Hola, gente! Más vale tarde que nunca! Aquí un nuevo episodio de esta pareja que nos encanta.

GRACIAS a todas por sus comentarios, realmente disfruto saber que hay alguien del otro lado leyendo estas fantasías mías! Espero que disfruten este -¿último?- capítulo!

EN LA DESPEDIDA

Hermione tamborileólos dedos sobre su valija con impaciencia. El vestíbulo del castillo de Hogwarts estaba abarrotado de estudiantes con uniformes de todos los colores, abrazándose, intercambiando direcciones y algunos hasta llorando con congoja. El intercambio estudiantil llegaba a su fin, y era algo así como un gran momento dramático.

Incluso para ella.

—Adiós Hagui, ¡ha sido un placeg conocegte! —dijo Fleur sonriendo mientras besaba las mejillas de su amigos. Hermione le sonrió no muy francamente y la observó caminar —como una condenada perfecta Barbie— hacia los carruajes ya listos de Beauxbeton.

La vio cruzarse en el camino con Roger Davies, quien acercó brutalmente su cara a la de la rubia, para ser inmediatamente esquivado. Hermione sonrió ante el gélido y corto abrazo que Fleur le concedió y la fantásticamente desconcertada cara del muchacho.

El sol de la media tarde, pegaba de lleno y le daba un aire tranquilo y veraniego a aquel último día de clases. La bruja miró de reojo a Harry. Tenía las mejillas hundidas, el espeso cabello más desastrozo de lo normal y en sus ojos se veía la desdicha de la próxima vuelta a Privet Drive. Ella suspiró. En perspectiva, sus problemas ya no parecían tan graves.

—¿Podrríamos hablarr? —Hermione despertó de su ensoñación. Viktor Krum la estaba mirando expectante, al igual que sus dos amigos.

Hablando de problemas.

—Eh... claro...claro... —respondió y siguió a Krum hasta un rincón alejado de la multitud.

Miró por el hombro y vio a Ron mirándolos fijo, con el ceño fruncido. Viktor ainaba delante de ella con paso decidido, alejándose de las indiscretas miradas que todo el castillo solía darle. Hermione caminó detrás de él, hasta un espacio debajo de las escaleras, donde el ruido de la despedida quedaba amortiguado y podían tener un poco más de privacidad.

—Herm... —Viktor carraspeó. Lucía incómdo— Hermíone. Bueno... Hola. Cómo... ¿cómo has estado?

Hermione parpadeó un par de veces.

—Bueno, bien... —y sonrió— ¿Y tú?

—Bien, bien, muy bien —Viktor asintió con la cabeza. Toda la hosqudad de su rostro había vuelto y la incomodidad entre ambos era tan obvia que Hermione incluso se sonrojó un poco.

Un raro silencio se instauró entre ambos mientras sus ojos vagaban por el salón, evitando mirarse.

—Viktor...

—Herrmíone...

Ambos se miraron. Hermione se adelantó

—Anda, continúa.

—No, porr favorr, tú...

—Que continúes, Viktor —dijo ella sanjando la discusión.

El muchacho dubitó.

—Mira, Herrmíone... Desde la segunda prrueba... Bueno...Yo

De no haber estado protagonizando aquella situación, la bruja se habría reído.

Viktor Krum, el famoso jugador de Quidditch, puro músculo y masculinidad, tambaleando con inseguridad como un adolescente, no era una imagen que se viera todos los días.

—Bueno, he tenido la sensación de que me has estado evitando.

Ella lo miró a los ojos y por un momento se sintió flaquear. Recordó aquel beso la noche de Navidad y la invadió la dulce tentación de abrazarlo para nunca dejarlo ir.

—Sí, Viktor te he estado evitando.

Un silencio atronador invadió el pequeño mundo en que se encontraban.

—¿Has estado...

—Sí —suspiró y comenzó a largar verborrágicamente todo lo que llevaba aguantando durante días— Mira, Viktor... Yo... Tú... Eres... Eres uno de los hombres más encantadores que conozco, eres dolorosamente inteligente y, tengo que decirlo, increíblemente guapo —sintió subir el calor por sus mejillas y se arrepintió inmediatamente de tal ataque de honestidad— pero no puedo...

—No puedes venir a Bulgarria conmigo.

La repentina seguridad de su voz la impactó.

—No, no puedo. Quisiera poder, pero... — negó con la cabeza con pesar, sintiéndose la peor persona de todo el mundo mágico y muggle juntos— Tú y yo... simplemente no funcionaríamos.

Viktor asintió y se llevó los brazos detrás de la nuca, alejándose unos pasos hacia atrás. La muchacha bajó la cabeza.

—¿Es porr ese chico con el que andas...? —le preguntó el muchacho con lo que aHermione le pareció un deje de resentimiento.

—¿Harry? Oh, por Dios, no. Esto no tiene que ver...

—No hablo de Potterr.

Hermione lo miró sorprendida. Krum clavó sus oscuros ojos de largas pestañas en ella, y Hermione sintió como si le escaneara el alma. No podía descifrar la intensa mirada del búlgaro. Tragó en seco y no dijo nada más.

—No es tu tipo —dijo y un asomo de sonrisa empezó a aparecer en el duro rostro del jugador de Quidditch.

Hermione se contagió de su sonrisa y dejó escapar una risa nerviosa.

—¿Y tú qué sabes de mi tipo?

—Oh, crreeme sé de tu tipo —agregó él, travieso.

—Yo y Ron no... Por las barbas de Merlín, no hablaremos de esto —dijo con pudor mientras ambos reían y la tensión al fin comenzaba a desaparecer.

—De acuerdo —dijo él seriamente y se acercó a una distancia casi imprudencial.

La miró con cariño y le colocó un rizo detrás de la oreja.

—Entonces, ¿es decisión tomada?

—Bueno, nunca se sabe —respondió la bruja con misterio.

—¿Me escribirías?

—Por supuesto.

—¿Vas a ir a verme al próximo mundial?

—Si la fama no se te sube a la cabeza.

—¿Me contarrás si cambias de opinión y decides abandonarr tus estudios, carrerra, familia y amigos, parra, ¿cómo es la palabrra? ¿Fugo... Fugarrte conmigo?

—No lo veo posible, pero definitivamente te lo haré saber.

Viktor bajó levemente la cabeza, se acercó a Hermione e inclinó su rostro. Sonriendo, rozó los labios de la muchacha con los suyos para terminar depositando un beso en una de sus mejillas.

—Adiós, Viktor —respondió separándose de él.

—Adiós, Hermione. Nunca te olvidaré.

Sonrió y dio a Viktor un gran abrazo.

Hermione levantó la vista y tuvo que luchar para reprimir la sonrisa que amenazó con florcer. Por sobre el hombro del búlgaro pudo vislumbrar a un desesperado Ron, estirando su cuello hasta casi dislocarlo, con una mano haciendo de visera sobre su frente, tratando de encontrar quién-sabe-qué.

Espero lo hayan disfrutado!

Creen se bancarían un capítulo más de esta pereja? O esta despedida es lo último que escucharemos? Cuéntenme en un comment!

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