Hola, que tal? espero les guste mi historia, puse mucho empeño en ella. Se aceptan felizmente comentarios, criticas y sugerencias.
Nueva Escuela
Abril y tres de los chicos (Ya convertidos de nuevo en tortugas) estaban en el salón, Abril practicaba con su Tessen y los chicos practicaban para su audición escolar, lo que mostrarían y lo que dirían, mientras que Donnie le daba los últimos toques a los documentos escolares.
-¡Ya están!- anuncio Donnie entrando al salón- Voy a necesitar que los lean detenidamente-.
-¿Porqué?- pregunto Mikey al recibir los papeles (Se notaba que no quería leer)-.
-Para hacer que los documentos se vieran creíbles tuve que agregar cierta información- contesto Donnie- Como por ejemplo madre, trabajo de los padres, nacionalidad, entre otras varias cosas así que deberán leerlo-.
-Esta bien- dijo Mikey arrastrando la voz-.
-Como quieras- contesto Raph como si nada-.
-¿Ya sabes lo que diremos en la entrevista?- pregunto Leo viendo el documento-.
-Se exactamente que decir y por cierto, incluí cada talento que poseemos en los documentos- contesto Donnie viendo como Abril practicaba con el Tessen-.
-¿Cuándo irán a inscribirse?- pregunto Abril-.
-Iremos mañana- contesto Donnie- Nos dará tiempo para practicar bien-.
-¿Por qué mejor no esperas hasta la próxima semana?- pregunto Abril-.
-¿Y por que esperar?- pregunto Mikey-.
-Por que mañana es viernes- contesto Abril-.
-Estuve investigando y resulta más conveniente hacerlo un día viernes- comento Donnie- El periodo de espera para la respuesta de admisión es de dos días, así que si presentamos los papeles un día viernes podremos empezar el periodo escolar a principios de semana-.
-Con manzanas…- pidió Mikey-.
-Si nos presentamos mañana comenzaremos la escuela la próxima semana – contesto Donnie frustrado-.
-Gracias- dijo Mikey poniéndose a leer-.
-Bueno chicos yo ya debo irme, los veo mañana- dijo Abril saliendo-.
-Hasta mañana Abril- se despidieron los chicos-.
-Asegúrense de leerlos detenidamente- dijo Donnie antes de irse a su habitación- No quiero que haya errores durante la entrevista y una cosa más, nos levantaremos a las 7:30 A.m. para ir a presentar los papeles entendido-.
-Si…- contestaron todos sus hermanos yéndose a sus habitaciones-.
*Viernes 8:00 A.M.*
-¡Mikey, ya levántate!- grito Raph golpeando la puerta de Mikey- Debes desayunar y debemos irnos a la escuela-.
-Cinco minutos más…- dijo Mikey con la cara en la almohada-.
-Eso ya nos lo dijiste…- dijo Leo- ¡Hace media hora!-.
*Treinta minutos antes*
-Mikey, levántate- dijo Leo tocando la puerta de su hermanito-.
Mikey se levantó, se tomo la pildora, se vistió y se volvió a desplomar en la cama.
-Mikey, ya levántate, debemos desayunar- dijo Leo-.
-Cinco minutos más…-.
*Devuelta a las 8:00 A.M.*
-Ñaaaa…- Mikey no quería salir de la cama-.
-No tenemos todo el día- dijo Leo- Raph, te doy permiso de usar la fuerza-.
-Será un placer- Raph trono los nudillos-.
Raph pateo la puerta de Mikey, lo saco de la cama arrastrándolo de la pierna, lo llevo a la cocina y le metió una tostada en la boca.
-Nos vamos ahora- dijo Raph soltando a Mikey-.
-No olviden sus píldoras- dijo Donnie- Recuerden que todavía no he podido establecerles un tiempo específico y podríamos volver a nuestra forma normal en cualquier momento-.
-Que les vaya bien hijos míos- se despidió Splinter-.
-Adiós Sensei- dijeron todos antes de salir
Los chicos corrían a la escuela para no llegar tarde, Abril les había hecho un mapa para que no se perdieran, pero como ellos estaban más acostumbrados a ver la ciudad desde arriba les resultaba bastante difícil encontrar la escuela.
Luego de un rato los chicos lograron llegar a la escuela justo a tiempo.
-Quítate del camino- dijo una chica encapuchada empujando a Raph-.
Entraron rápidamente y se fueron de inmediato a la dirección.
-Este lugar es enorme- dijo Mikey viendo los cinco pisos que tenía el edificio-.
-Hola, buenos días- los saludo una mujer mayor de cabello castaño con unos mechones plateados y ropa casual: Una polera simple blanca, una chaqueta negra, unos zapatos cafés redondos con un pequeño tacón y unos pantalones negros holgados- Yo soy la directora, Nora Wakerman, ¿en qué puedo ayudarlos?-.
-Buenos días señorita Wakerman- saludaron todos y luego hablo Donnie- somos los hermanos Hamato y venimos a presentar nuestros papeles para inscribirnos en esta escuela-.
-Oh, qué bien- la directora Wakerman parecía muy feliz- Me encanta ver jóvenes como ustedes que se interesan en su educación, pasen a mi oficina por favor-.
Los chicos entraron en la oficina de la directora donde habían algunas plantas, un hermoso escritorio con una elegante silla y otras cuatro sillas frente a él.
-Tomen asiento- dijo la directora tomando una regadera-.
Todos se sentaron mientras que la directora regaba las plantas lentamente.
-Es muy extraño ver que unos jóvenes vengan a inscribirse solos- cometo la directora- Por lo general los padres acompañan a sus hijos-.
-¿No se supone que en esta escuela los alumnos pueden inscribirse solos?- pregunto Mikey-.
-Pues sí, pero los padres aun así insisten en acompañar a sus hijos- la directora veía con cariño a sus plantas- Y por lo visto han investigado sobre esta escuela-.
-Claro- contesto Leo- Es una de las escuelas más prestigiosas de la zona y nos emocionaba poder entrar en ella-.
-Y supongo que también sabrán que para entrar deben tener un talento- dijo la directora cortando unas cuantas flores de sus maceteros-.
-Estamos más que consientes de eso estimada directora- contestó Leo-.
-Solo díganme Nora- dijo la directora sonriendo, actuaba como si ellos tuvieran su edad, coloco unas flores en un florero y se sentó en su escritorio (N/A: Literalmente se sentó en el escritorio)- Ahora, me permiten sus papeles-.
Los chicos le entregaron a la señorita Wakerman los papeles.
-Vaya, vaya- dijo la directora leyendo los papeles- Esto es muy interesante. ¿Sus padres vienen de Japón? No tienen los rasgos de alguien que desciende de japoneses-.
-Nuestra familia perdió gran parte de sus rasgos Japoneses cuando nuestros ancestros se mezclaron con americanos- contesto hábilmente Donnie-.
-Según dice aquí su madre está muerta- comento la directora- Les importaría decirme bajo qué circunstancias ocurrió-.
-Nuestra madre murió en un incendio hace ya muchos años- respondió Donnie algo cabizbajo-.
-Lo lamento- dijo la directora viendo que se entristecían- ¿Ustedes vivieron en Japón?-.
-La verdad no mucho- contesto Donnie aún cabizbajo- Cuando murió nuestra madre nuestro padre decidió que nos mudáramos a New York-.
- Y díganme, ¿ustedes hablan Japonés?- pregunto la directora tratando de cambiar el tema-.
-Hai- respondieron todos al mismo tiempo-.
-Sore wa anata ga ie de benkyō koto o koko kataru (Aquí dice que ustedes estudian en casa)- dijo la directora sorprendiendo a los chicos-.
-Watashitachiha-ka de benkyō shimashitaga, watashitachiha teikitekini gakkō ni idō suru koto o kimeta baai ni wa (Si, nosotros estudiábamos en casa, pero decidimos cambiarnos a una escuela normal)- contesto Raph-.
-¿Por qué?- pregunto la directora de nuevo en español-.
-¡Para hacer amigos!- contesto Mikey feliz-.
La directora ahogo una pequeña risa por la respuesta del chico rubio.
-Eres un encanto- dijo la directora con una linda sonrisa- Las chicas de seguro no te dejaran respirar-.
Mikey sonrío ampliamente mientras los chicos soltaban unas cuantas carcajadas.
-Bueno debo decir que esto es muy impresionante- comento la directora viendo atentamente los papeles- Aparte de los muchos talentos que poseen, según estos papeles, es impresionante que alumnos que estudian en casa quieran inscribirse en una escuela eso no se ve mucho, ni siquiera aquí-.
Los chicos estaban algo nerviosos y no sabían muy bien cómo reaccionar, en especial porque la directora actuaba como una chica de dieciséis años.
-Bueno, los papeles están en orden y ustedes parecen jóvenes muy responsables- dijo la señorita Wakerman guardando los papeles en una carpeta de cartón- Lo único que falta es que me muestren uno de sus muchos talentos, por favor pasen por aquí-.
La directora abrió una puerta y hay los chicos encontraron una gigantesca habitación con cientos de cosas.
-Esta habitación está diseñada para que los jóvenes presenten cualquiera sea el talento que posean- dijo la directora sentándose en una silla- Ahora, ¡impresiónenme!-.
-¿Hay algo en específico que quiera ver?- pregunto Raph-.
-La verdad sí, quiero ver dos de sus talentos. Según los documentos todos saben pelear en combate armado y desarmado, ¿verdad?-.
-Hai- respondieron los chicos-.
-Pues bien quiero verlos en combate, después quiero ver a Donatello construir algo, a Miguel Ángel hacer unas cuantas acrobacias, a Rafael derrotar a alguien y a Leonardo utilizando las Katanas-.
Los chicos estaban boquiabiertos, la directora les hablaba como si los conociera de toda la vida.
-¿Y bien?, ¿qué esperan? ¡Asómbrenme!- la directora presiono el botón de un control y del suelo apareció un mini campo de combate con muñecos- Derroten a esos muñecos en menos de un minuto y ya tendrán un pie dentro de esta escuela-.
Los chicos no salían de su asombro y como si eso no fuera suficiente la directora presiono otro botón y los muñecos se pusieron en posición de combate.
-¡Ayime!- grito la directora-.
Los muñecos comenzaron a atacar a los chicos, pero ellos los esquivaban sin dificultad y en menos de un minuto ya los tenían derrotados.
-¡Yame! Impresionante- dijo la directora aplaudiendo lentamente- El ultimo joven que trato de vencer a mis muñecos le tomo unos 15 minuto, pero a ustedes les tomo segundo "Y ahora que lo pienso hay otra alumna que los venció en menos de un minuto"
Los chicos por inercia hicieron una reverencia y se sentaron en el piso y no fue hasta que vieron a la directora, que los veía con ojos confusos, que los chicos se volvieron a levantar.
-Muy bien…- la señorita Wakerman aún estaba algo extrañada por lo ocurrido, pero no le dio mayor importancia- Donatello, es tu turno-.
La directora le extendió la mano en dirección a una pequeña mesa con muchos aparatos tecnológicos.
-Según los documentos eres buen científico y mecánico- Donnie le asintió a la directora- Bien, quiero que construyas un escáner de realidad-virtual. Y no te preocupes no tienes un tiempo límite, pero si tomare tu tiempo con un cronometro-.
Donnie asintió de nuevo, fue directo hacia la mesa y comenzó a construir el escáner.
-Señorita Wakerman…- empezó Mikey-.
-Nora- le corrigió la directora sin dejar de mirar el cronometro-.
-Si claro, ¿señorita Nora?- pregunto Mikey-.
-Casi… ¿Qué ocurre Miguel Ángel?-.
-¿Qué es un escáner realidad-virtual?-.
-Es como un rayo que digitaliza las cosas reales y las convierte en pixeles-.
-Con manzanas…-.
-Convierte las cosas reales en virtuales-.
-Ah, gracias-.
-No hay problema-.
-Termine- dijo Donnie-.
-Vaya tiempo record- dijo la directora deteniendo el cronometro- "Idéntico a mi pequeña científica"-.
-¿Qué hago con esto?- pregunto Donnie-.
-Permítemelo-contesto la directora tomando el escáner- Miguel Ángel acércate-.
Mikey se acercó, la directora lo escaneo y en un segundo un Miguel Ángel virtual apareció en una pantalla.
-Quedo perfecto, te felicito Donatello-.
-Muchas gracias-.
-Es tu turno Miguel Ángel- La directora presionó otro botón de su control, el campo de batalla desapareció y apareció otro de obstáculos-.
-Increíble…- a los chicos les impresiono el grandioso campo de obstáculos-.
-Adelante Miguel Ángel, demuéstrame de lo que eres capaz-.
-Prepárese para quedar impresionada- dijo Mikey estirándose y preparándose para comenzar el recorrido-.
-¿Listo?-.
-Siempre-.
-…¡Ya!-.
Mikey corrió hacia el campo de obstáculos: esquivó, se equilibró, se balanceó, salto, corrió y termino con una caída libre en perfecto equilibrio.
-¡Increíble!- grito la directora levantándose de su silla y llamando la atención de los chicos- Ejem… Quiero decir, estuvo muy bien "Él podría ser lo que mi damita necesita"-.
Aunque la directora trato de disimular lo que había dicho, los chicos igual se rieron un poco.
-Mejor sigamos- dijo la directora algo sonrojada por la vergüenza- Es tu turno Rafael-.
La señorita Wakerman presionó un botón y apareció un pequeño campo de batalla.
-Colócate ahí- dijo la directora poniéndose al otro lado del campo de batalla-.
Raph se colocó en posición de combate y para asombro de todos, la directora se sacó la chaqueta, los zapatos y se puso en posición de batalla frente a él.
-Si logras derrotarme ingresaras en la escuela-.
-¡¿Qué cosa!?- Raph no creía lo que oía-.
-¿Listo?-.
-Espere, yo no…-.
-¡Ya!-.
La señorita Wakerman ataco a Raph con gran ferocidad y, como seguía impactado, Raph no atacaba solo esquivaba.
-¿Qué esperas? Dame pelea- dijo la directora-.
-Pero… No puedo- contesto Raph alejándose de un salto-.
-¿Qué te pasa? ¿Acaso tienes miedo?- dijo la directora con un tono algo burlón-.
-¡Yo no le temo a nadie!- contesto Raph furioso-.
-Demuéstralo- dijo la directora retándolo-.
Raph comenzó a atacar como lo hacía con Leo, enviando puñetazos, patadas y demás. La directora esquivaba todo, pero en un instante de desequilibrio Raph la tiro al piso, quedando todos con la boca abierta.
-¡Señorita Wakerman!, ¿está bien? No fue mi intención…-Raph término en el piso con las piernas de la directora enredadas en las suyas- Ouh~.
-Estuviste cerca, pero cuando tenías la ventaja dudaste- dijo la directora levantándose y tendiéndole la mano a Raph- No puedes dudar si estas bajo ataque, siempre debes buscar la ventaja "Igual de fuerte y de buen corazón que mi pequeña rebelde"-.
-Hai Sensei- contesto Raph tomando la mano de la directora, que quedo con cara extrañada- Quiero decir… Gracias por el consejo-.
-Por cierto, no te sientas mal, nadie ha podido derrotarme jamás- dijo la directora sonriente- Es tu turno Leonardo-.
-Listo para lo que sea- contesto Leo acercándose-.
-Las Katanas son armas muy peligrosas en manos inapropiadas, pero en las manos de un buen guerrero pueden usarse para el bien- dijo la directora entregándole un par de Katanas-.
-Eso lo sé muy bien "Más de lo que usted se imagina"- pensó Leo riendo en su interior-.
-Muy bien, ahora, esto puede parecerte tonto pero quiero que prepares una ensalada de frutas- dijo la directora levantándose-.
-¿Una ensalada de frutas?- repitió Leo extrañado-.
-Así es, yo voy a lanzar algunas cosas y quiero que tú cortes específicamente solo las frutas-.
-¿Eso cuenta cómo talento?-.
-No exactamente- contesto ella sentándose en el borde de una mesa llena de cosas- Es más bien tu coordinación la que quiero ver-.
-Está bien…
-¡Comencemos!-.
La directora lanzó cientos de cosas al aire con una rapidez impresionante, Leo dio un salto y comenzó a cortar la fruta en el aire. Wakerman lo observaba atentamente sin dejar de lanzar cosas.
-¡Alto!- grito la directora dejando de lanzar cosas- Ya está bien, no me gusta tanta mescla de frutas-.
Leo cayó de pie en el piso y espero a que Nora probara la ensalada de frutas para hablar.
-¿Cómo lo hice?-.
-Muy bien Leonardo, te felicito, esto está delicioso- dijo Nora comiéndose la fruta-"Con la ayuda de Leonardo estoy segura de que Kosei podrá resolver los problemas que la atormentan"-.
-Gracias, pero ¿qué tiene que ver cortar fruta con un talento?- dijo Leo dejando las Katanas-.
-Te diré algo Leonardo, un talento no es algo que se salga de lo normal, un talento es algo en lo que te destaques que pueda ayudar al mundo…- dijo la directora- O a una persona. Las personas que están en esta escuela no buscan demostrar que son mejores que otro, buscan demostrar que el mundo puede llegar a ser un lugar mejor si trabajamos nuestros puntos fuerte y no atacando nuestras debilidades. De hecho, fomentamos a los alumnos a que se ayuden mutuamente para convertir sus debilidades en fortalezas-.
-Es un lindo pensamiento- comento Mikey-.
-Gracias Miguel Ángel, de hecho pensé en algunos alumnos a los que ustedes podrían ayudar cuando ingresen a clases. Y Leonardo te lo dije antes de comenzar, lo que estaba viendo eran tus reflejos-.
-¡¿Cómo?!- preguntaron todos extrañados, Donnie se acercó y le hablo a la directora- ¿No se supone que el periodo de espera para una respuesta es de dos días?-.
-¿En serio creen que eso aplicara con ustedes?-.
Los chicos se miraron y luego asintieron.
-Pero claro que no- contesto la directora riendo ligeramente- Ustedes no son talentos, son prodigios, además me simpatizan mucho-.
Los chicos se quedaron con ojos de plato, la directora era muy cambiante, a veces era sería y a veces actuaba como una chica de quince.
-¿Qué es un prodigio?- pregunto Mikey-.
-Es una persona que posee muchos talentos- contestó la directora- Pero recuerden, un gran poder requiere una gran responsabilidad, deben saber cómo usar esos talentos y nunca usarlos para dañar a los demás-.
-Entonces… ¿Estamos admitidos en la escuela?- pregunto Raph-.
-Pero claro que si- contesto la directora con una gran sonrisa- Volvamos a la oficina y les entregaré algunas cosas-.
Los chicos no entendían la actitud de la directora, pero les importaba poco solo la siguieron devuelta a la oficina.
-Denme un minuto si- la señorita Wakerman empezó a revolver sus papeles- Mi oficina podría ser considerada zona de desastre-.
Los chicos no pudieron evitar soltar una pequeña risa por el comentario de su nueva directora.
-¡Aja! Aquí están- dijo victoriosa la directora - Escuchen estos serán sus horarios, esta es una lista de actividades extracurriculares que podrían potenciar sus talentos naturales a otro nivel y estos son los chalecos de la escuela, su uso es obligatorio los lunes, pero pueden adaptarlos si quieren-.
-Muchas gracias directora…-.
-Nora- interrumpió la directora- Ya se los dije, díganme Nora-.
-¿Directora Nora?-.
-Casi…-.
Los chicos se rieron un poco, se pusieron los chalecos y luego se despidieron.
-Los veré la semana entrante-.
-Hasta la próxima semana, ¿señorita Nora?-.
-Lo practicamos luego-.
Los chicos iban ya saliendo cuando la señorita Wakerman los llamó.
-Se me olvidaban unas cosas- dijo con las manos en la espalda- La próxima semana traten de llegar temprano para el recorrido que les darán las chicas del comité de bienvenida y…-.
La directora sacó de detrás de su espalda cuatro maceteros con plantas.
-Rafael, las Rosas son flores hermosas y delicadas que requieren de cuidado, pero si sabes cómo tratarla no deberás temer que te espinen- dijo entregándole un pequeño Rosal con pequeños botones de color indefinido a Raph- Leonardo, la Mimosa es una planta con sentimientos, si te acercas bruscamente se cerrara, pero su la tratas con cuidado y paciencia se abrirá a ti- tras decir esto le entrego una pequeña Mimosa a Leo- Miguel Ángel, la Planta Listón nunca suelta a sus hijas, pero con una mano de ayuda las hijas de esta planta pueden realizar sus propias vidas- luego de esto le entrego a Mikey una Planta Listón con una hija- Donatello, las orquídeas son flores hermosas y debido a que no les gusta el exterior generalmente se esconden, pero con el ambiente necesario esta hermosa planta puede disfrutar del mundo exterior sin temer- y le entrego a Donnie una pequeña Orquídea Oncidium-.
Los chicos no entendían las palabras de la directora ni tampoco porque les daba plantas, pero como ella hablaba tan confiadamente y con una seguridad tan tranquilizadora decidieron escucharla.
-Los veré en unos días- se despidió la señorita Wakerman con una tierna sonrisa-.
Los chicos se fueron muy felices hasta la alcantarilla en donde Splinter, Abril y Casey los esperaban, pero al verlos entrar lo primero que les llamo la atención fueron las plantas que traían.
-Chicos, ¿por qué traen plantas?- pregunto Abril-.
-Nora nos las dio- contesto Mikey yendo a dejar su Planta Listón en la cocina por el momento-.
-¿Quién es Nora?- pregunto Splinter-.
-Nuestra nueva directora- contesto Leo regando suavemente su Mimosa-.
-Es una falta de respeto llamar a alguien mayor que ustedes por su nombre de pila- dijo Splinter algo molesto-.
-Ella insistió ¡auch!- dijo Raph pinchándose la mano con su Rosal-.
-Cada vez que tratábamos de llamarla directora o señorita ella nos corregía y nos decía que la llamáramos Nora- añadió Donnie colocando su Orquídea en un pote con piedras y con un poco de agua en su laboratorio-.
-¿Entonces entraron a la escuela?- pregunto Casey-.
-¡Sí!- contestaron los chicos felices dejando de lado sus plantas-.
-Los felicito- dijo Abril feliz-.
-Estoy orgullosos de ustedes- dijo Splinter sonriendo-.
-Creo que ser humanos les afecto el cerebro, a nadie le gusta la escuela, es la idea más tonta del- ¡Auch!- Casey dejo de hablar por un golpe en la cabeza que recibió de parte de Abril-.
-Casey que a ti no te guste la escuela no significa que a los chicos tampoco- dijo Abril molesta- Además es una gran oportunidad para que los chicos tengan amigos-.
-¡Si, tendremos muchos amigos!- grito Mikey eufórico-.
-Donnie, no habías dicho que debían esperar dos días para saber si entraban o no- comento Abril-.
-Sí, pero como a la señorita Wakerman le simpatizamos y dijo que éramos prodigios, nos ingresó de inmediato- contesto Donnie-.
-Ya quiero que llegue el lunes- decía Mikey emocionado-.
El fin de semana se les hizo eterno a los chicos, entre el entrenamiento y las salidas con Abril para que compraran ropa para a escuela, los chicos sintieron que esos dos días se volvían dos eternidades.
*Lunes por la mañana*
Todos, incluido Mikey, se despertaron temprano, se vistieron en segundos (N/A: Cada cual había adaptado el chaleco a su gusto, Raph le había agregado un gorro, un bolsillo canguro, le corto 3/4 a las mangas y lo tiño de rojo, Mikey le puso unos bolsillos a los lados, le saco las mangas y lo tiño de un amarillo anaranjado, Leo le saco las mangas y lo tiño de azul, Donnie le corto las mangas a la mitad, le puso un cuello de tortuga (irónico) y lo tiño de purpura), desayunaron velozmente, se despidieron de Splinter y salieron rápidamente a la superficie emocionados por llegar a la escuela.
Los chicos ya estaban por llegar a la escuela y no paraban de hablar sobre lo que harían.
-¡Esto va a ser increi-
Mikey no termino su oración porque una persona choco contra él, provocando que cayeran al piso.
Espero les haya gustado. Y para ser sincera la verdad yo no se muy bien que escribir en estas cosas, así que no esperen mucho de mis palabras, aparte de las que ya leyeron. Jejejejejejejejeje ;P
