Un mundo extraño

"Confesiones"

Y en aquel ferri, iban los dos entrenadores en lo que parecía un eterno silencio.

—Y dime ¿Es tu amiga la chica May con la que tanto me confundías?

Terminó soltando una muy desanimada castaña.

—Sí, algo así se podría decir, aunque también puedo decirte que es cómo mi rival.

Contestó el esmeralda con una sonrisilla en los labios.

—Rival ¿Eh? Yo también tuve un rival hace tiempo, hicimos una apuesta juntos… Que ninguno consiguió ganar.

La castaña dibujó una sonrisa igual a la de su ahora compañero de viaje.

—¿Y él cómo es? ¿A qué se dedica?

Cuestionó el chico de orbes verdes.

—Se te parece en una cosa, y es que ambos lucen bastante afeminados.

Soltó la jovencita. Él se le quedó viendo con una mueca cargada de molestia.

—Igual… Es una linda persona… Es muy dulce con sus Pokémon, me gusta ver cómo cepilla sus pelajes. Es un coordinador muy organizado, siempre lleva todo muy bien acomodado. Es un entrenador muy fuerte, siempre logra vencerme… Lo quiero mucho.

Ella sólo pudo quedarse viendo el suelo, sentía mucho pesar.

—Qué gran persona, sé que él te quiere tanto cómo tú lo quieres. Estoy seguro de ello.

Musitó con ternura el jovencito, deseaba animar a la castaña cómo a diera lugar.

—Muchas gracias. Ahora, cuéntame más de mi doble por favor. Yo te describí a Ruby perfectamente, es tu turno.

Canturreó una muy risueña castañita.

—Pues… May es una chica… Mmm, comelona. Siempre que la veo está comiendo. Le encanta el ramen y siempre la para en restaurantes para poder comprarlo. Es muy enérgica, le gusta luchar por lo que desea. Sabe hacer excelentes Pokécubos y Pokochos, siempre veo muy felices a sus Pokémon cuando los comen. Y también… Es muy fuerte, siempre logra vencerme… La respeto mucho.

—¿Pokécubos? Vaya, se nota que es mi contraria. Yo no me imaginaría el pisar un concurso Pokémon.

—A tu novio también le gustan, lo noté por cómo lo describiste ¿O no?

Ella se enrojeció de golpe.

—¡Él no es mi novio! ¡Tsk, es sólo un chico idiota!

Contestó bastante molesta pero a la vez apenada.

—Vale, vale. No es tu novio. Aunque, parece que descubrí que te gusta mucho.

Exclamó de una manera bastante burlona aquél muchachito.

—¡Sí serás un…! Mmm… ¿Aunque para qué te miento? Tienes razón después de todo…

De nuevo su mirada color zafiro, quedó clavada directo en el piso.

—No te sientas mal, seguro sólo siente vergüenza.

Ella le miró extrañada, no esperaba ese tipo de respuesta.

—¿Por qué crees eso?

Le cuestionó mirándole a los ojos.

—Pues, los chicos somos así. Eso es todo.

Respondió el señalado dando una evasiva.

—Oh Drew, no me digas que estás enamorado de mí y no has sido capaz de decírmelo.

Exclamó la pequeña castaña de manera burlona, mientras hacía pucheros con su boca.

—Ven y dame un besito, muack, muack.

Pero la reacción que tuvo el joven no era la que ella esperaba. Cuando se pudo dar cuenta, él le había tomado por los hombros para acercar lentamente su rostro con el de ella.

—¡Aléjate de mí, pequeño Tympole!

De nuevo en el piso, ya era la segunda vez que esa chica fortachona lo azotaba de esa manera.

—¡¿Acaso estás loca?!

El pobre jovencito de lamparines verdes, estaba completamente enrojecido de la furia.

—¡Te estaba gastando una broma! ¡Tonta incivilizada!

Ella simplemente se echó de rodillas en el piso a lloriquear cómo una pequeña infante.

—¡El único que me puede decir Incivilizada, es Ruby! ¡Buaaaaaaah!

—Oye… Ya, ya. No llores.

Él sacó un pañuelo rojo del bolsillo de su chaleco, y se lo pasó a la castaña que inmediatamente se calló.

—Mi intención no era hacerte llorar… Sólo me sentí algo presionado, pues me atrapaste. Sí, me gusta May, y me gusta muchísimo.

Sapphire quedó fascinada. Era la segunda ocasión en la que oía una confesión de amor, y se le hacía una de las cosas más adorables de la vida.

—¡Awwwww! Eso es tan dulce. Espero algún día se lo digas de frente, seguro se pondrá muy feliz.

—Mmm ¿Y tú cómo vas a saber que eso la va a alegrar?

Ella simplemente le miró de forma dulce y musitó con suave voz.

—Porque somos el reflejo de la otra…