Aberforth llevaba horas esperando en la celda. Después de hablar con el consejo lo habían encerrado, mientras ellos decidían si cumplirían la sentencia sobre su vida y si actuarían sobre Inglaterra. Los recuerdos lo atacaban, poco le importaba su suerte si con el sacrificio que hacia podía salvar la vida de miles de magos.

-es que no planean hacer nada. –un joven Aberforth estaba de pie ante 5 ancianos- el reino de terror de Grindelwald pronto estará fuera de control.-

-joven Dumbledore- le recuerdo la misión que tenemos. Y esa es únicamente evitar que el imperio vuelva a alzarse. El problema de Grindelwald como ya lo discutimos en privado es algo que le corresponde a su hermano.- un hombre se había levantado bruscamente y le reprendía severamente- no hagas perder el tiempo al consejo con este asunto muchacho. Tienes mi protección aquí pero no abuses de ella -

-mi hermano no hará nada. Ustedes dicen luchar contra un imperio debilitado y con eso se han ganado el apoyo de los ministerios europeos. Pero ahora veo que son solo muchas palabras. Ahora que tienen la oportunidad de defender a los que los apoyan simplemente se quedaran cruzados de brazos. Cobardes-

-Aberforth, por favor calla- una joven pelirroja le jalaba la túnica mientras susurraba- no hagas enojar al consejo, por favor ya no discutas con mi padre.-

-Aberforth Dumbledore- el anciano no quería hacerlo pero no le dejaba otra opción - te daré la oportunidad de que te disculpes por el insulto que acabas de hacer contra este consejo.-

-ni siquiera lo piensen. Ustedes son los que deberían disculparse por las personas que han defraudado, esto les costara-

- señor Dumbledore- una anciana tomaba la palabra- no soy partidaria de la oportunidad que le han dado y me alegra que la despreciara. Sin embargo en consideración a la familia Flamcourt que le ha concedido su protección, le ordeno abandonar inmediatamente los dominios de este consejo. La pena por volver es la muerte, le garantizo que la próxima vez no seremos tan piadosos.

Era la última vez que había visto a Wendy, ni siquiera le dejaron despedirse. Fue exiliado sin la oportunidad de volver a ver a la mujer que amaba.

-Recuerdas ese día verdad-

- Lo recuerdo- la observo detenidamente- sigues igual de hermosa –

Isabel había terminado sus compras rápidamente, solo había hecho un pequeño cambio en su guardarropa, algo que le permitiera desenvolverse más cómodamente en la pelea. Dio un largo paseo esperando que Harry la llamara, no le apetecía para nada regresar a la casa y estar a solas con Hermione, por alguna razón no le había agradado y sabía que era reciproco el sentimiento. Dio unas vueltas más antes de tomar rumbo a la casa, camino lentamente. Suspiro antes de entrar a la casa.

-Hermione- trato de sonar amigable – Hermione estas aquí- nadie contestaba, al principio fue un alivio pensar que se encontraba sola en la casa . camino por el pasillo , necesitaba un buen baño- diablos- maldijo en voz alta al encontrar a la castaña inconsciente en el suelo del baño

Durante las últimas horas las oficinas del ministerio se habían convertido en un caos. Hace solo unas horas Harry Potter había sido nombrado como comandante en jefe dl primer ejército mágico de Inglaterra, también se desempeñaría como vice ministro de magia, un nuevo cargo que según las palabras del ministro le serviría de preparación para ser ministro en las elecciones a realizarse en cuanto fuera posible. Tan solo minutos después de tomar el cargo se había anunciado una invasión al país y ordenado la movilización de los 600 efectivos del ejército , así como la suma de todos los voluntarios posibles

-quiero todo listo, según mis informes 800 magos del imperio se preparan en Hogwarts. Creen que el ministerio solo está preparado para enfrentar a la orden del fénix con 50 aurores así que no esperan una gran fuerza…..- Harry daba órdenes en su oficina preparando la batalla que tendría que lidiar

- Potter, veo que tienes todo listo, en cuanto lo ordenes comenzaremos-el ministro le hablaba sin prisa, con calma como cualquier otro día- difícil tarea te ha tocado muchacho en menos de un año pelear dos guerras. Pero estoy seguro de que vencerás muchacho-

- gracias señor ministro…–sintió un ligero calor en el pantalón.- disculpe ministro me necesitan en…-

-sí, Harry sé que estas ocupado pero necesito decirte algo antes-

-señor- el calor iba aumentando gradualmente- de verdad…

-por favor no me interrumpas- sonrió amablemente el ministro- me han dicho que encabezaras el ataque a Hogwarts esta noche –

-sí señor, pero….- el calor aumentaba, comenzaba a quemarle

- veras Harry, creo que deberías quedarte. No es conveniente que te arriesgues, son magos bien entrenados y sé que podrán seguir tus órdenes sin que te arriesgues- le decía el ministro mientras señalaba las filas de magos que marchaban por los pasillos del ministerio-tú mismo propusiste la creación de este ejército y fueron bien entrenados según tus órdenes. Su existencia era secreta hasta hace algunas horas, creo que lo harán…-

-lo siento señor, de verdad tengo que irme - dijo Harry escapando de los brazos del ministro y sacando la moneda que le quemaba en el bolsillo- regresare pronto se lo prometo- sin más desapareció dejando al ministro tartamudeando confundido

Hermione estaba tendida sobre la cama, tapada por una fina sabana .a su lado Isabel humedecía un paño y lo colocaba lentamente sobre su frente. Harry corrió al lado de su amada en cuanto la vio, estaba pálida.

-que sucedió- pregunto mientras tomaba sus manos y acariciaba sus mejillas –

-no lo sé, cuando llegue la encontré inconsciente en el baño - te llame, la traje a su cama, la desnude y trate de bajarle la fiebre. Has tardado demasiado en venir, creo que está bien.-

- necesito que vayas a esta dirección. Diles que vas de mi parte, que ambos vengan inmediatamente.-le tendió un trozo de papel con la dirección garabateada nerviosamente

-¿quienes?-

- a quien sea que te habrá la puerta. Ellos vendrán. –

Isabel desapareció dejando a Harry solo con la castaña. Coloco suavemente su cabeza sobre el abdomen de la chica y cerro los ojos esperando, deseando que todo estuviera bien.

En Hogwarts los magos del imperio se reunían en el gran comedor. En las mesas antes ocupadas por estudiantes ahora eran ocupadas por el ejército imperial. Donde antes se encontraban los estandartes de las cuatro casas ahora colgaba uno solo grande con el escudo del imperio. La mesa de los profesores ahora era ocupada por los ancianos.

-hoy comienza el retorno del imperio, por hoy podemos festejar-inmediatamente un banquete apareció frente a todos- mañana tenemos la primera prueba, los aurores vendrán al castillo, queremos que esta misión se lleve a cabo sin contratiempos demostremos nuestro poder. Después tomaremos el ministerio e Inglaterra será nuestra.-

Aplausos y gritos invadieron el comedor, pronto todos estaban comiendo, riendo y festejando, estaban seguros de su victoria, nunca podrían vencerlos.

Wendy estaba de pie frente a la celda de Aberforth. Estaba muy feliz de volverle a ver, su padre lo había alejado de ella hacía mucho tiempo, sin darle la oportunidad de despedirse.

-¿Cómo lo supiste?-

-¿cómo lo supe?-

-que Gabriel es mi nieto-

- no fue difícil. Tiene tus ojos. Tu porte altivo y tu seguridad. Además su particular forma de amenazar a alguien con la varita, un sello característico que solo tú podías transmitir. Supongo que trate de adivinar y lo logre-

- siempre parecías despistado, pero siempre fuiste un buen observador-

- quien fue su abuelo?-

- un hombre que se marchó sin despedirse, que ignoro mis suplicas de que se callara cuando no debía de hablar, que no me pidió que me marchara con él aunque lo hubiera hecho-ante la mirada sorprendida del anciano – si Aberforth es tu nieto

-¿Cómo?

- tu hijo Percival en honor a tu padre, nació a los 8 meses de tu partida, mi padre al saberlo marcho en tu busca, pero no te encontró .te iban a permitir volver. Pero desapareciste

- y donde está ahora?-

-Murió con su esposa – hace 17 años al saber que estabas en Inglaterra y con Voldemort incrementando su poder salió a buscarte a ayudarte. La madre de Gabriel lo trajo muy herido, al poco tiempo murió, ella murió después por las heridas, aunque no eran de gravedad, nunca se pudo recuperar. He criado a Gabriel yo sola desde entonces-

- tuve un hijo y lo perdí, sin siquiera conocerlo-