CAP 7
El campo de batalla era más aterrador de lo que esperaba cierta pelinegra. Ella luchaba con todas sus fuerzas mientras centenas de zetsus blancos atacaban. Estos zetsu eran fuertes. Ella ponía todo su esfuerzo en la guerra, porque aunque sea de uno a uno de los zetsu que derrotaba era un paso más para evitar que capturen a Naruto. No podía rendirse. Lanzaba sus puños suaves quería hacer el de sesenta y cuatro trigramas pero siempre se quedaba en treinta y seis. Se sentía totalmente desilusionada porque su primo si lo podía hacer con facilidad. "Ojalá Naruto-kun este a salvo" pensó para sí ya que el chico estaba reguardado en una isla lejana con el pretexto de entrenamiento, ahora entendió el porqué de ello. Lo estaban protegiendo.
Pasaron varias horas de guerra hasta que se hizo de noche. La lucha era extenuante, había muchas bajas de su división y quién sabe si en las otras, eso de seguro. Los zetsus habían tenido la capacidad de copiar el chakra de las personas y asemejarlos a su imagen. Eso era de temer se generó desconfianza e incluso hubo muchos altercados y casi destruyen la base de atención médica. Pero gracias a esfuerzos los supieron sobrellevar.
Aunque hubo ciertas horas en que los zetsus dejaban de atacar, siempre estaban alerta. El byakugan servía de mucho y los Hyugas hacían las vigilancias. Neji estaba cansado de utilizar su doujutsu así como Hinata pero ponían su mejor esfuerzo en ello. Porque en lo único que pensaba era en la protección de su amor. La mañana llegó y con eso otro día de guerra. Todavía seguían los problemas de suplantación de identidad por parte de los zetsus. Hinata vio que un ninja de la arena era atacado por otros y fue en su ayuda pero ante de que siquiera socorrerlo tres ninjas del rayo venían con sus espadas a darle de lleno, ella solo se cubrió con sus manos.
¡Hinata-sama!— gritó su primo pero no pudo estar lo suficientemente cerca como para salvarla.
Lo siento Naruto-kun…— dijo para sí susurrando, débil era como se sentía ahora. Ni siquiera podía protegerlo o ver que su sueño se haga realidad. Como siempre la más débil. Pero el golpe nunca llegó, no sintió nada. Quizás su muerte fue al instante. Es mejor así.
Siento haber llegado tarde... ya todo está bien. — habló una voz muy familiar para ella. Abrió sus aperlados ojos y sus ojos lo volvieron a cerrar por reflejo ya que algo muy brillante y luminoso la cegaba pero después se aclaró la vista y pudo ver la espalda del ojiazul, más que nunca cabello dorados que se ondeaban con fuerza. Estaba envuelto en una especia de aura amarilla, que le daba esa sensación de seguridad y calidez que solo se lo proporcionaba él.
Naruto-kun…—La única persona a la que quiero proteger a toda costa... siempre acaba protegiéndome a mí... Supongo que realmente no soy... buena...-Pensó la joven desilusionada.
Él una vez más la protegió y en un segundo con sus manos extras provenientes de ese poder se deshizo de los zetsus que estaban camuflados de ninjas y al momento se convirtieron en árboles. El joven se dirigió hacia ella y le tendió la mano sonriéndole de una manera resplandeciente.
Hinata no creas que eres débil al contrario tu eres muy fuerte y eso lo has podido demostrar. Y no estamos a mano ya que me has salvado dos veces. — le dijo el joven a unos cuantos centímetros de ella. La muchacha se reconfortó.
Naruto-kun no deberías estar aquí…tú deberías estar a s…—pero no pudo continuar ya que el joven la había abrazado. Ella se quedó sorprendida ya que no pensó que el haría eso y mucho menos en un campo de batalla.
Hinata no vuelvas a asustarme de ese modo…jamás. — dijo contra su oído y levemente mordió su oreja. Esto sonrojó a la chica.
Oye Naruto no pude sentir tu olor que acaso eres otra persona. — dijo un joven llegando sobre la espalda de un perro grande.
Soy yo Kiba sino que mucho más fuerte. — Esto calmaba a la ojiperla que lo veía sonriente, ella no quería perderlo.
Naruto te agradezco que haya salvado a Hinata-sama. — dijo Neji. — Por cierto fuiste tan rápido que mi byakugan no pudo seguirte. Este le sonrió de forma más amplia.
Después de aquello Hinata se dio cuenta que ese Naruto era un clon y que el verdadero estaba en busca de Madara. Pero antes de que Naruto-clon se desvaneciera el dio un beso en la mejilla como una especie de mensaje. La guerra seguía y parecía que de un momento a otro los revividos por el edo-tensei se desvanecieron. Alguien había liberado sus almas. Después de unos incesante batallas todos en medio de la lluvia que caí se dirigieron a ayudar a Naruto que luchaba junto con Kakashi y Guy contra Madara.
Naruto... Yo siempre te he seguido... Incluso ahora... Pero cuando termine esta guerra... Me detendré de una vez por todas... Sostendré tu mano y caminaré siempre a tu lado... Espérame. — se dijo para sí de forma confiada. Todos los ninjas iban a donde estaba el chico de la profecía.
En el campo de batalla, Naruto estaba luchando en forma de Kyubi pero el chakra ya se él estaba agotando y tenía que recargar. Los refuerzos llegaron de toda la alianza shinobi. Hinata se alegró mucho al ver al chico Uzumaki. Se notaba cansado.
¿Estás bien?— dijo la chica ojiperla llegando sobre la espalda de Ino.
Lo estoy ahora. — contestó y la rubia miró la situación sorprendida.
Me alegro Naruto que no seas tan tonto como yo creí. — sonó burlona y el nombrado la miró indignado.
Naruto no te hagas el duro solo porque Hinata está aquí. — dijo Kiba y prácticamente todo el mundo escuchó.
Todo el resto de la alianza shinobi llegó a defender a su amigo. Neji le explicó el plan del padre de Shikamaru, que había muerto por una bijudama, que consistía en protegerlo hasta que se recupere. Los Hyugas se colocaron en barrera. El jubi despertó de forma parcial y lanzó una especie de dagas en dirección a los ninjas. Era un caos total y entonces una lluvia de dagas se dirigía directamente a Naruto. Él no tenía fuerzas así que no podía moverse. Hinata se dio cuenta de aquello y se puso delante de él como escudo. El rubio la miró con una mezcla de remordimientos y pesar. Ella no podía irse de mi lado, pensó él para sí. Pero la chica nunca recibióel golpe. Lo que había pasado era que su primo Neji había recibido las dagas de madera. El ojiperla cayó de rodillas y ante que tocara el piso el rubio lo cogió cayéndole al hombro.
No dijiste que no dejarías que maten a tus amigos… o eran puras mentiras. — dijo Obito ya que había revelado su verdadera identidad ya que Madara también estaba resucitado luchando juntos. Su impotencia se hizo grande.
"Tú me llamaste genio" dijo el chico con una sonrisa y poco a poco se desvanecía su signo de pájaro atrapado. Naruto tenía su mente en blanco, sus ganas de luchar, de existir se fueron. Por segunda vez en su vida no había podido cumplir una promesa. No había podido traer a Sasuke de vuelta y ahora no había podido proteger a un amigo. Iba sediento a las palabras de Obito a unírsele con ellos a buscar la verdadera paz pero de pronto sintió una palmada en su mejilla y después unos ojos perlas que derramaban espesas lágrimas. "Hinata está sufriendo por mi culpa, yo maté a Neji."
¿Entiendes el significado de lo que ha dicho Neji?...— comenzó y todos hasta Obito se sorprendió de ello. — Que tu vida no es solo tuya. Tus palabras y creencias de que no permitirás a tus amigos morir... ¡No son mentira!. Es por causa de esas palabras por lo que él quiso llegar tan lejos... Neji. No solo eres tú... Todo el mundo tiene esas palabras y sentimientos en sus corazones y así es como las vidas de todo el mundo están conectadas... — los miembros de la alianza se miraron entre sì—Ese es el motivo por el que somos compañeros. Si todo el mundo renuncia a esas palabras y pensamientos... Entonces lo que hizo Neji será inútil... ¡Esa sería la verdadera forma de matar a tus amigos!. Ya no serían más tus compañeros... Esto es lo que pienso... Así que... Estemos juntos Naruto. Siempre yendo hacia delante y no renunciar a nuestras propias palabras. Este también es mi Camino Ninja.
Hinata se tragó su dolor por la muerte de su primo pero no dejaría que Nartuo se sumergiera en al oscuridad. El joven reaccionó ante sus palabras y lentamente se levantò entrelazando sus dedos con la chica que al instante sintió un fuerte poder recorriendo su ser. Su cuerpo de cubrió de chakra del kuybi. El hizo muchos clones de sombras para repartir el poder todos los ninjas sin soltar la mano de su chica.
Hinata prometo no volver a caer y gracias por estar a mi lado. — dijo haciéndole presión en la mano pero después se soltaron ya que iban a luchar.
Increíblemente las fuerzas de los shinobis se triplicaron. Todos se alistaron para la batalla pero antes de eso Hinata uso un puño suave para acomodar el hombro de ojiazul que se encontraba dislocado. Este campo de batalla era mucho más difícil el jubi era realmente atroz. Después de estrategias, ataques, defensas todos estaba cansados y el chackra del rubio se había acabdo y con esto el de toda la alianza shinobi. La ojiperla junto con Sakura se acercó al rubio que estaba bastante desgastado por el exceso de esfuerzo.
Naruto quédate quieto te sanaré. — dijo su mejor amiga
Al momento llegó un personaje muy conocido por el rubio. Era una copia de él solo que tenía su capa de Hokage.
Siento la tardanza hijo— dijo el cuarto Hokage con una sonrisa.
Todos los presentes al sentir la presencia poderosa de Minato se sorprendieron de ver a unos de los Kages màs fuertes de la historia.
El Minato Namikaze…entonces es el padre de Naruto— concluyeron algunos sorprendidos por la reciente revelación.
No te preocupes papá estas a tiempo
Y ella es tu novia…— dijo sonriendo, ya que la rosa estaba curando a su hijo con tanto entusiasmo.
Esto no pasó desapercibido por la Hyuga que no se molestó en absoluto.
Sakura-chan… no, es mi amiga. Hinata ella si es mi novia. — aclaró como si nada el rubio feliz, todos quedaron en shock y en especial el papá de la nombrada. Todo se podía esperar del ninja hiperactivo.
Ah…
La morena se sonrojó al máximo por el comentario tan descuidado de su rubio, pero ya no tenía por qué negarlo. Claro pese a algunas bromas por parte de Kiba que la hacían sonrojar más.
¡Lo sabía! Ustedes tenían algo…— dijo muy quisquillosamente un rubia esbelta colgándose del cuello a la tan aturdida ojiperla.
Mientras esto se desarrollaba Minato observaba a la novia de su hijo "En sus ojos se ve que lo ama" se dijo feliz al saber que su hijo encontró a la mujer indicada que lo amara sin condición y eso lo notaba claramente.
A por cierto Naruto tu amigo no tarde en llegar.
La pelirrosa sintió un el fuerte galopar de su corazón, era extraño esa sensación siempre la tenia cuando estaba por ver a…
Sasuke-kun…— salió de sus labios en susurro como que si ello dependiera su vida.
Allí estaba el Uchiha siempre con esa postura tan característica de èl, la miraba de reojo. Las miradas se cruzaron, no se dijeron nada. Sakura estaba sumida en su amor eterno e increíblemente masoquista que le tenía al pelinegro.
Y a estoy aquí miedocito— dijo el poseedor del Sharingan.
Ni te creas, ahora soy mucho más fuerte. — dijo triunfante.
Al tiempo de esto Sasuke reveló que quería ser Hokage, esto descoloco algunos y puso furiosos a muchos. El descaro de él era evidente. Naruto solo lo observó, después de curarse se levantó y caminó hacia a él.
No podrás hacer eso porqué ese a sido mis sueño desde que tengo memoria y no la tendrás fácil. — dijo.
"Naruto-kun…" pensó Hinata un poco preocupada como le afecta a su novio la presencia de Sasuke pero esta era la hora de no ceder.
El resto de los legendarios Hokages fueron llegando, imponiéndose ante todos. Hinata se encontraba con su grupo, preparándose para luchar junto al recién unido equipo siete. A pesar de lo que dijo Sasuke, notaba en su chico esa mirada tan confiada en él y esa interna felicidad por luchar a lado, de lo que él consideraba, su mejor amigo.
Podía percibir una mirada sobre ella y cuanto lo notó quien era su corazón palpitó con fuerza. El padre de Naruto se acercaba a ella con esa sonrisa que parecía calcada de padre e hijo.
Hola Hinata-chan me presento soy Minato Namikaze padre de Naruto. — y le extendió la mano para que se saludaran, ella lo hizo. — Cuida de mi hijo…— dijo casi para que nadie más que ellos escuchara— ya que no lo pude hacer yo.
Antes que ella replicara, el rubio mayor ya había desaparecido en busca de la guerra. Se desconcertó por un tiempo pero recordó que había una guerra. "Lo haré" susurró ella.
Así se dio inicio otra vez a la cruel guerra, Naruto mientras luchaba con su equipo siete estaba sumamente feliz. Luchaban y luchaban sin cesar y el enemigo se hacía más fuerte. Hinata ya no tenía muchas fuerzas y además Naruto se las había ingeniado para que un clon de él siempre estuviera cerca de ella protegiéndola cuando lo necesitara.
La guerra había tenido demasiadas bajas hasta el momento. Naruto se sentía impotente y con lágrimas en sus ojos al ver que por más que lo intentara no podía salvar la vida de sus colegas. La morena llegó a su lado, le tocó el hombro con las manos.
Naruto-kun no te dejes vencer, sabes que tú eres el chico en el que las personas confían, si tú te derrumbas ahora a como hemos llegado, perderemos esta guerra. — le dijo limpiándolo las lágrimas con sus suaves manos, a pesar de haber luchado tanto.
Minato observaba todo esto. "Kushina nuestro hijo encontró el amor" pensó feliz.
Cuando Obito se atrevió a insultar su padre y a desmerecerlo que él había hecho por la aldea se enojó como nunca y mezclado con el dolor por la muerte de sus colegas, explotó y se transformó a modo sennin junto con su poder del Kyubi.
Nunca hablas así de mi padre, él es el mejor del mundo, te tragaras tus palabras. — gritó lanzándole un rasengan con energía natural.
Esto conmovió a todos y les dio fuerzas ya que por uno segundos cada persona vio el pasado tan doloroso del rubio, momentos de soledad, tristeza, desolación que después se iban convirtiendo en alegría, amistad y amor. La alianza se hizo mucho más fuerte.
Hinata te prometo ganar esta guerra. — le dijo al tiempo que la cargaba en brazos para alejar de una explosión. — Te quiero mi princesa.
Palabras que llegaron muy fondo en el pecho de la chica que por un segundo se acercó y besó dulcemente la mejilla se su amado. Con eso le dio muchas más fuerzas. Porque él no solamente estaba luchando por el mundo ninja, sino que en un mundo donde Hinata estuviera en paz y feliz.
Te amo Naruto-kun
Y así la batalla continuo, con ayuda de lo Hokages y ahora la de Sasuke. En ciertos momentos la rosa veía a su amor infernal pero lo único que le preocupaba más que el Uchiha era la vida de su mejor amigo, se lo debía y primero tenía que cargar con eso para después poder quitarse de alguna u otra forma el enfermizo amor que sentía por el pelinegro. Aunque no será nada fácil.
Ino también luchaba junto a su equipo pero se sentía con un sumo peso al ver a Sai y la reacción que hizo cuando el equipo siete se reunió. En un momento Sai llegó donde ella mientras Shikamaru era atendido por un cuerpo médico.
Sai cuando termine todo esto quiero que hagas un retrato mío y es una orden. — le dijo animándole un poco aunque no sabía por qué lo hacía.
Claro preciosa— y vio por primera vez una sonrisa sincera en su rostro pálido.
La única que sentía su mundo caerse era Tenten, su querido amor de siempre se había ido. Pero cada vez que se quería derrumbar su amigo Lee la ayudaba y también su maestro Guy.
Sakura luchaba incesante y en un momento determinado no vio que una mano de uno pequeños formas del Jubi la iba a golpear, entonces sin darse cuenta alguien se puso al frente de ella. Ni más ni menos que Sasuke.
Sigues siendo una molestia.
Desde hace bastante rato a Madara se le había ocurrido un plan para poder hacer caer al rubio y quebrarle su voluntad y todo ello se relacionaba con la chica ojiperla…
Hinata por más que luchaba lo único que le preocupaba más que su propia vida era la de su amor Naruto. En un momento su padre le había dicho "Espero que podamos cenar con tu novio" le dijo serio lo que la hizo temblar pero no de miedo ya que su padre lo dijo en tono comprensivo por así decirlo. "Naruto-kun falta poco y podemos vivir felices" pensó sin saber lo que pasaría más adelante.
