LAS TMNT NO SON DE MI PROPIDAD, AHORA SON PROPIDAD DE NICK, Y ESTA HISTORIA ESTA BASADA N LA SERIE ACTUAL,
Lamento mucho haber tardado en subir este capítulo, pero mi familia me rapto en navidad y no tuve acceso a mi computadora, hasta ahora regrese a mi casa, bien espero que hayan pasado una navidad esplendida,
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La pequeña ventisca cayó fuertemente en la ciudad, y las brisa comenzó a pegar más fuerte, Miguel tuvo problemas para saltar en el ultimo edificio, la nieve que poco a poco comenzaba a caer mas y mas fuerte le nublo la vista y sin saber donde pisaba resbalo de uno de los techos, sintió que su caparazón choco contra un duro tuvo, y al volver a caer se golpeo duro en su cabeza, el trato de incorporarse, pero lo único que logro deslumbrar fue una sombra acercarse a él,
-¿Leo?- pregunto a la sombra, pero perdió el conocimiento antes de descubrir quien era,
No lejos de ahí tres tortugas estaban refugiadas en un edificio abandonado, Dónatelo parecía triste y Leo solo puso una mano en su hombro,
-tranquilo Doni, Miguel seguro también encontró refugio- el líder dio una mirada a su rudo hermano,
-claro, el no es tan inútil de lo que parece- Rafael, miro hacia la nieve, y en el fondo en verdad deseaba que su hermano menor estuviera a salvo,
-el maestro Splinter debe estar preocupado, y es mejor que se preocupe por uno y no por los cuatro,- Leonardo dio un salto al piso de abajo,
-lamento todo esto, pero tonto nardo tiene algo de razón, con esta ventisca no hay mucho que podamos hacer- Rafa le dio una mirada de arrepentimiento a su hermano,
-dime Rafa, Miguel no tenía intención de derramado el ponche en los obsequios, y de tirarte el árbol en sima, el solo quería pasar una navidad feliz y en familia, ¿espero que estés feliz ahora?- el más listo reto a su hermano el rudo, y después siguió a su líder, Rafael sintió su enojo, y no lo culpaba sus hermanos,
-"eres un torpe"- resonaba en sus recuerdos,
-"no eres capaz de hacer nada bien"- el dolor punzaba en su cabeza,
-"en verdad eres un inútil"-
Sus ojos azules se abrieron, y lagrimas salieron de ellos, el se encontró envuelto en unas cobijas en una cómoda cama, el no reconosio el lugar,
-¿Leo?- el pregunto al aire, el se levanto de la cama, y no encontró sus armas, se preocupo así que decidió ver por ventana, había una ventisca fuerte, y mucha nieve, no podía ver nada mas, su reflejo le reveló que una venda rodeaba su cabeza, un mareo lo obligo a volver a la cama, noto que el cuarto tenía un toque rustico, y en frente de la cama una chimenea encendida, el se abraso las rodillas tratando de recodar como había llegado ahí, solo recordó la pelea con Rafael, en eso escucho unos pasos que se acercaban, el asustado se envolvió en las cobijas y fingió estar dormido, la puerta se abrió y se escucho a una mujer tararear una de las melodías navideñas favoritas de Miguel Ángel, y el suave aroma de chocolate caliente le sobornaba para descubrirse, la tortuga solo se descubrió un poco y noto una bandeja completa de galletas de canela, y una taza de ese chocolate espumosos, y cerca de la chimenea una mujer mayor moviendo el fuego, ella traía un vestido color rojo y un delantal blanco, su cabello era canoso parecía algodón, la tortuga sonrió al ver a esa mujer, asiendo que se descuidara, ya que la mujer lo sorprendió,
-me alegra que te sientas mejor, pequeño- la mujer tenía una voz agradable, y parecía ser amable,
-huum, no soy pequeño, tengo 15- dijo Miguel, sentándose en la cama,
-bien, dime ¿Cómo te sientes?- ella se sentó a su lado y toco su frente, Miguel aparto su cabeza y solo causo golpearse con el respaldo,
-auch- la tortuga se llevo la mano a la nuca,
-aun tienes algo de fiebre, traeré el jarabe- la mujer se levanto,
-espere-
-¿Qué pasa?-
-¿puede decirme a donde me trajo?-
-mi cielo, yo no te traje, mi esposo te encontró- la mujer le sonrió, y Miguel se sintió en grandes problemas,
-"mis hermanos, seguro me matan"- la tortuga se sumergió en sus pensamientos, la mujer con una gran sonrisa se acerco a él,
-tranquilo, estas en buenas manos, por ahora no podemos llevarte tu casa, en NY la tormenta seguirá hasta mañana-
-entiendo…. ¡espere! En NY ¿no estamos en NY?- Miguel salto de la cama y miro por la ventana, y lo que vio le sorprendió,
-estamos en el Polo Norte, ¿Dónde esperabas que Papa Noel viviera?- a la respuesta Miguel se quedo estático,
