Si se que el titulo no dice eso.. pero la platica en español, o al menos la ke yo me se, es sobre abejas y flores..xD así ke se keda así..!

Que cbueno que tenia eso escriubto que si no..xD subnjoo..! aikawa san dejame rebiw..!

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The Birds and the Bees – Las Abejitas y las Florecitas..!

Un Harry de siete años miraba una fotografía, tratando de encontrarle sentido. No era que no entendiera la fotografía del Hipogrifo. No, era la fotografía de un bebé Hipogrifo acurrucándose a un lado de su madre, eso era lo que lo tenía confundido. Ni siquiera miraba el texto, ignorando perfectamente el articulo sobre que tipo de criatura era un Hipogrifo, su mente trataba de averiguar otra cosa.

Harry apartó el libro y miró al hombre de cabello negro sentado del otro lado de la habitación, su cabeza inclinada mientras se concentraba en su papeleo. No quería distraer a su Padre. Le habían dicho que si insistía en estar con su Padre, entonces debía estar quieto y callado y no interrumpir, a menos que fuera algo importante. Acaso eso era importante?

Harry frunció el ceño mirando la fotografía nuevamente. Decidió que si lo era. Como se suponía que debía seguir estudiando cuando esa pregunta rondaba por su cabeza? Se giró en su asiento para poder mirar a Voldemort.

-Padre?

-Que sucede, Harry?- Voldemort no levantó la mirada, siguió escribiendo, su pluma negra rasgando el pergamino.

Harry miró la fotografía del bebé hipogrifo nuevamente.

-De donde vienen los bebes?

La pluma se detuvo. Lentamente, Lord Voldemort levantó la cabeza para mirar a Harry, sus ojos rojos se entrecerrados y sus cejas se juntaron.

-Que?

-Bebés?- repitió Harry- de donde vienen?

Lord Voldemort no habló. Sus ojos rojos estudiaron al pequeño cuidadosamente.

-Por que lo preguntas?

Harry se encogió de hombros, después recordó lo mucho que su padre odiaba que hiciera eso. Rápidamente comenzó a explicarse para remendar su error.

-Es solo que estaba leyendo acerca de los hipogrifos- dijo mostrando el ejemplar de "Animales Fantásticos y Donde Encontrarlos"- y vi una fotografía de un bebé hipogrifo- miró los ojos rojos- solo me preguntaba, de donde vienen los bebés hipogrifo, y eso me dejo pensando- Harry frunció el ceño- de donde vienen todos los bebes? Quiero decir, los animales y los humanos y eso?

-Madres, Harry- respondió Voldemort seriamente- los bebés vienen de las madres.

-Eso lo se- Harry deshechó el débil intento de su padre para evitar el tema- pero como se hacen los bebés? Como se meten en la panza de las mamás?

Por primera vez en la vida de Harry, vio como su padre lucía perdido. Su boca se abrió y se cerro nuevamente, sus ojos rojos evitando mirarlo por completo. Se sorprendió por demás al ver a su padre negar con la cabeza, su expresión era la de alguien que se había tragado un pedazo de limón.

-No tengo tiempo para esto!- saltó de repente- lee tu libro, en silencio, o ve a tu habitación!

Harry no discutió. Se giró nuevamente y tomó el libro, leyendo en silencio.

Lord Voldemort bajó su cabeza de regreso al pergamino, con pluma en mano, pero no podía trabajar. Estaba muy distraído. Nunca en su vida había pensado tener que enfrentarse a ese tipo de pregunta.

Miró al pequeño de siete años y gruñó. Harry estaba haciendo pucheros. Genial! Ahora pasaría el resto de la tarde en un frío silencio y cenaría con un niño petulante. Perfecto! Esa era la razón por la que evitaba regañar a Harry. Le tomaba muchísimo tiempo volver a abrirse, y Voldemort lo necesitaba bien y contento. Necesitaba que Harry fuera un libro abierto si quería mantenerlo bajo control.

Al minuto que Harry se molestara y comenzara a cerrarse, perdería el control de lo que había estado construyendo durante seis años.

Voldemort suspiró y se pasó una mano por el cabello. La verdad era que no tenía caso molestarse. El niño solo preguntaba algo muy natural. Merecía una respuesta. Pero eso no significaba que él tenía que dársela.

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-Mírame, soy una babosa- susurró Draco tomando la babosa cornuda y lanzándosela a Harry.

-Basta- dijo Harry quitándose la babosa del cabello.

-Haha- Draco tomó otra del frasco y la lanzó nuevamente. Esa vez, la escurridiza cosa dio en la mejilla de Harry.

-Dije, basta!- siseó Harry. Tomó ambas babosas y se las lanzó a Draco. Lo golpearon directo en la cabeza, el rubio soltó un gritito sacudiéndose frenéticamente para quitárselas del cabello.

-Ha!- se burló Harry, sonriendo.

Lucius se giró apartando la vista del pizarrón.

-Cálmense, niños- les dijo suavemente- pongan atención a sus calderos, no a su cabello- siguió señalando a su hijo.

Draco puso las manos en la espalda y bajó la mirada. Enseguida de él, Harry rió.

En raras ocasiones, se le permitía a Draco asistir a las clases de Pociones con Harry en la Mansión Riddle. Pero Lucius ya comenzaba a arrepentirse. Él solo, Harry era un estudiante modelo; trabajaba duro, escuchaba sus instrucciones con mucha atención y siempre terminaba la lección del día, sin importar lo mucho que le tomara. Agregaba a Draco a la ecuación y de pronto Harry estaba completamente distraído, catapultando ingredientes al otro lado del salón y apenas adelantando un poco las clases.

Lucius se frotó la sien, tratando de controlar su temperamento con los niños. De ahora en adelante dejaría a Draco en casa. Era demasiada distracción para Harry.

-Ya, suficiente- dijo Lucius, forzando todo su enojo a concentrarse en su propio hijo y no en el de Lord Voldemort- concentrence.

Ambos chicos asintieron y se enderezaron, poniéndole toda su atención, de momento. Lucius se giró nuevamente hacia el pizarrón para terminar de escribir las instrucciones.

Su horrible humor no era por el mal comportamiento de los niños. Era la maldita tarea que le habían encomendado, una que debía cumplir al finalizar la lección de ese día. Cerró los ojos, estremeciéndose al solo pensar en La Charla.

Las instrucciones de Lord Voldemort se paseaban por su mente.

"Tienes un hijo, Lucius. Ya le has hablado sobre los hechos de la vida? No? Bueno, entonces puedes sentarlos a los dos y darles La Charla. Hazlo mañana".

Lucius se maldijo a si mismo. Por qué tenía que hacerlo? Y con los dos juntos, la cosa no tendría fin de ese modo. Se separó del pizzarrón, permitiendo que los chicos copiaran el resto de las instrucciones, antes de que se desvanecieran.

Lucius se sentó y esperó, mirando como los chicos finalizaban su poción. Cuando la Poción para Sanar raspones estuvo terminada, con las muestras en frascos y todos los materiales limpios, finalmente se puso de pie.

-Permanezcan sentados- dijo levantando una mano cuando Harry y Draco pretendían levantarse también.

El par se miró confundido, pero se sentaron nuevamente, mirando a Lucius.

-Tendremos otra lección?- preguntó Harry.

-No- Lucius se acercó quedando de pie frente a ellos- hay otro tema del cual deseo... hablarles.

-Si es por lo de las babosas, Draco comenzó- dijo Harry.

-No es verdad!- protestó el rubio- tu me lanzaste patas de rana la semana pasada.

-Para vengarme por la baba de murciélago que me pegaste- le respondió Harry.

-Suficiente- Lucius levantó una mano nuevamente- por espectaculares que sean sus intentos por acabarse mis ingredientes para pociones, no es de eso de lo que quiero hablarles.

Harry y Draco compartieron una mirada tanto confundida como curiosa. Lucius se estiró.

-Creo que ambos están llegando a la edad en la que tienen una curiosidad insaciable por los hechos de la vida.

Un momento de perfecto silencio después, ambos niños soltaron un idéntico "Huh?".

Lucius suspiró.

-Me han comentado que quieren saber de donde es que vienen los bebés- le dijo a Harry.

-Oh, si, eso- Harry se rascó la nariz- solo me dio... curiosidad.

Detrás de él, Draco soltó una risa.

-Pero que estúpido eres- dijo.

Harry se giró para mirarlo.

-Oh, entonces tu si sabes de donde vienen los bebés?

-Si- se burló Draco- claro que lo se, no soy idiota.

Harry se giró completamente para encararlo.

-De donde, entonces?- lo retó.

-Vienen de las panzas de las madres- respondió.

Harry parpadeó sin dejar de mirarlo.

-Eso lo se, tarado!- exclamó molesto- pero como es que se meten ahí? Y como salen?

Draco abrió la boca para responder, pero se dio cuenta de que no lo sabía. Ambos chicos miraron a Lucius nuevamente, quien suspiró derrotado.

-Los infantes si vienen del vientre de las madres- comenzó- bueno, digamos que es como una semilla. Los bebés crecen dentro del vientre de la madre hasta que están listos para nacer.

Harry y Draco lucían horrorizados.

-Crecen?- preguntó Draco- como una planta?

-Dentro?- Harry hizo una mueca- eso no... dolería?

-No lo se- respondió Lucius- se alegraran de saber que no son mujeres y que nunca tendrán que pasar por eso.

-Como es que la semilla llega a la barriga?- preguntó Harry.

-Es obvio- interrumpió Draco- se la tragan- se giró hacia Lucius- verdad, padre?

Lucius hizo una mueca.

-No, no exactamente- conjuró una silla y se sentó frente a los chicos- verán, las semillas deben de venir del padre- explicó- es por eso que el bebé siempre tiene una madre y un padre. Se necesita a ambos.

Los dos niños asintieron.

-Es lo mismo para los animales?- preguntó Harry.

-Si, se necesita un macho y una hembra para cualquier procreación- ante la mirada confundida de los niños, Lucius explicó- para cualquier tipo de bebé, animal o humano, necesitan un padre y una madre.

-Oh, okay- asintió Harry- entonces como es que sale el bebé?

-Sale por el ombligo?- preguntó Draco.

Harry se giró hacia él, molesto.

-Como podría salir del ombligo?

-Es un orificio!- señaló Draco- tal vez se hace grande y deja que el bebé salga de la panza.

(N/T: Lo cambié un poco, ya que en ingles Ombligo es "Belly Button" osea "Botón de Panza". La traducción literal de la explicación de Draco sería:

-Es un botón!- señaló Draco- tal vez solo lo presionan y la panza se abre para permitirle salir al bebé.)

Harry se giró hacia Lucius preguntando si era cierto con la mirada.

-Muy imaginativo- Lucius no pudo evitar sonreír- pero no, Draco, eso no es lo que pasa.

-No?- preguntó el rubio- entonces como sale?

-La madre tiene que parirlo- explicó Lucius.

-Parir?- preguntó Harry- como?

-Piénsenlo- les dijo Lucius- si se tragan una moneda, como es que sale?

Ambos chicos fruncieron el ceño y entrecerraron los ojos. Entonces los brillantes ojos verdes de Harry se abrieron a mas no poder y una expresión de horror se apoderó de sus facciones.

-No!- jadeó.

Lucius inclinó la cabeza.

-Si.

-Tienen que... los bebés vienen de... de allá abajo?!

Lucius no quería especificar la ciencia exacta del nacimiento de un bebé, así que simplemente sonrió.

Draco se dio cuenta de lo que quería decir Harry y se encogió en su asiento.

-Ewww!- sacudió la cabeza- eso es asqueroso!

-Así es como naces- le dijo Lucius.

Harry y Draco se miraron, completamente sorprendidos y negando con la cabeza.

-No, no nací así!- objetó Draco.

-Creo que voy a vomitar- dijo Harry poniéndose algo verdoso.

-Ustedes preguntaron- dijo Lucius, sonriendo. En realidad ya se divertía, asustando al problemático par- es mi trabajo decirles la verdad- se levantó- ahora, si su curiosidad ya esta satisfecha, es momento que me vaya.

Harry levantó la mirada hacia él.

-Espera, no nos has explicado como es que el padre pone la semilla en la madre.

La sonrisa de Lucius desapareció. Se quedó de pie.

-Ven, Draco, tenemos que irnos- dijo rápidamente.

-Pero aun no me has respondido- lo detuvo Harry.

Lucius se tomó un momento antes de resignarse y volver a tomar asiento.

-No deben saber exactamente lo que pasa- dijo Lucius suavemente- solo entiendan, que cuando un padre y una madre se aman mucho, se encuentran y su unión forma la semilla dentro de la madre, se queda ahí nutriéndose y protegiéndose por nueve meses, hasta que esta listo para salir al mundo.

Harry y Draco se quedaron en silencio un momento.

-Eso no tiene sentido- dijo Draco.

Lucius cerró los ojos derrotado.

-Como es que la semilla llega a la panza de la madre si no se la traga?- preguntó Draco frunciendo el ceño.

-Si, y a que te refieres con que se "encuentran"? Los padres y las madres viven en la misma casa, se encuentran todo el tiempo- dijo Harry, confundido.

-Merlín, ayúdame- murmuró Lucius- bien- se enderezó en su lugar- se los voy a decir tan directo como puedo- tomó aire profundamente- las semillas están dentro del pene del hombre, el hombre pone su pene dentro de la madre y planta su semilla en su útero. Así es como se hacen los bebés.

Las bocas de Harry y de Draco se abrieron hasta el suelo con los ojos abiertos como platos. Las expresiones de los chicos hubieran hecho a Lucius reír, de no ser por que ya comenzaba a sentirse mareado.

-Oh por Dios!- exclamó Harry.

-Yo no tengo ninguna semilla- Draco sonaba preocupado. Se giró hacia Harry- tienes semillas?

-No, no lo creo- Harry negó con la cabeza.

-Las tendrán cuando crezcan- les dijo Lucius- el cielo entero nos ampare cuando ese momento llegue- murmuró para si mismo- ahora, creo que eso finaliza la discusión. Draco, vamonos.

-Espera, espera- Harry levantó una mano, parecía, de ser posible, aun mas confundido que antes- dijiste que el padre debe poner su pene dentro de la madre- parecía preocupado- por donde lo mete?

Lucius cerró los ojos.

"Merlín, ayúdame!"

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Ohh, pobre Lucius..! otro mas para la colección y faltan aun unos 4..=D Reviews..=D