Muy bien... en A Part of Me nos kedamos en Navidad y keda muy acorde a la fecha.. me esperare a subir el capi siguiente..! pero no se preocupen ke tengo una buena cantidad de Drarry para subir en Becoming the Dark Prince..!=D
Aki tienen el como se conocieron Draco y Harry..!=3 uno de los mas lindos de los one-shots..xD Disfruten..!
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Best Friends – Mejores Amigos
Harry no se quejaba. No, el nunca se quejaría, ni con su Padre, ni con Bella, ni siquiera con Lucius. Pero su molestia silenciosa no pasaba desapercibida, Harry estaba sufriendo del peor mal de todos los tiempos: aburrimiento.
Ahora, a la edad de seis, Harry había estado viviendo con su nuevo Padre por dos años. En ese tiempo, se había dado cuenta de que no había mucho que hacer cuando su Padre estaba ocupado, especialmente cuando Bella y Lucius también eran llamados a sus dichosas "reuniones". Gradualmente, Harry fue dejado solo por largos periodos de tiempo mas frecuentemente que antes, pero Harry nunca se quejaba, su sentimiento de rechazo se dejaba ver fácilmente.
Fue solamente por esa razón, que Lord Voldemort dejó que Lucius Malfoy llevara a su hijo a la mansión Riddle por primera vez, en un intento para aliviar un poco la aburrición de Harry.
Lucius Malfoy no cabía en si de alegría. Paso días metiéndole reglas en la cabeza a Draco, entrenándolo para mantener una etiqueta propia para tratar al heredero del Lord Oscuro. Un aristócrata como Lucius Malfoy sabia como invertir su tiempo y lealtad para acumular recompensas y riquezas. Si su hijo podía volverse amigo del heredero del Lord Oscuro, los Malfoy se volverían intocables, o algo así.
Finalmente, el día llegó, un viernes en la tarde, ese día, Harry conoció a Draco Malfoy.
La vida par ambos chicos no volvería a ser igual.
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Era extremadamente patético, admitió Harry, jugar snap explosivo él solo. Al principio no era tan malo. Pero pronto toda gracia del juego se perdía, Harry apilaba las cartas sin poner atención, ni siquiera reaccionaba cuando un par explotaba.
-Harry?
El niño de seis años se giro al escuchar su nombre. Reconoció la voz de Lucius, pero aun así se sorprendió. Sabía que a los Mortífagos no se les permitía salir al patio de la mansión ese día, todo para que él pudiera salir y tomar aire fresco sin usar su mascara. Se giró con el ceño fruncido, sus labios se separaron para mostrar su disconformidad con la parecencia de Lucius, pero no llegó a hacer sonido alguno.
Lucius no había ido solo.
Harry se puso de pie, sacudiéndose el pasto de la ropa. Sus ojos esmeralda estaban fijos en un pequeño niño rubio, con el rostro fino y puntiagudo y grandes ojos grises. El niño estaba de pie junto a Lucius Malfoy, una perfecta versión en miniatura. Lucius hizo rápidamente una reverencia frente a Harry.
-Quiero presentarte a mi hijo, Draco Malfoy- Lucius empujo suavemente al niño hacia adelante.
Draco miró a Harry a los ojos, de pronto hizo una reverencia, levantando la cabeza un minuto completo después.
-Es un gran honor conocerle- dijo Draco, pero sus palabras estaban llenas de hipocresía.
Harry no respondió nada.
-Los dejare hablar, chicos- sonrió Lucius, enviando a Draco una mirada significativa- tengo asuntos que atender con Bellatrix. Regresare pronto.
Se fue portando la gran sonrisa Malfoy en el rostro. Draco miro a su padre marcharse. Solo cuando el adulto desapareció por la entrada, el pequeño se giro.
Harry miro como la expresión del rubio cambiada inmediatamente. Los ojos grises del niño se entrecerraron mientras observaba a Harry, escaneandolo de pies a cabeza, sus labios curvados burlescos y actitud altiva.
-Entonces, tu eres el hijo del Lord Oscuro?- pregunto.
Harry asintió lentamente. Draco soltó una risa burlona.
-No eres nada como lo imaginaba- dijo.
-Oh?- respondió Harry- por que?
-No lo se- los ojos de Harry volvieron a examinarlo- pensé que serias mas alto.
Harry sintió el enojo comenzar a formarse dentro de él.
-Medimos lo mismo- afirmo.
-Si, pero yo tengo seis- dijo Draco orgullosamente.
-Yo también tengo seis- respondió Harry.
Draco lo ignoro. Camino al rededor de Harry con pasos lentos, estudiandolo. Harry comenzaba a irritarse cada vez mas.
-Que estas haciendo?- preguntó.
-Oh, nada- dijo Draco, con las manos unidas detrás, justo como Lucius hacia- solo estaba buscando la marca.
-Marca?- pregunto Harry.
-El hijo de Lord Voldemort debe tener una marca, como la que mi padre tiene en su brazo- sus ojos se fijaron en los brazos expuestos de Harry- tu no tienes la marca?
-Mi padre dice que no la necesito.
Draco pareció insultado, como si no pudiesen haberle dicho algo mas blasfemo.
-No la necesitas?- pregunto- claro que la necesitas!
-Yo no- dijo Harry orgulloso.
Los ojos grises se entrecerraron.
-En donde esta tu madre?- preguntó.
-No tengo.
-Todos tenemos una madre.
-Yo no.
Draco frunció los labios.
-Estas mintiendo.
-No miento!- se defendió Harry. Nadie lo había llamado mentiroso, nadie en los últimos dos años.
-Si, lo eres- dijo Harry- todos tenemos una madre. Tu tienes un padre y una madre.
-Yo solo necesito un Padre- responsorio Harry- y lo tengo.
Draco se detuvo. Miro a Harry con el entrecejo fruncido.
-No te pareces al Lord Oscuro- aseguro.
-Como lo sabes?- pregunto Harry- has conocido a mi padre?
-No- respondió Draco- pero he visto fotografías- estudio a Harry nuevamente y ladeo la cabeza- no te pareces a él en nada.
-Y?- pregunto Harry.
-Debes de parecerte a tu padre- dijo Draco, como si fuera una regla de oro- yo me parezco a mi padre, Nott al suyo, Pansy a su madre- fue contando con los dedos- pero tu? No te pareces al Lord Oscuro- se burló- ni siquiera tienes ojos rojos- siguió- no creo que seas su hijo. Estas mintiendo!
Una furia al rojo vivo se esparció por el cuerpo de Harry. Sus pequeñas manos se cerraron en puños.
-Cállate!- escupió.
-Mientes, no es cierto?- pregunto Draco con una sonrisa- justo como mentías sobre no tener madre. Eres un mentiroso. Lord Voldemort no es tu padre.
-Dije que te calles!
Harry se le hecho encima, tan enojado que veía rojo. Sus manos se cerraron en el cuello de Draco, empujándolo al piso. Draco cayo en seco sobre el pasto y con Harry encima de él. Harry sorprendió al otro niño, e incluso a él mismo, cuando se dio impulso y estrello el puño contra el rostro de Draco.
-OW!- aulló Draco, ambas manos volaron hasta su nariz.
Harry estaba sorprendido. Nunca pensó que podía golpear a alguien así. Hasta ese momento, él había decidido alejarse de toda esa brutalidad. Pero antes de que pudiera hacer algo, la mano de Draco había dejado su rostro y se había dirigido a sus mechones negros.
-Ah!- gritó Harry cuando Draco le tiro del cabello antes de que se diera cuenta, y rápidamente quedo debajo del rubio. Draco siguió el ejemplo de Harry y le dio varios golpes seguidos en el rostro, las mejillas, nariz y boca.
Harry se las arreglo, después de muchos intentos, tomar a Draco por las muñecas y empujarlo con toda su fuerza, sacándoselo de encima. Harry pudo ponerse encima de nuevo, ya no se preocupaba si era puño cerrado o a mano abierta como cachetada, solo golpeaba cualquier lugar posible. Draco gritaba y se protegía con los brazos. De un golpe de suerte, Draco le dio a Harry en la barbilla y logro sacárselo de encima. Draco volvió a su posición ventajosa y ahora los puñetazos caían sobre Harry.
-DRACO! NO! SUÉLTALO!
Draco fue apartado de un tirón lejos de Harry por su sorprendido y completamente horrorizado padre.
-Suéltame! Suéltame!- Draco se removió en los brazos de Lucius, su rostro estaba sonrojado y su cabello era un desastre. Hacia muecas mientras intentaba patear a Harry.
Harry saltó sobre sus pies y se lanzó contra Draco, pero Bella lo detuvo.
-Suéltame!- gritó Harry- le voy a dar la golpiza de su vida!
-Te convertiré en comida para peces!- gritó Draco, aun tratando de liberarse.
-Draco! Cuida tu lengua!- lo regañó Bella aun deteniendo a Harry- o personalmente te la removeré.
Draco abrió mucho los ojos, los cuales se le llenaron de lagrimas.
-Tía Bella?
Pero Bella lo miraba con ojos entrecerrados, a su único sobrino. Draco miró al niño en los brazos de la mujer. Soltó un pequeño gruñido.
-Te atraparé, pequeño mentiroso!- lo amenazó.
-No soy un mentiroso!- gritó Harry.
-Llevatelo, Lucius- siseó Bella.
Lucius y Bella se alejaron en direcciones opuestas, cada uno llevándose a un pequeño de seis años completamente furioso.
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Fue casi una hora mas tarde que Lucius tocó la puerta de Harry. Bella estaba con el chico, revisándolo cuidadosamente buscando cualquier pequeña herida, pero no tenía nada. Al parecer el ataque de Draco no había dejado ninguna marca.
Harry levantó la mirada al escuchar la puerta y vio a un cabizbajo Lucius. Enseguida de él estaba un aun mas cabizbajo Draco. Harry frunció el ceño.
-Podemos pasar?- preguntó Lucius.
Harry asintió.
Lucius entró llevando a Draco consigo. Hizo una reverencia y Draco, muy a su pesar, hizo lo mismo.
-Draco tiene algo que decirte- Lucius empujó a Draco hacia en frente.
El pequeño rubio se adelantó unos pasos hacia Harry. Sus ojos grises se pasaron por Bella, pero al ver su expresión molesta rápidamente la regresó hacia Harry. Se aclaró la garganta.
-He... he venido a pedir... a pedir tu... um...- frunciendo el ceño, Draco miró de vuelta a su padre. Lucius gesticuló con los labios la palabra correcta y Draco volvió a girarse- tu perdón. No debí golpearte. Lo siento.
Las palabras eran ensayadas y para nada sinceras. Harry podía ver en los ojos de Draco lo enojado que estaba.
-Ahora vete- Bella fue la que habló, siseando las palabras a Draco- asegúrate de regresar cuando el Lord Oscuro te llame.
Draco la miró fijamente antes de asentir.
-Piensa muy bien en lo que hiciste, Draco- continuó Bella, con la voz llena de decepción- serás castigado severamente por tu agresión.
Draco juntó las cejas. Parecía no entender. Y en todo caso tampoco Harry entendía. Al darse cuenta de que ninguno de los dos parecía captar lo que pasaba, Bella explicó.
-Hiciste algo muy, muy malo. Por eso, el Lord Oscuro te castigará.
Evidentemente, Draco entendió. Sus ojos se abrieron a mas no poder y le temblaron los labios antes de girarse a mirar a su padre. Pero la expresión de Lucius parecía de piedra, se negaba a mirarlo. Draco volvió su mirada a su tía.
-Pero... pero dije que lo sentía- se excusó.
-Levantaste tu mano en contra de nuestro joven Amo!- escupió Bella- en verdad pensase que te saldrías con la tuya?
Draco palideció terriblemente. Apuntó a Harry con el dedo.
-Pero él empezó...
-Cállate!- lo regañó Lucius- no hablaras mas, ni una sola palabra!
Draco asintió y obedientemente guardó silencio.
Harry observó a Lucius, tensó y pálido, acercarse y tomar a Draco por los hombros para llevarlo hacia la puerta. Harry miró fijamente a Draco, como iba con la cabeza gacha, ojos llenos de lagrimas, labios temblorosos y los hombros caídos. Una gran diferencia a como lo había visto en el patio, de pie con orgullo enseguida de su padre.
-Lucius, espera- dijo Harry.
Ambos Malfoy se detuvieron, girándose para mirar a Harry. Ella observó con sorpresa como Harry se ponía de pie y caminaba hacia los rubios. Harry no miró a Lucius, mantuvo su vista fija en Draco, quien lo miraba hasta cierto punto asustado.
Sin decir palabra, Harry levantó la mano y le dio una cachetada a Draco. Lucius y Bella miraron, con ojos muy abiertos, como Draco se ponía una mano en la mejilla, un sollozo ya escapando de sus labios.
-Listo- dijo Harry- ahora estamos a mano- miró a Lucius- no hay necesidad de decirle a mi Padre.
Los labios de Lucius se abrieron de sorpresa y alzó las cejas.
-Pero... pero, el Lord Oscuro...
-Ya lo arreglé- lo interrumpió Harry- ademas, es mi pelea- miró a Draco a los ojos- le diré a mi Padre si quiero- volvió su mirada a Lucius- así que no tienes por que decir nada- se giró y miró a la sorprendida mujer detrás de él- tu tampoco, Bella.
Cuando volvió a mirar a Draco, vio su rostro lleno de confusión y alivio. El rubio no dijo nada, simplemente contuvo las lagrimas. Cuando Lucius se inclinó nuevamente ante Harry, Draco se apresuró a hacer lo mismo.
-Gracias, Harry- dijo Lucius antes de girarse y llevarse a Draco.
Draco le dedicó una ultima mirada a Harry antes de que su padre lo sacara de la habitación.
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Pasó una semana entera antes de que Harry volviera a ver a Draco. El pequeño rubio de seis años llegó temprano un viernes, esa vez había ido solo. Tocó la puerta de la habitación sacando a Harry de sus pensamientos. Lentamente, Harry se puso de pie, cruzando los brazos y mirándolo perplejo.
Draco se quedó en la perta, moviéndose nerviosamente con una caja en sus manos.
-Puedo pasar?- preguntó al fin.
Harry lo miró en silencio antes de asentir.
Draco entró, cerrando la puerta tras él. Se quedaron en silencio, mirándose el uno al otro.
-Padre dijo que debía venir- comenzó Draco- piensa que debo intentar hacer las paces.
-Eso piensa?- preguntó Harry.
Draco asintió
-También mi madre lo piensa- añadió Draco- en realidad esto fue su idea- dijo levantando la caja en sus manos.
El interés de Harry despertó sin poder contenerlo. Se acercó un par de pasos.
-Que es eso?
Draco se encogió de hombros.
-Ella dijo que era una oferta de paz- levantó la mirada hacia Harry- sea lo que sea.
-Quieres abrirlo?- preguntó Harry, sintiendo curiosidad por lo que podría ser esa "oferta de paz". Draco dudó antes de extender la caja hacia adelante, entregándosela a Harry.
-Tu ábrelo- dijo Draco- es para ti.
Harry miró la caja, con desconfianza. Luego, con una mano, tomó la caja frente a él. Lo sorprendió lo pesada que era. Regresó hacia el sofá y se sentó, poniendo la caja sobre la mesita de centro. Draco también se acercó y se sentó frente a él, mirando la caja con curiosidad. Con mucho cuidado, Harry rompió el papel que envolvía el paquete y se encontró con una caja cuadrada de madera. Harry la sostuvo en sus manos. Puso la caja de brillante caoba en la mesa y levantó la tapa, mirando dentro. Con el entrecejo junto, Harry sacó una tabla gruesa, doblada perfectamente por la mitad, y también sacó un montón de piecesillas blancas y negras.
-Se lo que es- dijo Draco- es un tablero de ajedrez.
Harry lo miró.
-Un tablero de ajedrez?- preguntó- y que se hace con el?
-Lo juegas, por supuesto- respondió Draco. Tomó la tabla doblada que sostenía Harry y la abrió, revelando la cuadricula marcada en blanco y negro. Harry lo miró, contando los cuadros. Sesenta y cuatro, treinta y dos blancos y treinta y dos negros. Draco lo puso en la mesa, entre él y Harry. Harry sacó todas las piezas de la caja mientras Draco las acomodaba, mirando sin estar muy seguro de donde colocarlas. Harry pudo decir fácilmente que, a pesar de su comportamiento, Draco no sabia muy bien en donde y como debía usarse todo.
-Pónganse en posición- dijo Draco.
Harry miró, asombrado, como las pequeñas piezas comenzaban a brincar por el tablero, acomodándose en dos filas a cada lado de la cuadricula.
-Sabes como jugar?- preguntó Harry.
-Claro- respondió Draco- miro a mi padre jugar todo el tiempo.
-Lucius juega?- preguntó Harry, encontrando la idea de lo mas loca.
-Es un juego para grandes- respondió Draco- y como yo ya tengo seis, soy perfectamente capaz de jugar ajedrez mágico- miró a Harry antes de añadir rápidamente- tu también, claro.
Harry miró el tablero.
-Que debemos hacer?
-Les decimos hacia donde moverse- le respondió Draco señalando a los peones.
-Como?- volvió a preguntar Harry.
-Así- Draco se inclinó y se aclaró la garganta- E2 a E3.
Una de las piezas blancas se deslizó por el tablero, para sorpresa de Harry.
-Genial!- los ojos de Harry brillaron- mi turno- miró el tablero- B2 a B3.
La pieza negra se movió un cuadro.
-Nada mal- sonrió Draco- D2 a D3.
Claro que los niños no tenían ni idea de lo que hacían, solo movían piezas al azar por el tablero, sin jugar realmente ajedrez. Pero era suficiente para entretenerlos. Cuando la primera baja apareció, ambos chicos saltaron emocionados. A Harry ni siquiera le importó que uno de sus peones fuera lanzado fuera del tablero.
-Asombroso!- rió.
-Intenta atacar uno de los míos- sonrió Draco.
Harry así lo hizo y una de las piezas blancas salió destrozada hacia el tro lado de la habitación.
-Yo voy por ella!- Draco corrió hacia donde había volado la pieza y la levantó antes de volver a saltar sobre su asiento- bien, es mi turno!- dijo frotando sus manos una contra la otra, preparando su ataque.
Harry lo miró, sintió un nudo en la garganta de pronto. Tragó saliva pesadamente y bajó la mirada hacia la mesa.
-Draco?
-Si?
Hizo una pausa antes de continuar.
-Tenías razón- Draco levantó la mirada del tablero, con el entrecejo junto. Harry lo miró- sobre mi, no soy el hijo de Lord Voldemort- explicó- tenías razón, no soy su hijo en verdad.
Draco no dijo nada, pero sus ojos se abrieron a mas no poder, alzando las cejas. Harry siguió mirando la mesa.
-Mi... mi mamá y papá- pasó su lengua por sus labios, el corazón le saltaba violentamente al volver a pensar en ellos- ellos no me querían. Me... me odiaban.
-Por que?- preguntó Draco en voz baja.
Harry se encogió de hombros.
-No lo se, solo lo hacían- jugueteó con una de las esquinas del tablero, su uña rasguñando con cuidado- solían decirme todo el tiempo que me fuera- Harry levantó la mirada- así que un día lo hice.
Draco parecía confundido, pero asintió de todas formas.
-Fue entonces que me encontré con Nagini, y ella me trajo con Lord Voldemort- continuó Harry.
Al mencionar a la serpiente, los ojos de Draco se abrieron imposiblemente grandes y dejó escapar un jadeo de asombro.
-Nagini! La serpiente del Lord Oscuro? Nagini?
Harry asintió.
-Si, sabes de ella?
-Todos saben de ella!- dijo Draco, emocionado- se supone que es tan grande como una casa y tiene cerca de diez ojos!
Harry arrugó la nariz.
-No, no lo es. Ella no es así, para nada.
-No lo es?- parpadeó Draco- pero Nott dijo que su padre le dijo como era Nagini- respiró profundamente antes de recitar- tan negra como la noche, tan grande como una casa, los diez ojos de Nagini siempre te encontraran, aun si eres el mas minúsculo ratón.
Harry hizo una mueca.
-Esa es solo una historia, Nagini no es así.
-Entonces como es?- preguntó Draco, inclinándose hacia adelante con ojos brillantes.
-Ella es, bueno, es grande, comparada con la mayoría de las serpientes- comenzó Harry- pero no es tan grande como una casa! Como puede una serpiente ser "grande como una casa"? Y solo tiene dos ojos.
-Le tuviste miedo cuando la viste?- preguntó Draco.
-Mucho miedo- admitió Harry- ella se acercó a mi. Creo que estaba por comerme, pero luego me escuchó hablar, ella se detuvo y comenzó a platicar conmigo. Me dijo que...
-Espera, espera!- Draco levantó una mano- tu hablaste con ella?- preguntó.
-Si- asintió Harry.
-Acaso eres... un...- Draco intentó recordar el nombre- hablas eso... un idioma diferente...
-Parsel- le dijo Harry.
-Si, Parsel, eso es- asintió Draco- como lo hiciste?
Nuevamente, Harry solo se encogió de hombros.
-No lo se. Siempre he podido hablar con las serpientes- sintió que in escalofrío le recorrió la espalda al recordar como su padre lo golpeaba. Se ganaba un severo castigo si su papá llegaba a verlo hablando con las pequeñas serpientes que lograba meter a hurtadillas al Valle de Godric.
-Eso es tremendamente genial!- la voz de Draco lo trajo de vuelta al presente. Harry medio sonrió. Levantó la mirada hacia el rubio.
-Si?
-Haría lo que fuera por poder hablar con las serpientes- dijo Draco.
-Te puedo enseñar- se ofreció Harry.
-Si?- preguntó Draco.
-Si- afirmó Harry.
Ambos chicos se enfrascaron en las bases del Parsel, con Harry demostrando las frases mas sencillas y Draco imitándolo pobremente. Las piezas blancas y negras saltaban indignadas intentando volver a llamar su atención.
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A que son lindos..!=D si me llegan buenos Reviews subo los demás..! créanme.. son geniales..!
