Oootra vez estoy aquí~ e_e si, no he tardado nada en subir el nuevo...Este si que es puke rainbown, pero...pero...¡me gusta! ¡Me gusta el azucar, tengo que alimentarme de alguna manera!
Advertencias: RussAme y un poco de FrUk
Llegaba el día en el que tendría que tirar todo por la borda, era ahora o nunca. Arthur nunca había sido malo con él, al contrario, pero él necesitaba expandirse, necesitaba tener sus propias creencias y su propia libertad. Esa era la palabra: Libertad. La palabra que hacía que se le llenase la boca de orgullo y satisfacción, pero que cuando volvía a pensar en su hermano mayor bajase la cabeza derrotado.
La tela que cubría la entrada de su tienda de campaña se abrió para dejar pasar a un joven de cabello rubio y ligeramente ondulado con unos hermosos ojos azules que tenían un brillo algo triste. Era su otra familia, Francis, el país que había anexado antes que Arthur a su hermano Matthew. El inglés le había avisado centenares de veces que no se acercase a él, pero solía verlo muchas veces por casa visitando a ambos hermanos y mirando con una mezcla de burla y ternura siempre a Arthur, quizás por eso ese hombre nunca le pareció malo.
-¿Estás preparado, mon petit?-pregunto tendiendo una mano hacia él con una sonrisa melancólica.
Alfred le observó serio con sus grandes ojos azul cielo buscando una respuesta. Todas las que le venían eran ambiguas, y la ambigüedad y la duda no estaban permitidas en el campo de batalla. Aquella iba a ser su primera guerra solo, aunque Francis estuviese allí, lo estaba haciendo por sí mismo.
Se levantó agarrando la mano del francés esbozando una sonrisa.
-Siempre lo estoy.
Y tras él salió de la tienda con pasos seguros, mente clara, pero corazón confundido ya que iba a perder una de las personas más queridas que había tenido durante su existencia. Al fin y al cabo Arthur no era ni más ni menos que como un padre para él.
Atravesó el campo de batalla, los equipos ya estaban formados y solo faltaban ellos dos. Sus soldados le miraban pacientemente esperando todo y más de él, Alfred tenía que compensarlos. Todos sus estados se habían unido para una misma causa y él sería el héroe que los liberase a todos.
Se colocó frente al batallón principal comenzando a caminar hasta el lugar donde iban a celebrar aquel combate que sabía que pasaría a la historia. Una colonia enfrentándose al gran Imperio Británico. Era de locos.
-Animo, Alfred, ¿da?
Esa voz…Retumbaba en su cabeza. Cerró los ojos concentrándose para que cuando volviese a abrirlos todo hubiese acabado. Y ocurrió.
Arthur arrodillado frente a él, sus tropas derrotada, pero que a pesar de todo aun no se rendía siempre buscando guerra. Eso era lo que siempre le había fascinado de su hermano mayor, su cabezonería y su fuerza de voluntad, sabía que el francés que estaba a su lado estaba también tembloroso mirando fijamente al inglés que a su vez no dejaba de mirarlo a él.
-Inglaterra, yo elijo la libertad-proclamó en voz alta haciendo eco como si un canto se tratase.
Su rival apretó los dientes y reuniendo las últimas fuerzas que le quedaban se abalanzó contra él sin pensar y clavándole el puñal del fusil en el suyo propio inutilizándolo. Nunca volvería a usarlo, estaba roto.
Pronto lo alejaron de él sus propias tropas, pero un francés se coló entre ellas agarrando a Arthur por los brazos, cuando este notó las manos del rubio se tranquilizó y dejó de gritar insultos hacia el americano dejándolo todo en un suave y tranquilo caos de soldados yendo y viniendo celebrando la victoria y un suave sollozo, opacado por la lluvia que había comenzado a caer hacía rato, proveniente del inglés.
Al fin podría volver a verlo y asegurarse de que podrían llevarse bien. Era solo un sueño inocente.
Hahahaha~ El ruso está feliz con el fanfic, eso es bueno [?] Y la bielorrusa me anima a seguir, no se si es bueno o esta amenazandome :_D
¡Como dije antes! Tomates no, prefiero hamburguesas~
¿Reviews~~?
