Capítulo 3: El Resurgir de Akatsuki
Cuando Itachi regresó a la aldea del Origen por tercera vez tenía claro lo qué haría y cómo lo haría, ya conocía el secreto de ese lugar y lo que estaba buscando. Había decidido regresar a Anbu y eso le había permitido hacer lo que tenía planeado.
Él no era el único que había decidido no regresar a Akatsuki. A diferencia de Sasuke, Suigetsu, Juugo y Karin rechazaron la propuesta, sus motivos no eran del todo conocido pero tenía una idea de lo que había pasado. Fue la negación de la última lo que más sorprendió a todos y es que muchos daban por hecho el que lo utilizaría como pretexto para acosar a Sasuke.
A pesar de que nunca había convivido con ellos decidió que debía investigarlos por lo que tenía una pequeña idea sobre lo que habían hecho. Suigetsu no, él se dedicaría a viajar por el mundo en busca de amantes de la espada, su sueño de revivir a los siete espadachines estaba más vivo que nunca. Juugo se había marchado en búsqueda de la redención. Actualmente era un monje en un templo budista cuyo nombre no recordaba. Karin, ella también se dedicó a viajar por el mundo, era poco lo que sabía de ella.
Tenía importantes noticias para los Akatsuki, después de mucho tiempo de negociación finalmente lo había logrado. Aquello beneficiaría a todas las naciones shinobis, no solamente a sus ex - compañeros de organización.
Yahiko fue quien lo recibió. Quizás fue uno de los últimos en aparecer en la aldea del Origen pero fue el fundador original y Nagato decidió devolverle ese puesto. Su personalidad impulsiva le recordaba a Naruto y aunque no lo conoció en otra vida no dudaba en que se trataba de un gran líder.
—Traigo noticias del exterior—le dijo a Yahiko en cuanto llegó—y son buenas noticias.
—Te escucho.
—La Alianza Shinobi aceptó nuestra propuesta, están de acuerdo en que Akatsuki se convierta en mediador entre las aldeas. Quizás la guerra haya terminado pero no todos confían en Konoha, Naruto y Sasuke alcanzaron el poder de dioses por lo que temen una invasión.
—Al menos la paz se encuentra más cerca, en mis años la alianza shinobi no existía—comentó Yahiko algo nostálgico, no era el hecho de estar vivo nuevamente, era la inseguridad que le causaba su antigua traición, lo último que deseaba era ver a Konan en peligro nuevamente.
—No te veo feliz.
—Quisiera una garantía—agregó Yahiko tomando por sorpresa a Itachi—estar seguro de que no habrá tratos ocultos.
—Confío en Kakashi, el actual sexto Hokage pero si eso no es suficiente pongo mi vida como garantía—respondió Itachi con absoluta calma—solo tengo mi puesto como Anbu pero espero que sea suficiente.
Yahiko extendió su mano y con ello Itachi supo que tenían un trato. Después de varias reuniones y aburridos sermones se había llegado a un acuerdo. El recuerdo de la Cuarta Guerra Ninja seguía fresco y eso era algo que nadie quería repetir.
—Tal vez tenga tiempo de conocerte pero sé que puedo confiar en quien está dispuesto a dar su vida por sus ideales.
—Yahiko, hay algo que tengo que hacer antes de que regresen a la aldea, es sobre Sasuke y su regreso a Akatsuki como miembro oficial.
—Te escucho.
…..
Después de regresar de la Aldea del Origen, Itachi decidió ir a buscar algo de dangos, era su día libre por lo que no tenía nada más que hacer. Al día siguiente tenía una misión con Hinata fuera de la aldea. A pesar de que las misiones como Anbu no eran lo que fueron antes sin embargo sabía que esa misión era diferente.
No esperó que Sasuke lo buscara tan pronto aunque debió haberlo esperado, su hermano solía ser demasiado obstinado, prueba de ello era que había decidido unirse a Orochimaru para lograr su objetivo, asesinarlo.
—Yahiko me dijo que antes de ser parte de Akatsuki como miembro oficial debía hablar contigo sobre unas pruebas.
—Algo así me había dicho, trataré de no ser muy exigente contigo pero no esperes privilegios por ser tu hermano mayor.
— ¿Una prueba? —preguntó Sasuke algo confundido—¿Es necesaria?
—Por supuesto, todos en Akatsuki la hicimos, no cualquiera puede formar parte de ese grupo.
—En ese caso estoy preparado—respondió Sasuke determinado pero distraído, quizás por eso no notó la pequeña sonrisa en el rostro de Itachi.
—Acompáñame—le dijo Itachi a su hermano menor.
Ambos caminaron hasta llegar a lo que sería la oficina temporal de Akatsuki en Konoha. No había nadie allí pues todavía no había sido inaugurada. Planeaba construirse uno todas las aldeas que formaban parte de la Alianza Shinobi. Las aldeas necesitaban de algo que les garantizara que ninguna aldea superara a otra en poder, algo que evidentemente Konoha ya había logrado.
El que Naruto y Sasuke apoyaran esa idea fue lo que principalmente llegó a favorecer dicho proyecto. La guerra había terminado y nadie deseaba que esta se repitiera por lo que muchos estaban dispuestos a negociar.
—Te encargaras de limpiar los inodoros—le dijo a Sasuke cuando llegaron—tu deber es hacer de este un lugar habitable.
— ¿Es una broma? —preguntó Sasuke incrédulo pues esperaba algo diferente, incluso creyó que su misión consistía en derrotar al hijo mayor de Fugaku Uchiha.
—No—respondió Itachi a la vez que le daba unos pequeños golpes a la espalda de su hermano menor—cuando estaba en Akatsuki muchas veces tuvimos que hacerlo, incluso tuvimos que hacer habitable una casa en ruinas, el único problema de este edificio es que no ha sido terminado. Entiendo si quieres renunciar a Akatsuki, no te obligo a nada.
—No cuentes con ello, hermano—respondió Sasuke con un tono desafiante.
Pasaron varias horas antes de que Sasuke terminara con la labor que se le había encomendado aquella tarea. Los encargados de acondicionar aquel edificio habían llegado, sobra decir que estaban sorprendidos al ver su trabajo hecho.
—La primera parte ya está hecha—comentó el líder de los recién llegados—ahora solo falta amueblar y modificaciones pequeña al lugar.
—Era una broma—fue la respuesta de Itachi en cuando Sasuke le pidió respuestas.
—Itachi—respondió Sasuke sin disimular su molestia— ¿qué hay de la verdadera prueba?
— ¿Qué puedo decir? Mañana saldré de misión.
—Siempre es lo mismo—respondió el menor de los Uchiha sin disimular su molestia—quizás regresar a Anbu no fue tu mejor idea.
—Tengo mis razones, ya te lo he dio Sasuke.
—Como sea, solo dame mi verdadera prueba—fue la respuesta del menor de los Uchihas.
Itachi sonrió al ver la determinación de su hermano. Quizás hacer bromas no fuera lo más adecuado ni lo más maduro pero deseaba hacerlo. La vida de un shinobi era demasiado impredecible, podía acabar en cualquier momento, él lo sabía pues no era la primera vez que moría pero dudaba que una oportunidad como esa volviera a repetirse.
—Creo que eres digno de formar parte de Akatsuki así que no te haré más pruebas, nos veremos cuando regrese de mi misión. Vamos por unos dangos.
—No me gustan las cosas dulces.
—Estoy seguro de que podremos arreglarlo.
Ocasionalmente Itachi analizaba el lugar. Varias mujeres a su alrededor comenzaron a reír nerviosamente, aquello era una buena señal, todo iba de acuerdo a sus planes. No era algo realmente complicado.
—Sasuke—escuchó como una de ellas gritaba, tal y cómo había planeado. Aquella había sido la primera en animarse.
Ella lo abrazó y pronto varias fangirls se unieron al abrazo. Esas mujeres estaban locas, quizás demasiado. La molestia no tardó en aparecer en Sasuke quien tuvo problemas para escapar.
—Están locas—comentó Sasuke cuando estuvieron en un lugar seguro—creo que perdí la virginidad atrás.
—Deberías quitarte este papel—le dijo Itachi a la vez que retiraba la nota que anteriormente había puesto en la espalda de su hermano.
— ¿Itachi?
—Lo siento, Sasuke, será la próxima vez.
Sin decir una palabra más, Itachi Uchiha desapareció. Al día siguiente tenía una misión y debía descansar un poco. Ya había terminado lo que tenía que hacer y oficialmente Akatsuki desempeñaría un nuevo roll en ese "nuevo" mundo.
