Disclaimer: Los personajes y parte de la trama pertenecen a Sthephenie Meyer, lo demás es producto de mi imaginación. Prohibido el plagio.


4. Corazones Rotos.

- y pues Sophie, el idiota me dijo que me odiaba ¡por existir!, o sea, ¡a él que le pasa! ¡es un imbécil! - grité impaciente mientras le contaba a mi amiga Sophie de Phoenix lo que había pasado con Cullen hoy en la escuela. Todavía yo no creía como me había tratado.

- hmm… es un poco raro - contestó ella después de escuchar mi relato y despotricar al final - debe haber alguna razón lógica… -

- eso pensé, pero adivina ¡no la hay! O por lo menos no la veo, es decir, ¡ni siquiera lo había conocido al muy estúpido! -

- lo se, lo se, cálmate, insultándolo no lograrás nada, ¿y si sufre problemas mentales? Tal vez le recordaste alguien de su pasado que lo traumó o, puede que sea bipolar, sufra de control de ira -

- no lo se - respondí dudosa. De todos los comentarios que había escuchado sobre Edward hoy, ninguno se refería ni por asomo a que él tuviera enfermedades mentales - el caso es que me molestó mucho, ¡ay! Y ni pensar de que me toca soportar el resto del año de biología a su lado -

- ¿no será eso lo que te molestó? - me dijo.

- ¿ah? - le contesté confundida.

- Conociéndote como te conozco Bella Swan, seguramente estarás molesta porque no te prestó ni pizca de atención como lo hacía con otras chicas -

- ¡ja! ¡me ofendes Sophie! ¡claro que no es eso! - en parte si lo era, me hirió el ego considerablemente, pero jamás lo admitiría en voz alta - apenas lo conozco -

- tú misma me dijiste que era muy atractivo, y a ti te gusta a atención -

- pero, ¡arg! ¿sabes? No quiero hablar más de eso, más bien cuéntame novedades de allá en Phoenix -

- este… no hay mucho que contar - me dijo titubeante. Me estaba escondiendo algo.

- ¿estás segura? Siempre hay chismes sueltos - Inquirí.

- ehhh, ¿por qué no mejor te conectas a Internet? Así te enterarás de lo que pasa -

- Sophie, el Internet que tengo en este pueblo abandonado es una porquería, además, si hay algo ¿cierto? ¡dime! - grité desesperada.

- No quieres saberlo - confesó. Y yo ya veía por donde iba la cosa.

- es sobre Ryan - afirmé.

No me respondió - ¡Sophie! - grité.

- ya ya ya, esta bien, Ryan está… saliendo con… Lorraine -

Cuando escuché eso, creo que le podía hacer competencia a cualquier estatua de por ahí.

¡Oh Dios Mío! Esto no podía estar pasando. pensé para mis adentros.

- ¿Bella? ¿estás ahí? Dime que no te has muerto - me dijo Sophie con angustia al otro lado de la línea.

- No, estoy bien - dije desanimada.

- Creo que no debí habértelo dicho, perdóname -

- no te preocupes, estoy bien - mis ojos se estaban nublado. Estúpidos sentimientos - Sophie mi padre viene pronto, y tengo que hacerle la comida, y como no es mi fuerte, creo que debo comenzar a hacerla ahora -

- Oh, esta bien, hablamos luego entonces - me despidió.

- Ok, hasta luego -

- No te deprimas Bella - me animó - tal vez vengan cosas mejores para ti -

- ojala, ya no quiero pensar más en ese idiota - dije. Sophie rió.

- Adiós Bella -

- Adiós So - colgué, mientras suspiraba sonoramente, acostándome boca arriba en el sofá.

El mundo estaba en contra mía verdaderamente.

No podía decir que había olvidado completamente a Ryan, habíamos durado más de tres meses, casi cuatro, de novios; y de un momento a otro no lo iba a odiar. Sin embargo, me resigné a que era un completo idiota cuando me terminó de forma tan fácil y cortante. Había tratado de no pensar en ello mientras me encontrase aquí…

Y lo había logrado hasta que Sophie me dijo que estaba saliendo con Lorraine.

Que saliese con una chica a sólo tres días de haber terminado conmigo era sin duda humillante; demostraba que falta no le hacía, aún así, era soportable hasta cierto punto. Pero que saliera con Lorraine, mi mayor enemiga, que me había jodido la existencia durante varios años… era sin duda doloroso.

No pude evitar llorar. Mínimo se estarían riendo a costas de mí en este instante. Seguramente no estaban saliendo desde estos tres días. Seguramente Ryan…

No, Ryan no me pudo haber engañado con ella.

¡Joder! Si lo hizo, no puedo engañarme de esta manera. En dos días imposible que formalizaran algo, y menos con la fama de zorra de Lorraine.

Pasé el resto del día llorando, y para cuando llegó mi padre, alegué un resfriado consecuencia del cambio de clima. Él no dijo más nada más que no fuese que me tomara unas pastillas, igual su ceño fruncido me mostraba que no me creía.

Me fui a mi habitación después de comer. Y seguí hundiéndome en mi miseria.

Un chico me odia el primer día de clases, y descubro que mi exnovio me engañaba y sale con la mujer que más me odia.

Mi estancia en Forks es de todo, menos placentera.

Cuando llegué al instituto, ya era un poco tarde y había bastante gente en los pasillos. Me alegré que nadie me atacara como ayer con sus preguntas a costa mía. Ya no era el centro de atención, mejor para mí porque mi humor era de perros.

No había visto a Edward Cullen en todo el día, pero sí a sus hermanos por los pasillos, quienes me daban miradas desdeñosas. ¿acaso ellos también me odiaban? No di más vueltas al respecto.

Para la hora del almuerzo preferí sentarme sola, no quería molestar a nadie ni que nadie lo hiciese, así que le dije a Angela que se fuera con sus amigos, más se quedó conmigo. Me dijo que a veces no se sentía cómoda con ellos, además que no quería dejarme sola. La acepté porque de verdad me caía bien.

- estas muy rara Bella - me dijo antes de morder un sándwich que había comprado

- No lo puedes saber, no me conoces sino de un día - le dije cortante.

- pero puedo deducir que no eres así, en tus ojos veo tristeza -

No le respondí, me sorprendí que fuese tan observadora. De un momento a otro se sonrojó.

- perdóname, no debí meterme, debes pensar que soy una chismosa - me dijo.

- no, tranquila - le respondí - se detectar cuando hay morbo en una pregunta, pero noto que si estás preocupada - era verdad. Y me asombraba que se hubiese encariñado tan rápido conmigo.

- es por lo que pasó ayer con Edward, ¿Cierto? - me dijo.

Yo no sabía que contestar.

- en parte - dije secamente después de unos segundos.

Otro silencio.

- no te pierdes de nada con que él no te acepte. Considérate afortunada - cortó después de unos minutos. La miré confundida.

- es mejor que Edward no se fije en ti - me explicó - te empezará a seguir, te coqueteará, tu caerás y te botará a un tacho de basura en cuanto vea a otra -

- ¿qué pasó entre Cullen y tú, Angela? - le inquirí.

Me respondió después de muchos segundos y con la cara completamente roja.

- como a todas las chicas, Edward me gustaba - suspiró - pero no fue algo momentáneo ni una simple atracción, de verdad me gustaba, inclusive, fue algo con el tiempo. Ni siquiera me fijé en él hace dos años cuando llegó a esta escuela -

- ósea, que te enamoraste de él -

- puedes llamarlo así - continuó - poco tiempo de darme cuenta de que me gustaba, él empezó a seguirme, cuando nunca lo había hecho, me invitaba a salir, y me coqueteaba. Yo vi la oportunidad de mi vida… y pues empecé a salir con él -

- ¿y luego te terminó? -

- duramos como un mes mas o menos, la relación más larga que le conocían a Edward. De un momento a otro lo noté demasiado distante, y… me terminó - lo dijo con tanta rabia que me extrañó que no llorara. Ella era fuerte - me dijo que ya no podíamos seguir, que no nos complementábamos y que lamentaba no sentir lo mismo que yo -

- eso quiere decir que él… - le interrumpí con rabia.

- si, Bella, él no sentía nada por mí, jugó con mis sentimientos, de eso ya hace más de medio año -

Otro silencio nos invadió.

- lo siento Angela, Cullen es un imbécil - dije - como todos los hombres -

- no todos - murmuró bajo, pero la escuché. Entonces recordé el chico de biología.

- eso es por tu compañero de biología, se nota que te gusta - le dije sonriendo. Y ella se sonrojó hasta la médula. No pude evitar reír después de tanto drama.

- ¡Bella! - me reprochó.

- A que es con él, no lo niegues -

- pues, si… - confesó - pero Ben, él es… distinto a todos los chicos que he conocido, es atento, caballeroso, es-

- ya, ya entendí - le dije cortante. No quería escuchar nada que ver con el amor reciente. Me hace recordar a la escoria de Ryan.

- perdóname. No pensé que te afectara tanto - se disculpó.

Y el sentimiento de culpa me invadió.

- No, discúlpame tú a mí, no tienes la culpa de que mi exnovio sea un idiota - le confesé.

- ¿terminaron? - me preguntó.

- un día antes de llegar a Forks, y ya está saliendo con la chica que me hizo la vida imposible -

- Oh, que mal, malinterpreté tu situación, pensé que era con Edward; lo siento, se me olvida que tu vida era otra antes de Forks -

- No hay problema, él también tiene parte - sonreí. Ahora que ya me había desahogado me sentía mejor.

Era la hora y no entendía como me abría tanto con esta chica. Yo no era así, generalmente desconfiaba de todo el mundo, había demasiada gente chismosa. A la única que le contaba todas mis cosas era a Sophie. Lo demás era fachada.

Ángela fácilmente podía decir todo lo que estoy pasando, o generar un chisme a costa mío. Pero no le temía, extrañamente confiaba en esta recién conocida.

El timbre sonó, llamándome a mi martirio.

- vamos Bella, tenemos clase -

- si - dije entre dientes.

- vamos Bella, puedes soportarlo - me sonrió.

- lo haré si puedes coquetearle a Ben - le guiñé el ojo. Ella se sonrojó otra vez.

- ya para Bella - dijo avergonzada.

- ya, esta bien, se te va a ir toda la sangre a tu mejillas - dije en broma, y reímos juntas.


Bueno, aquí está el cuarto cap de esta historia. Y ya prometo que no me demoro, porque el 5 está casi listo! =)
Estoy de prisa, así que solo agradezco lo Rw y las alertas. ¡Muchas Gracias!

¡Saludos!

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