Bien.. queria seguir un orden con estos tambien.. pero el ke va antes es larguisisisimo..! es el como Harry y Draco se hicieron mejores amigos.. ni siquiera he terminado de leerlo.. pero bueno.. aki les dejo este pequeño one-shot.. es lindo..! disfruten y prometo ke el de Darkness Within ya esta casi listo..=D
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Quidditch
Lord Voldemort estaba sentado en su oficina privada, había pergaminos por todo su escritorio. El plan que había ideado junto al círculo interno tenía inconsistencias, demasiadas como para ser aceptado. Tachoneó otro pergamino. El sonido de su pluma negra rasgando el pergamino era lo único que se escuchaba. En la silenciosa habitación.
Estaba tan concentrado que solo notó el sonido de las rápidas pisadas y la familiar voz una vez que la persona estaba justo afuera de su despacho, demasiado tarde.
-Padre!- escuchó el grito antes de que las puertas se abrieran de par en par haciendo que entrara una gran ráfaga de viento que hizo volar los pergaminos en su escritorio.
Voldemort se fue hacia adelante estampando ambas manos en la mesa intentando hacer que los pergaminos se quedaran en su lugar. Siseó molesto girándose para mirar al culpable, el único ser que viviría después de haber entrado a su estudio privado de ese modo.
Harry se quedo mirándolo. El chico de ocho años miraba con sus enormes ojos verdes el desastre de papeles en el piso antes de mirar los ojos escarlata de su padre.
-Oops- sonrió como disculpa- lo siento, Padre.
-Harry!- siseó Voldemort- cuantas veces tengo que decirte...
-No entres sin avisar. Toca una vez y después entra- recitó Harry- perdón, Padre. Lo recordaré la proxima vez.
Voldemort suspiró. Movió su varita y los pergaminos en el suelo volaron hasta ponerse nuevamente sobre el escritorio. Pero ningun hechizo volvería a ponerlos en orden. Con una mirada irritada al niño, Voldemort comenzó a acomodarlos nuevamente.
-Que pasa?- preguntó- por que entraste de esa manera?
-Oh, si- una sonrisa de oreja a oreja invadió el rostro del chico, una que ni siquiera el Lord Oscuro pudo ignorar- Lucius llevará a Draco a la Copa Mundial. Es mañana y de verdad quiero ir. Puedo ir? Por favor? Por favor?
Voldemort lo miró. El niño practicamente brincaba en su lugar, sus ojos verdes brillaban de emoción.
-Copa Mundial?- le preguntó.
-Si, la Copa Mundial- repitió Harry- Quidditch, Padre, la Copa Mundial de Quidditch.
Voldemort negó lentamente con la cabeza.
-Esa cosa inservible- dijo- en verdad, Harry? Pense que tenías mejores cosas que hacer que perder tu tiempo con esas tonterías- dijo acomodando sus pergaminos.
-No son tonterías- insistió Harry- Draco dice que es genial. Él ha asistido a otros juegos y yo nunca he ido a ninguno. Quiero ver el partido de la Copa Mundial, por favor Padre, podemos ir?
Voldemort miró al niño y suspiró.
-Bien, si quieres desperdiciar una tarde perfecta.
-Si!- rió Harry saltando al rededor- no puedo esperar!
-Le informaré a Lucius. Él te llevará junto con su hijo- Voldemort tomó su pluma nuevamente y continuó trabajando- tendré que ponerte un encantamiento glamour antes de que te vayas- aclaró.
-Que?- la sonrisa de Harry se borró de inmediato y miró a su padre.
-Bueno, no puedes esperar ir al partido de Quidditch con tu mascara plateada, o si?- dijo Voldemort- sería muy arriesgado.
-No- Harry negó con la cabeza- no hablo de eso- miró fijamente a Voldemort- me refiero a que... le dirás a Lucius que me lleve?
-No es eso lo que pediste?- dijo Voldemort- tienes permiso de ir con Lucius al partido.
-No- Harry volvió a negar con la cabeza- quiero que tú me lleves.
Voldemort dejó lo que estaba haciendo y miró a Harry.
-Te sientes bien, Harry?- le preguntó- estas hablando puras tonterías.
-Quiero ir contigo- repitió Harry- los dos podemos llevar encantamientos glamour y...
Voldemort soltó una risa e interrumpió a Harry.
-Por Merlín- Voldemort se talló los ojos- Harry, te aseguro que si quisiera perder mi tiempo podría encontrar mil cosas mejores que hacer que ir a mirar un partido de Quidditch.
Harry lo miró fijamente, claramente estaba dolido por la negación de su padre.
-Vete- dijo Voldemort señalando hacia la puerta- hablaré con Lucius y arreglaré que lo acompañes al partido mañna.
Se giró hacia su trabajo nuevamente y tomó una pluma. Harry se quedo un momento ahi parado antes de girarse y salir del lugar.
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Era mitad de la tarde del día siguiente cuando Voldemort entro en la sección de la Mansión Riddle que estaba designada para Harry. Necesitaba un libro que le había prestado a Harry hacía un mes, no podía esperar a que Harry regresara de ese ridículo partido de Quidditch.
Voldemort le había explicado a Lucius que debía mantener a Draco bajo control. No quería que Harry se malinfluenciara por culpa de ese chiquillo. Había dejado a su hijo ir con ellos para ver de que se trataba el estúpido deporte, pero no iba a tolerar alguna otra distracción. Habóa muchísimas cosas que Harry tenía que aprender, no podía desperdiciar el tiempo con cosas como el Quidditch.
Voldemort empujó la puerta de la habitación de Harry y se detuvo sorprendido.
-Harry?
El niño de ocho años se giró hacia la puerta.
-Padre- lo saludó.
-Que estas haciendo aqui?- preguntó Voldemort- no se suponía que irias con Lucius a la Copa Mundial?
Harry siguio mirando por la ventana pero nego con la cabeza.
-Le dije que no quería ir.
-Por que?- preguntó Voldemort- estabas saltando de emoción ayer. Que pasó?
-No pasó nada- respondió tranquilamente Harry.
-Harry?- Voldemort avanzó unos pasos- que sucede?- preguntó, su tono era rudo y demandante.
-No pasa nada.
-Por que estas molesto?
-No lo estoy.
-No tengo tiempo para esto- siseó Voldemort.
-Es exactamente eso, no tienes tiempo para mi- dijo Harry girandose con sus ojos esmeralda fijos en su padre.
Voldemort se sorprendió a mas no poder ante las palabras del chico.
-Que dijiste?
-No tienes tiempo para mi- repitió Harry- solo te pedí una cosa; que me llevaras al partido, pero no puedes hacer ni siquiera eso.
-Te dije que fueras con Lucius- dijo Voldemort.
-No quiero ir con Lucius!- gritó Harry- quería ir contigo!
Voldemort se quedó de pie en donde estaba, miraba como las lágrimas se acumulaban en los ojos del chico. Había pasado mucho tiempo desde que había visto a Harry llorar, casi dos años.
-Harry...
-Lo entiendo, no te gusta el Quidditch- lo interrumpió Harry- crees que es una perdida de tiempo. De acuerdo, tal vez lo es- dijo Harry- pero no era a la Copa Mundial a lo que queria ir, solo quería ir a algún lado contigo. Draco irá al partido con su padre. Yo quería ir con mi padre- de un manotazo se apartó las lágrimas de los ojos- olvidalo, no importa.
Voldemort miró al chico en silencio por un momento, antes de dar un par de pasos hacia él.
-Toma tu mascara- dijo- y ven conmigo.
Harry lo miró sorprendido. Rápidamente se levantó y tomó su mascara plateada de su mesita de noche y se apresuró a seguir a su padre. Voldemort llevó a Harry fuera de la manción hasta que llegaron fuera del campo anti-aparicion. Tomó la mano de Harry y desapareció.
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Llegaron a la cima de un risco. Harry miró a su alrededor sorprendido. Estaban solos, de pie en un risco elevado, hacía abajo se extendía un gran paisaje lleno de árboles. El sol de la tarde iluminaba el lugar.
-Puedes quitarte la mascara- le permitió Voldemort y Harry se la quitó rapidamente.
-En donde estamos?- preguntó Harry.
Voldemort sonrió y se giró para mirar el paisaje, sus ojos rojos se entrecerraron debido a la luz del sol.
-Este- dijo- era mi lugar favorito para cuando quería estar solo- miró a Harry- tenía tu edad, tal vez un poco mas joven cuando comencé a venir aqui- caminó hacia la orilla del risco y apuntó con el dedo- ves eso?
Harry se acerco y miró un pequeño edificio cuadrado a la distancia, parecía tener las ventanas dotas y la malesa ganando terreno.
-Si.
-Ese es el orfanato en donde crecí.
Harry miró el lugar con la boca abierta.
-Ese?- apuntó con su dedo- ese lugar?
Voldemort sonrió.
-No lucía asi antes- admitió- pero tampoco era mucho mejor- se giró para mirar a Harry- cuando tenía tu edad, había muchísimas cosas que quería, tantas cosas que creia necesitar, pero la verdad es que todo lo que necesitaba era saber quien era- miró nuevamente el orfanato- no sabía que era un mago. Todo lo que sabía era que yo era diferente. No fue sino hasta que cumplí 11 años que supe cual era mi destino; convertirme en el mago mas poderoso del mundo.
Le sonrió a Harry.
-Se que hay muchas cosas que crees querer, muchas cosas que crees necesitar, pero Harry, estas destinado a cosas mas grandes. Eres mi hijo, mi mano derecha- puso sus manos sobre los hombros de Harry- tendrás poderes que impresionaran al mundo entero, pero para lograrlo, tienes que trabajar duro, entrenar todos los dias.
Harry asintió.
-Lo se, padre, y lo haré. Trabajaré duro.
-Se que lo haras- respondió Voldemort- pero debes aprovechar cada momento que tengas disponible para hacerte mas fuerte. Por que ya sabes, una persona con debilidades nunca podra dominar a los demas.
Harry asintió de nuevo.
-Si, padre.
-Y las cosas como el Quidditch- comenzó a decir Voldemort- es un hobby tonto que solo los de mente débil juegan. Es una distracción, horas y horas perdidas persiguiendo una pelota, cuando ese tiempo puede usarse para entrenar y aprender a manipular tu núcleo.
Nuevamente, Harry asintió.
-Draco tal vez tenga un padre que lo lleve a perder el tiempo- continuó Voldemort- pero tu tienes un padre que te enseñará habilidades que otros solo pueden llegar a soñar. Tú seras el mago mas poderoso algun dia y eso solo se logrará si sigues el camino que tengo para ti- pasó una mano por los mechones negros de Harry- tú y yo somos diferentes a los demas, Harry- dijo en voz baja- no te molestes en pensar en lo que hacen los demas. No soy como otros padres y tú, hijo mio, no eres como los otros niños- se giró nuevamente para ver el edificio en ruinas en el que había crecido- haz lo que yo digo, Harry, y un día podrás estar de pie contemplando el lugar en ruinas que intentó arruinarte.
Harry miró hacia el orfanato, el Valle de Godric apareció en su mente rápidamente, ese lugar en el que lo habían torturado por años. Pasó saliva pesadamente, cerró los ojos apartando esas horribles memorias de su cabeza.
-Y si quieres pasar mas tiempo conmigo- dijo Voldemort agachandose para quedar al mismo nivel que el niño de ocho años- que tal si llegamos a un acuerdo. Si puedes resistir y lanzar una maldición Imperius para el mes que viene, te dejaré ir conmigo en mi próxima mision.
Los ojos de Harry brillaron.
-Lo prometes, padre?
Voldemort miró la emoción reflejada en cada centimetro del rostro de Harry. Sonrió.
-Lo prometo.
Harry asintió energicamente.
-Hecho!
-Aun no esta hecho- se burló Voldemort- tienes que aprender a lanzar la maldición primero.
-Lo haré- respondió Harry muy confiado- no hay nada que no pueda hacer.
Los ojos rubi de Voldemort brillaron.
-Exacto, hijo mio- sonrió- no hay nada que no puedas hacer.
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Que le sdije..¡? Lindo..! ahora el pequeño Harry todo lo ke tiene ke hacer es un Imperius bien hecho..=D espero sus reviews..!=D
