El sexto día de diciembre mi amor me regalo…
Seis six packs
¡Cinco condones!
Cuatro perales
Tres cajetillas
Dos latas de taurina
¡Y una cruda de tamaño colosal!
Capitulo 17
Las Fiestas de diciembre
La captura
Vaya mierda. Apenas me había recuperando de la impresión provocada por el embarazo de Temari y de mi decisión de ser padre y ahora tenía que aguantar otra situación estúpida.
La queja en realidad no era porque ahora estábamos en camino para pedir una orden de aprensión contra mi maestro de academia; el decirle al Hokage que teníamos que capturar a su casi padre iba a ser lo verdaderamente titánico de la tarea que me había encomendado Shino. Y lo peor era que, por lo visto en los días anteriores a este, el encomendarme a Kamisama para pedirle que todo saliera bien no iba a servir de un carajo.
Llegando a la oficina del Hokage, Shino y yo vimos a una gama de gente ya desplegada para realizar el próximo arresto. Justo en el vestíbulo estaban Kiba, Chouji e Ibiki, este ultimo estaba recargado en la pared saludándome como alguien que no quiere la cosa. Puesto que me sonrío con una mueca que parecía mucho muy forzada, seguramente para tratar de aparentar o de ocultar algo que no logré descifrar en ese momento.
-Shikamaru, que bueno que llegas- me dijo con una rara cordialidad en sus palabras.
-Sí, lo sé, debemos movernos rápido. ¿Quién le dirá a Naruto que expenda la orden de aprensión?-
-Justamente por eso estábamos esperando a que Naruto terminara su ramen de la tarde, y por supuesto, a que tú llegaras…-
-¡¿Perdón?-
Para cuando me di cuenta, Ibiki me había enjaretado entre las manos un folder lleno de pruebas, Kiba y su maldito perro habían abierto la puerta de porrazo y entre los dos me introducían de un empujón a la oficina del ya mencionado Hokage, cerrando la puerta detrás de mí.
-¡Malditos traidores!- grite desde adentro.
Naruto levanto la cabeza desde su escritorio en cuanto notó que le estaba gritando a su puerta. El bochorno fue evidente, tanta adrenalina me había hecho olvidar que estaba en su oficina. Mi rubio amigo me miró de pies a cabeza completamente confundido y yo igual. ¿Y ahora qué hacía?
-¿Si?- preguntó confundido.
-Oh, hola Naruto- dije recuperando el aliento y metiendo mis manos a los bolsillos.
-Hola Shikamaru, creo que si estas en mi oficina a esta hora es porque no solo vienes a saludar ¿verdad?-
Deducción rápida para ser tan cabeza hueca, creo que de cierta manera estar en las ocupaciones de Hokage lo habían hecho inteligente.
Suspire y me puse a pensar rápidamente, debía tratar de ablandarle el suelo a nuestro Hokage sin ser demasiado redundante para que no le cayera demasiado fuerte la noticia y que me expendiera la orden de aprensión rápidamente y sin que se pusiera histérico.
-Naruto, se que eres una persona que está acostumbrada a las malas noticias y como Hokage, supongo que eres al primero que le llegan…-
-¡¿Qué? ¡¿Qué paso? ¡¿Es mi mujer? ¡¿O mis hijos? ¡Demonios, le dije al señor Hiashi que tuviera cuidado con las velas y que no se acercaran al gato de la casa!-
-¿Qué? ¡No! Nada tiene que ver tu mujer, tu suegro o tus hijos Naruto-
-Hay, gracias al cielo, por un momento pensé que algo les había pasado- me comentó -Sabes, es difícil mantenerse calmado, hay muchas emociones en el aire. Ahora mi mujer ya se está contentando con su padre y estoy tratando de ponerme de acuerdo con el buen viejo, al parecer el descubrirse abuelo lo ha suavizado un poquito Shikamaru-
-Naruto, luego me cuentas tu vida familiar, ahorita no estamos de tiempo, vine por un asunto más serio- le dije tratando de llegar al grano.
-Oh bueno, lamento interrumpirte, estoy algo nervioso-
De pelos, ya de por si era difícil lograr explicarle lo que estaba pasado y ahora me decía que estaba nervioso.
-Naruto, ¿qué dirías si alguien mucho muy cercano a ti hace algo muy malo…?-
-¡¿Encontraron el paradero de Sasuke?-
-No es Sasuke, Naruto-
-¿Quién mas podría haber sido? Que si bien es la única persona cercana a mi que ha hecho alguna estupidez. Santa cachucha, ¡no me digas que Yamato dejo embarazada a otra en otra aldea!-
-Naruto ¡con un carajo! ¡Es Iruka! ¡Iruka!-
El rubio guardo silencio por un momento.
-¿Iruka? ¿El que conozco, nuestro profesor de academia?-
-¿Qué otro Iruka Naruto?- le dije entre cansado y molesto.
Naruto me miro un rato, se le inflaron las mejillas y comenzó a reír tanto que empezó a golpear su escritorio.
-¿Iruka? ¡Iruka! Por el amor del cielo Shikamaru, esta tiene que ser una broma muy mala. El y Shizune están recién casados y tienen una vida más rutinaria que la de una pareja de 30 años. A mi no me puedes venir a decir tantas tonterías, como puede ser posible que el noble y correcto Umino Iru…-
Deje caer frente a Naruto el folder donde teníamos todas las pruebas que inculpaban a Iruka de los robos de basura. Naruto se levanto en ese instante de su escritorio, abrió el folder, vio todas las pruebas de reojo… y se puso más blanco que un fantasma.
-El… es…-
-Por eso no te decíamos nada con respecto a las investigaciones, no era exactamente algo que quisieras escuchar-
-¡Debe haber un error!-
-¿Qué error viejo?- le replique -Las únicas huellas encontradas en meses de investigación son suyas, tiene mas cosas en su contra que un político corrupto, ¡y los objetos robados se encontraron en su casa! ¡¿Qué mas quieres para inculparlo? ¡¿Tengo que decirte que su perfil de ninja coincide con el tipo que me atacó hace unas semanas?-
Naruto se llevo su mano temblorosa a la frente mientras miraba las pruebas una vez más, esta vez con más calma.
Se encontraba consternado, y la verdad no era necesario querer estar en sus zapatos para saber eso, yo sabía lo que pasaba por su mente por que sus expresiones lo dejaban escrito en su cara. Y es que además era obvio, el buen hombre que le invitaba la comida, el mismo hombre que creyó en el, el primero que le dio la mano cuando todos le daban la espalda, el único que le mostró algo de afecto en toda la aldea en sus años de niño desconocido… ¿Era un maldito ladrón? ¿Un canalla con la capacidad de esconder sus huellas mas delicadamente que un asesino experto? ¿El tipo que le había estado provocando dolores de cabeza por meses?
Naruto se dejo caer sobre la silla de su escritorio después de terminar de analizar las pistas. Como Hokage debía tratar de tomar la iniciativa, no importaba que tan cercano o que tan querido era la persona con la tratara, de todos modos, ya había pasado por una situación similar con Sasuke.
-¿Por qué Shikamaru?- me dijo -¿Por qué toda la gente a la que me acerco de mas termina en el lado oscuro?-
-No lo se amigo, quizás sea por que las ondas de chakra maligno del kyuubi afectan a la gente que te rodea-
-¿Qué sigue? ¿Qué mis hijos se vuelvan un par de engendros igual que Asuma jr. y esa liga del mal que tiene por amigos?-
La verdad no quería contestarle eso a Naruto, ya tenía suficiente por hoy.
-Ya que importa, soy el Hokage y no puedo dejarme llevar por sentimentalismos, mandare a Shizune a que haga una orden de aprensión- me dijo -Trataré de ser delicado con ella por que se que se trata de su esposo-
-Diantres…-
-Mira Shikamaru, tu no te preocupes, yo me encargare de eso, ¡Shizune!-
Al no recibir respuesta, Naruto volvió a llamarla, pero no recibimos ni un reclamo del otro lado. Nos asomamos entonces a su oficina, continua a la de Naruto y separada por una pared y puerta muy gruesas. Al ver el vaso de vidrio que usaba para tomar agua en el piso, cerca de la pared y su ventana abierta nos dimos cuenta de lo que pasaba.
-Carajo…-
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Ibiki, Chouji, Kiba, y yo, todos estábamos en camino a casa de Iruka brincando con velocidad por los techos, en espera de alcanzar a la ninja medico. A pesar de que íbamos casi a la velocidad del sonido, sabíamos que Shizune con su velocidad ya había llegado a su casa y le había avisado a su marido. Por otro lado, al menos teníamos a nuestro favor que a Naruto no le había quedado la menor duda de lo que estaba pasando, así que nos mando a aprenderlo mientras Shino escribía la orden.
Cuando estuvimos cerca de la residencia Umino, solo escuchamos la puerta de la casa y un par de pasos apresurados dentro de la misma.
-Aun están adentro- exclamo Kiba.
-Chouji, quita la puerta- le dijo Ibiki a mi amigo.
Chouji arranco la puerta de la casa como si de un pedazo de poliestireno se tratara y sacamos el armamento de las bolsas para atacar en cuanto nos metiéramos. Nos subimos al segundo piso de su casa y lo acordonamos en su habitación.
-¡Umino Iruka, tenemos una orden de aprensión en su contra! ¡Ponga las manos arriba y no oponga resistencia!- grito Ibiki en cuento entró a la casa.
Frente a nosotros estaba Iruka con una silla entre sus manos para protegerse y Shizune detrás de el. Ambos se veían tan asustados y nerviosos como una pareja de ratones atrapada en una cornisa llena de gatos, así bajamos la guardia un poco, presintiendo que no ofrecería realmente resistencia al arresto.
-¿Van a arrestarme?- exclamo Iruka aun nervioso -¿Pero por que?-
-Vamos Iruka, no nos hagas esto mas difícil esto, sabes bien por que te estamos arrestando-
-¡Es por eso! ¡No tenia idea de que fuera un delito tan grave!-
-Iruka sensei, no trate de aparentarse como el que no sabe…- le dijo Kiba -Debería tener eso en cuenta siendo que se la pasaba regañándonos por ser tan travieso, principalmente a nosotros 3 y a Naruto-
Iruka bajó la silla hasta la altura de sus rodillas y bajo la cabeza.
-Tienen razón, creo que me deje llevar por mis impulsos… Sera mejor que me pongan las esposas de una vez-
Nos vimos los unos a los otros, Ibiki encogió los hombros y se acerco a el con las esposas en las manos mientras nosotros bajábamos las armas. Pero en cuanto Ibiki estuvo a punto de ponérselas en las muñecas, Iruka tomo la silla y lo golpeo con fuerza en la cara, haciendo que mi jefe se estrellara contra la pared y dejándolo inconsciente.
Aprovechando la confusión, Iruka tomo a Shizune entre sus brazos y salto con rapidez hacia la ventana.
-¿Olvidaron mis clases acaso? Primera regla del ninja, nunca bajen la guardia frente a un oponente-
No logramos detenerlo antes de que saltara y cayera como si nada en su patio trasero, ya para cuando nos asomamos estaba saltando su cerco de madera.
-Maldición- exclame -esta escapando-
-¿Qué hacemos con Ibiki?- me pregunto Chouji.
-No se retrasen- dijo Ibiki recuperando la conciencia -Corran, yo los alcanzo-
Asentimos con la cabeza y salimos disparados por la ventana. Los 3 saltamos el cerco y corrimos por la calle.
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-¿Detecta algo su nariz?-
-Un olor muy tenue, al menos debe estar a un kilometro hacia el este-
-Con un carajo-
Unos minutos después estábamos buscando a Iruka en las calles de Konoha, haciéndonos seguir su rastro hasta llegar a una calle cerrada.
-Hizo esto a propósito para despistarnos-
-Es mas que obvio Chouji- le dije a mi amigo -Nos conoce mejor que nuestra madre, sabe bien lo que sabemos hacer y como hemos desarrollado nuestras técnicas, no hay jutsu o habilidad que tengamos que no le hayamos mostrado o de la que Naruto no le haya chismeado-
-Lo se, sabe tan bien como lo localizo que esta dirigiendo sus pasos al centro- nos dijo Kiba -Y por el día debe ir mas específicamente a la zona de baratas, donde esta toda la gente. Si el y Shizune logran escudriñarse entre esa gran cartelera de olores y salen sin que lo alcancemos, lograra salir de Konoha y los habremos perdido-
-¿Por qué nos esta complicando tanto el asunto?-
-No lo se, no creo que nadie en este mundo quiera ir al bote Shikamaru-
-Dejen de discutir- nos dijo Chouji -Si lo que dices es cierto, debemos apresurar el paso-
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El centro, lugar bullicioso y lleno de gente en días próximos al fin de semana y más en temporada de invierno con eso de las fiestas de diciembre. Encontrar a alguien en específico era como buscar una aguja en un pajar, así que si alguien huía, fácilmente podía perderse en el centro. Para fortuna nuestra era poca la gente que sabía eso… pero claro, el que Iruka lo supiera era una desventaja en contra nuestra, como era de esperarse.
-¿Lo detectan Kiba?-
-Su olor esta muy mesclado con el de la comida y el de toda esta gente, es muy difícil de seguirlo…-
-Por suerte fui precavido en cuanto a eso-
La voz grave de Shino nos reconforto de cierta manera. Lo vimos con la orden de aprensión en mano, pero no era exactamente por eso que estaba ahí.
-Se que Iruka conoce varias de nuestras técnicas, mas en particular las suyas, por eso subí un escarabajo hembra al a ropa de Ibiki para que a su vez se subiera a la ropa de Iruka. Si mis insectos siguen detectando sus feromonas es que, por fortuna, aun no la ha visto-
-Finalmente algo a nuestro favor- le dije a Shino -Hacia donde se dirige-
-Hacia el norte, no esta muy lejos-
-Espera, siento un olor parecido al de Shizune en el sur no muy lejos de aquí-
-Debieron haberse separado-
-Bien, yo y Kiba nos vamos al sur, tu y Chouji váyanse al norte, ¡de prisa!-
Kiba y yo salimos disparados hacia el norte, corriendo con rapidez para poder alcanzar a la mujer de Iruka. Quizás ir detrás de Shizune no era lo que planeábamos al principio, pero al menos si no lo alcanzábamos a el, tendríamos una pista de hacia donde pretendía escapar. Además, me era difícil pensar que Iruka abandonaría a su mujer en un momento así.
Mientras corría, mi mente seguía haciéndome malas jugadas. Para serle sincero, apenas si podía creer que estuviera haciendo esto; el estar correteando a mi maestro de academia como si fuera el peor de los ninjas perdidos era como el burdo argumento de un sueño psicodélico. Ahora estaba realmente dudando si estaba dormido o si estaba despierto.
Finalmente Kiba se detuvo, y antes de que me avisara, me tiro al suelo para esquivar una lluvia de agujas que se dirigían hacia mí. Por el grosor de los sembon lanzados, si me hubieran dado seguramente me paralizaban. Mire hacia arriba y vi a Iruka ya Shizune arriba de un techo, observando como su ataque había fallado.
-¿Están los dos aquí?- exclamo Kiba -¿Cómo burlaron la técnica de Shino sin que se dieran cuenta?-
-Fácil, deje el insecto en la ropa de otra persona. Sabía que Shino estaba con ustedes, los detecte en mi ventana la otra noche Kiba, ¿realmente creen que me engañan con eso?-
-No haga esto para nosotros mas difícil de lo que ya es Iruka, usted no es del tipo de gente que tira la piedra y esconde la mano-
-No trates de darme lecciones Shikamaru. No voy a dejar que me aprendan por una tontería, es algo estúpido en todos los sentidos-
-¿Qué rayos le pasa? Si no quería que lo arrestaran, ¿por qué lo hizo entonces?-
-Crees que toda la gente puede deshacerse de su basura con facilidad muchacho-
-¿Qué?-
Antes de que nos respondiera otra cosa, Shizune ya nos había lanzado un montón de niebla venenosa a nuestras cabezas, algo muy irónico si tomábamos en cuenta que ella era un ninja medico. Kiba, su perro y yo rodamos en el piso para esquivarla. Kiba se levanto con rapidez y se fue corriendo hacia un lado. Yo me levante y corrí en dirección opuesta, esperando rodearlos.
Lo que no contamos es que Iruka nos esperaba arriba listo para atacar, en cuanto pusimos un pie en el techo, una serie de kunais llenos de papel bomba nos atacaron. Kiba casi se cayó del edificio y yo a penas pude esquivarlo. Siendo sinceros no me esperaba que Iruka tuviera listo tanto armamento escondido entre sus ropas, de hecho, la clara desventaja de esta pelea era que el nos conocía de pi a pa, pero nosotros nunca habíamos visto que supiera hacer algo mas a parte de darnos clases.
-Kiba, debemos rodearlo si queremos evitar que escape- le dije a mi compañero.
Mi compañero asintió. Se preparo para hacer su afamado justu del colmillo sobre colmillo y se lanzo contra Iruka y Shizune. Este, viéndose atrapado, tomo a su mujer en sus brazos y dio un salto para esquivar a Kiba y a Akamaru, cayendo justo en el punto donde yo estaba esperando a que cayeran. Hice posiciones de manos rápidamente y la sombra de Iruka pronto quedo pegada a la mía.
-¡Demonios, me atrapo!- exclamo Iruka.
-Creo que ya no tiene escape…- le dije tranquilamente.
Shizune se bajo de sus brazos y me propinó una patada, algo que yo no me había esperado que hicieran para zafarse. Una vez tirado en el suelo y con el zapato de la secretaria de Naruto incrustado en la cara, Iruka la volvió a tomar en brazos y estuvo a punto de agarrar camino para escapar sin que yo y el chico perro pudiéramos hacer algo…
Eso, hasta que vimos una masa de insectos subiendo por lo pies de Iruka y dejando al descubierto una grieta que estaba en el techo del sitio en donde nos encontrábamos. Iruka había caído en una de las técnicas de clonación de Shino, solo que estaba había convertido los kekkai en un pedazo de losa. Siendo algo inesperado para nosotros, supusimos que para Iruka lo fue más.
Viéndose inmóvil nuevamente y viendo a Ibiki y a Chouji en espera a que el y su mujer bajaran, finalmente dejaron de oponer resistencia y dejaron que los esposáramos.
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-Me hubiera esperado a cualquiera, me hubiera esperado que incluso mi mujer me hiciera esto, ¿pero usted?-
Minutos después nos encontramos con Naruto en su oficina. Nuestros dos prisioneros permanecían atados, vigilados por mi enorme mejor amigo y completamente silenciosos mientras Naruto practicaba su trigrismo* murmurando maldiciones a diestra y siniestra. Nosotros simplemente estábamos esperando un veredicto del Hokage, eso era llevarlos a juicio o pasarse los asuntos burocráticos y mandarlos al bote de una buena vez. Y aunque sonara como una víbora esperaba que fuera la segunda opción, desde hacia meses que este asunto del bromista se había vuelto un dolor de cabeza, y terminarlo como fuera iba a ser un peso de menos en mis espaldas.
-Lo que aun no me cabe en la cabeza es la complicidad que ustedes dos compartían para esto-
-Hay Naruto, lo lamento, pero en esta situación y en particular como su esposa, la complicidad era inevitable-
-Lo creía una persona enteramente recta Iruka san-
-Realmente lamento haberte decepcionado tanto, pero pasaba por una necesidad Naruto- se excuso nuestro maestro de academia -No es como si yo lo hubiera pedido-
-¿Una necesidad?- pensé -¿Necesidad de que? ¿De salir de su vida rutinaria?-
-¿Una necesidad?- exclamo Naruto como si me hubiera leído la mente -¿Qué clase de necesidad sería esa?-
-Vamos Naruto, deberías de entender que no toda la gente tiene la capacidad de deshacerse de su basura con facilidad…-
-Eso lo se muy bien, he hecho mucho en estos días para que la gente no acumule basura… pero robarla no es una solución Iruka sensei-
-¿Robarla? ¿De que estas hablando?-
Ante nuestra clara sorpresa, Iruka nos miró a todos y dedujo rápidamente lo que estaba pasando.
-Un minuto… ¿ustedes creen que YO soy el bromista?-
-Hay, aquí vamos de nuevo- exclamo Ibiki como si ya hubiera escuchado ese argumento medio millón de veces (y apostaba que así había sido).
-No lo se Iruka, las pocas pruebas que tenemos sobre la identidad de esta persona lo apuntan a usted, y esos son tanto pruebas testimoniales como de laboratorio- le dije ya mas calmadamente -Como el hecho de que los artículos robados que hemos logrado recuperar tienen sus huellas por todos lados y de que ha estado actuando sumamente concorde con los descrito por los vecinos sobre el ladrón-
-¡Debió haber sido una mala coincidencia! Tengo suficientes problemas con la acumulación de basura en mi casa como para robar más-
-¿Y como sabemos que eso no es mentira?- exclamo Kiba.
-¿Y como sabemos que nuestras investigaciones no están erróneas? Nos ha pasado seguido desde que comenzamos este caso- le respondió Shino.
-Por el amor de Kami, que es hasta ahora el tipo mas solido al que hemos aprendido desde hace días-
-Alguien aquí quiere escuchar mi opinión…- replico Iruka
-A ver, a ver, a ver- dijo Chouji finalmente tratando de calmar a todo el mundo, que bien comenzamos ha hablar todos al mismo tiempo -Creo que es mejor que nos calmemos y tomemos todo con la serenidad debida, a pesar de que este problema en si no lo sea-
-Tienes razón Chouji - le dije -Por mas burdo que suene, este tipo de cosas seria mejor someterlas a juicio y evitarnos un problema mas grande…-
Y tal como me temía, eso significaba una serie de trámites burocráticos, la mitad de ellos bastante innecesarios y retrasantes, pero siendo la manera en que se manejaba el gobierno actual, no tenia de otra mas que resignarme.
Iruka por su lado seguía en su posición, se mantuvo diciendo que no necesitaba un juicio por que el no era el bromista y quería que lo soltaran "de una puñetera vez". Viendo a Ibiki con la mano en la frente me hizo sentir que de cierta manera intuía que algo en todo esto no iba a salir bien, algo muy malo si hablábamos en términos de que este caso iba a quedar abierto de nueva cuenta, a pesar de que las investigaciones habían sido muy exhaustivas.
-¿Acaso no confías en mi Naruto?-
-No me golpee de esa manera Iruka sensei, créame que para mi esto es muy difícil- le dijo nuestro rubio a su ex sensei
-Creo que debería utilizar otra excusa a parte de esa- me susurro Kiba -Naruto será un idiota, pero no tan idiota como para no darse cuenta de que prácticamente nos había tratado de matar hacia unos minutos-
-Sera mejor que hagamos una cita con el consejo de Jounin de la aldea y que se vaya consiguiendo a alguien que lo defienda- le dijo Shino a Iruka.
-¡Detenga todo esto!-
Neji irrumpió en la oficina del Hokage confirmando los temores de Ibiki… y los míos.
-¿Qué pasa Neji, por que interrumpes de esta manera?- dijo Naruto.
-Vengo de bajo, me dijeron que arrestaron a Iruka, pero ese no es el punto-
-¿De que hablas?-
-Le acaban de robar a Lee y a Shiko, un tipo llego y se llevo una toalla y unos calienta piernas que habían dejado colgados en la ventana del hotel- nos dijo Neji mientras tomaba aire, cosa que nos dijo que vino lo mas rápido que pudo aun con la pierna mala -Coincide con la descripción del bromista. Trate de detenerlo, pero me pegó con un flamenco de plástico en el tobillo roto y escapó-
-¿Un flamenco de plástico? ¿De pura casualidad no tenía lentes oscuros?-
-De hecho, hubiera jurado que era el mismo feo adorno que tiene en su patio, Iruka sensei-
Todos nosotros nos quedamos con la boca abierta mientras Ibiki articulaba un "es la tercera vez que nos hace esto". Esta vez no me sorprendí tanto como las primeras veces, era increíble como todo en estos últimos días se volteaba y daba giros inesperados, pero ya me había acostumbrado a las malas bromas que me jugaba el destino. Sin embargo, lo que si se me hacía descojonante era el hecho de que nos habíamos partido la jeta para investigar a un tipo que no era el que estábamos buscando.
Con esto comencé a maquinar que quizás el nombre de "Bromista" le quedaba perfecto al hombre al que buscábamos.
-¡Un minuto!- se interpuso Kiba, haciendo ver que algo estábamos pasando por alto -Si usted no era culpable de nada, ¿entonces por que opuso tanta resistencia al arresto?-
-Pensé que querían arrestarme por la acumulación de cajas que tengo en mi sótano-
-¿Qué?- exclame.
-Hay una nueva regla por ahí que dice que no se pueden tener más de ciertos kilos de basura acumulada en las casas, yo tengo más de la cuenta-
-Naruto, ¿era en serio eso? Pensé que se trataba de una broma-
-Shikamaru, tenemos a un hombre robando piezas de porquería desde hace un par de meses y al menos civiles 4 muertos después de que los aplasto una pila de cosas atiborradas en los armarios. Planeaba no hacer la regla tan rigurosa, pero después de que a Neji casi lo mata el tiki que tengo en el sótano pensé muy seriamente en comenzar a poner multas-
Me quede un rato en silencio mientras mi enorme amigo comenzaba a murmurarme algo de sacar la porquería que tenia acumulada en la bodega del Lemur's tail. Así pues, y tomando aire para suspirar, no lo pensé más y saque las llaves de mi bolsillo para quitarle las esposas a Iruka y a Shizune.
-No se preocupen muchachos, se que esto no fue muy bueno, pero les aseguro que nos reiremos de esto en algunos años- nos dijo Iruka para tranquilizarnos.
-Es bueno que no lo tome a mal, pero aun así no podemos dejarlo fuera de vigilancia todavía, aun las pruebas en su contra lo apuntan como el bromista y debemos desmentir todo antes de dejarlo libre- le dije.
-Si, si, lo se- me respondió -Se como funciona el sistema de justicia de esta nación (además, aun no han encontrado el cadáver del carnicero…)-
-¿Que ha dicho?-
-Nada-
Con respecto a eso ya no dije nada. No quería meterme en más problemas por especulaciones falsas.
Owari…
