Ohayo! queridos lectores, mi mas grande disculpa por haberme retrasado tanto pero... ¡ME QUEDE EN BLANCO! pero tuve la ayuda de mi queridisisima y amada amiga Kokoro-13 (o como yo le digo Koko-chan :3) ella me ayudo a escribir parte de este capitulo a lo cual estoy muy agradecida, ya que me vino la inspiración nuevamente! bueno, espero que les guste y como se que están ansiosos, no les quito su tiempo así que Pónganse a leer!


Capítulo 9

La mentira de ayer, la verdad de hoy.

Parte 1

Dentro del cuartel del décimo escuadrón se percibía un ruido extraño, el cual no era más que gritos. Todos los shinigamis que rondaban por ahí guardaban silencio para saber de que se trataba, estando más que atentos, pudieron descubrir que era una pelea proveniente de nada más y nada menos que del estudio del capitán Hitsugaya. Era muy extraño ya que definitivamente era su voz la que se mezclaba con otra en la discusión, una voz femenina a la cual casi nunca se le escuchaba así. La de Hinamori Momo.

Bueno, todos saben que cierta mujer de grandes atributos era muy "informativa" -por no decir chismosa- y ya que había sido echada del lugar de la pelea -a rastras- no pensaba quedarse de brazos cruzados, por eso, había abierto un poco la puerta, solo un poco, para poder observar lo que sucedía.

-Entiende de una vez, él es un traidor -dijo el albino con evidente molestia, pero aún guardando su compostura

-¡¿Y que?! ¡Yo nunca dije que no lo fuera! -exclamó la castaña llena de rabia entre las palabras emitidas por su acompañante.

-¡Tampoco te ama! -Después de eso, el capitán sintió un fuerte dolor en su rostro.

Momo le había plantado una bofetada en su mejilla izquierda, lo cual lo había dejado perplejo. Hinamori salió rápidamente de ahí después de ese acto, sin darse cuenta de la presencia de Matsumoto la cual eficazmente pegó un brinco hacia atrás al percatarse del acercamiento de la castaña a la puerta. El peliblanco en acción necia siguió a su amiga hacia donde quiera que fuese, y así llegaron a afuera.

-¡Hinamori detente! -ordenaba el joven una y otra vez sin ser tomado en cuenta.

-Aléjate de mi -musitó en tono serio al detenerse, Toshiro la imitó.

-Momo tienes que entender... -dijo tratando de sonar comprensivo.

-Suéltame... ahora -replicó ella con firmeza haciendo caso omiso a las suplicas del capitán.

-Tu sabes que Aizen... -antes de terminar de hablar el albino fue interrumpido inmediatamente por la durazno.

Este nombre fue la gota que derramo el vaso, ya que al llegar a los oídos de la castaña desataría una acción que nadie se hubiera atrevido a presenciar en la historia...

Una mancha de líquido abundante color rojo oscuro se extendía en el asfalto, no tardaría en escucharse un grito.

-¡Ah! -grito con furor la de ojos chocolate, para observar horrorizada lo que había hecho, atacado a su amigo de la infancia; con su propia katana.

Toshiro estaba agachado sobre una rodilla en el suelo, ya que el impacto casi lo hacia caer.

-¡Shi-Shiro-chan! -La castaña abría los ojos completamente de la impresión al mismo tiempo en que acomodaba sus manos a cada lado de su rostro.

-¡Maldición... duele...!"-pensó el shinigami con la mirada baja.

-¡Shiro-chan! ¡Perdóname...! -rogaba en busca de perdón la durazno mientras a la par brotaban lágrimas de sus orbes chocolate-. ¡Yo no quise... no se lo que me ocurrió! -escondió su triste mirada entre sus manos, para luego sentir una calida sensación, abrió sus palmas para darse cuenta de que su victima la abrazaba de manare dulce y protectora.

El capitán shinigami susurro algo en su oído para después soltarla y dar un paso atrás, así desapareció en shunpo.

-Shiro-chan... que no... me preocupe? Que me... perdonas? -se dijo a si misma sin darse cuenta de que un grupo de shinigamis se acercaba, entre ellos Matsumoto, Kira, Hisagi, Yumichika e Ikkaku.

-¡Hinamori! -gritó la rubia de ojos celestes llegando lo mas rápido a su lado-. ¡¿Estas bien?! -preguntó preocupada al ver el charco de sangre.

Momo la ignoró completamente repitiendo una y otra vez aquellas palabras que le había dicho Toshiro antes de irse...

El peliblanco se alejó de ahí para abrir una puerta Senkaimon -con todas las fuerzas que le quedaban- hacia ciudad Karakura.

En Karakura…

-¡Oye Yuzu! ¡Iré a la tienda de Urahara rápido! -dijo una pelinegra de no más de catorce años de edad saliendo de la clínica que estaba a lado de su casa con un traje de enfermera.

-¡Esta bien Karin! ¡Pero no tardes que dicen que lloverá! -respondió una voz dulce que provenía de adentro del hospital.

-¡Por eso te he dicho que será rápido! -musitó la azabache para así ponerse en marcha hacia su ya premeditado destino.

La kurosaki pensaba en muchas cosas en ese momento, tenía que ir a recoger un pedido de su hermano, uno de esos celulares detecta hollows ya que se le había roto el que tenia. Para salir de sus pensamientos se le dio por voltear al lago que se divisaba detrás de la pequeña baranda, quería ir a ese lago, pero era peligroso bajar porque estaba empinado, así que miró al cielo.

Se mantuvo en esa posición unos segundos, luego bajó su vista a un árbol que antes no había notado. Sus ojos se abrieron a tal punto en el que su mirada quedó perdida. Frente a ella estaba su amado derrumbado en un charco de sangre, al parecer estaba inconsciente. Se acercó a él y lo cargó sobre su espalda para llevarlo al sanatorio.

Al llegar lo recostó en una de las camillas e intento curarlo. Luego de haber acabado de hacerlo apoyó su cabeza sobre la camilla y se quedó dormida.

Horas después…

Toshiro se levantó exaltado y miró a su alrededor. Se percató de dos cosas: no tenía puesta su camisa y su torso estaba cubierto de vendas; lo segundo es que a su lado se encontraba durmiendo pacíficamente una joven de cabello negro y hermoso, Karin.

La miró encantado y besó su frente. Esta sintió el beso y se despertó.

-Hola Karin –la saludó el peliblanco.

-Toshiro… -lo miró-. ¿Qué es lo que te sucedió?

-Oh… sobre eso… solo fue un hollow. –No era lo mejor hablarle sobre lo que había sucedido con su amiga, por ahora, lo mantendría en secreto.

-¡¿Y como es que un hollow te hizo una herida así de grave?! –No era fácil mentirle a su novia, tampoco le gustaba, pero haría lo posible para hacer creíble el engaño.

-Solo me descuide un segundo… -respondió-. Gracias por curarme –dijo ahora con una sonrisa que solo ella lograba sacar de él.

-De nada. –Se acercó al peliblanco y lo besó en los labios. Ambos pusieron de su parte para hacer más apasionado el beso. Se separaron por falta de oxígeno y se miraron.

-Oye Toshiro, no crees que ya es momento de revelar lo nuestro –le dijo la azabache al oído recostada sobre su hombro.

-No lo creo… no se como vayan a tomarlo.

-¡Pero! –exclamó pero fue interrumpida.

-Karin… ya te he dicho que todo debe ir a su debido tiempo.

-Lo se, pero… ¿por qué no quieres decírselo a los demás? –lanzó su mirada penetrante a los ojos aguamarina del chico.

-Ya te lo dije, no puedo predecir lo que va a suceder si se entera la Sociedad de Almas, mucho menos como va a tomarlo tu familia.

-Mi familia lo entenderá y la Sociedad de Almas… supongo que si se lo explicamos pueden llegar a comprender.

-Las relaciones entre humanos y shinigamis están prohibidas… no hay excepción.

-¡Bien! Si tú no quieres decírselos yo lo haré y si no lo aceptan… supongo que será una señal de que no debemos estar juntos. –Se levantó de la cama y estaba a punto de salir pero un brazo la detuvo.

Toshiro la agarró y la empujo contra su robusto cuerpo, la abrazó de manera protectora y le susurró:

-Yo… no quiero eso.

Ella en modo de respuesta correspondió el abrazo de manera suave –para no lastimarlo aún más-.

Se mantuvieron durante varios segundos así hasta que la pelinegra deshizo el agarre.

-Debo irme, vendré en un rato para darte algo ¿sí? –preguntó la azabache y le dedicó una sonrisa tierna.

- Si, está bien.

-Por ahora duerme, nos vemos más tarde. –Dicho esto, salió del cuarto dejando solo al peliblanco.

El albino tomo en cuenta la recomendación de la chica y se dispuso a tomar un descanso, pero el suceso de ese día no lo podría dejar…

-rayos… como me pudo suceder esto… -se dijo a si mismo confundido y molesto –y ahora tengo que lidiar con la decisión de Karin… -se sentó en la camilla para después ponerse de pie.


-hey… ya regrese… -musito suavemente la pelinegra entrando a la habitación, al mismo tiempo que en sus manos sostenía una bandeja con alimentos- te traje…-Soltó la bandeja rápidamente y salió corriendo de ahí.

La chica actuó así ya que el shinigami ya no se encontraba ahí, la ventana estaba abierta (obviamente, por ahí había salido) eso le dejo un gran enojo dentro de ella, además, el estaba herido y afuera el clima no era bueno ¿acaso era estúpido?

-estas huyendo de esto Hitsugaya? – se dijo a ella misma saliendo de su casa, con una furia en cada una de sus palabras, en realidad estaba furiosa –quieres dejarme? Vaya que eres un tonto… puedo sentir aun tu débil reiatsu…!


El peliblanco estaba esperando dentro de la tienda de Urahara a este, cruzado de brazos, recargándose en una pared. Aunque estuviera silencioso y serio su desesperación era notoria y lo comprobaban las gotas de sudor que adornaban su rostro.

En ese instante entra Urahara.

-lo siento capitán pero tendrá que esperar hasta mañana… o hasta…- el rubio fue interrumpido violentamente por el shinigami

-¡no puede ser así! ¡Yo tengo que retirarme en estos momentos!- volteo a ver al vendedor ante sus palabras

-tendrá que esperar –le dijo tranquilamente al peliblanco

-no entiendes… -voltea al frente- si tan solo pudiera abrir una puerta sekai…

-capitán Hitsugaya – el rubio quito su rostro serio a uno preocupado al ver la expresión intranquila y estresada del shinigami

-ella ya debió darse cuenta y yo… yo me tengo que ir… ella… ella…! –Hablo desesperadamente al mismo tiempo que se llevaba la mano de su brazo sano a la cabeza –ella… no quiero hacerle daño pero… yo no puedo…

-así que las cosas con esa Karin no van bien –soltó una suave risita al decir esto, capturando la atención de su acompañante

-como…?! Quien…?! –decía a frase cortada muy confundido provocando una expresión divertida en el vendedor

-bueno es una larga historia, y al parecer tú no tienes el tiempo para escucharla –sonrió de manera burlona

-maldición… en realidad que eres detestable –dijo entre dientes

-pero creo que te puedo ayudar… bueno, tú te "irás" pero estarás aquí –menciono el rubio, dejando aun MÁS confundido a Toushiro

-que tonterías estás diciendo?! Acaso estás enfermo? Si dirás cosas sin coherencia… –antes de terminar, fue interrumpido por Urahara

-fingirás que te fuiste, pero estarás aquí –repitió el vendedor.

- no seas tonto, ella puede sentir mi reiatsu –le replico molesto al vendedor

-ese es el punto, tu serás la prueba de mi nuevo invento- al decir esto abrió su abanico y cubrió su rostro

-que clase de invento –pregunto ansioso el peliblanco, dejando una sonrisa satisfactoria en Urahara

-je, lo sabia… pues bien se trata de una gargantilla muy peculiar, la he creado… -y así fue interrumpido rápidamente por Toushiro

- al punto Urahara –replico impaciente el capitán, para así ahuyentar la cansada explicación que le tenía preparada

-bien, es capaz de ocultar el reiatsu… las pruebas? –alzo su mano con la gargantilla colgada de uno de sus dedos

-es seguro…? –pregunto un poco preocupado

-tú eres el objeto de prueba, te arriesgas?

-bien –concluyo el peli plata resignado dejo de cruzar los brazos y le arrebato el artefacto

De repente se escucho un grito que dejo perplejo a Toushiro, eh hizo que un erizo lo invadiera de pies a cabeza.

-¡URAHARAAAA! –grito Karin con furor fuera de la tienda – "se que estas ahí Hitsugaya"

Adentro…

-demonios…! – gruño por lo bajo el albino poniéndose a toda velocidad la gargantilla –mas te vale que funcione Urahara!

-yo saldré a disipar la desesperación de la chica – dijo el vendedor muy divertido dándose la vuelta

-¡y espero que esto disipe la mía! –refunfuño desesperado

Ya en la puerta el vendedor atendió a la pelinegra.

-que se te ofrece Kurosaki? –sonrió, luego sintió algo muy complacedor…

-Donde-? – en ese instante ella sintió algo extraño, algo que le partió el alma y el corazón en trocitos. –qué rayos está pasando!? –empujo al vendedor para entrar a la tienda

-¿sucede algo Kurosaki? –pregunto tratando de ocultar su sonrisa

-¡por qué? ¿¡El está aquí no?! –Camino rápidamente en todo el lugar – lo sentí hace un instante…!

-pero no hay nadie… - fingió indiferencia a la azabache- ¿estás segura?

Karin salió de ahí, a la entrada estaba lloviendo pero no le importo

-¡HITSUGAYA…! –grito furiosa

-¡Kurosaki! Será mejor que entres – le dijo a la chica, la cual lo ignoro completamente

-¡MALDITO COBARDE! ¡COMO ERES CAPAZ! – gritaba sin darse cuenta que era observada por alguien, alguien desde el techo.

-perdón…- susurro Toushiro

-¡BASTARDO! –se tiro de rodillas al suelo -¡¿CÓMO ME PUDISTE HACER ESTO!? ¡ PENSÉ QUE ME AMABAS!

Al escuchar esto el shinigami quería lanzarse hacia ella a abrazarla, y decirle que la amaba que no repitiera tal tontería, pero, el no lo haría…

Es esos instantes no pensé en ti…

pensé en mí y en ella.

Te hice sufrir tanto, desde que te conocí

Hasta que te fuiste.

Por mi orgullo te hice daño.

También por el amor que le tenía a otra.

Y aun así… me aceptaste

Y hoy reflexione, te cansaste de mi y de mi estúpida actitud y te fuiste

Yo no te supe valorar, lo se

No te culpo, ni te reclamo,

pero…

Ahora comprendo lo que sentiste

y sin duda puedo decirte que eres más fuerte que yo

Porque ahora yo muero lentamente por dentro.

Sin ti.


bien, nos leemos de nuevo, eh...? jejejeje ¿y que tal? ¿les gusto? XD me dejan Review? bueno, procederé a agradecerle a los que me dejaron review el capitulo anterior: Momo03, Mitsuko5399, Hitalex123, LyS Cosmo y Sky Hyuuga Hitsugaya (no te preocupes Sky Hyuuga! yo no me fijo en eso! XD Ademas, tu review estuvo muy completo en cuanto las recomendaciones)

Bueno, nos leemos en mi próximo capitulo, Gracias y nos leemos!