La noticia de la muerte del señor Ollivander corrió rápidamente, la destrucción en su casa era más que evidente, cuando los aurores llegaron y entraron a su habitación su cuerpo sin vida se encontraba sobre los restos de lo que alguna vez fue una cama , la habitación completamente destruida , muebles, libros no había nada que no hubiera sido destruido , la tortura era evidente en el señor Ollivander, sus ojos aunque demostraban el dolor sufrido no reflejaban sin embargo sorpresa y si una profunda tristeza.

Harry despertó algo tarde esa mañana , había pasado la mayor parte de la noche hablando con Aberforth sobre los planes y movimientos de la orden y aprendiendo la historia del llamado imperio mágico que había sido suprimida por completo de los libros de historia mágica en toda Europa, se levantó del incomodo sillón en el que había pasado la noche. Solo para encontrarse en la mesa frente a él una nota, el desayuno y un ejemplar del profeta. Se puso sus lentes y comenzó a leer la nota

Harry

Sé que he prometido ayudarte con lo que sucede en Hogwarts, sin embargo algo terrible ha sucedido y debo partir en busca de un viejo amigo. Me temo que no vuelva pronto, sin embargo mi elfina Dolly se encargara de recibir los mensajes de tu espía en Hogwarts y hacértelos llegar. Hasta pronto Harry

Aberforth Dumbledore.

Harry tomo el profeta y lo arrojo a la chimenea, doblo cuidadosamente la nota y la guardo en su túnica. Tomo un poco del jugo de calabaza que había en la mesa y salió de la casa , al poner un pie fuera de la casa desapareció.

Hermione había pasado muy mal la noche, la preocupación que sentía por Harry no la había dejado dormir tranquila provocándole pesadillas toda la noche. Finalmente el sol comenzaba a salir en el horizonte. Hermione se levantó y se preparó para salir, si Harry creía que ella esperaría pacientemente a que volviera por ella estaba equivocado. Ya saldría ella a buscarlo y cuando lo encontrara se arrepentiría de no haber vuelto con ella la noche anterior.

-Hermione que haces despierta, aún es muy temprano- pregunto Ginny que aun vestía su pijama cubierto por una bata

- lo siento Ginny no puedo esperar más a Harry, tengo que salir a buscarlo-

- lo se Hermione, está bien puedes irte, si viene Harry a buscarte le diremos que has ido a buscarlo-

- gracias Ginny- la castaña se dio la vuelta y se dispuso a salir de la gran mansión de Malfoy

- desmaius- grito la pelirroja apuntando a su amiga que cayo inmediatamente tras recibir el hechizo- lo siento Hermione pero le prometí que no te dejaría ir y no pienso dejarte ir-

Harry apareció en el ministerio e inmediatamente todos los reporteros que se encontraban en el lugar comenzaron a asediarlo con preguntas sobre a muerte del señor Ollivander.

-el señor Ollivander fue un buen amigo, su muerte me causa un gran pesar , espero que se encuentre al culpable lo más pronto posible , he venido a ofrecer mi ayuda al ministro para resolver este terrible crimen – Harry siguió caminando sin detenerse - es todo por ahora-

Harry entro al despacho del ministro que estaba en conferencia con los principales aurores .

-Harry muchacho pero que haces aquí-

-Me he enterado de la muerte del señor Ollivander por el profeta y quiero saber que sucedió-

- Veras- intervino un Auror bastante joven, Harry recordaba haberlos visto en Hogwarts, era unos 3 años mayor que el – no eres Auror ni tienes autoridad así que no debes estar aquí y cualquier información que quieras te será negada por que eres un civil-

- Joven Hall -intervino el ministro- el señor Potter es quizás el único que tenga una carrera segura como ministro en toda la historia , pronto podría ser su jefe asi que muestre más respeto y ahora que lo pienso por su insolencia creo que deberá ser castigado-

- no señor ministro el señor Hall , tiene razón no debería entrar aquí como si fuera importante , soy solo un muchacho y creo que ha cumplido con su deber a ver a un civil entrar de esa manera al despacho del ministro , me disculpo y le pido por favor que no lo castigue-

- gracias señor Potter- hall estaba furioso con Harry no solo había sido regañado y humillado frente a los mejores aurores del ministerio con quienes apenas había comenzado a trabajar , además Potter había demostrado su magnificencia pidiendo su perdón obligándolo a agradecerle además por todo.

- bien señores, quiero un reporte de la investigación en mi escritorio antes del medio día – dijo el ministro mostrándoles la salida a los aurores –ahora Harry debemos hablar-

La tranquilidad del bosque , el murmullo del viento pasando entre las hojas de los árboles , un "crack" es todo lo que se necesita para interrumpir esa tranquilidad , para que lo siguiente en escucharse sea el ruido que hacen las hojas al ser pisadas , y el de la tela arrastrándose suavemente en el suelo del bosque. Camina, avanza en forma casi ceremonial y parece que sin rumbo, llega a un claro, y se detiene justo en el centro, habla en un murmullo imperceptible que se lleva el viento. Pasan minutos, todo vuelve a ser silencioso la quietud de la mañana naciente vuelve a dominar el bosque. Pronto siente una varita presionando su nuca, se pone de rodillas, no está sorprendido .

-Que haces aquí - la voz enérgica de un hombre joven interrumpe todo el silencio– te expulsamos, tenías prohibido volver – oprime la varita – debería matarte-

-Estoy de acuerdo – la voz calmada de un anciano contesta suavemente la amenaza- sin embargo no es tu decisión gabriel, y te agradecería que dejaras a tu abuela hablar conmigo –

-Gabriel retírate – la voz suave , dulce pero firme de una anciana hace al joven retroceder y alejarse- que quieres Aberforth a que has venido , no eres bienvenido aquí , tenemos otro emisario en Inglaterra , sabes que la pena por regresar es la muerte- toda la dulzura y suavidad a desaparecido ahora habla con desprecio y rencor

- Tu emisario a muerto – Aberforth se pone de pie, con mucho trabajo pues ya no es joven – me alegra saber que estas bien informada Wendy –

- Gabriel - llama al joven.- Aberforth te entregara su varita, lo escoltaras a los calabozos, pondrás 2 guardias a vigilarlo entendiste-

-si señora-

- tienes que convocar a la reunión y lo sabes- Aberforth entrega su varita y se detiene esperando la respuesta-

-lo sé, este es el momento que temía y esperaba no vivir para verlo –la anciana le da la espalda

- gracias-Aberforth sonríe, después comienza a caminar sin despegar su vista de la anciana que pronto queda atrás. Han pasado tantos años desde que la vio por última vez, pero sigue siendo hermosa.

Wendy camina rápidamente, los pasillos resuenan, debe reunir inmediatamente a su consejo, le parece increíble que el buen Ollivander muriera. Quien quiera que lo matara es poderoso, cada mago o bruja a su servicio tiene un hechizo que informa de inmediato cuando este muere, matar a uno de los suyos es algo que no perdonaría y quien fuera pagaría por su crimen.