Un mundo extraño

"Mi nombre es Sapphire"

-¿Qué sucedió…? ¿En dónde me encuentro…?

Era un día soleado, los Pokémon ave cantaban al son de la brisa ligera que soplaba, todo era paz… Al menos hasta que un grito irrumpió en el lugar. Un Donphan con cara de angustia, resoplaba por su trompa.

-¿Eh…? Pero… ¡¿Qué demonios?!

La chica por fin consiguió reaccionar, abrió sus ojos de golpe y se percató de la precaria situación en la cual ella y su querido Pokémon se encontraban.

-¡Pilo! ¡Ven!

Llevando dos dedos hacia sus labios, silbó con todo lo que dio sus pulmones, pero no obtuvo respuesta alguna.

-¡Maldición, Pilo! ¡Pilo!

Por ninguna dirección, mirara por donde mirara, no había rastro del Tropius que llamaba con desespero.

-Dono… ¡No te pienso arriesgar, regresa!

Regresando a Donphan a la Pokéball, la joven de ojos color zafiro preparó su cuerpo para el impacto, iba a caer de lleno en lo que parecía ser el Bosque Petalia.

-¡Una sola oportunidad, una liana!

Impactando contra las copas de los árboles, consiguió tomar con fuerza y firmeza una de las lianas que colgaban, pero de inmediato advirtió que aquello no la salvó de una lesión, pues por las heridas terminó en el suelo gravemente lastimada.

-Diablos… ¿Qué hacía yo en el aire…?

Tratando de incorporarse con un palo que encontró a su lado, decidió caminar rumbo a la Ciudad Petalia, cosa que no le sería difícil ya que su madre era el bosque y lo conocía mejor que a ella misma.

-Una baya Zidra… Al parecer, aún tengo un poco de suerte conmigo.

La chica agarró la baya y la comió mientras continuaba con su camino. Treinta minutos pasaron y por fin consiguió salir del bosque, miro en todas las direcciones y se dio cuenta que nada era cómo ella lo recordaba. Es más, se podría decir que parecía estar en un lugar totalmente diferente.

-¿Qué es esto…? Hay muchos edificios, qué extraño… El bosque era el mismo de siempre.

Confundida, decidió continuar con su camino hasta que una persona extraña para ella se le plantó enfrente con una mirada atónita.

-¿Pero qué te ha pasado?

Preguntó bastante preocupada.

-Eso quisiera saber, ni yo misma consigo entender qué sucede.

Respondió la chica de ojos azules.

-Estás llena de raspones y mírate, pareciera que no te hubieras dado una ducha en semanas ¡Ven conmigo!

Tomándola de la muñeca, trató de jalar con ella, cosa que no consiguió porque terminó en el piso boca arriba.

-¿Eh?

Una chica molesta le miraba con un seño cargado de ira.

-¡Ni se te ocurra tocarme de nuevo! ¡Y no me trates cómo si te conociera, pervertido!

-Pero… May… Soy yo, Drew.

Silencio, un silencio incómodo se presentó.

-¿Por qué me miras así, May? ¿Tengo un bicho en la cara? Y levántame.

-Mi nombre es Sapphire.

No conseguía entender, la chica que le miraba con una expresión extrañada ¿No era la misma de siempre?