CAP 4

Los dos, abrazados, estando en la completa soledad la habitación del héroe de Konoha. Sintiendo su respiración al compás del otro. No querían soltarse. Hinata la bella chica de ojos perlas se sentía protegida. El rubio más hiperactivo de Konoha se sentía amado. Hasta para él es raro pensar eso. Pero la chica estaba por desmayarse. Se había mantenido fuerte pero ya no podía más. Es que todo su cuerpo estaba hecho un manojo de nervios. Así que lentamente se fue alejando del pecho fuerte de Naruto. Pero él se negaba a soltarla. El chico no entendía por qué ella se separaba así que no se lo dejaba fácil.

N-Naruto-kun…— dijo con sus último aliento y su mente se puso borrosa y después todo lo vio negro.

El rubio sintió que Hinata pesaba más se dio cuenta que ella caía lentamente de sus brazos. Hasta que recordó todo los sonrojos, desmayos y nerviosismos de parte de ella. Era tan bobo que no se daba cuenta que eran a causa de él. La cogió entre sus brazos como princesa y la recostó en su cama. Pasó unos cinco minutos y ella se despertaba poco a poco.

Qué bueno que despiertas Hinata. Me tenías preocupado. — dijo en sus voz tierna sentado sobre la cama. La ojiperla se llenó de inmensa emoción cuando mencionó que estaba preocupado por ella.

L-lo siento Naruto-kun

Espera— dijo y alzó su brazo para ponerla un mechón de cabello detrás de su oreja izquierda. — No me dejaba ver tu rostro completo desde hace rato. — Acaso él no se daba cuenta que le estaba diciendo tantas cosas lindas en una solo oración y no pudo evitar un suspiro. Él le sonrió y ella se sonrojó. — Hinata… todavía no te he respondido.

Esas palabras la congelaron en ese instante, estaba tan avergonzada. Quería que se la tragara la tierra se puso rojísima y no se atrevió a mirarlo. El que él le haya dicho todo esas cosas bellas no significa que la aceptara como algo más que amiga. Aunque ella nunca espero algo a cambio. Aunque todavía estaba roja lo miró. Aunque si la repuesta es negativa igual lo seguiría amando.

Sabes yo te debo a ti muchas cosas. — argumentó sonriendo.

¿A qué te refieres? —preguntó confundida no sabía de qué trataba.

¿Siempre eres así?— preguntó coqueto

N-No entiendo

Es que no te das cuenta de las cosas tan maravillosas que hiciste por mí. — Al ver que ella seguía confundida. Le agrado esa parte de ella tan inocente y solidaria. Se acercó más ella al hacer esto Hinata estremeció. — Recuerdo que me alentaste cuando estaba deprimido por el examen chunnin. Con tan solo tus palabras me reanimaste. — Eso si recordaba ella pero no pensó que lo ayudaría tanto. — Y me salvaste la vida. No cualquier persona hace eso. Por lo que quiere decir que tu realmente…— cerró sus ojos sonriendo como recordando algo hermoso. —…me amas…— dijo bajando la cabeza.

Desde hace rato se había quedado impactada con todo lo que confesaba el rubio. Pero no espero que dijera esa palabra amar. No sabía que decir sus labios temblaban y por una extraña razón estaban fríos. Su corazón aceleró. Pero algo en su interior le decía que algo pasaría. Si lo obvio la rechazaría. Así que sin nada más que perder lo dijo. Ya sabía que su repuesta era negativa. Por qué el corazón del rubio le pertenecía a Sakura. Nunca podía llegar hacer como ella, bella, inteligente y con un carácter seguro y con mucha confianza en sí misma. Sonrió depresivamente. Y realmente sintió sus labios helar.

Te amo — dijo sin tapujos sin timidez en su voz igualmente como se había confesado antes. — Te amo — lo repitió porque no quería tener arrepentimientos o remordimientos por no haberlo hecho. Como en su niñez que siempre se ponía depresiva porque no hacía nada por ayudar a Naruto. —Te amo Naruto-kun.

El chico se encontraba tan feliz por volver a escuchar esas palabras. Nunca pensó que ella tan tímida se enamoraría de alguien tan tonto como él. Después de escucharla aclaró sus dudas. Sentía que se sentía inmensamente completo, que extraña y rara sensación, también desde hace unos minutos atrás cuando la hermosa Hinata estaba dormida sus labios ardieron, quemaron. No sabía cómo apagar ese calor intenso. Levantó su mirada para observar las más hermosos ojos perlas pero estaba vidriosos. Significa que estaba por llorar. No quería verla llorar. Además quería averiguar qué pasaría si aceptaba a Hinata como algo más que amigos. El reconocía que todavía tenía algunos sentimientos por la chica por que todavía se preocupaba mucho por ella pero también tiene una gran amistad.. Quisiera saber si el amor de Hinata podría hacer que el también termine enamorado de ella.

Hinata no llores por favor no quiero ver lágrimas correr por todo tu rostro — río y ella también pero claro que tímidamente, una lagrima iba descendiendo. Pero El ojiazul fue más rápido que ella y la retiró con su pulgar con extrema delicadeza como si Hinata se quebraría. — Que tal si lo intentamos.

Intentar…que— estaba nerviosa así que su mente pensó que intentar seria ósea ser más que amigos, pero no se aceleró.

Pues quieres que nos conozcamos mejor mi bella flor— se maldijo mentalmente al decirle así es que como lo impulsivo que es no lo pensó solo lo dijo y vaya reacción que causó en la ojiperla quien se quedó muda.— L-lo siento Hinata no quería…bueno si quería… pero no debía hay que tonto soy.

No te preocupes… pero si quiero intentarlo. Quisiera intentar todo contigo— dijo solo lo que le dictaba sus corazón se arrepintió de haberlo dicho pero si quería que Naruto la comenzar a verla de otra forma tenía que ser más atrevida.

C-C-C-Claro— tartamudeó.

Como todavía estaban muy cerca el rubio ya no podía aguantar más porque su mirada se desvió de los ojos de la chica hasta sus labios rosáceos le provocó una inmensas ganas de probarlo se asemejaba a cuando él tenía ganas de comer ramen pero más intensa como si hubiera un tremendo calor y solo hay un helado para comer si… esas ganas insoportables de saciar sus sed en el intenso calor. Sin ningún aviso se acercó lentamente al rostro sorprendido de la chica que sabía lo que iba a pasar sino que no lo creía. Y cerrando ambos sus ojos el chico puso sus labios sobre los de la Hyuga.

Como pensó el Uzumaki eran tan endemoniadamente suaves, dulces y helados. Decidió probar más sus dos manos las llevó hasta el rostro de la joven haciendo más contactos con los labios. Que delicioso sabor un helado tan refrescante que estaba apagando sus sed, su calor. Y como todo helado en el desierto hay que saborearlo lentamente para poder disfrutarlo al máximo. Y así lo hizo movía tortuosamente lento sus labios sobre los de la chica repasando casa comisura de ellos saboreando y deleitándose con cada milímetro de los labios de su ahora flor.

Hinata se sentía extremadamente bien el rubio presente parecía un experto y ella una novata completa puesto que ese era sus primer beso y que manera de sus primer beso con el chico que amo casi toda sus niñez y parte de sus adolescencia. Solo se dejaba hacer con leves movimientos de su parte. Al comienzo los labios de Naruto quemaron sobre los de ella asustándola un momento pero después se acostumbró. Era una sensación tan maravillosa.

Los dos enamorados; la chica sentada sobre la cama con las piernas extendidas sobre ella, el chico sentado en el filo; besándose. El joven que tenía sus manos fuertemente sobre el rostro de la chica su mano derecha bajo pasando por sus hombro bajando por sus brazo y llegando hasta sus mano. Le tocó el dorso de la mano haciendo círculos en ella sintiendo lo suave de su textura y pensó que todo en ella es suave. Rió para sus adentros. Volteo la mano de ella entrelazando sus dedos. Eso definitivamente hizo mejor el beso. Lo sintieron al máximo. Usaron inconscientemente un poco de chacra para que el beso dure más de lo normal. Pero igual la falta de aire se hizo presente. Y poco a poco fueron separando sus labios pero el chico solo se quedó a unos cinco centímetros para observar los ojos perlados y brillantes de la chica que lentamente los abría. Los vio rebosante de vitalidad como nunca los había visto. Después desvió su mirada hacia los labios de ella que anteriormente estaban rosados pero ahora eran rojos como las fresas maduras, debió haber usado mucha presión en eso finos labios. Pero no lo pudo evitar sus propios labios ardían y los pago besando a sus dulce acompañante. Ella totalmente sonrojada escondiendo su rostro bajo el rebelde flequillo. "Estará incomoda" pensó el joven. Tal vez fue demasiado rápido, es un total idiota es que se dejó llevar por esos ojos tan llenos de inocencia.

Lo siento Hinata no tenía por qué besarte. Soy un tonto. —El chico estaba listo para levantarse pero no se dio cuenta que todavía tenía las manos entrelazados con los de la chica entonces el soltó el agarre y notó que las manos de la ojiperla estaban rojas puesto que sus piel es muy blanca a la sola presión se ponen rojas. Además sintió frio.

No te disculpes. Está bien. — dijo porque ella quedó fascinada por el beso. Aunque estaba avergonzada. — No vuelvas a decir que eres tonto porque para mí no es así.

Gracias— Ella se acomodó mejor en la cama hasta quedar con los pies tocando el piso y el también se sentó al lado de ella.

Naruto-kun te puedo preguntar algo.

Claro dime

Todavía sigues enamorado de Sakura-chan— tenía que decirlo porque quería estar segura a lo que se enfrentaba. Aunque vio el cambio de cara que hizo el chico.

Siento algo por ella. — dijo sincerándose y la chica agacho la cabeza. —Pero te dije que iba a intentar quererte.

Gracias por ser honesto en tus palabras— sonrió pero con la mirada triste.

Vamos Hinata no te pongas así. ¿Solo contéstame algo quien está conmigo ahora tu o Sakura-chan?— agregó levantado una ceja.

Pues estas conmigo.

Entonces no tiene por qué hacer esa mirada triste. De acuerdo.

De acuerdo.

En el transcurso de la tarde Naruto le contó todo cuando conoció a su padre puesto que no decírselo a nadie lo estaba matando porque también sentía dolor el saber que su propio padre puso el Kyubi dentro de él. Pero Minato le explico por qué lo había hecho. Quería sacar todo lo que sentía. Estaba tan agotado mentalmente que la única salida que encontró fue contarle todo a su chica. La joven como siempre lo consoló abrazándolo y acariciándole el cabello rubio que a ella le encantaba y así como pensó era enredado pero estaba suave.

Sabes que las personas que aman a otras hacen grandes sacrificios. — dijo la ojiperla todavía con los dedos entre la cabellera rubia.

Eso es lo que mis padres hicieron por mí. — agregó el chico con melancolía en la voz. — Y es lo que tú hiciste por mí. — dijo esto para después levantar su cabeza y quedar a pocos centímetros de ella. Sonrió antes de besarla de forma tierna.

Después de ese beso el rubio siguió hablando de todas sus metas y sueños. Tener a alguien que lo escuchara era maravilloso porque ella no criticaba nada de lo él decía. No se burlaba de sus sueños. Solamente ella asentía, sonreía o simplemente demostraba interés. No había nadie que lo escuchara por tanto tiempo que ella porque a estas alturas ya le hubieran mandado a callar. Cada cierto tiempo la miraba a ella para comprobar si no estaba a brumada por tanta habladuría pero no era así ella estaba tan sonriente.

Pero sabes cuál es mi mayor sueño— dijo el joven.

No cual es Naruto-kun— contestó la ojiperla.

Es conocer a mi mama. — pronunció con una sonrisa y mirada de añoranza.

Es un sueño muy lindo.

Eh hablado mucho y tú no me has contado nada de ti. ¿Cuál es tu sueño?— preguntó curioso.

P-pues es…— estaba nerviosa baja la intensa mirada del rubio.

Pues cual es Hinata me estas matando de la curiosidad.

P-pues mi sueño ya se cumplió. — dijo desviando la mirada de la penetrante de sus acompañante.

En serio… ¿Cuál es?— insistió el chico tomando por la barbilla a la bella joven para que lo viera y notó lo sonrojado que estaba. — Vamos dime no se lo diré a nadie.

Es estar a tu lado. — contestó haciendo recorrer una corriente eléctrica por la espalda y que lo impulso a probar otra vez los labios tan suaves de la chica. Y en ese momento una lágrima brotó de sus ojos azul cielo. Cuanto podría amarlo Hinata para decir que su sueño es estará junto a él.

Naruto iba a dejar de besarla pero ella lo tomó por el cuello quiso de todas las formas posibles trasmitirle su amor. Ya sea besándolo, acariciándole el cabello, escuchándolo atentamente, o simplemente decirle cuanto lo amaba. Y hay estaba la tímida Hinata demostrando que pude llegara la corazón del rubio. Al pasar la tarde siguieron hablando pero ya estaba oscureciendo. Entonces la chica tenía que irse cosa que al Uzumaki no le hizo gracia. Así que la acompaño hasta la mansión Hyuga. El trayecto fue callado y la noche estaba fría. Naruto vio a la chica que frotaba, y esos que llevaba un suéter dos tallas más grandes, sus manos así que decidió hacer algo para calentarlas tomo una y la envolvió en la suya.

Así no tendrás tanto frió.

Llegaron a la casa de la chica se quedaron tomados de la mano un tiempo, viéndose cara a cara entonces la hermosa joven empezó hablar.

Mañana te iras muy temprano.

Si…— respondió Naruto.

Cuídate mucho Naruto-kun — habló abrazándolo y pegando su oído a su pecho. Porque sabía que iba a un lugar peligroso. Iba a hacer todo lo posible para que el Raikage no matar a Sasuke. — No te voy a pedir que te quedes porque sé que Sasuke es muy importante para tì. Yo te apoyo pero por favor te mucho cuidado. Que te estaré esperando. — dijo subiendo su mirada hasta quedar perdida en la mirada de la otra persona.

Lo tendré Hinata.

Entonces nos vemos pronto.

Antes de lo que te imaginas. — y le dio un beso en la frente.

Y ella entro a sus casa porque no se quería despedir para eso dijo hasta pronto. El rubio desaprecio en la oscuridad de la noche. Esta noche iba a soñar de maravilla se entró de muchas que no sabía de sus amor platónico. Y la más sorprendente es que él era hijo del cuarto Hokage. Tras pasar el resto de la noche bajo la mirada atenta de su padre, hermana y primo. Supo cómo arreglársela para que no sospecharan nada. Cenó, se duchó, se puso su pijama pero antes de cerrar sus ojos su último pensamiento fue que a Naruto no le pasara nada.