Capítulo 4

1 de Diciembre de 997

Su Excelencia:

He arribado a Amiens, busco a mi contacto. Hay división en Etruria: el Rey Mordred sólo es una marioneta del noble en turno que le ofrezca su hombro para llorar. El poder real reside en la Corte. Después de volver a contactar con Legault, me dirigiré a Lycia. En cuanto al diario, como sabe, lo que sigue ha sido exhaustivamente investigado y documentado, es conocido como el "affaire de Caelin". Encontrará más detalles en "Fire Emblem: Rekka no Ken for Game Boy Advance", hay numerosas copias en la Biblioteca Real. Y después de que Lady Lyndis fuera restablecida en el mandato del marquesado de Caelin, hay un periodo de unos meses del que no se sabía absolutamente nada de Mark. Afortunadamente, está el diario que sigue respondiendo estas preguntas.

11 de Septiembre de 979

¡Al fin! Lyndis por fin ha sido restablecida como la soberana de Caelin, el pueblo nos aclama. Sain ha aprovechado para coquetear con éxito notable a todas las chicas del marquesado, Kent se encarga de la reorganización del Gobierno, y muchos manifestaron sus deseos de partir. Pero antes, Lyndis nos ofreció anoche a todos un banquete por el éxito en nuestra campaña. Todos comimos como verdaderos aristócratas, y en una noche bebimos más vino que durante toda nuestra vida. Traté de sacar más de cinco palabras a Rath, pero después que le hablé, desapareció del lugar y lo he visto desde entonces. Un par de horas después de que inició la fiesta se volvió oficialmente loca cuando un muy borracho Sain empezó a hablar de dudosas conquistas personales a nada menos que... Lucius. Le dije bromeando que mantuviera su espalda pegada en la pared. Luego subió de tono cuando Nils y Ninian se retiraron a sus habitaciones. Serra demostró que tenía curvas tan sinuosas como para presumirlas en seda transparente de Missur (¿dónde diablos la consiguió?). Y debajo de ese vestido, hay una reveladora ropa interior que a todos nos dejó anonadados. Por fortuna, Erk no bebió, y se encargó de llevarla cargando a su habitación mientras pataleaba algo acerca de su papi. Mientras tanto, Sir Wallace ya había decidido mostrar su fortaleza dando 50 vueltas al castillo corriendo (creo que hizo unas 15 antes de vomitar y desmayarse), Wil yacía en medio de una alberca de vino, y Sain perseguía por el castillo a un repentinamente risueño monje afeminado.

Después de mi onceava copa de vino, ya no recuerdo mucho. Ni siquiera vi a Kent retirarse. Lo que sí recuerdo es a Lyn y a Florina. La jinete pegaso al principió se negó a tomar, pero la animamos y a esas alturas derramaba la mitad de su copa en su delgada ropa. Lyn, a quien ya le había contado por lo menos cuatro pintas de vino en su boca, empezó a beber el vino que se le derramaba en su cuello. Casi no quedábamos personas concientes para esos momentos.

Lyn subía del cuello para arriba, dando pequeños besos y lamidas en el camino. Florina empezaba a tener una respiración acelerada, suaves gemidos salían de su garganta. Lyn puso su mano en el seno izquierdo de Florina. Como el vestido estaba empapado, sus pezones rosados saltaban a la vista, y Lyn empezó a manipularlos, mientras los gemidos de Florina subían de volumen. La chica de cabello rosado bajó su mano a las piernas de Lyn, y empezó a acariciaras, haciendo a un lado el vestido de seda. Finalmente, los labios de ambas se encontraron en un beso apasionado, las lenguas entrelazadas y penetrando en sus bocas, chorreando saliva tibia. Sus cuerpos empezaron a entrelazarse, las piernas se enrollaban alrededor, cada vez más fuerte. Florina bajó su cabeza y empezó a succionar los pezones de Lyn.

-No, ahí no, ah... –gemía en voz baja Lyn. Florina jugaba, ora besándolos, ora apretándolos con sus dedos. Entonces empezó el vaivén.

Entrelazadas empezaron a moverse de atrás para adelante, cada vez más rápido mientras murmuraban desesperadamente:

-Ah, ah, más fuerte, ah, ah, más rápido...

Con sus ropas puestas era más sexy, cada vez más rápido, ruidoso y el jugo que emanaba y que les empapaba no era vino. Y entonces... me desmayé. En retrospectiva, creo que la combinación del alcohol con la temperatura subiendo, ocasionó una falta de oxígeno en mi cabeza. Esta mañana desperté con el peor dolor de cabeza que he tenido en mi vida. En un sofá, desafortunadamente vestido con las ropas del día anterior. Lyn y Florina, dormidas juntas, bajo una gran manta café. Decidí que lo mejor era dar una vuelta por los jardines para calmarme ¿soñé todo aquello? El aroma de la habitación me dice que no. Mientras pasó el día, los caídos en combate revivieron lentamente. Yo decidí que lo mejor era retirarme a mi cuarto, para dormir todo el día. Sólo me he levantado para escribir estas líneas. Tengo la impresión que si no lo hago, lo olvidaré para siempre. ¿Sain habrá alcanzado a Lucius? Es algo que no quiero saber.

13 de Septiembre

Todos han tomado su camino. Los gemelos pronto lo harán también. Yo también pienso continuar mi viaje. El lugar de Lyn es aquí. Es muy difícil... pero debo aceptarlo. Ella aún tiene a su abuelo, yo no tengo nada, así que seguiré buscando. Tal vez algún día quiera regresar, pero lo dudo. Me he despedido cariñosamente de todos, espero verlos de nuevo (sobre todo los pechos de Serra).

14 de Septiembre

Esta tarde, Lyn y yo nos despedimos. Fue muy emotivo, casi suelto lágrimas. Tenía ganas de abrazarla, ganas de acariciarle el cabello, ganas de besarla, de intercambiar saliva con nuestras lenguas, ganas de levantarle el vestido, de meter mi mano y... bueno, de hacer todo. Pero una vez más me repito que su lugar está aquí. Además, como ya he anotado, la mirada que le dirigió a Rath, su reacción cuando supo que él se había ido sin decir adiós... No soy tan imperceptivo. Además, mientras más lo pienso, más quiero ver a Lyn como a mi pequeña Lina. Es verdad que ella era pelirroja, más baja, pero sin duda tenía los mismos ojos que Lyn. Pero debo entender que eso se acabó, no es sano. Lo mejor es partir, para concentrarme en mi entrenamiento. ¡Adiós Lyn!

20 de Septiembre

Al final, he decidido no ir a Biran por el momento. Aún no estoy listo para vengarme de los Taliver... y a decir verdad, ahora ya no me importa tanto. Tal vez el haber convivido con Lyn y los demás mitigó mi dolor. Mi deseo de venganza ya no es lo que era hace unos meses. Viajaré por los marquesados de Lycia para observar la situación militar de cada unos de ellos. Primero visitaré con detalle Ositia, la más grande potencia local y el virtual líder de Lycia. Considerando también que el fundador de Lycia fundó también la inexpugnable Ositia, adivino que su biblioteca también contendrá tesoros de esa época.

1 de Octubre

Casi se cumple un año de que salí de Simbirk al mundo real, han pasado tantas cosas en tan poco tiempo... Atravieso Pherae en estos momentos, he pensado si paso a saludar a Lord Eliwood, pero realmente no lo creo necesario, no me agradó demasiado cuando lo conocí, parece ser otro joven y perezoso señorito de la realeza.

4 de Octubre

Sigo viajando y escuchando las noticias de la gente. La actividad del Colmillo Negro ha ido creciendo estos últimos meses. Cada vez parecen más mercenarios que justicieros. Por lo tanto, cada vez más gente se une a ellos, ávidos de riqueza y fama. Las madres lloran ante sus hijos para que no vayan, pero la necesidad de dinero es mucha. Las cosechas prometen ser malas este año también, y la pobreza crece no sólo en Lycia, sino también en Etruria y en Biran. Mientras tanto, los nobles viven la buena vida en sus palacios aislados del mundo. ¿Para qué necesitamos a los nobles?

14 de Octubre

Por fin he llegado a Ositia. Hace realmente poco tiempo que Lord Uther ha subido al trono del marquesado, pero empiezan a notarse rápidamente los cambios. Para empezar, Lord Uther ha permitido que los comerciantes se unan en gremios, ha bajado los impuestos de las tierras a los campesinos más pobres, mientras que pone más trabas para el desarrollo de campesinos ricos, los llamados "kulaks", que compran a precios irrisorios la tierra de los campesinos que no tienen dinero. Además ha empezado a agitar a los demás marqueses de Lycia. Ha propuesto una unión más fuerte de los marquesados, consolidando una moneda y unidades de medida comunes en toda Lycia, establecer una sola política exterior prohibiendo tratados solitarios entre marquesados y otros países, por si fuera poco propone un ejército con mando único durante tiempos de guerra. Por supuesto que la mayoría de los marqueses están rotundamente en contra. Darin marqués de Lahus, según oí, insultó hasta la tercera generación de antepasados de Lord Uther gritando, antes de salir del recinto donde los representantes de Lycia se han reunido, dentro del castillo. Los demás marqueses, aunque más moderados en sus maneras, se oponen totalmente.

17 de Octubre

Es increíble: Ahora la política ha demostrado ser un mejor entretenimiento que los torneos de caballeros. Tal vez por que la primera sí influye decididamente en nuestras vidas. Lord Uther, en unas cuantas semanas, se ha vuelto el líder más popular en Ositia desde el fundador Lord Roland el Poderoso. A su vez, para los demás marqueses, es el más detestado. Y es peligroso por que hay rumores de amenazas de muerte contra Lord Uther.

20 de Octubre

Es el último día de sesiones del Consejo de Lycia, y Lord Uther ha lanzado su más fuerte bomba: ha propuesto que los marquesados dejen de ser hereditarios, y ha propuesto también la suspensión total de la exención de impuestos que tienen los nobles y sus familias. Los marqueses estaban anonadados. Sin duda ha ido muy lejos Lord Uther, ya que propone los cambios más profundos desde la fundación de Lycia. Se rumora que él mismo ha inventado una palabra que define lo que quiere hacer: "democracia" o algo así...

Sin duda, todo esto beneficia a los plebeyos de toda Lycia, que son la inmensa mayoría, y es algo bueno, pero dudo que pueda hacerse un cambio así de profundo de manera pacífica...

25 de Octubre

Hoy ha sido un día particularmente interesante. La ciudad sigue hablando por todas partes de la Asamblea en Ositia. Parece que toda la información logró filtrarse. Un poco cansado de hablar, fui a un bar en las afueras, al "Black Stones". En la barra tomé primero cerveza lyciana y luego seguí con vodka de Illia. Afortunadamente, aún me queda dinero que Lyn me dio (escribo todavía algo alegre después de tan buenos espíritus). En la barra, había otro hombre, era muy grande y fuerte, de unos 40 años. Y empezamos a hablar. Me dijo que era Caballero Armado de Ositia. Su nombre es Bendeth. Me comentó que los soldados del ejército permanecerán fiel al marqués, pero no se puede decir lo mismo de los oficiales porque también ellos son nobles. Y continuamos platicando sobre diversas cosas. Me confío que tenía un recién nacido, llamado Bors.

Poco después, llegó su esposa ¡al bar! Ya estábamos un poco borrachos, y ella empezó a gritarle sobre lo irresponsable que era. Me aparté un poco, y vi mejor a la mujer.

Era mucho más joven que Bendeth, apenas de unos veinte años. Y era muy hermosa. Tenía ojos de color verde primavera, rostro largo con piel tersa y blanca, un increíblemente bien formado cuerpo, sobre todo para quien acaba de dar a luz. Y por eso mismo, un corpazo que se desbordaba por el vestido. Empecé a babear. En fin, se lo llevó a rastras del bar. Pagué mi cuenta, y decidí seguirlos un poco. El aire acabó por noquear a Bendeth, y la pobre mujer no podía con su no tan exactamente Caballero Armado. Decidí ayudarle.

-¡Gracias!

-Es un placer.

Y en verdad fue un placer. Estando ambos cargando prácticamente a Bendeth, me dio oportunidad de tocarla de vez en cuando. Hablamos un poco. Su nombre es Asuza, y mencionó de pasada que tuvo un matrimonio concertado por sus padres. También me habló de su hijo Bors, que se parece en todo a su padre. Por mi parte, traté de ser lo más encantador y comprensivo posible. Siempre con una sonrisa, comentando lo linda que se veía, etcétera, traté de ganármela. Por fin llegamos a su casa, y nos despedimos. Me dio un beso en ambas mejillas y dijo:

-Buenas noches, sir Mark.

Ya se lo que quiero de regalo de cumpleaños, y me empeñaré en obtenerlo.

15 de Diciembre de 997

Su Majestad:

Me ha costado tiempo y trabajo reencontrarme con Legault, sin duda es un espía experimentado. La información que me ha proporcionado es altamente útil. En esta ocasión me ha traído el acta original del Consejo de Ositia de 978. Todos sabemos que esa información difícilmente salió de Ositia, los demás marqueses censuraron los debates en sus territorios. Y es relevante porque sabemos que es la base para el pensamiento posterior de Mark, tanto en lo estratégico como sus posteriores luchas políticas en el Occidente. Estoy seguro que podrá formar un mejor juicio en cuanto a esto una vez lea estas actas. Debido a que se podrían llenar páginas sólo con los insultos que recibió Lord Uther, me permití resumir y enviarle esto que yo redacté. Es curioso observar la hipocresía de gente como el antiguo marqués de Lahus.

En otro asunto, al saber Legault que estaba investigando a Mark, me ha proporcionado otra información útil. Me dice que un antiguo amigo de él conoció personalmente a Mark en la rebelión del Colmillo Negro. Legault dice que su amigo era un importante miembro conocido como "Huracán", y que se unió al pequeño ejército de Mark y de los nobles lycianos antes de la caída del Colmillo.

Legault me comenta que "Huracán" le dijo que Mark era alguien distante y callado, en cuanto a su forma de ser. Aún así, si alguien le dirigía la palabra, siempre contestaba amablemente y con una sonrisa. Siendo el estratega del grupo, le comunicaba su opinión a Lord Eliwood de Pherae y a Lord Hector de Ositia, ambos actuales marqueses de Lycia. A su vez, ellos organizaban las tropas y dirigían el combate en sí. Huracán era el encargado de recabar información y extraer tesoros, junto a otro ladrón lyciano del que Legault no me supo decir el nombre. Él me comenta que Mark era una de las pocas personas que Huracán respetó y estimó. Es toda la información con la que cuenta, ya que este amigo suyo murió hace tiempo.

Envío en la presente misiva mi resumen del Consejo y un poco del Diario de Mark.

Marquesado de Ositia, Lycia. 16 de Octubre del 979 año de la Victoria.

Registro del Consejo de Lycia encargado por el Honorable Líder Marqués Uther de Ositia, Jefe de la Alianza Lyciana.

Transcriptora: Asuza, servidora de la Casa de Ositia

Sobre la fortaleza y situación de los marquesados de Lycia.

Lord Uther: Considerando la debilidad franca en los asuntos económicos y políticos de nuestra patria con respecto al Continente de Elibe, he llegado a la conclusión que tal situación se debe al constante enfrentamiento entre territorios de Lycia, la falta de coordinación en política exterior entre los marquesados, y sobre todo, la mala administración en la mayoría de ellos. [Abucheos] ¡Es la realidad que no podemos negar! Si queremos que Lycia sea auténticamente el factor de equilibrio entre los poderes de Elibe, es urgente una reforma profunda en las relaciones sociales, políticas y de producción en toda Lycia.

Lord Darin: ¡Es sólo un pretexto burdo y cobarde para que Ositia se adueñe de toda Lycia, y establezca un poder semejante al Imperio que se ejerce en Biran! ¡No son más que tonterías in fundamentos, cuyo verdadero fin es desestabilizar a nuestro pueblo y las costumbres que llevan practicándose durante cientos de años! ¡Es un sin sentido vergonzoso!

Lord Bukel: Lycia ha persistido en Elibe bajo esas reglas y costumbres por cientos de años, no veo una sola razón para cambiarlas. Ni siquiera el hermano de Lord Uther puede apoyarlas. [Aplauso moderado]

Lord Orun: ¡Soy sólo su medio hermano, no se confundan! Aún así, es inaceptable todo lo que propone Lord Uther. ¿Dónde quedaremos nosotros y los nobles de rangos más bajos, gobernados por un régimen semejante? Es la voluntad de nuestros ancestros, de nuestros padres, que las cosas se perpetúen así hasta el Fin. [Aclamación]

Lord Elbert: Es verdad. Roland, nuestro fundador, decidió repartir Lycia entre sus hijos para siempre. Roland fue uno de los Héroes de la Batida, nosotros tenemos su sangre, así que es lógico que nosotros decidamos el destino de la herencia de la sangre de nuestros antepasados. [Grandes aplausos] Y aunque es verdad que Lycia ha experimentado cierto debilitamiento, no debemos culparnos de ello, son simples consecuencias de los movimientos que hacen los países exteriores, recordemos que nuestras economías están cada vez más unidas, por lo tanto, si les va mal a los etrurianos o a los de Biran, nos va mal a nosotros, ya no podemos estar aislados, vivimos la Elibalización. [Tumulto]

Lord Uther: ¡Eso es un sofismo de los comerciantes etrurianos! Si a Biran o a Etruria se les bendice con prosperidad, significa para nosotros un moderado crecimiento, pero si esos reinos entran en estancamiento económico, Lycia tiene una crisis muy dura. Eso no podemos permitirlo. [Murmullos] Una unión más estrecha entre nosotros nos dará una solidez mayor y dejaremos de depender de las intrigas del exterior.

Lord Darin: ¡Tal vez, pero ¿qué tienen que ver los plebeyos en eso?! ¡Lo que en verdad quieres es que se levanten contra nosotros, sus protectores, sus legítimos líderes, y esperas que te devuelvan todo el poder a ti! ¡Honorables marqueses, no pueden ver el engaño terrible que planea el cachorro de Ositia! ¡Ositia no merece liderar la Alianza Lyciana! [Tumulto]

Lord Elbert: Como ya dije es indispensable mantener el juego político en Elibe. Lo mejor es que frente a Etruria mostremos una alianza con Biran; y frente a Biran mostremos una colaboración con Etruria.

Lord Darin: ¡Es verdad, Lord Uther! ¡Hagámoslo, y veremos llenar nuestras arcas con regalos de ambos países!

Lord Uther: ¡Eso es una tontería! Lycia, a diferencia de Sacae e Illia, representa el punto de equilibrio perfecto. Si nos demostramos que nos decantamos por un lado, el otro empezará a ser hostil, no solo contra Lycia, sino contra las demás naciones. [Tumulto]

29 de Octubre de 997

He seguido a Asuza estos días. También, claro, he estado al pendiente de Bendeth. Afortunadamente el tiempo que no pasa acuartelado, lo pasa en bares. Mientras tanto, en mi tiempo libre, he seguido a su mujer. Siempre lleva a su pequeño Bors sujeto. Y el pequeño juega con sus largos rizos rosados. Cada vez que puedo me encuentro con ella y le ofrezco mi ayuda. Nada me hace más dichoso que ver la sonrisa que con la que me recompensa. Platicamos sobre diversas cosas, de política, de los ejércitos (después de todo, es servidora en la casa de Ositia), pero sobre todo de ella. De sus sentimientos y pensamientos. Poco a poco he descubierto esa insatisfacción que la devora. Me dijo que ella siempre quiso ser armada Caballero, ya que su destreza con la lanza es sobresaliente. En muy poco tiempo, nos hemos hecho muy cercanos. Mi historia familiar, en particular, le hizo derramar un par de lágrimas. Creo que empieza a sentir algo por mi, y yo también por ella. Por si las dudas, he evitado hacer los consejos que Sain me daba. He planeado todo cuidadosamente, y lo haré precisamente el día 30: será una fiesta inolvidable.