensé mientras dejaba mi encendedor y mi caja de cigarrillos en la mesita al lado de nuestros sillones.

Se que suenan castrantes los lamentos, pero en ese momento solo quería que me tiraran de un puente. ¿Cómo había dejado que el tiempo se me pasara de esa manera tan estupida?

Fue cuando como caído del cielo, un sobre de repente entro por debajo de la puerta de mi casa, este traía una tarjeta claramente escrito con el puño y letra de Ino, agregada tenia corazoncitos y una carita feliz que decían "feliz aniversario". Sonreí, dentro había un boleto para una reservación de una noche en el spa de la ciudad. No se como se me había ocurrido, aun cuando sabia que a Temari le encantaba ir a las aguas termales a relajarse.

-Te debo una Ino, me salvaste el pellejo de una manera de campeonato-

Kami me hacia sufrir, pero al menos no me abandonaba. O al menos eso pensaba.

La noche de nuestro aniversario llego. A pesar de que el día había pasado más normal que otros, Ibiki tuvo clemencia de mi por una vez en toda su vida, y por eso me hizo el favor de mandarnos a relevar a mi y al gordo solo para disfrute de nuestro aniversario (aunque, conociendo al tipo de las cicatrices, seguramente me la iba a terminar cobrando caro). Esa misma noche me lleve a cenar a Temari a un restaurante lujoso para un tipo de clase media como yo y en la cena le mostré el boleto. No creo que deba mencionarlo pero lo are de todas maneras, mi mujer estaba mucho muy emocionada por que íbamos a pasar la noche en aquel nuevo spa con aguas termales. Noche romántica sin molestias y un trato de 5 estrellas solo para nosotros dos… creo que con eso quedaba más que claro que ahora mi trasero le pertenecía a Ino Yamanaka.

-Con este fresco ya me daban ganas de ir a las aguas termales, que gran regalo de parte tuyo, gracias Shikamaru- me dijo sonriendo.

-No hay de que, mereces eso y más-

-Bueno, vamos, ya estoy ansiosa por empezar la noche solo para dos en el spa…-

Al llegar al spa, una joven me saludo y me dijo que nos estaba esperando. En ese segundo me percate como era que la rubia había conseguido tan fácilmente las reservaciones. Ino conocía a la intendenta, quien no era más que su cuñada, y como nos debía un favor desde hace mucho no se le hizo difícil dejarnos un pequeño regalo de aniversario. La verdad se me hacia raro que no se me hubiera ocurrido a mi antes.

-Vaya Shikamaru, mírate como haz crecido- dijo la cuñada de Ino al verme -No los había visto ni a ti al Akamichi desde el funeral de su sensei. Ya te vez como todo un galán, puedo entender ahora por que te casaste tan rápido jajajajajaja-

-Ermh… gracias- respondí de manera incomoda mientras mi mujer levantaba la ceja.

-Bueno, ya no los hago esperar, acompáñenme, las aguas termales están por este lado-

Caminamos detrás de la cuñada de Ino mientras mirábamos los pasillos con algo de curiosidad, jamás había estado en el spa (Temari tampoco), pero algunos decían que el sitio era muy bueno. Finalmente la cuñada de Ino nos dio una llave para una habitación pequeña donde nos dijo que podíamos dejar nuestras ropas y tomar toallas. Una vez que ella se fue, muy campantemente y quitados de la pena, nos despojamos de nuestras vestiduras y salimos sin toalla hacia las aguas termales.

Horror de horrores.

Cuando quitamos la sabana que estaba cubriendo la entrada a las termas, nos dimos cuenta que ese pequeño cuarto solo era parte de varios cuartos comunales y comunicados con una terma grande, publica y encima mixta; no era privada como pensamos que iba a ser (y como era típico de los lugares así). En ese segundo le pedí, no, LE ROGUE a Kamisama que no hubiera nadie conocido dentro de la terma.

-Hola Shikamaru, hola Temari- exclamo la jovial voz de Lee mientras todos en las termas volteaban a vernos -Que sorpresa de juventud verlos aquí-

Mi suerte estaba que se la llevaba el payaso, ahora que medio mundo ninja y su abuela había visto nuestros genitales y los que escucharon nuestros nombres nos reconocerían en la calle.

Maldita sea, ¿que hacia el cejotas aquí? Tratamos de ignorarlo, pero como hacia tanto ruido nos volvimos hacia donde estaban el. Ahí estaba Tenten, Neji, Sakura y Shiko justo a su lado (trataban de esconderse lo posible del bochorno, pero la cara de Sakura me hizo ver que estaba comparando sus senos con los de mi mujer). Y como si no hubiera sido suficiente eso, el idiota continúo haciéndonos señas para que nos sentáramos al lado de ellos y no tuvimos de otra más que resignarnos. ¡Buen regalo de aniversario Lee!

-Que gusto verlos aquí- exclamo Lee jovial como siempre.

-A nosotros también- dije de manera disimulada mientras nos metíamos a la terma -¿Y donde dejaste a tu gangster golpeador?-

-¿Te refieres a nuestro hijo? El Gai sensei quería conocerlo y se ofreció a cuidarlo de manera voluntaria, por eso es que estamos aquí- me respondió Tenten

-Shikamaru Nara, es un gusto volverte a ver- me dijo Shiko con su sonrisa de pasta dental -¿Qué ha sido de tu vida en estas últimas semanas?-

-Msemeos- murmure de una manera incompresible mientras me sumergía en el agua, para ese segundo estaba pensando en la posibilidad de morirme ahogado.

Me voltee a ver a Neji, quien parecía abochornado al tener a Sakura al lado. Si seguían con la farsa, no la estaban pasando muy bien.

-Como decidimos salir, le dijimos a Neji y a Sakura que saliéramos en parejas, ¿no les parece divertido?- exclamo Lee -Es como cuando acostumbrábamos salir como equipo-

-Si Lee, pero, Shiko no tiene pareja- le dijo mi mujer de manera disimulada.

-Ya cachare una, siempre cacho una cuando estoy de misión- exclamo Shiko con un tono calmado

Neji se hundió y comenzó a murmurar algo entre las burbujas que sacaba mientras se le ponía la cara roja.

-Neji, ¿te sucede algo?- pregunto Tenten -se te esta poniendo la cara roja-

-No, nada- exclamo Neji saliéndose del agua y tratando de mantenerse sereno -Seguramente debe ser demasiado metido en la terma-

-Bueno muchachos, ya que están aquí creo que convendría hacer algunas reservaciones en el bar, hay Karaoke- nos dijo Shiko.

Nos pareció buena idea, de menos, a pesar del bochorno trataban de mantener la convivencia. De repente, Shiko y Lee no nos avisaron y se salieron, también sin toalla, de la terma mientras Tenten se llevaba la mano a la frente. Al ver que no podía evitar nada, los mire de pies a cabeza y una gota de sudor corrió por mi sien. Ya en serio, ¿qué jodidos le daban de comer a la gente en la aldea del rayo?

-¿Se puede saber que demonios están haciendo?- exclamo Sakura, roja como un camarón en una olla.

-Aquí tu buen amigo fue lo suficientemente valiente como para aguantar el frío y vencer el pudor. Supongo que de menos tenemos que hacer lo mismo- exclamo Shiko.

-Así se habla muchacho, ¡yosh! Vamos por nuestra ropa y reservemos una mesa. Vendremos por ustedes en un instante chicos-

Tenten rolo los ojos.

-Ya que- dijo mientras se salía de la terma como si nada -Esperen muchachos, voy detrás de ustedes-

Mi mujer se cruzo de brazos.

-Ahora entiendo por que tus amigos no tienen complejos Neji-

Suspire. Parecía que esta noche iba a ser muy, pero muy larga.

Owari.