Muy temprano en la mañana Harry se levantó y sonrió al ver el torso desnudo de Hermione recordando la maravillosa noche que pasaron juntos, pero pronto esa sonrisa se transformó en una mueca seria al recordar lo que tenía que hacer ese mismo día, escribió una nota y la dejo en la mesita para que la castaña pudiera leerla . Tomo todas sus cosas y subió las escaleras lentamente tratando de no hacer ningún ruido , llego al cuarto que alguna vez fue de sus padres y entro dejó en la cama todo lo que llevaba , tenía las 3 reliquias de la muerte y una varita extra que había estado utilizando para que nadie supiera que tenía la varita de sauco. Tomo las reliquias y las oculto mediante un sortilegio para que solo el pudiera tomarlas, se colocó una vieja capa negra que seguramente habría sido de su padre y desapareció.
El callejón KnocKturn siempre era oscuro y frio pero a esas horas de la mañana casi no se veía nada y en el solo se encontraban algunos magos y brujas que hablaban en susurros en un rincón apareció un mago encapuchado que avanzo entre ellos causando que los susurros se elevaran , el misterioso mago avanzo rápidamente y sin detenerse a la antigua librería de magia negra y maldiciones .entro con la misma velocidad y misterio que aumento los murmullos de los presentes y que logro que algunos aventurados se acercaran a la librería tratando de descubrir la identidad del misterioso hombre.
-puedo hacer algo por usted- pregunto en un tono desagradable y arrogante la bruja que estaba en el mostrador-
- permítame- saco su varita y apunto a las ventanas que aunque estaban cubiertas por una gruesa capa de polvo y unas cortinas viejas y ya bastante rotas aun dejaban ver a los curiosos fuera de la tienda, lanzo un hechizo que cubrió las ventanas - puedo confiar en que nadie más que usted sabrá quien soy –
- eso depende de que tan bien pague y cuales sean sus intenciones.- sonrió maliciosamente la anciana-
- me parece justo- saco una bolsa llena de galeones y la puso en el mostrador – espero que con esto sea suficiente- la anciana asintió y el mago se quitó finalmente la capucha que cubría su rostro dejando sorprendida a la bruja
- señor Potter- la bruja ya no sonreía y su voz era más desagradable si eso aún era posible –que hace un mago como usted en un lugar como este-
- eso ni a usted ni a nadie le interesa- Harry hablo seriamente y su voz era fría y arrogante- solo nos interesan nuestros negocios está claro- dijo señalando los galeones en la mesa y observando cómo una vez más la bruja asentía pero ahora con miedo en sus ojos-quiero comprar los mejores libros que tenga de magia negra y hacer un encargo especial que estoy seguro usted podrá conseguir-
- dígame señor Potter en que puedo ayudarle- la voz de la bruja ahora denotaba el respeto recién adquirido por Harry -
- sé que hay un libro sobre antiguos maleficios y maldiciones de magia negra y otro sobre las reliquias de la muerte, en ninguna otra librería más que aquí lo podría conseguir-
- así es señor Potter- saco un libro un poco grueso pero pequeño del mostrador y uno más viejo que tenía en la portada un gran símbolo dorado de las reliquias de la muerte, es curioso sabe –
-que- pregunto Harry con indiferencia
-Albus Dumbledore me compro este libro hace mucho tiempo cuando aún era un joven como usted, pero pocos años después regreso y me lo vendió –la anciana sonrió- comienzo a creer que los rumores son ciertos-
-Cuales rumores- la paciencia de Harry se acababa pues tenía más cosas que hacer y no podía perder más tiempo-
-usted si era un aprendiz de Dumbledore -
- si pudiera mandar los libros a esta dirección- Harry apunto la dirección en un papel ignorando el ultimo comentario -y que nadie más se entere por favor - saco otra bolsa de galeones un poco más pequeña- cuento con su lealtad por el momento- dijo Harry cubriéndose de nuevo y saliendo de la librería.
- así es señor Potter -
Harry apareció en el viejo cementerio donde la noche anterior había quitado 2 vidas avanzo hasta donde estaba el cuerpo de ron y no pudo evitar soltarle una patada en las costillas que tronaron al fracturarse por la fuerza del impacto , acto seguido tomo la varita de ron y la partió a la mitad , después camino a donde se encontraba el otro joven , y no puedo evitar sonreír al notar que su nombre se le había olvidado y que ahora solo sería un vago recuerdo , saco una daga de su túnica y la coloco en las manos del joven a quien también le soltó una patada aunque con mucha menos fuerza, ahora todo estaba preparado se alejó caminando del cementerio y a unas cuantas calles desapareció.
Hermione despertó sorprendida y un poco triste al ver que Harry no estaba a su lado , ya que después de ser su primera noche juntos ella esperaba que también fuera la primera vez de toda una vida despertando felizmente junto a Harry , rápidamente vio la nota que había dejado Harry y desesperadamente la abrió y la leyó.
Princesa mía.
Hermione , lamento no estar contigo en esta mañana y sobre todo no poder ver contigo el amanecer del primer día de nuestra vida juntos , pero hay algunos asuntos que debo atender con urgencia espero volver antes de las 3 pm para pasar la tarde entera contigo , no quise despertarte no te preocupes por mí , recuerda que te amo .
La nota tranquilizo un poco a Hermione, sin embargo aún estaba bastante molesta con Harry y era algo que el moreno tendría que pagar y ella sabía perfectamente cómo hacerlo pagar.
Harry caminaba ahora por el callejón Diagon mientras las pocas personas que había le saludaban y le animaban a tomar el cargo de ministro, Harry agradecía todas las atenciones que recibía y que le acompañaron hasta llegar a su destino.
- Buenos días señor Potter- el señor Ollivander lo recibió en la puerta de su tienda- no esperaba verlo tan pronto , aun no tengo la varita para usted
- Buenos días señor Ollivander –Harry contesto el saludo entrando a la tienda y dejando fuera al grupo de gente que le seguía y que gradualmente se dispersó por el callejón- realmente no venía por eso , sé que para hacer una varita se necesita tiempo y no podría de ninguna manera presionarlo –
- Entonces señor Potter que lo trae por aquí-
- Bueno , pues vengo a pedirle un par de favores –
- En que podría ayudarle un artesano cuya única labor es el crear varitas y que ya aclaramos que no es el asunto por el cual viene-
- Pues vera – Harry saco los trozos de su antigua varita – sé que me dijo que no se podía reparar y eso lo entiendo muy bien, sin embargo quisiera saber si aún hay algo de utilidad que se pudiera utilizar para la varita nueva –
- Pues , algo se podrá hacer , si me permite – tomo los trozos de la varita y con un movimiento de la propia desaparecieron- algo poder hacer , en realidad usted me ha dado una idea -
- El otro favor que quisiera pedirle es que me enseñe el noble arte de hacer varitas mágicas-
- Esto…yo…- el señor Ollivander estaba sorprendido pues en todos los años que tenía nadie le había pedido nada parecido- ¿Qué interés tiene?
- Bueno , es un arte que me ha interesado siempre , no se preocupe no planeo ganarme la vida con ello, simplemente quiero aprender si usted está dispuesto a enseñarme claro-
- Le enseñare , pero tendrá que aceptar 3 condiciones –
- Dígame cuales son-
- Antes de comenzar, me dejara terminar primero su nueva varita- tomo un descanso- la segunda es que una vez que comience a aprender no podrá abandonar a la mitad y la tercera es que nadie debe enterarse de esto-
- Está bien- Harry acepto y tendió amistosamente la mano al señor Ollivander
- Yo le avisare señor Potter- estrecho la mano e inmediatamente abrió la puerta para que Harry abandonara la tienda.
Fuera de la tienda una multitud se arremolinaba sobre el puesto de periódicos, el profeta pasaba de manos en manos , Harry se acercó y entonces pudo ver los titulares del profeta que eran la causa de tantos murmullos.
RONALD WEASLEY MUERTO EN CEMENTERIO DE LITTLE HANGLETON
