¡Hey! ¿Cómo están? Yo estoy aquí como prometí trayéndoles el último episodio, espero que lo disfruten yo lo hice al escribirlo, siéntense en un lugar cómodo y a leer:3
Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Masashi Kashimoto. Se prohíbe el plagio de la historia que si me pertenece de principio a fin.
Sin más por el momento espero que disfruten de este ultimo capitulo, espero sus comentarios y que sea de su agrado. Disculpen los errores ortográficos lo revise lo mas que pude.
La lluvia la empapó de pies a cabeza, aún se encontraba con el cabello suelto que caía como una cascada pesada de agua en sus hombros, saltaba de rama en rama hacia su destino, iba sola no quería a nadie más con ella nadie que no fuera él, apretó los labios y acepto que estaba sola, después se preocuparía por la reprimenda del Hokage al no decirle a Hinata o Naruto de la misión tal vez después o tal vez nunca porque si todo salía como lo había planeado en su mente no volvería a Konoha.
Se detuvo justo en la entrada de la aldea vecina salpicando con sus pies el agua que se hacía lodo, el aviso de su llegada se había extendido por el Hokage ya que un chico la recibió de inmediato, fue una misión fácil tanto como necesaria para salir de la aldea y ya se encontraba de regreso necesitaba resguardarse de la lluvia y encontró una cueva aun con la mirada seria se sentó contra la pared de piedra abrazando sus pies sintiendo frió por estar empapada.
Él se sentó a su lado aunque no en la misma posición el doblo una rodilla sobre la que puso su mano derecha y su otro pie yacía extendido en el suelo como su mano izquierda.
—Deberías de haberte resguardado en la aldea—el silencio era algo de lo que el disfrutaba más en vida, tal vez por eso se estaba acostumbrando a ese silencio en el que no hay respuesta, ahora hablaba con Tenten como si esta lo oyera, pero esa era la más mínima de sus preocupaciones la chica temblaba de frío no había comido nada y ahora como Neji supuso ella no regresaría a la aldea, ¿pero qué podía hacer él en ese estado? la respuesta era nada sólo observar los más mínimos detalles, si existía el infierno Neji quería saber qué clase de sufrimientos superarían el de ese momento.
—Eso es...—afirmó con la mirada baja sonrió burlándose de sus ideas—el infierno... estoy ahí ¿no es así?
Desde que entraron a aquella cueva el sintió su presencia era muy cálida y era lo más cercano experimentaba Neji a sentir de nuevo, la presencia sonrió.
—No Neji en el infierno no puedes ver ni estar con la persona que más quieres—afirmó Hizashi—nos pasamos la vida preocupándonos por cosas como esas, que haré mañana o pensando más en el pasado que en lo que estás viviendo en ese momento hacemos de ese presente un infierno nosotros mismos.
—Si tan solo...le hubiera dicho... —apretó los puños y frunció el ceño.
—El hubiera no existe Neji, pero puedes pensar en los momentos especiales con ella.
— ¿Qué pasara... —se detuvo antes de completar y miró a la chica que temblaba de frío— con ella?... —su mandíbula se tensionó enojado—estoy del otro lado del hilo...
Pensó en todo imaginándoselo cerrando los ojos en su cabeza después de la guerra regresando a la aldea mandando al diablo su orgullo besándola de nuevo, discutiendo con Hiashi-sama acerca de su relación, pidiéndole en una noche de estrellas de manera cortante a su estilo que se casaran y sobre todo se vio a si mismo sonriendo a medias cada noche al observarla dormir con el cabello desordenado y un poco de ojeras mientras que él tocaba suavemente una pequeña pancita dura respingando cuando logre sentir una patada a través de ella, pero después imagino algo peor, visualizó un funeral y abrió los ojos dejando de pensar sin averiguar si era de Hinata o Naruto.
—Los hilos rojos están hechos desde un principio de la vida—Hiazhi hablo de manera suave— solo pueden romperse con la muerte, ella puede interferir con otra persona atada a un hilo diferente pero esa persona siempre encontrara el otro extremo dejando a tu amiga sola, puede pasar muchas veces o ninguna eso depende de ella.
Pensó en lo cruel que seria para Tenten todo eso que él había provocado, no era justo hacerla sufrir de esa manera.
Iba a hacer más preguntas pero la chica al pararse lo interrumpió caminando hacia el interior de la cueva temblando aún de frío, él hizo lo mismo y la siguió sin tomar en cuenta que la presencia había desaparecido.
La castaña tuvo que recargarse en la pared de piedra para poder ver el camino el cual seguir, la humedad casi la asfixiaba y el frío tendría consecuencias en un futuro, pero ¿quién era ella para pensar en un futuro?
La cueva era extensa y llevaba a un precipicio sin fondo que apenas se podía ver a centímetros del borde donde la chica estaba parada con la mirada ensombrecida.
Neji veía estupefacto la escena, eso no podía terminar de esa manera, no para ella.
—Dime que no lo hará—estaba más enojado que nunca en su vida, enojado y asustado.
—No puedo decirte eso Neji— manteniendo su distancia se encontraba de nuevo su padre con una voz serena.
—Maldita sea— si nadie lo ayudaba el haría algo por sí mismo, trató de apartar a Tenten pero sus manos atravesaban su cuerpo.
—Es inútil—volvió a hablar con serenidad su padre.
—No hagas esto—el chico susurro suplicando.
—¿Hacer qué? —cuestionó de manera cortante haciendo que Neji se enojara aún más.
—¡Esto! — perdió la seriedad señalando a Tenten que seguía parada en la misma posición—no me hagas verlo, dime la forma de detenerlo.
—Solo tú puedes—y en un abrir y cerrar de ojos se había ido de nuevo.
—Maldición— apretó los puños enojados y volteo a ver a Tenten.
La chica se encontraba en el borde del vacío preparada para saltar de un paso, pensó en Konoha en sus amigos probablemente habrían lagrimas pero después lo superarían, ella se convenció que sería al contrario para ella su vida seguiría ningún curso, ni siquiera para valorarla de un momento a otro llego a sentirse nada, en unos años todos sus amigos tendrán una familia y ella seguiría con una cicatriz muy grande y por consiguiente la dejarían sola. Siempre había estado sola, no tenia familia ni nada parecido, realmente había amado a Neji desde que lo conoció sólo le gustaba pero al descubrir que respiraba otra vez cada vez que lo veía o estaba con él supo que estaba enamorada, no creyó amar a nadie así después sólo sería una imitación barata de ese sentimiento.
Y cuando la beso aquella tarde en el bosque el mundo destrozado de Tenten se vino arriba al igual que segundos paso a ser destrozado de nuevo y peor cuando vio caer muerto a distancia, no podía perdonarse a sí misma por haber amado a consta de depender de alguien, ella siempre había sido fuerte y orgullosa como para levantarse sola, pero esta vez no podía, no veía sentido a levantarse si no podía ver esos ojos peculiares de nuevo, no aceptaría haberse enamorado de esa manera, no se puede perdonar a ella misma por no valer nada en aquellos momentos, dio un paso viendo como los pequeños cimientos de roca en el borde caían sin rumbo.
—Tenten... por favor escúchame—el Hyuga pensó en todo y decidió confiar en ella— se que puedes hacerlo, escucha no lo hagas...
Nada, ella no lo escuchaba, no estaba funcionando y por primera vez en su vida no sabía qué hacer, empezó a entrar un sentimiento desconocido para él, el miedo despertó.
—No lo hagas— volvió a repetir— tienes que vivir... — se acercó a ella de manera delicada se coloco a sus espaldas y extendió su brazo para trata de tocar el de ella que se encontraba temblando, de todas las palabras que pudo haber dicho soltó sin más— te amo.
Susurro justo en el momento en que su mano toco la de Tenten esta vez sin atravesarla, la chica dio respingo abriendo los ojos sintiendo aquel contacto, lo que pareció un susurro del viento se articulo en palabras para ella pertenecientes de una voz que no era de cualquiera, sus labios temblaron más que todo su cuerpo al pronunciar su nombre.
—Neji... —dijo girándose sobre sí misma para solo ver un resplandor en su mano izquierdas, desafortunadamente al encontrarse en el borde del vacío esta dio un paso en falso perdiendo inmediatamente el equilibrio cayendo, la sensación cálida en su mano no desapareció en ningún momento, eh incluso la ayudo al estar suspendida en el aire alguien la sostenía de la impresión se desmayo por segundos volviendo en sí abriendo poco a poco los ojos.
—No—mascullo Neji quien la sostenía desde el borde— no te dejare hacer esto.
—Neji...— en definitiva lo que Tenten visualizó fue a Neji sosteniendo su mano sin embargo no lo creyó, cerrando otra vez los ojos convenciéndose a sí misma que era solo una ilusión y que alguien más trataba de salvarla y no lo iba a permitir—perdóname...
Sonrió para quién sea que fuese quien la sostenía y no distinguía, en ese momento los ojos de Neji te abrieron tanto como pudieron al ver en cámara lenta como su mano atravesaba de nuevo como en muchas ocasiones el brazo de Tenten haciéndola caer perdiéndose en la oscuridad y dejándolo a él sin aliento.
Una sombra paso travesando a Neji que solo vio una melena rubia perderse en las sombras al igual que Tenten.
—Na... —balbució incrédulo antes de ser interrumpido.
—¡Naruto-kun!— la voz de su prima hizo que volteara, ella se encontraba empapada de pies a cabeza y parecía cansada por haber corrido hacia ese lugar se acerco al borde con suma preocupación, en el fondo de la oscuridad se escucho un grito perteneciente al rubio.
—¡Kuchiyose no Jutsu!— después solo se escucho un estruendo y mucho humo salió del fondo.
—¡Naruto-kun! —volvió a gritar Hinata pero esta vez recibió respuesta.
—Estoy bien Hinata, la tengo—una rana de mediano tamaño salto para quedar a un lado del borde con Naruto arriba de ella llevando a cierta castaña desmayada en sus brazos, él había invocado a la rana al momento de alcanzar a la chica para que se aferrara a la pared de piedra más cercana en la caída, inmediatamente la rana desapareció en humo y Naruto tomo a Tenten tendiéndola con cuidado en el suelo.
—Pff estuvo cerca—mencionó de manera casada el rubio tirándose boca arriba mientras se sostenía de sus dos brazos.
—Gracias Naruto-kun—dijo Hinata— de no haber sido por ti... —la chica de ojos aperlados se mordió el labio viendo a su amiga en el suelo, inmediatamente Hinata la reviso.
— ¿Está bien?— el portador de kyubi jadeando de cansancio miro a Hinata con preocupación, ella solo asintió al borde de las lágrimas.
—Esta... desmayada p-pero no está herida—fue cuando Hinata no pudo más y derramó lágrimas tapándose la cara mientras se encontraba arrodillada enfrente a su amiga—e-esto f-fue mi culpa.
Sollozó en silencio, a Naruto no le gustaba ver a las mujeres llorando y mucho menos a alguien tan fuerte como Hinata.
Hinata sintió como unos brazos la rodearon sorprendiéndose mientras lloraba como una niña, Naruto la precisión contra su pecho en forma protectora, él sabía cuánto había llorado ella tenía ojeras a la vista en estos últimos días aunque trataba de ocultarlas, el perder a alguien que consideraba su hermano había sido demasiado duro para ella.
—No es tu culpa—dijo suavemente— venga regresemos.
La Hyuga se separó lentamente limpiándose las lágrimas y miro al rubio que se quedó viéndola de manera tierna, esta se sonrojo al tenerlo tan cerca y este igual lo noto abriendo los ojos sonrojándose levemente aparto la mirada nervioso rascase con un dedo parte de la mejilla.
—Emm... creo de debemos irnos—dijo el rubio levantándose nervioso sin entender lo que sintió hace unos momentos, eran los primeros contactos con Hinata después de la guerra aún no entendía bien lo que sentía, pero si algo sabia es que a ninguna chica quería proteger más que a ella.
Naruto tomo a Tenten y la acomodo en su espalda, la Hyuga de igual manera ya estaba levantada después de haber desaparecido su sonrojo y secado sus lágrimas.
—Hinata todo estará bien hasta para ella, dattebayo— trato de sonreír de manera típica pero aun nervioso miro hacia chica sonrojándose más al verla asentir mientras le dedicaba una sonrisa leve.
"¿Pero qué rayos me pasa?" pensó el rubio desviando la mirada, Naruto comenzó a caminar fuera de la cueva, ya no llovía.
Neji se había quedado parado todavía cerca del borde, viendo todo sin que nadie se diera cuenta, no había ninguna expresión en su rostro, hace unos momentos cayó en el miedo de perder a la castaña y minutos después eso se había aliviado por las personas que él había salvado, fue como que salvar a Tenten era el pago por lo que había hecho por ellos.
Naruto y Hinata definitivamente estaban unidos por un hilo rojo que el rubio se encargaría de no romper.
Vio partir a Naruto dejando a tras a su prima quién antes de caminar observo al rubio delante de ella.
Fue cuando Neji se dio cuenta de que no debía de arrepentirse de nada de haberlos salvado.
—Gracias Naruto—dijo en tono serio con la mirada sombría— gracias Hinata-sama.
Un susurro en el viento golpeo a Hinata creyendo oír palabras estas formularon un agradecimiento, exasperada volteo hacia atrás creyendo encontrar a alguien, se sentía una presencia cálida y familiar para ella, la sintió desde que entro en la cueva y la sintió aquel día en el funeral, pero no vio nada detrás de ella, vio el fondo de la cueva y oscuridad, si le cuestionaban por algo como eso ella había jurado todo aquello lo hubiera mantenido en palabra hasta que se muriera, lo sentía, aquella presencia estaba ahí, algo le dijo que había alguien ahí cuando la castaña partió de la aldea sin permiso para poder realizar tal atrocidad, Hinata estaba segura de eso, sonrió a medias con mucha nostalgia, sabía que su primo no descansaría en paz hasta que Tenten estuviera en paz consigo misma y ella se lo debía a Neji así como su vida, decidida volvió a voltear hacia afuera y camino tras de Naruto, definitivamente pagaría su deuda haciendo entrar a su querida amiga en razón.
Para su sorpresa abrió los ojos sintiendo dolor en todo su cuerpo, su vista empezó borrosa pero al final volvió a la normalidad visualizando cada detalle del techo blanco, no tenia que mirar alrededor para saber donde se encontraba, por el simple aroma a medicinas bastaba.
Se tomo su tiempo para suspirar de manera cansada, estaba lista para todo lo que venía a continuación, antes de partir se imagino un escenario como ese en el que todos la calificaban como suicida y no confiaban en ella nunca más, vigilancia casi las veinticuatro horas del día asegurándose de que no lo volviera a hacer, se volvería una prisión y todo porque no hizo las cosas bien. Tensó su mandíbula y apretó sus puños pero al no notar la presión de algo en su mano derecha la observo de inmediato, la banda no se encontraba, se sentó en la cama con desesperación buscándola de un lado a otro, encontrando no solo la banda en la mesa a un lado de ella sino también a Hinata sentada en una silla al lado de a ella.
Abrió los ojos de par en par, de todas las personas posibles para que estuvieran ahí en esa habitación tan desagradable, tenía que ser la última a la que quería ver, más bien los últimos ojos que quería ver, lo último que quería recordar al ver aquellos ojos, sin embargo se mantuvo neutra.
—Hinata— dijo sonriendo a medias, conocía a su amiga si sonreía ella le contestaría así alivianando la situación, pero esta vez no fue así, Hinata no sonrió por el contrario escondió su mirada bajo sus flequillos, la castaña no dejo de sonreír pensando en que funcionaría para que la dejara en paz, no quería ver esos ojos nunca más— no debes preocuparte por mí, estaré bien, puedes irte seguramente tienes cosas mejores que hac…
Ni es sus locos sueños se hubiera imaginado lo que paso en ese instante, la Hyuga se levantó antes de que Tenten terminara de hablar y la castaña fue interrumpida por esta quién le dio una cachetada haciendo que volteara completamente su cara abriendo los ojos más sorprendida que nunca. Se hubiera esperado eso de cualquier otra de sus amigas pero nunca de ella.
Toco su mejilla enrojecida por el dolor, estaba impactada todavía y aun más cuando volteo a ver a su amiga quien tenía una cara realmente enojada, lágrimas en sus ojos y con su mano derecha en el final del camino recorrido para tal cachetada, enderezo está convirtiéndola en un puño que dirigió a su pecho.
— ¿Qué crees que estás haciendo?— dijo con una voz ligeramente alta y severa, en definitiva Tenten se encontraba desorientada totalmente, Hinata jamás había levantado tanto la voz en su vida por lo menos no delante de otros, se hizo cuestionar por un momento si realmente era ella la que estaba parada enfrente.
—Hi...nata…— solo eso alcanzó a decir antes de verla caer de nuevo en aquella silla que se encontraba al lado de su cama, apretaba los puños en sus rodillas dejando caer lágrimas en ella volteo a verla de nuevo con enojo.
—No tienes ningún derecho…— la castaña entendió de inmediato de lo que hablaba, sin embargo todas sus decisiones al fin de cuentas eran de ella.
—Esto… no tiene que ver contigo Hinata— su voz era neutra sin ninguna expresión, salvo una ligera sonrisa de dolor. La Hyuga apretó más sus puños.
— ¿No crees que tuve suficiente con perder a mi hermano ahora también tengo que perder a mi mejor amiga?— la miro con el ceño fruncido y ojos llorosos, se quedó boquiabierta al ver en ese estado a Hinata mientras ella seguía hablando con la voz temblorosa pero severa— si me culpas de esto está bien, ódiame y a Naruto-kun también, pero por favor no hagas esto nunca más, hieres a los que están a tu alrededor…—se detuvo por un ablandando su voz y al final con sus labios temblorosos pronuncio —…Neji-nissan no lo permitiría…
La voz de la ojiperla se ahogo en silencio, al igual que los pensamientos de Tenten, ninguna podría decir lo que haría el Hyuga si estuviera para verla en ese estado, seguramente pensaría en lo patética que se ve, pero sin duda Hinata tenía razón, Neji jamás permitiría hacer aquello. Fue cuando volteo a la Hyuga quien aun lloraba con los ojos entre los flequillos y sintió el dolor que ella llevaba, se estaba culpando por todo llevando una carga más grande que la de la castaña a sus espaldas, cargaba con la culpa de la muerte de alguien realmente apreciado para ella. Entendió de pronto la razón por la que no podía llorar por la muerte de Neji, no había aceptado nada de lo que pasaba por que quería llevar una carga ella misma sin ayuda de nadie, no había aceptado que el chico que había amado se había ido y no regresaría nunca.
—Hinata…—la llamo con un hilo de voz, esta volteo sorprendida parando sus lágrimas se encontró con una sonrisa de dolor en el rostro de su amiga, ella apretaba sostenía una mano apretando la otra sus labios temblaron al pronunciar nuevamente con un hilo de su voz— Neji no regresará, ¿verdad?
Lágrimas gruesas se mostraron por primera vez empapando el rostro de Tenten, lloro por el miedo a estar sola ya sin él, lloro de felicidad por aquel último beso y sobre todo lo hizo quebrándose a ella misma en miles de pedazos destrozando su orgullo al pedir ayuda de alguien más. Inmediatamente Hinata se levantó para abrazar a la castaña fuertemente.
—No, no volverá— fueron las últimas palabras pronunciadas entre las dos, Tenten lloro como una niña pequeña lo haría y la Hyuga la abrazo en todo momento.
—Es todo Neji— Hizashi solo observo como el chico observaba sin ninguna expresión la escena de las dos chicas abrazadas.
—No hice nada— dijo sin dejar de ver hacia Tenten.
—Quizás pienses eso pero es al contrario, ya puedes irte de este lugar, ya no te ata nada— y el tenia razón se sentida más ligero, en su mente no existían preocupaciones sobre la castaña, definitivamente ella estaría bien.
—Bien—pronuncio de manera rápida mirando por última vez a la castaña que hundía su rostro en el consuelo de su prima, se sentía listo para partir— vamos.
—Hay una cosa más Neji...— Hizashi sonrió hacia su hijo quién lo miro con extrañeza antes de que los dos desaparecieran.
El viento no dejaba de soplar especialmente aquel día, a ella nunca le había gustado ese lugar, en ambiente frío que se sentía en el, pero después de todo se convirtió en un lugar cálido que visitaba todos los días. Un ramo de girasoles se asomaba en su mano derecha junto con una sonrisa al llegar a su destino en aquel campo abierto, lapidas de diferentes tamaños yacían en los suelos y para ella la más importante que se encontraba frente a ella. Quito el ramo marchito y las hojas de otras flores y las remplazó por los girasoles, así encendió incienso colocando sus manos en forma de oración, días que ya estaba recuperada de su decaída y estaba en paz consigo misma, decidió seguir adelante. Sin embargo le gustaba estar en aquella tumba gran parte de su tiempo libre era una manera de aliviar el dolor.
En ocasiones Tenten no se encontraba sola en aquel lugar, siempre encontraba a alguien que visitaba una tumba como ella, personas que habían perdido alguien en la guerra la castaña no conversaba con ellas pero las veía de lejos comprendiendo como lloraban eh incluso el silencio que procesaban. Esta vez la anciana Kana visitaba a su hijo, esta volteo hacia la chica y sonrió amablemente Tenten le devolvió la sonrisa y la observo caminar hacia otra dirección. También había otra persona en aquel solitario cementerio que se dirigía en una dirección parecida a donde ella se encontraba, la castaña solo observo de reojo, se asemejaba a un chico de su edad más alto que ella pantalones café, una blusa que sobresalía debajo de la sudadera que era del mismo color que los pantalones y que con el gorro tejido en el cubría su cara completamente, sus manos permanecían en sus correspondientes bolsas de la sudadera, al parecer él se dio cuenta de la leve mirada de la chica ya que levanto su rostro ligeramente en su dirección sin distinguir gran parte de su cara. La castaña regreso a sus asuntos, no era su intención incomodar a nadie y mucho menos ser una chismosa.
Una brisa fuerte que revoloteo una trenza hecha en su cabello, así como su camisa china roja, mientras que el chico se colocaba en una tumba al lado de la de Neji se agacho llevando en su mano una flor blanca que Tenten no pudo reconocer, aquella tumba contaba con un recipiente para un ramo de flores al igual que las demás pero al verlo lleno de flores frescas el chico la coloco en la tumba.
Esto llamo la atención de la castaña por completo, ella sabía perfectamente quien estaba en aquella tumba, se leía aunque un poco borroso "Hizashi Hyuga" sin darse cuenta se quedo mirando la flor recién puesta.
—Es una peonia— la voz del chico rompió entre la brisa del viento leyendo los pensamientos de la chica que se dio cuenta de su error de inmediato.
—Yo… yo lo siento… fue imprudente de mi parte—volteo a su postura original.
—No importa—un tono seco, casi familiar pero irreconocible, la curiosidad de la castaña no pudo mantenerse oculta.
—Emmm… disculpa…tú ¿lo conocías? —pregunto sin mirarlo, este se encontraba al igual que ella de perfil.
—Sí, es alguien especial que conocí alguna vez—respondió de inmediato.
—Ya lo veo—dijo algo distraída, aun le picaba la curiosidad pero decidió que era mejor dejarlo de esa manera, pero él hablo de nuevo.
—¿Tú… pusiste las flores frescas?—afirmó refiriéndose a las que estaban puestas en la tumba de al lado, Tenten asintió de inmediato, se sintió un poco incomoda, no parecía el lugar indicado para hacer amigos— debe ser importante para ti.
—En realidad no lo conocí, aunque eso hubiera querido era alguien importante para Neji— sonrió a medias sacudiendo un poco de tierra de la tumba frente a ella, ni siquiera sabía por qué había dicho aquello a un extraño pero por alguna razón tenía una leve sensación de poder confiar en él.
—Neji Hyuga ¿eh? — se puso de cuclillas sin dejar de ver al frente, lo que pareció una leve sonrisa se asomo entre lo que se alcanzaba de ver de la cara del chico desconocido— ¿Qué fue él exactamente para ti?
Definitivamente no quería contestar a esa pregunta tan intima y mucho menos a un extraño, pero por el motivo que aun desconocía de su boca salió de manera inconsciente.
—No lo sé…—aguanto sus ganas de llorar sonriendo de manera triste— vengo aquí a diario para averiguarlo…
—Eso suena como un reto— la figura joven amplio más su sonrisa de manera burlona y se levantó justo en el momento en que Tenten abrió los ojos mirándolo sorprendida sobre esas palabras que acababa de pronunciar que le parecían tan familiares, demasiado, cuando se dio cuenta el chico había tomado camino en dirección contraria. La chica reaccionó de inmediato levantándose dio dos pasos y se detuvo al no estar segura de lo que estaba por hacer.
—¿Neji? —el chico paro de caminar y la castaña espero por alguna reacción de su parte, algo que le mostrara que estaba en lo correcto pero el viento se llevo sus palabras sin obtener ninguna respuesta se dio cuenta de su error avergonzada— yo… perdón… no fue mi intención… debes pensar que estoy loca…
—Supongo que… en otra vida podré amarte…—la capucha descubrió su cabeza por el viento y unos ojos aperlados se hicieron notar— Tenten.
La chica corrió lo más rápido que pudo hacia Neji quién abrió los brazos recibiéndola, el momento exacto en que estos rodearon a la castaña, esta cayó de rodillas dejándose abrazar por la brisa del viento entre lágrimas y una sonrisa tranquilidad, Neji desapareció junto con un soplido del viento.
—Hay una cosa más Neji…te dieron la oportunidad de despedirte—había dicho Hizashi con una sonrisa en su rostro antes de desaparecer.
Bien supongo que no hay mucho que yo tenga que decir esperare sus comentarios.
¿Qué les pareció el final? ¿Críticas constructivas o destructivas?
Gracias a los que siguieron esta corta y dramática historia dedicada a mi pareja favorita desde el principio y a los que la encontraron por ahí de camino a ser completada y a los que la leerán después de un tiempo.
Espero verlos en mis próximas historias :) ¡Cuídense mucho! Se despide Lucinda Prince:3
