Disclaimer: Los personajes y parte de la trama pertenecen a Sthephenie Meyer, lo demás es producto de mi imaginación. Prohibido el plagio.


El Chico de Biología

Atravesé la puerta del salón de bilogía con Angela mientras le contaba algunos detalles de mi vida en Phoenix, pero me detuvo.

- Siento dejarte sola Bella…, pero hmm, ya tengo compañero de… laboratorio - me dijo tímida y sonrojada ¿qué le pasaba?

- No hay problema - contesté confusa. Ni que fuera a gritarle, había sido muy cortés con solo acompañarme. Me pregunté si de pronto yo había actuado hosca o algo así, pero no lo creía.

Ella se fue a su asiento, al lado de un chico que había visto de refilón en la cafetería. Todavía sonrojada y con una sonrisa en su rostro.

Sonreí relajada, yo no era la del problema; era más que obvio que ese chico le gustaba. Ella era tímida, lo notaba a simple vista, tal vez cuando entremos mas en confianza le diera un empujoncito con el chico si todavía no se le acercaba.

Esperé a que entrara el profesor, a ver en qué puesto me asignaría. Suspiró dramáticamente antes de decirme, muy raro.

- te sentarás al lado de Cullen - me dijo, yo miré de reojo y con el seño fruncido al que sería mi acompañante de asiento, estaba mirándome con una extraña sonrisa en su rostro - pero por favor - me dijo el profesor antes de entregarme la planilla de firmas - no te desconcentres ni dejes que él te desconcentre, sino, te saco de clase ¿está claro? -

Asentí enojada mientras caminaba a mi puesto, era el penúltimo al lado de los ventanales. ¿Qué le pasaba a ese profesor? Yo no iba a ser ningún juguete de Edward Cullen. Si todas las chicas de este instituto lo habían sido, yo sería la diferencia.

Y se lo dejaría claro a Cullen desde el principio. Lo primero sería ignorar comentarios comprometedores, sólo hablaría por cortesía. Total sería mi compañero de asiento y yo soy muy sociable.

Pero cuando llegué a mi asiento, me llevé una sorpresa.

Ya Cullen no sonreía. Tenía las manos en la boca y los ojos cerrados con fuerza. ¿le pasaba algo malo?

Pero recordé la sonrisa de hace algunos segundos: era a medio lado y llena de picardía. No lo negaré, era una bella sonrisa. Y ahora lo veía como con cara de sufrimiento. Qué cambio de lo más extraño.

Me senté y murmuré un suave "hola" como saludo. Total ya él debe saber quien era yo, así que la presentación por mi parte la sentía de más, además no quería darle cabida a una conversación que me distrajera.

Esperé a que me respondiera, pero no lo hizo, así que lo miré de reojo.

Su posición era tensa, tanto que me daba miedo. Sus manos estaban a ambos lados del asiento, tomando tan fuerte el banco que parecía que lo iba a partir en pedazos. Su boca era una mueca… una mueca de dolor que se veía reflejada en toda su cara.

Mi escrutinio fue lo suficientemente notable como para que él me girara la vista y me viera fijamente.

Sus ojos era negros, de un negro que mostraba odio, dureza, pero a la vez… brillaban con un extraño deseo. Su mirada me intimidó lo suficiente como para dejarlo de ver.

- Lo siento - susurré bajo. Él no me contestó, sino que siguió con esa posición.

Y me refiero, a toda la clase.

No le presté atención al profesor. Este chico me distraía más así, hosco e indiferente, que galán y atrevido. No entendía su actitud. No me la esperaba. Todas las chicas hablaban maravillas de él, y los chicos lo miraban con envidia. ¿acaso le era yo repulsiva?

¡No! ¡claro que no! Apenas me conocía. No olía mal ni mucho menos. No había cruzado palabra con él. Era inaudito que me odiara.

El timbre sonó sorprendiéndome y Cullen salió corriendo inhumanamente rápido, como si hubiera estado deseando que la clase acabara. No se porqué, pero me sentí ofendida.

Me encontré con Angela en el pasillo y otro chico que había visto en biología, Mike, creo. A la primera le tocaba literatura, y a Mike y a mí gimnasia, así que me fui junto con él.

Me preguntaba cosas de mi vida como lo habían hecho todos -excepto Cullen, claro- hasta que me dijo algo que preferí no haber escuchado.

- oye, ¿qué le hiciste a Cullen?, él no se comporta así, mucho menos con las chicas -

- ¿así cómo? - me hice la tonta - no hablé mucho con él, no parecía muy sociable -

- a eso me refiero - me contestó cuando ya íbamos a los vestidores - generalmente los profesores no quieren que nadie se siente con él, porque distrae a las chicas, y a los chicos los molesta -

- que extraño, yo no le hice nada - hablé con tono indiferente, pero por dentro me moría de ira - en fin, tal vez amaneció con el pie izquierdo, no me interesa -

Le di la espalda a Mike y entré al vestidor de chicas antes de delatarme ¿Qué carajos le pasaba a Edward Cullen conmigo? ¿qué le hice?

Gimnasia era una de mis clases favoritas, pero hoy en mi primer día no le puse mucha dedicación. Parecía un robot mientras trotaba en la pista y hacía los ejercicios por inercia. Mi mente solo pensaba en una cosa:

Edward Cullen y su trato para conmigo en biología.

Definitivamente hablaría con él. Todavía tenía esperanza de que ese problema no fuera conmigo, que sólo hubiera sido un mal día y se desquitó con la nueva estudiante. Me molestaría, pero no más que si me odiara por razones desconocidas o por estúpidos chismes. Ahí si me cabrearía. No soy moneda de oro para caerle bien a todo el mundo, pero si me vas a odiar, hazlo por algo que sea certero.

Tenía clara mi decisión, hablaría con él mañana antes de que comenzara la clase. Aclararía todo el asunto antes de que pasara a mayores.

Ya al final del día me dirigía a entregar la planilla de firmas de los profesores a la secretaría. Cuando abrí la puerta me llevé una sorpresa.

- por favor, hágalo por mí, no soporto esa clase, ya di biología antes y es muy aburrida verlas otra vez. Hágalo por mi Sra. Coope y haré lo que sea -

Edward Cullen estaba buscando un cambio de su clase de biología. Lo escuché todo apenas entré. Esa habitación era tan pequeña.

Oh, no… La cólera me recorría en la sangre.

Mientras miraba absorta, la puerta se cerró sola, captando la atención de las dos personas que estaban adentro. La secretaria me miró con indiferencia mientras Cullen no quitaba su mirada de odio hacia mí.

- ¿sabe qué? Déjelo así - le dijo cortante a medida que salía del recinto pasando por mi lado.

Yo llegué rápidamente al mostrador, coloqué la hoja de firmas y salí corriendo de ahí sin dedicarle ni mirada ni saludo a la Sra. Coope.

No esperaría hasta mañana. Aclararía ahora mismo todo.

- ¡Cullen! - llamé cuando lo logré alcanzar, en el aparcamiento.

No contestó enseguida, sino que detuvo su andar acelerado sin verme.

- ¿Que quieres? - dijo entre dientes y en un susurro tan bajo que por poco no lo escuchaba. Todavía me daba la espalda.

- ¿puedo saber que tienes conmigo? - le dije. No me respondió, así que seguí hablando - ¿Por qué me tratas tan mal? Yo no te hice nada, soy la nueva estudiante y no te conozco de nada - me fui acercando a él, pero se alejaba sin decirme nada; un gran grupo de estudiantes nos miraba - mira, soy una chica que le gusta dejar las cosas claras. Tú no me caes mal, lo único que se de ti es tu nombre y algunos… rumores, pero no te odio, entonces ¿Por qué me odias tú? -

Lo último lo dije apropósito, esperara a que se retractara y dijera que no me odiaba, no podía, era irracional que me odiara. Esperaba a que dijera que no le gustaban las chicas como yo o algo por el estilo; que le recordaba a una exnovia que lo había hecho sufrir o que se le había muerto un perro y se había desquitado.

- Porque llegaste a existir - me dijo claramente y sin remordimientos, ya mirándome con sus ojos negros.

Me quedé congelada en mi sitio. No sabía qué decir.

Es volvió a dar vuelta caminando tranquilamente, como si hubiésemos estado hablando de una estupidez.

Si antes estaba confundida y enojada. Ahora estaba en shock, confundida, enojada, y ofendida.

Esto no se queda así. - me dije antes de montarme a mi auto para irme a casa.


¡Hola!

Hoy estoy corta de palabras, estoy algo cansada (¡Vivan los carnavales carajo! xD) así que sólo daré las gracias a aquellas personas que siguen la historia y a aquellas que me han dejado reviews, hay unos por ahí que me han sonrojado ^^

Nos leemos en la próxima actualización. (Si Dios quiere, tal vez el martes, es que estamos de festivos así que de pronto me ponga a escribir)

Saludos.

MaJo [MapacheEstratega]