Hermione se dio cuenta demasiado tarde de que había cometido un gran error, ella no debería de estar en ese lugar y Harry y el señor Ollivander nunca se debieron de haber enterado de su presencia en la tienda del señor Ollivander. el señor Ollivander se había quedado sin palabras e inmóvil, Harry le había prometido que nadie se enteraría de sus clases y sin embargo frente a él estaba la joven Granger siendo testigo de todo no sabía que pensar , Harry tendría que aclarar muchas cosas . Harry estaba sorprendido pero más que sorprendido estaba decepcionado, no podía creer que Hermione lo hubiera seguido que no confiara en él. Si no podía confiar en ella entonces no podría confiar en nadie.

- Hermione Jean Granger – Harry caminaba directamente hacia ella- me has estado siguiendo , no puedo creer que no confiaras en mi –

- Harry, tú la trajiste-pregunto Ollivander-

- No señor Ollivander, yo no la traje ,ella no debería estar aquí – Harry contesto la pregunta y después continuo hablando con Hermione se supone que iría con sus padres y que nos encontraríamos en el ministerio en un par de horas-

- Harry yo …- Harry la interrumpió-

- No Hermione , creí que podía confiar en mi novia y que mi novia podría confiar en mi , pero veo que no es así –

- Disculpen jóvenes , pero deben irse ahora,- el señor Ollivander intervino al ver que Harry estaba furioso y que algo había cambiado en sus ojos , pues su mirada no era la de siempre , sus ojos se veían negros y reflejaban una gran ira - señor Potter antes de que se vaya , me gustaría hablar con usted, señorita Granger si no le importa podría esperar al señor Potter en la tienda-

Hermione dudo antes de seguir su camino, pero finalmente decidió hacer caso al anciano y avanzo sin mirar atrás dejándolos a solas. Harry la siguió con la mirada hasta que desapareció de la vista, luego camino hasta la puerta y la cerro, mientras caminaba para sentarse frente al señor Ollivander cerró los ojos que regresaron a la normalidad.

- Usted dirá señor Ollivander-

- Bueno Harry – el señor Ollivander observo a Harry detenidamente , cualquier cambio que hubiera visto en él había desaparecido y el muchacho que conocía estaba frente a él como había estado durante las últimas semanas- quiero decirte que con lo que has hecho hoy concluyen tus clases , ahora eres un verdadero maestro en este noble oficio , me prometiste que no te dedicarías a esto , pero si no tienes otros planes quizás en el futuro quieras hacerte cargo de esta tienda-

- Bueno vera señor Ollivander, como sabe, soy candidato a ocupar el puesto de ministro y es algo que me gustaría hacer. así que yo-

- Bueno Harry , sé que harás un excelente trabajo como ministro, pero no lo serás por siempre y espero que cuando llegue la hora de dejar el cargo , consideres esto como una opción , después de todo lo que quería es que tomaras mi lugar cuando yo muera y planeo vivir mucho tiempo más –

- Señor , sería un honor , espero que el momento en que tenga que tomar su lugar llegue dentro de muchos años- Harry se puso de pie- ahora si me disculpa tengo que ir a hablar con Hermione , lamento mucho todo esto no tenía idea de que me estuviera siguiendo-

- Harry muchacho no tienes que preocuparte por esto – el señor Ollivander dudo un minuto antes de continuar hablando- Harry, hace unos minutos cuando Hermione estaba aquí, tus ojos cambiaron se veían completamente negros y la mirada era fría y llena de ira, además tu voz adquirió un tono frio, ¿ha sucedido algo, algo ha cambiado en ti?

- - no señor – una sensación dentro de Harry estaba creciendo , sentía sin saber por que , que el señor Ollivander acababa de descubrir un gran secreto de él, un secreto que podría destruirlo , Harry rato de alejar esos pensamientos antes de despedirse de su mentor- no se preocupe , seguro que no es nada , pero por si acaso le pediré a Hermione que me observe , para saber si ella nota algún cambio , muchas gracias señor , volveré pronto -

- Hasta luego Harry-

El señor Ollivander observo como Harry salía, le siguió a poca distancia, lo vio hablar con Hermione, luego ambos jóvenes se despidieron y salieron al callejón donde a unos pocos pasos desaparecieron. Sabía que algo pasaba con Harry, en algún momento de su juventud había visto algo parecido en algún lugar de sus múltiples viajes, pero no podía recordar donde, es noche se dedicaría a investigar un poco más, pero por ahora el deber lo llamaba, ya tenía algunos clientes impacientes esperando que abriera la puerta así que se olvidó de Harry por un momento y se dedicó a su labor.

El antiguo castillo ocupado por el imperio había estado en continuo movimiento durante las últimas semanas, los preparativos para la batalla contra el ministerio ingles habían puesto en marcha numerosos planes y magos y brujas recorrían los pasillos a cada momento, en un salón estaban reunidos los ancianos.

- Debemos elegir el momento adecuado para realizar el ataque , esta es nuestra mejor oportunidad de lograrlo –un anciano alto y algo encorvado hablaba , frente a y sentados frente a una mesa redonda los otros 5 ancianos asintieron - las tropas y los miembros de la orden parecen estar listas , solo esperan nuestras ordenes-

- Puedo saber con cuánta gente contamos para esta misión- intervino una anciana regordeta sentada a su derecha-

- Si claro- un mago , el más joven de todos que tendría unos 60 años contesto- nuestras fuerzas cuentan con unos 400 maestros que sumados con los alumnos resultarían en una fuerza total de 1600 magos y brujas completamente leales a nosotros y por parte de la orden han reportado a 300 magos dispuestos en sus fuerzas –

- Bien-el más anciano de todos los presentes intervino aunque ya era evidente que le costaba mucho trabajo hablar, tendría ya unos 130 años más o menos – el momento para atacar será poco después de que el joven Potter sea nombrado ministro , por el momento que la mitad de nuestras fuerzas se movilicen a Inglaterra y esperen nuestras ordenes , quiero que 5 ayudantes vayan a Inglaterra , 3 irán con las tropas y 2 más tomaran el mando de la orden y levaran consigo a 100 magos con ellos , creo que con eso será suficiente-

- De acuerdo maestro. -contestaron el resto de los ancianos

- Ahora tengo una pregunta más- el anciano se puso de pie y camino al aun vacío trono que presidia la mesa- ya han averiguado quien es el joven que ocupara este trono-

- Bueno- una anciana contesto la pregunta- siempre tuvimos 2 opciones , como bien sabemos el hechizo indicaría quien es el heredero , tiene que tener la sangre de nuestro antiguo emperador -

- Luego entonces deberíamos saber quién es- una tercera anciana interrumpió para molestia de la que estaba hablando- no es así-

- Como dije antes , siempre hubo 2 opciones- contesto de mala gana ante la interrupción- cuando nuestro imperio cayo hace ya varios siglos –dijo tomando su varita y proyectando algunas imágenes en la pared- salvamos a uno de los príncipes y mantuvimos a sus descendientes vigilados sin que supieran quienes eran realmente , a ellos los tenemos plenamente identificados-

- Entonces quien es – interrumpió el primer anciano –

- Si dejaran de interrumpirme se enterarían , pues yo estoy a cargo de este asunto - contesto agresivamente ante la nueva interrupción-

- Está bien , todos guarden silencio- intervino el más anciano de todos-

- Lamentablemente ese fatídico día uno de los príncipes , el menor contaba con solo 2 meses de edad y no pudimos rescatarle , fue capturado y criado como un niño normal , de su descendencia nunca tuvimos conocimiento – hizo una pausa y señalo el trono- quien sea el heredero desciende del segundo príncipe y no sabemos quién es-

- Debemos encontrarlo cuanto antes-

- Hay un problema con eso –interino una vez más la anciana- el hechizo solo muestra la imagen de quien tomara el trono en la edad en la que se convierte en emperador , pero no significa que el heredero tenga esa edad justo ahora , lo único seguro es que el heredero ya ha nacido o está por nacer, sin embargo hay una forma de identificarlo , pues tendrá una marca de nacimiento. Única que se revelara ante cualquiera de nosotros , ante cualquier miembro del imperio y sabemos que debe nacer en Inglaterra , por eso debemos conquistar esa tierra cuanto antes-

Harry y Hermione habían aparecido en la casa, aún no había hablado ninguno pues Hermione no sabía muy bien cómo justificar su presencia en la tienda del señor Ollivander y Harry estaba pensando en las últimas palabras que le había dirigido su maestro. Finalmente uno de los 2 comenzó a hablar.

- Hermione, yo no te puedo pedir que me expliques que hacías siguiéndome-

- Harry , debo disculparme , no debí de haberte seguido debí de confiar en ti – comenzó disculpándose Hermione- sin embargo- el tono de su voz cambio demostrando claramente que estaba enojada con el joven pelinegro- tu tampoco demostraste gran confianza en mí , no me decías a donde ibas y estas semanas salías muy temprano de casa y regresabas muy tarde sin ninguna explicación , yo comencé a pensar que tal vez tú..- no pudo continuar eran palabras que simplemente no quería decir nunca-

- Que creías Hermione , que te engañaba- comenzó Harry muy enojado , pero enseguida se calmó al ver los ojos de Hermione, se acercó a ella , abrazándola y besándola suavemente antes de continuar-Hermione , te amo , nunca podría engañarte , nunca podría estar con otra mujer – Harry la volvió a besar- me decepciona que no confiaras en mi Hermione –

Ninguno de los 2 dijo nada, Hermione ahora sabía que Harry la amaba y que podía tener siempre la certeza de que ella sería la única en su vida. pasaron un poco más de tiempo juntos antes de salir rumbo al ministerio , para presenciar el juicio contra Molly Weasley , uno deseando que se quedara en azkaban y otro deseando que la condena no fuera tan severa y Molly pudiera salir libre sin mayores complicaciones.