DESESPERACIÓN

Esto solo me puede estar pasando a mí. Pasó una semana después de que me entere del campamento, y quedaba el mismo tiempo para que fuera el viaje. En una semana era aquel esperado campamento y mírenme. Ahora estoy acostado en una camilla del hospital en una habitación solo para mí, estoy conectado a un respirador artificial, tuvieron que entubarme de emergencia. ¿Por qué? Les diré lo que paso…

Era el día martes, mis clases y las de Sonic, Amy y Tails eran casi las mismas. Hoy me tocaba estar con Amy en todas ellas mientras que los otros estaban en otra clase, solo los martes eran así, pero no era tan malo ya que conmigo también estaba Blaze.

Amy se sentaba entre Blaze y yo quien estaba siempre a su derecha, los asientos eran de 3 alumnos por mesa. La primera clase la tomamos bien pero la segunda me ha costado dese que llegue, era la clase de educación física.

Solo he participado en 3 clases desde que entre, no aguanto mucho y siempre nos ponen a correr, el profesor estaba más que enterado sobre mi salud, pero este día fue distinto. Llego un profesor suplente. Un maestro muy rudo y serio, llevaba lentes de sol, short, una playera, sus típicos tenis profesionales y una gorra además de un silbato colgado al cuello.

.- Fórmense en una sola línea por género – Exclamo, prácticamente grito. Hicimos 2 filas, una de chicas y otra de chicos. – Bien, quiero que comiencen a calentar, harán una pequeña carrera de obstáculos, tienen 30 minutos para practicar – Sonó su silbato con fuerza. En cuanto lo hizo nos apresuramos a calentar entre nosotros.

Una carrera de obstáculos, amas lo he intentado pero me siento bien, creo que puedo hacerlo, no fácilmente, claro está pero a mi ritmo. Me confié con el hecho de que nuestro profesor le había contado sobre mi estado actual. Se escuchó el silbato con fuerza, un poco de sus saliva salía disparada hacía en frente cada vez que sonaba el silbato, que asco…

.- Silver The Hedgehog y Blaze The Cat, en posición, son los primeros en salir – Trague saliva, yo contra ¿Blaze? Diablos, me puse nervioso, utiliza mi inhalador que traía colgado en el cuello antes de ponerme en posición – Esto se queda conmigo, joven – El profesor arranco de mi cuello mi inhalador.

.- D-Disculpe – Le hable – Pero lo necesito conmigo para cualquier emergencia – Esperaba con ansias a que me lo regresara pero en su lugar lo arrojo hacia las bancas provocando que se dañara, me quede estático, tengo el de repuesto pero está en mi mochila que se quedó en el salón del 2do piso de la escuela en un casillero.

.- No seas mariquita y ponte en posición, no te pasara nada sin esa cosa rara tuya – No proteste, no tenía caso, igual ya estaba roto.

Me sentía bien así que no había problema, mire de reojo a Amy, se veía angustiada. Me puse en posición al lado de Blaze, no la mire a los ojos pero pude sentir como me miraba y al parecer creo que estaba preocupada. Mire hacia en frente con decisión preparado para salir corriendo.

Sonó su molesto silbato y salimos corriendo. Le llevaba un metro de ventaja, llevaba un buen ritmo y respiraba muy normal, no me sentía mal. Todo empeoro cuando empezaron los obstáculos, salte el primero y mi pecho comenzó a doler, no le di importancia y seguía corriendo. Al segundo obstáculo casi caigo al pasarlo pero continúe. AL querer brincar el tercer obstáculo comencé a sentir taquicardia, me detuve agachándome poniendo mis brazos sobre mis rodillas e intentando respirar normalmente. Comenzaba a faltarme cada vez más el aire hasta que caí y me quede recostado en el suelo intentando respirar. Lo único que vi fue a Amy asustada a mi lado, no escuchaba lo que decía pero se podía ver el pánico en sus ojos, de ahí, la inconciencia llego a mí y todo se puso negro.

Acabo de despertar, sigo entubado y no he visto a nadie, solo a estas máquinas que hacen sonidos molestos y constantes. No se cómo llegue aquí, no recuerdo nada más que el hecho de que m desmaye.

La puerta se abrió y entro una enfermera quien al verme despierto me sonrió muy amablemente. Mis ojos me pesaban, estaba cansado y adolorido, no odia hablar, tampoco moverme, estaba agotado.

.- ¿Qué tal jovencito? Espero que ya estés mejor. El doctor vendrá en un momento para valorarte – Se fue acercando a mí y acaricio mi frente con mucha ternura, yo lo único que quería era salir de ahí, sentía el tubo en mi garganta y no era una sensación muy agradable que digamos.

La enfermera salió de la habitación y al poco rato entro mi madre quien al verme despierto corrió hacia mi y me abrazo con delicadeza.

.- Hay corazón, que bueno que estas bien - ¿Bien? Ja ¿BIEN? ¡Esto entubado! Pero lo entiendo, es mi madre, creo que el verme despierto ya es ganancia.

.- Buenas tardes señora, hola Silver – Saludo con amabilidad un doctor ya algo maduro quien se acercó a mi madre y a mi lentamente. – Señora, ¿Podría disculparnos? Tengo que hacer la valoración de su hijo, no tardare mucho, si todo va bien podrá regresar a casa hoy mismo esta noche - ¿En la noche? ¿Pero qué diablos?

.- Claro doctor, muchas gracias – Antes de dejarme solo con el doctor mi madre beso mi frente con cariño.

En fin, el doctor hizo mi valoración, me des entubaron lo cual fue horrible ya que cuando sentí el tubo salir por completo tuve que vomitar casi al instante por el roce del metal con mi garganta, pero al parecer es normal ya que llevaban un bote para eso.

Todo salió bien y como prometió el medico esa misma noche me fui a casa. Demian nos recogió a mi madre y a mí. El viaje fue muy raro, mi mama y Demian hablaban sobre lo que dijo el médico pero era como si o no estuviera en el auto, no me dirigieron la palabra ni peguntaron como estaba, yo no hable para nada tampoco.

Cuando llegamos a casa, pude cenar algo, tenía hambre, después de no haber comido nada en e di bueno esto era como un regalo para mí. Cuando estaba a punto de subir las escaleras hacia mi cuarto Demian me llamo.

.- Silver, tenemos que hablar – Me hablo en un tono serio, me acerque al sillón frente a él, quien estaba sentado al lado de mi madre - ¿Recuerdas el campamento de tu escuela?

.- Claro, ¿Cómo lo iba a olvidar? – Respondí contento, quería ir a ese viaje.

.- No vas a ir…

.- ¿Qué? … - Fue lo único que pude decir ante eso - ¿Pero porque no? – Reclame indignado.

.- Silver, estas consiente de lo que paso esta mañana ¿Cierto? – Me miro un poco enojado.

.- Claro que sí pero solo fue un ataque típico, nada que pueda volverse a repetir.

.- Ese no es el punto, simplemente no puedes ir a esa expedición. – Exclamo con un tono molesto en su voz.

.- ¿Y porque no? No pasó nada más hoy, iré y ¡punto!

.- Tuviste un paro respiratorio, tuvieron que revivirte en la ambulancia, ¡No estas en condiciones de ir!

.- ¡TU NO ERES MI PADRE, NO ESTAS EN CONDICIONES DE DECIRME QUE HA… - Se cortó mi respiración, de nuevo no podría respirar, tosí un poco desesperado, Demian me dio mi inhalador me ayudo a sostenerlo, cuando por fin pude respirar, empuje a Demian quedándome con el inhalador en mis manos – Me hubieran dejado morir… - Fue lo único que dije antes de correr escaleras arriba cerrando sin ningún delicadeza la puerta.

Llore, llore como nunca en mi vida, ante esa platica mi mama lloraba, se veía destrozada al escuchar lo último que le dije a Demian, sentía odio hacia él, era la primera vez que lo veía con tanto enojo.

Me acosté y me quede llorando por mucho tiempo hasta que el sueño pudo conmigo y me quede dormido.

No fui a la escuela por todo un mes y por ende, no fui al campamento. Después de ese mes ellos regresaron de aquel viaje, y yo volví a entrar a la escuela.

Al entrar vi a Tails pero no le hable ni le dirigí la mirada. Tome mis clases sin hablar con nadie, estaba deprimido y no he hablado con Demian desde aquella discusión que tuvimos.

Mi mama intentaba hablar conmigo pero tampoco le respondía nada de lo que me preguntaba, me sentía demasiado mal y sin ánimos como para hablar con mínimo mi madre.

Después de 3 días, Sonic se acercó a mí. Hablo conmigo, y me conto varias cosas que yo no sabía sobre él. Sonic y Scourge Vivian en la misma casa. Sonic era adoptado y Scourge lo odiaba solo porque entro a su familia y su vida. Siempre lo molestaba en casa y casi nunca se dirigían la palabra. Sonic es un chico muy amable y carismático lleno de energía, pero me conto que varias veces intento salir de casa pero que siempre se arrepentía.

.- No vale la pena darle la victoria a Scourge – Me dijo con una sonrisa. Me animo mucho y esa conversación me animo bastante, tenía mucha suerte de haber encontrado amigos como él.

En el almuerzo estábamos todos, comentábamos de algo gracioso, nos reíamos y me animaban y hacían que me divirtiera para olvidar todos mis problemas y así fue. Les conté sobre la discusión que tuve con Demian y ellos me sugirieron pedirle perdón por la manera en que me comporte.

Un día, al llegar a mi casa vi que la puerta de la entrada estaba abierta, me preocupe y entre rápidamente, la sala estaba hecha un desastre, los muebles volteados, cosas regadas en el suelo, parecía que ahí mismo hubo una riña o algo parecido, escuche un golpe que vino de la cocina, corrí hacia ella, y al abrir la puerta y a mi madre en el suelo, con moretones en los brazos y en el rostro, algo de sangre recorría la comisura de sus labios y sus brazos, estaba llorando y ahí vi al desgraciado que lo había hecho.

Mi padre nos había encontrado, no sé cómo, no sé porque, pero el muy maldito estaba ahora frente a mi mirándome con odio.

FIN DEL CAPITULO

LOS VEO EL LUNES.