EL INTERROGATORIO.

Las cosas están raras últimamente y no me refiero a mí exactamente. Muchos pensarían que yo sólo puedo ponerle toda mi atención al fútbol, pero se equivocan, hay algo más a lo que le presto mucha atención: mi hermana Hikari. Es algo que no puedo controlar, desde pequeño me he impuesto la tarea de cuidarla, de evitar que cualquier cosa le haga daño y lo hice gracias a que una vez enfermó por mi culpa. Sé que eso es imposible, pero trato de que reciba el menor daño posible.

Últimamente me preocupa. Hace como un mes tuvo una discusión muy fuerte con Takeru. Recuerdo que llegó aquí toda empapada y con los ojos rojos de haber llorado. No quiso decir mucho, y lo comprendo. Desde que vino a vivir conmigo se ha vuelto más reservada, al menos con lo que a sus cosas respecta. Es como si de manera silenciosa ella hubiera establecido que quiere que deje de preocuparme por lo que le pasa. Supongo que a nadie le gusta que se entrometan en su vida, al menos a mí no me gustaría que lo hicieran. Trato de no atosigarla tanto, pero es que no soporto verla llorar o con cara de angustia. Ese día me aseguró que estaba bien, que había recibido ayuda sin pedirla y supuse que ese alguien era un chico. Llegó con una chaqueta que no le pertenecía y que jamás le había visto al hermano de Matt, su novio.

Luego vino el contraataque de TK, quién me aseguraba que quería lo mejor para mi hermana, aunque yo comenzaba a dudar. Ellos se conocían desde la primaria, él es el hermano de mi mejor amigo. Matt y yo supimos que algún día terminarían juntos, pero a veces la vida nos sorprende, nos muestra que al crecer todos cambiamos, y mucho. ¿Quién no me aseguraba que TK le había hecho daño? Conforme Kari crecía se ponía más bonita y TK comenzó a ponerse difícil. Le prometí a Matt desde el principio que no me metería y he tratado de mantenerme al margen de esa relación, pero cada vez veo a Kari más lejana, más ensimismada.

Después de su pelea tan fuerte, regresaron una vez más. Kari me dijo que no estaba segura, pero que con esta oportunidad tomaría una decisión definitiva para el futuro de su relación con él. Ahí las cosas me parecieron sospechosas, Kari no es una chica que tenga problemas con la escuela y todas las personas la adoraban. Sus únicos problemas eran del corazón ¿Y sí había otro chico? esa es una buena razón para que ella dude de lo que siente por TK.

Bueno, lo que fuera, pero ya no aguantaba más verla toda ida. Cuando me decidí a hablar con ella fue después de la final contra Nagoya, pero se me adelantó. De pronto comenzó a preguntarme mucho por Takuya. ¿Él era el nuevo chico? ¿Cuando lo había conocido? ¿Dónde? ¿Por qué?, le dije a Kari que no lo conocía mucho porque sólo lo veía en el entrenamiento y pensé por un momento que querría asistir o intentar sacarme algo más de información acerca de él, pero nada. Era como si la información que yo le diera fuera insuficiente para ella o como si estuviera buscando otra información que no fuera de mi compañero. Hablé con Kambara y el negó conocerla, en absoluto.

Hace unos días quizá pasé la raya, Kari se molestó conmigo por espiar en su cuarto. Esperaba encontrar algo que me dijera que pasa por su mente, pero no hallé nada. Ese soy yo. En vez de preguntarle por lo que siente, busco entre sus cosas. Pero prometo que las intenciones eran las de que no sintiera que la invado. Al final eso fue lo único que logré, que se diera cuenta que sí la invado.

Mi siguiente opción era Matt, él siempre me ayudaba cuando me metía en problemas con mi hermana. Kari me ha pedido que deje de mandarlo a él, pero sabe que a veces soy un poco terco y torpe cuando se trata de hacer las paces con ella. Hoy precisamente, hablarían. Matt me dijo que la había citado en el Dragón de Jasmín, una cafetería cercana a la universidad, donde de vez en cuando los Teenage Wolves tocan. Aunque comienza a tardarse.

A veces creo que le tiene más confianza a Matt que a mí, supongo que el rubio se lo habrá ganado. Resulta que él es un hermano que sí sabe delimitar espacios, y eso, es algo que a mi hermana le gustaría lograr conmigo. Termino con lo último para la cena cuando escucho que alguien abre la puerta.

- Estoy en casa -como lo esperaba es mi hermana.

- Bien, la cena estará lista en unos minutos -entra a la cocina y me saluda para luego decirme que bajará cuando haya comida.

Se ve diferente, hoy llegó demasiado entusiasmada. No sé que le haya dicho Matt, pero desde ahorita, se lo agradezco. Termino de poner la mesa y la llamo. Verla tan de buen humor me anima a abordarla. Siento que no puede seguir tan enojada conmigo.

- Oye, ¿puedo preguntarte a qué se debe esa sonrisa? -¡Ups!, creo que no le hice mucha gracia.

- Fue un buen día, y no precisamente por una charla paternal que no hubo…

- ¿No viste a Matt? -Bueno, la cosa no me gusta mucho ya que Kari no es de cancelar citas ni nada de eso y mira que se tardó mucho tiempo para llegar a casa.

- No, y antes de que te alarmes, él me avisó a última hora que no podía ir.

Mi hermana, me conoce demasiado bien. Casi me lee el pensamiento. Pero, es sólo que no sé terminar de explicarle que no dejo de preocuparme por ella, por mucho que haya crecido yo no puedo dejar de verla como mi hermanita.


De acuerdo, a veces no soporto que mi hermano me tome por una niña de 8 años. No sé que piensa que hice, y además, ¿a él que le importa en cualquier caso?

- Lo siento, es sólo que me preocupas Kari -de acuerdo, ahora soy yo la asustada ¿Desde cuando Tai es tan directo conmigo? sólo se pone así cuando de verdad me ve mal.

Lo miro, supongo que no me había dado cuenta de la importancia que le había dado a Kouji, al final, adoro al atolondrado de mi hermano, aunque quiera protegerme de más. Asumo que ya no tengo escapatoria. Se enterará de lo que pasa por mi cabeza tarde o temprano, además, ¿quién mejor que él para hacerme entrar en razón?

- Perdona Tai, pero a veces en lugar de protegerme haces como una especie de espía. Te quiero, y agradezco la preocupación pero es mejor si sólo preguntas.


Esta chica, si le pasa algo y me lo acaba de confirmar con esa frase. Pero de todas maneras hace que me sienta como una especie de espía. Le sonrío porque sé que ya estoy perdonado, espero que me diga lo que le pasa. No dice nada, es como si tuviera que sacarle las palabras a cuentagotas.

- ¿Es TK? -le pregunto

A la mención del nombre hace un gesto negativo. Aunque por su cara deduzco que sí tiene algo que ver. Sigue sin decirme nada. Sólo me queda interrogarla.

- ¿Takuya Kambara? -le vuelvo a preguntar

-¡¿Qué?! -una de dos, o dí en el blanco o me fuí muy lejos porque su expresión fue de infinita sorpresa- no, no es Takuya, supongo que no tiene remedio que te lo guarde. Se trata de su amigo, Kouji.

Bueno, con eso queda confirmado que estaba muy, muy lejos. No conozco mucho a Kouji, pero me pregunto cómo rayos lo conoció Kari. Él que es tan, frío. Me recuerda un poco a Matt, pero más amargado. Kari me cuenta todo porque se lo pido, desde el día que lo conoció y cómo fue que le dió la chaqueta; lo que sucedió el día del partido y hoy, como fue que se lo encontró en el café. Se detiene un momento.

- ¿Sueno como una loca si te digo que estoy enamorada hermano?

¿Enamorada? Eso sí que me ha caído como una bomba, lo extraño es que a pesar de esto no haya terminado ya con Takeru, digo, mi hermana no es de las personas que se andan con medias tintas y menos en este tipo de situaciones.

- No, suenas como a que no estás segura de lo que sientes -le digo


Eso es, no estoy segura ni de lo que siento, aunque Tai no lo sepa es como si me hubiera dado una cachetada para reaccionar. No es que ame ser insegura pero no conozco a Kouji. Y aún así intenté besarlo hace un rato. Con todo y que tengo novio. Con todo y que él lo sabe.

- Entonces… -Tai quiere que continúe.

Le cuento con más detalle que me lo encontré en el café y que platicamos, más que nada de mí, pero que aunque no sé mucho de él, hay algo que no sé explicar, que me hace perder la cabeza. Le confieso el hecho de que le dí mi teléfono y que casi lo beso.


Por más que me esfuerce en verla como una pequeña, ya no lo es. Me imagino como se ha de haber quedado Minamoto, todo sorprendido. Incluso yo me he quedado sorprendido con lo que me acaba de decir. Lo que me preocupa es que aquí hay alguien que todavía está al aire. Le digo lo que creo:

- Ya no deberías de darle tantas vueltas al asunto hermanita. Debes hablar con Takeru y dejarlo, ya no tiene caso que sigan juntos -y lo digo con honestidad

- ¿De verdad lo piensas? -su rostro se iluminó un poco.

La conozco y es como si ella esperar de la aprobación de alguien más para dar el siguiente paso. Lo mismo pasó cuando comenzaron a ser novios. Al final mi hermana siempre me toma en cuenta como yo lo hago con ella. A pesar de que sabe que cuenta con todo mi apoyo le digo:

- Que sea amigo de Matt no significa que quiera que sea de la familia. Además es algo que ya había notado. Tú y TK ya no funcionan.

Y he ahí el detonante. Ahora llora y me da las gracias por el apoyo. Tenía razón en cuanto a que buscaba respaldo. No me queda más que abrazarla.


Me da tanto gusto que Tai me entienda. Y que me haya ayudado a aclarar mi cabeza con tan pocas palabras. Entendí que eso era lo que me tenía rara, no sabía qué hacer con Takeru. Mi teléfono suena, es Matt. Contesto.

- Seguro que tu hermano me mata por dejarte plantada -me dice a manera de broma

- No -creo que mi voz se oye llorosa- al fin logró decirme lo que quería, no te preocupes Matt

- ¿Estás bien? tu voz se oye extraña -sólo le dí un seco no por respuesta- ¿Peleaste de nuevo con TK? -de nuevo dije que no- Déjame decirte una cosa ¿si?, Está bien que sea mi hermano pero a pesar de eso, déjame decirte que tú estás cambiando y si mi hermano no quiere aceptarlo ni tú quieres estancarte, es mejor que terminen lo que hay entre ustedes -no le contesto- Descansa.

Me despido nada más, no sé qué decir. Matt es la tercera persona que me lo dice el día de hoy: debo dejar a Takeru. Que alguien me convenza que el destino no existe.


Hoy no vi a Kari antes de irme, espero que al menos ya se sienta mejor y con menos dudas. Ayer me dijo lo que tenía que decir. Me contuve mucho para decirle que se lo pensara mejor con lo de Kouji, pero, esta vez de verdad, no intervendré mucho, lo digo en serio. Supongo que esto es para mí también una prueba, ella debe de crecer libre y sin que la esté cuidando tooodo el tiempo.

El día pasa muy normal. Matt se disculpó por no ir al café ayer, pero le conté acerca de lo de Kari y me dijo que también había hablado con Takeru. "No quiere perder a tu hermana, pero no se da cuenta de que actúa como un bruto" fue lo que me dijo. Me dió risa su comentario, porque no era natural de Matt el hablar así y menos de su hermano. "Están creciendo" eso también me lo dijo y yo le doy la razón. Crecen y se vuelven más y más diferentes.

Ahora me dirijo al entrenamiento aunque por lo que pinta, quizá no haya, el cielo amenaza con mojarnos. Al llegar al campo me encuentro con el chico que le roba el pensamiento a mi hermana. Kouji está junto a Takuya en la entrada de los vestidores. Sigo sin saber cómo es que es que los dos se encontraron.

- Hola Takuya, Kouji; gracias por hacerle compañía ayer a Kari -eso sonó un poco agresivo de mi parte.

No lo pude evitar. Lo sé, dije que no me metería pero, no lo puedo evitar. Takuya pone cara de no tener vela en el entierro y querer saber qué ocurre, Kouji dudó en responderme por un instante.

- Si me vas a dar el discurso del hermano mayor, no quiero oirlo, gracias. No es como si estuviera atrás de tu hermana.

Vaya que es un poco arrogante el muchacho, además ¿insinúa que mi hermana es la que se siente atraída por él? Takuya estaba tan sorprendido que no dijo nada, definitivamente, me recordaba definitivamente a Matt. Y eso significaba que no lo dejaría terminar con la discusión así.

- Sólo te agradecí, no te estoy golpeando aún, ni amenazando, claro está -le digo, y claro que va una amenaza implícita.


Y ahora ¿qué diablos está pasando? Apenas ayer la señorita "Romeo y Julieta" me planta un intento de beso y hoy su hermano ya viene a liarse conmigo. Me dice que no me amenaza, pero, por alguna razón a eso me sonaron sus palabras. De cualquier manera, si piensa que con decirme esto va a cambiar algo de lo que ya pasó, se equivoca.

- Bueno, pues de nada, pero Hikari es capaz de cuidarse sola. No necesita guardaespaldas -le digo

Tiene cara de que comienza a molestarse. Como si me importara, además, si Hikari puede cuidarse sola, el capitán de Takuya también puede y no creo que quiera meterse conmigo. Respira hondo, tomó una buena decisión, no habrá enfrentamiento alguno.

- No sé que te vió mi hermana, pero no me meteré en lo que hagan… un gusto Kouji, Takuya, te veo adentro.

De acuerdo lo último sí me hizo gracia. ¿Su hermana se fijó en mí? No se me olvida que tiene novio. Pero admito que después de lo que hizo ayer dejé de tenerla en la clasificación de una chica boba cualquiera. O ya no lo sé, mi cabeza no puede pensar con claridad cuando es ella en lo que piensa.

- Así que, la chica que te hace perder la cabeza ¿es la hermana menor de Yagami? -Takuya no se burla, está más bien, sorprendido.

- Sí, es ella -tarde temprano se lo diría

Supongo que ya no puedo negarlo. Al final parece que el mayor de los Yagami ya dijo que no se metería. Y aún tengo que desquitarme de lo que me hizo la pequeña Hikari.


Pues aquí está un capítulo más. La idea de meter a Tai en la historia me pareció una buena manera de darle un poco de contexto al asunto, al menos espero haberlo logrado.

De verdad que escribir en primera persona me está gustando, aún le daré un poco más de continuidad a esta historia. Sin más que agregar, nos leemos después.