El tercer día de diciembre mi amor me regalo…
Tres cajetillas de cigarros (de las buenas)
Dos latas de bebida energética
¡Y una cruda de tamaño colosal!
Capitulo 14
Las Fiestas de diciembre
La tormenta (segunda parte)
Sin luz, sin calefacción, sin servicio de teléfono, con una tormenta que no dejaba ver nada afuera, una mujer parturienta, otra vaciando el contenido de sus intestinos en la alfombra de la casa, y solo para empeorarlo todo, sin salida. Después de todo eso había que dar gracias que al menos no nos faltaba lugar donde sentarnos a pensar.
-¡Hay Naruto por el amor al cielo! ¡Necesito que busques algo para esto! ¡Poco le falta a alguno de los gemelos para hacerme una "ninja señal"*!-
Les juro que por un momento pensé que había escuchado a los gemelos gritar "sáquenos de aquí carajo, ya no hay espacio".
-Hinata, trata de calmarte, estamos pensado que hacer…- le dijo Naruto en la mejor voz que pudo poner para tranquilizar a su mujer.
-¡¿Calmarme? ¡Calmarme tus bolas! ¡Justo lo dices tu por que no estas pariendo en estas jodidas condiciones!-
Todos nos hicimos para atrás, pues habíamos recordado lo que Hinata le había hecho a su padre el día de su boda y esperando a que no nos lo hiciera también a nosotros. Eh aquí otra de las principales razones del por que siempre me parecían tan problemáticos los hijos, si nadie en la habitación podía controlar a Hinata, no quería esperarme a ver que le hubiera pasado a Naruto en los zapatos de su padre esperando a que el Kyuubi no saliera mientras Kushina "el habanero sanguinario" Uzumaki estaba pariendo.
-Shi…ka…maru…- me dijo mi mujer temblando como un fideo mientras me tomaba del hombro -Me siento muy mal, creo que Kiba me pego el resfrió-
Bueno, gracias, era lo único que nos faltaba.
-¿Pod que la señoda Uzumaki esta diciendo tantas padablotas?- pregunto Tenshi.
-Trata de sacar dos sandias por un agujero del tamaño aproximado de una nuez mientras te están electrocutando y dime si tú también no dirías palabrotas- le respondió Kanna.
-Oh, ya entendí-
-Traten de tranquilizarse- nos dijo finalmente Kakashi- Tenemos un ninja medico aquí a varias madres con experiencia en esto, de algo nos puede ayudar, ¿no lo creen?-
Kurenai, Anko, Tenten y Karin miraron a Kakashi con cara de asesinato, pero igual tenia razón. No podíamos salir de la casa y si no había manera de llegar al hospital pronto, la única manera de que los gemelos estuvieran bien era improvisando a una partera.
Fue entonces que Karin se acomodo los lentes y nos miro a todos con seriedad.
-Señores, tenemos el problema aquí, no puedo atender a Hinata si no hay luz, no sabría decir cuando han salido completo, cuanto se a dilatado todo y siquiera donde cortar… creo que también voy a necesita unas pinzas, un kunai, sabanas limpias y una cuba llena de agua-
¿Parir será tan difícil? Se abran dado cuenta de que si. Con todas las cosas que necesitan enjaretarse los parteros parece una tarea del tipo titánico, y solo hablando de un parto natural. Lo peor para Hinata ahora seria la necesidad de una cesárea, siendo que las condiciones no estaban como para eso. Aun así, no había marcha atrás, teníamos que atender a la emergencia y no era una cualquiera, no quedaba de otra. Ante esto, Karin se remango su camisa larga, se dirigió a todos con una cara de decisión que no le había visto a ninguna de las chicas y con fuego en los ojos apunto a Ino con sus dedo índice.
-Ino, corre a por una palangana y llénala de agua, también ve por toallas. Chouji, Lee, Tenten, suban a Hinata a su habitación, aquí esta muy frío y necesito que me ayuden ustedes tres-
-¿Para que?- pregunto el gordo.
-Para que la detengan- dijo Karin con una gota de sudor en la sien -Gai, Anko, Hanabi, llévense a los enfermos de aquí. Matsuri, tú te quedas con la mujer de Kankuro, Kakashi y Kurenai en el living para atender a los enanos y asegúrense que no suban. Neji, Shiko, Shikamaru, Gaara y Kankuro, a ustedes les toca lo más importante, bajen al sótano para prender el generador de emergencia y traten de comunicarse con un hospital-
-¿Y yo que?- pregunto Naruto.
-Tu acompáñame mientras te preocupas y corres en círculos, eres el padre, ¿no es así?-
-Cierto…-
Me sentí como en la escena final de una de esas películas de desastres naturales. Mi mujer, "herida de muerte", levantada en posición de novia en los brazos de Maito Gai en cámara lenta mientras los demás corrían alrededor mío para hacer su parte. Juro que en ese segundo la vi levantar su mano por encima del hombro de Gai, también en cámara lenta, mientras se despedía de mí.
-Cuento contigo amor mío- fue su último susurro.
Se me hizo un nudo en la garganta, Temari se encontraba mal y no podía hacer nada para ayudarla. Estaba seguro de que no era como estar en los zapatos de Naruto, pero era muy parecido.
Sin embargo, toda la escena cursi se fue a la mierda cuando me di cuenta de que Gaara estaba parado al lado mío y el hecho de que Gai se le había quedado viendo con cara de extrañado a Temari mientras seguía saludándome lentamente.
-¿Qué estas esperando Nara? Hay que movernos al sonido de ya-
XsXsXsXsXsXsXsXs
Fui jalado de la ropa por Kankuro y corrimos hacia el sótano, pasando por la cocina del Hokage.
-¿Dónde esta la puerta del sótano?- pregunto Shiko.
-Creo que es la que esta al lado de la escoba- le respondí.
-¿Puedes abrirla?- pregunto Kankuro.
Shiko se acerco a la perilla y comenzó a forzarla, señal de que estaba atorada, pero después de empujarla mucho "el chico maravilla" logro abrirla y metió la cabeza para tener un mejor panorama de su objetivo.
-Oigan chicos- volvió a decir Shiko.
-¿Qué sucede?- pregunto Neji.
-Alguien aquí puede ver el generador-
Adentro estaba tan oscuro como vacía la cabeza de nuestro Hokage. No se veía absolutamente nada, ni siquiera los escalones que nos iban a servir para bajar. Kankuro simplemente se acerco a la puerta y miro hacia adentro solo para comprobar que adentro estaba cual boca de lobo.
-Vas tu primero Kankuro…- dijo su hermano secamente antes de empujarlo hacia dentro del sótano, para sorpresa de nosotros.
Lo único que escuchamos fue una serie de golpes, azotes, maderos rotos varios metros hacia abajo finalizando con un golpe seco, una nube de polvo, y el sonido de lo que creímos fue un hueso roto.
-Ups-
-AAAGGGHHH ¡mi pierna!-
Corrección, eso era un hueso roto.
-Kankuro, ¿puedes caminar?- pregunto Shiko desde arriba.
-No puedo ver ni donde estoy y siento la rodilla floja, ¿cómo demonios crees que puedo caminar con eso?- exclamo Kankuro enojado -Gaara, maldita sea ¡¿De donde carajos se te ocurrió que era buena idea lanzarme por las escalera?-
-Como estabas muy cerca de la escalera, pensé que podías ver hacia abajo-
-¿Igual y por que carajos me empujaste?-
-Bueno basta- exclamo Neji -Mi prima esta pariendo allá arriba y necesita luz, debemos bajar de una buena vez-
-Bueno, si, ¿pero como?- le explique a Neji -Seguramente sin luz terminamos igual que Kankuro y a lo mejor su dura cabeza rompió los escalones-
-¡No la amuelen! ¡No sean maricas y bajen de una puta vez! Igual y voy a necesitar que alguien me suba, no siento ni la columna…-
Kankuro tenía razón. El teléfono necesitaba electricidad y sin teléfono no podíamos llamar a un medico, de manera que queriéndolo o no debíamos de bajar. Pero las luces hacían falta y la verdad nadie recordaba donde había dicho Hinata donde guardaba las velas (de todos modos no había tiempo para eso). Shiko se acerco a la escalera y vio de arriba abajo, como si fuese a ser el primero en bajase.
-Creo que seria mejor que yo…-
-¡Ah, no! ¡Eso si que no chico maravilla!- exclamo Neji molesto -Si alguien va a bajar a prender ese generador, ese voy a ser yo. La que esta pariendo es mi prima de todos modos-
-Neji- trate de calmarlo.
-No creo que sea buena idea…- replico el moreno.
-¡¿Por qué, me vas a decir ahora que a parte de mal compañero de equipo estoy tratando de redimirme de ser mal pariente? Para que lo sepas, ¡no me conoces lo suficiente para decir eso! Las cosas por las que pasamos aquí tienen mas merito que cualquier cosa que pase en la aldea del rayooooooooooooooooooo-
Neji dio un mal paso y lo escuchamos caer como por 5 minutos. ¿Pues que tan hondo estaba el sótano de Naruto? Para serles sinceros, simplemente no me daban ganas de estar calculando la velocidad de picada a la que iba Neji mientras rodaba por las escaleras. Vimos otra vez la nube de polvo y los quejidos de Kankuro abajo.
-¡Hyugga! ¡¿Era necesario que me calleras encima?-
-Neji, Kankuro ¿Cómo están?-
-¡Estoy bien!-
-¡Yo lo estaría si este patán se me quitara de encima! Muévete Hyugga-
-Espérate Kankuro, ¡hay algo ahí!-
Otro sonido fuerte, algo así como un "racatplam," me hizo darme cuenta que esta misión sencilla se estaba volviendo demasiado caótica. ¿Cómo es que una horda de ninjas de alto rango y el Kasekage no podía bajar al sótano de una casa? No lo se, pero estábamos por romper el record del grupo más patético.
-¡Chicos, creo que estoy atorado! ¡Me cayó algo muy pesado encima y no puedo moverlo!-
-¿Y que quieres que hagamos Neji? No tenemos luz- exclame molesto.
-Creo que esto sería mas fácil si tuviéramos con que iluminarnos- me dijo Gaara
De repente, sentí un brillo detrás de mí. Shiko tenía su puño encendido con una especie de luz parpadeante, algo que nos hizo abrir la boca de la sorpresa.
-Estaba por decirle a su amigo que algunos jutsus de rayo sirven para iluminar, pero creo que se apresuro a interrumpirme- nos explico con una gota de sudor en la sien.
Por un segundo me desquicie, mis manos comenzaron a temblar y se acercaron peligrosamente al cuello de Shiko, quien, despistado, no entendía por que la vena de mi frente estaba comenzando a saltarse de una manera tan abrupta. Les juro que nunca me habían dado tantas ganas de matar a una persona como esa vez, ni siquiera a Hidan me habían dado tantas ganas de matarlo. Afortunadamente para el chico del rayo, mis pensamientos homicidas se desvanecieron al escuchar los empujones y gemidos de Hinata en la habitación de arriba y a Karin gritarnos el típico "¿Qué diablos los esta demorando tanto?"
-Bajemos en este mismo instante, ya no podemos perder tiempo-
Necesitaba un calmante. Creo que la presión de los últimos días iba a matarme o terminar matando a uno de mis conocidos, la verdad es que esa parte psicópata que tenía no la había descubierto hasta ahora. Shiko se fue al frente y comenzamos a bajar con cuidado para no caer en los escalones rotos por Neji y mi cuñado.
-Gracias al cielo que bajaron, los pulmones se me estaban llenando de polvo- nos dijo el Sabaku mayor.
Cuando los iluminamos pudimos ver la pierna de Kankuro acomodada de una manera medio rara y a Neji debajo de un tiki gigante de madera (que mas bien parecía una enorme monumento a las cosas que no debería de estar adornado una casa).
-¿Qué están viendo? Sáquenme de aquí de una buena vez-
-¿Un tiki? ¿De donde lo abra sacado Naruto?- exclame.
-No lo se, pero siempre eh querido uno para mi oficina, quizás le pida que me lo pase en vez de estar acumulando po…-
-¡Paren eso, esta cosa esta por aplastarme el cuerpo!-
Mientras tratábamos de quitarle el tiki a Neji, mi pie aplasto algo mojado. Era nieve. La puerta del sótano se había abierto y una cantidad bastante grande de nieve estaba llenando el piso a una velocidad bastante considerable.
-Naruto se va a poner como chango cuando toda esa nieve se derrita- exclamo Kankuro.
-Ese no es el problema, creo que el generador esta debajo de toda la nieve- nos dijo Shiko.
Y como si tuviera poderes telepáticos, el chico maravilla nos ilumino el generador debajo de una montaña de costra blanca.
-Quien sabe cuanto tiempo haya estado dentro de eso, es probable que la maquinaria esta toda humedecida- continúo.
-¡No podemos dejar que esa cosa se moje! Es lo único que tenemos para devolverle la luz a esta casa-
-Oigan, ¡sigo acá abajo!- replico Neji.
Gaara comenzó a usar su arena para sacar a Neji de debajo del tiki mientras Shiko y yo nos acercábamos a la bola de nieve con la única luz que teníamos. Escavé lo mas rápido que pude con mis manos y después de terminar con los dedos fríos cual paletas heladas, logre encontrar a la pobre maquina casi congelada y totalmente mojada. Era justo lo que nos faltaba, seguramente no nos podía pasar nada peor ahora.
-¡Muchachos! ¿Qué demonios los esta demorando tanto? ¡Hinata es por reventar!- escuchamos a Naruto en la puerta.
-Naruto, ¡cuidado con los escalones!- le grite.
Tarde, nuestro grande pero idiota Hokage se apresuro a mover sus patotas fuera de la seguridad del suelo de su cocina y termino rodando cuesta abajo por quien sabe cuantos metros de maderos rotos. Cuando dejó de caer, se dio media vuelta de manera inconsciente y se golpeo el calefactor al lado de escalera con la cabeza, dejándolo desmayado y con la frente sangrando.
-¡Naruto, maldición!- exclamo Gaara dejándole caer de nueva cuenta el tiki a Neji mientras iba a jalonear de la camisa a su "mejor amigo" -¿Es que acaso nunca escuchas? ¡No te puedes quedar tirado aquí inconsciente, tu mujer va a dar a luz!-
-Gaara, ¡con un jodido demonio! ¡Deja a Naruto ahí y quítame esto de encima!-
-De todos modos no creo que podamos hablar por teléfono a una ambulancia, con la maquinaria toda mojada y fría no podremos obtener luz- nos desalentó Kankuro.
-¿Es que acaso nadie va a sacarme de aquí carajo?-
Saque la maquina de debajo de la nieve con todas mis fuerzas y busque los cables que servían para conectarlo. Afortunadamente (ya era hora), estaba ya conectado a la casa y lo único que necesitaba era hacer que prendiera. Sin embargo, por más que le daba, la prendía y la apagaba, nomas no quería prender.
Pensé en rendirme, era obvio que para este momento no había caso tratar de sacar adelante a la pobre maquina si no podíamos siquiera prenderla.
-Shikamaru san- escuche la voz de Hanabi -¿siguen acá abajo?-
-¿Tu que crees Hanabi?- le dije de manera sarcástica la cuñada del rubio.
-¡Hanabi, no bajes!- le grito su primo aun debajo del maldito tiki -Ya tenemos suficiente accidentes aquí abajo como para tenerte así a ti también-
-Tienen que apresurarse, Temari esta muy mal y ya esta delirando, dice que esta viendo correr a Shikamaru por las praderas con un par de astas en la cabeza-
¿Mi mujer, delirando?
Ahora si que la cosa no era para menos, no solo teníamos a dos heridos y a una parturiente, encima teníamos un enfermo del cual, si no nos apresurábamos, seguramente terminaría como un terminal, ¡y era mi esposa!
No podía dejar que algo así pasara, así que me quite la chamarra y la bufanda y comencé a secar la maquina lo mas que pude. Aunque luego vi mi chamarra hacerse girones entre la maquinaria y llenarse de grasa, agua y polvo, no tenia de otra, debía de hacerla funcionar a como diera lugar. Le di los últimos toques con la bufanda y trate de hacerla prender de nueva cuenta, pero nomas no quería cooperar.
-Vamos, enciende, por el amor de Kami ¡enciende!-
-¿Es que acaso con ustedes todo es así de caótico?- pregunto de manera repentina Shiko.
-No este molestado e ilumíname quieres- le replique.
-Bueno, no lo se, es que cada que los visito tienen problemas de este tipo. ¿Les paso lo mismo cuando estuvieron contra el Akatsuki?-
-¡¿Y a ti que te importa chico maravilla?- le grito Neji.
-Solo digo que eh observado como los problemas los persiguen como moscas a la miel, no hay caso de que me respondas así- le rezongo este.
-Háblame de problemas- le dijo el Hyuuga bastante molesto -¡Te haz convertido en mi problema numero uno desde que llegaste a la vida de mis compañeros de equipo!-
-¿Yo?-
-¡Si tu! No soporto verte y mucho menos verte al lado de ellos-
-Oh cielos, ya va a comenzar- dijo Hanabi fastidiada y aun recargada en la puerta.
Los demás se quedaron callados mientras estos dos discutían y yo limpiaba la maquina. Obviamente, mis oídos no estaban exentos a los golpes linguales de ambos.
-Y bueno Hyuuga, ¿cuál es tu maldito problema?- exclamo Shiko en un sorpresivo arrebato de ira, siendo que el es del tipo de típico bastardo siempre sonriente -¿Crees acaso que tengo la culpa de que me los hayan enjaretado como compañeros de equipo?-
-Si claro. Como si no supiera que hay detrás de ti, señor sonrisas. Lo único que haz hecho desde que llegaste es tratar de robarme a mis amigos cada que volteo la espalda-
-¿Robarlos? ¿Acaso crees que quiero robarme a Lee y Tenten y hacer que se olviden la hoja? Me eh convertido en su amigo por que e dejado que ellos lo hagan, no es por otra cosa-
-¿Tu realmente crees que me voy a tragar esa porquería? ¡No te creo que hayas logrado eso solo con florecitas y corazoncitos en media milésima de segundo!- exclamo Neji -¡Luche mucho, los mismos años que tu de hecho, para moverme del dolor de perder a mi única familia, aceptarlos como amigos, acostumbrarme a sus raros modos de ver las cosas y convencerme de que Tenten era la mujer de mi vida como para que me digas que no tuviste ni un solo traspié en el transcurso de estos 5 años! ¡Ninguna persona normal logra acostumbrarse a un equipo nuevo tan rápido a menos que haga algo extremadamente extraordinario!-
-Viejo, tu tampoco hables si no sabes nada, claro que tuve traspiés, ¡¿crees que es fácil tratar de ligar con un heterosexual cuando tienes a un bisexual al lado al que le atraen más los hombres que las mujeres?-
Un minuto de silencio… por las neuronas muertas en ese lapso de tiempo. ¿Había dicho pansexual? Deje la maquina por un segundo para voltearme a verlo con cara extrañada, el único que no estaba con la boca abierta ahí era Naruto, pero por que seguía inconsciente (aunque creo que después de escuchar lo que escuchamos seguramente se hubiera vuelto a desmayar).
-¿Lee es bisexual?-
-¿Quien hablaba de Lee? Lee es heterosexual, su mujer es la que es bisexual. ¿Acaso nunca se los dijo?-
-Eso quiere decir que tú eres…-
Neji no necesito decir mas, era más que obvio lo que iba a preguntar y mas obvia aun era la respuesta. Así es, Shiko era un trolazo, cosas que daba explicación al por que podía distinguir bien el azul celeste del azul cielo (explicado a su vez del por que llevaba su ropa tan bien coordinada). Y por otro lado, aunque de Lee me esperaba alguna sorpresa por el estilo (con lo raro que era el cejas de oruga), lo que no me esperaba era que nos dijeran cosas semejantes de la chica con pelo de panda.
-Cuando me los enjaretaron como equipo no supe que hacer, temía que iba a terminar llevándome mal con ellos como con toda esa gentuza que me veía como un cero a la izquierda solo por mis preferencias sexuales. Pero en cuanto vi a la amable maquina de testosterona que tenías por amigo les ofrecí asilo en mi casa casi de inmediato, podría decirse que fue amor a primera vista- nos conto con toda naturalidad, como si se tratara de un tema de conversación mas normal que el clima -¿Qué? Es en serio, ¿no me digan que si ese trasero y ese par de piernas fuera las de una mujer no se le hubiera lanzado ya?-
-…- contestamos todos
-Dímelo a mí- exclamo Neji para sorpresa nuestra.
Aquí entre nos, creo que Shiko tenía razón con respecto a eso del cuerpo de Lee… Nos desviamos del tema.
-Mi apartamento era pequeño, pero nos logramos acomodar los 3. No tarde mucho en notar que a Tenten le gustaba nuestra casera, que puedo decir que tenia una buen par de gomas, eso ni quien lo negara, pero también sentía cierta tensión sexual entre ella y Lee, de manera que buscando la manera de arrimarme al moreno busque un punto en donde pudiera sacarla del juego, pero luego apareció una compañera mía del AMBU que le hecho el ojo a Tenten… bueno, el caso es que se convirtió en un rollo digno de convertirse en el guion de una película dramática. Todo termino en Lee diciéndome el típico "Te quiero, pero como amigo", con Tenten con el corazón roto y viendo a llorar en nuestros hombros y yo sintiéndome culpable de todo. Así que comencé a decirle a los chicos que resolvieran eso de la tensión entre ellos y comenzaron a salir. El resto es historia, incluyendo ese viernes de misión del que salió Yoh, pero eso es más personal-
Helados como paletas de hielo y no precisamente por el clima, Neji solo observa a su autoproclamado archirrival con los ojos pelones y prácticamente había olvidado que seguía debajo de tiki. De hecho, la historia tan chocante del buen Shiko nos había hecho sordos los gritos de Hinata arriba nuestro, ciegos la cabeza sangrante de Naruto e ignorantes a que mi mujer probablemente estaba ya tirando los intestinos por el escusado. Fue bueno que Matsuri llegara a salvar el día, al lado de los niños.
-Niños, ¡vuelvan acá! Ponerle las píldoras para dormir a sus padres no fue bueno-
-Ya nos cansamos de escuchar a la Hinata sama gritar, queremos ver que esta sucediendo allá abajo que tardan tanto- exclamo Sakumo mientras cargaba a Ryu.
-¡Sakumo chan, suelta a Ryu, y no se acerquen tanto a la escalera, se van a !-
Matsuri no tardo mucho en dar varias vueltas por los escalones para aterrizar en Naruto, quien al sentir el peso de la pelo castaño sobre su cuerpo despertó de manera abrupta.
-¡¿Qué, Que, QUE?- grito el rubio en cuanto despertó.
Los chicos bajaron como si las escaleras estuvieran iluminadas, dejándonos boquiabiertos puesto que Shiko había apagado sus luces cuando comenzó su loca e intricada historia de amor. Kanna (o al menos eso sentía yo), me miraba con los ojos molestos mientras me jalaba el pantalón.
-Ya se lo que vas a decir, se que nos estamos tardando en devolver la luz-
-25 minutos para ser exactos-
-Si, si, como sea. ¿Cómo fue que se bajaron tan rápido?-
-Contamos todas las veces que Matsuri sama golpeo los escalones y sacamos un promedio de cuantos eran, con eso pudimos sacar un distancia entre ellos- me respondió Asuma.
Maldita generación educada a partir del internet.
-*chuick, chuick, chuick, chuick, chucik*-
-Bueno Rei, cuando algo que produce electricidad se moja muchas veces deja de funcionar, es difícil para esa cosa que vuelva a…-
-No tan dlapido. Yo do aleglale eso muñeca-
Con la poca luz que recolectaban mis pupilas, mire al pequeño Tenshi remangarse su camisetita mientras sus nuevos amigos lo miraba con la misma cara que le hacía el resto del planeta a Gai cada que comenzaba a hablar de juventud. Y así, y antes de que pudiera decir algo, el bebé de Karin comenzó a darle de patadas al aparato y gritarle un montón de maldiciones muy mal pronunciadas. Antes de que pudiera sostener mi quijada y que los demás nos moviéramos para quitarlo de ahí, Tenshi volvió a apagar y prender el interruptor y todas las luces de la casa se volvieron a encender.
-Como… diablos…- exclamo Kankuro.
-Mi mamá hace funcionad el tedevisod de la casa así-
Me lleve la mano a la cabeza y comencé a temblar, como entrando otra vez en el estado psicopata, creo que lo único que faltaba para coronar esta fiesta era que nos tatuaran una L gigante en la frente. Prendimos el interruptor y finalmente sacamos a Neji de debajo del tiki, con el tobillo roto, eso si.
Al menos algo bueno había salido de todo eso.
XsXsXsXsXsXsXsXsXs
Una hora después, los que estaban arriba fueron mandados para abajo. Kankuro se encontraba con la pierna entablilladla en el sofá de Naruto, con la cabeza recostada entre las piernas de su mujer. Neji estaba tratando de sacarse de la mente que la mujer de la que se había enamorado era bisexual, mientras ella y su estrenado maridito inocentemente jugaban con las manitas del pequeño gánster que tenían por bebé. Temari, aunque de una tonalidad verde, ya estaba segura y en mis brazos con un montón de sabanas y con el calefactor prendido. Naruto estaba siendo recuperado del chipote por Ino y todos los demás tratando de acabarse las botanas. Afuera, una horda de tipos estaban tratando de quitar el metro de nieve que estaba tapando las puertas y ventanas de la casa mientras la tormenta arreciaba aun más.
-¿Por qué no usaran uno de esos jutsus de fuego de los que tanto presumen para sacarnos de aquí?- exclamo Kankuro.
-Por que prenderían la casa en llamas Kankuro- exclamo Gaara del lado de Matsuri.
-¡Vamos gente, solo un poco mas!- gritaba Chouji desde el pequeño hueco que habíamos logrado abrir de la ventana.
-Lo lamentamos Akamachi sempai, pero agujero que abrimos, agujero que se llena con nieve, no vamos a poder sacarlos de ahí si la tormenta sigue como sigue-
Los gritos de Hinata arriba me hacían pensar en cuanto una mujera tardaba en dar a luz. Diablos, que los gemelos eran inoportunos, pero ya se estaban tardando.
-Ya estuvo bueno, no voy a dejar que mi mujer sufra mientras yo estoy aquí sin hacer nada. Voy a usar el rasengan para quitar la puerta- exclamo Naruto levantándose de su sillón.
-Naruto, ¡con tu fuerza bruta vas a terminar volando tu pared!- exclame -Se nos va a venir la casa encima-
-Creo que en eso tienes razón- Naruto se quedo pensando un rato y luego se volvió hacia Chouji -Se me acaba de ocurrir algo, estira uno de tus brazos y trata de arrancar la puerta-
-Suena como algo lógico-
-¿Para sacar el poco calor que logramos recuperarle a la casa? No lo creo- dijo Sai -La puerta esta congelada y si les estamos pidiendo que nos saquen desde afuera es por que seguramente te caerá una avalancha de nieve en cuanto quites eso. Cosa mala, por que si te congelas no podremos usarte como pala, que creo que era lo que pretendía Naruto-
Chouji y yo miramos como por debajo la nieve comenzaba a colarse por cada ranura mientras hielo comenzaba a formarse en la misma. ¿No se podía poner mas frío?
En ese momento, Karin bajo rápidamente y le pidió a Ino que corriera a ayudarla. Todos nos quedamos tensos en ese momento. ¿Qué había pasado? Karin no nos había dicho una sola palabra, ¿era algo malo acaso? Mi corazón comenzó a acelerarse, igual creo, también el de Naruto, sabíamos que algo había pasado, pero no podíamos decir que era.
-Naruto, no te quedes ahí parado, ¡sube!- le grito Karin.
El rubio no se fue con rodeos y se levanto rápidamente de su asiento, corriendo hacia arriba como si todo dependiera de ello. Las chicas entonces nos abandonaron, dejándonos con la duda y diciéndonos que no subiéramos por nada del mundo.
Los gritos aun mas agudos de Hinata (lo cual me hacia pensar en la clase de pulmones que tenía para gemir de esa manera por tanto tiempo) hicieron que el aire dentro de la casa se puso pesado, pero se puso mas pesado cuando los paleos de la gente del hospital cesaron al grito de "protéjanse del viento", pues con un resopló del mismo bastó para que las ventanas se llenaran de hielo. Creyendo que no se podía poner peor el aire tomo fuerza quien sabe de donde y comenzó a hacer chirrear la madera de la casa.
Por Kami, me di cuenta entonces que el viento estaba tan fuerte que nos iba a tirar la casa encima.
Los niños se acurrucaron alrededor de sus padres (Tenshi alrededor de Kakashi) mientras todas las paredes comenzaban a temblar y las luces a parpadear nuevamente. Mi mujer volvió a ponerse verde y comenzó a temblar, acurrucándose en mi hombro. El viento había dejado tan congeladas las ventanas que todos y cada uno de los vidrios estaban rompiéndose con los golpes de la escarcha.
Debíamos de pensar en algo rápido salir o si no íbamos a terminar convertidos en una pila de paletas heladas, si es que la casa no nos aplastaba primero.
Pero, en ese momento de tensión, todo se quedo en silencio.
El aire dejo de resoplar al compás del llanto de un niño en la parte de arriba. Seguido 5 minutos después por el despeje del cielo cuando comenzó a llorar el segundo. La tormenta había parado por completo prácticamente de la nada y justo cuando estaba por acabar con nosotros.
…
Esto, definitivamente, tenía que ser un chiste.
Karin bajo con una cara que decía lo cansada que estaba e Ino igual. Naruto, quien aunque no hubiera hecho nada, venia también hecho una mierda. Siendo él el nuevo padre, era de esperarse que tuviera esa cara.
-¿Y bien?- se apresuro a preguntar Kiba.
-Están bien, y están sanos. Hinata también lo esta, pero debemos sacarla de aquí para que la terminen de atender en el hospital-
No era la única, eso tenía que decirlo.
-¡A un lado!-
-Lady Sakura, ¡tenga cuidado!-
De manera repentina vimos la puerta volar hacia la sala y nos dimos el lujo de esquivarla rápidamente. Nuestra salvación había llegado con la forma del pelo rosado de Sakura.
Owari.
