EL PARQUE
Como lo esperaba, terminó la semana y no he vuelto a saber nada de Kouji. Tampoco le he llamado ni le he enviado ningún mensaje. No sabría que decir. Ahora me dirijo al parque en el que cité a Tk, está cerca de su casa y, como le dije a Tai, voy con todas las intenciones de que esto se termine. Ya me espera y su rostro me dice que no con mucha alegría. Yo sé que él ya intuye a lo que vine.
La verdad no sé muy bien cómo decírselo y es que ¿quién sabe cómo terminar con una relación sabiendo que tu novio era tu mejor amigo?. Comienzo con el típico "sabes que no es lo mismo" por muy trillado que suene. Le explico lo mejor que puedo que al menos para mí ya no lo es.
- ¿Esto significa que se terminó? -me dice angustiado- No es la primera vez que pasa. Kari, todo lo que se ha interpuesto lo hemos podido solucionar.
- Sí TK, pero es que yo ya no puedo más -y se lo digo en serio- Esta vez lo digo con la intención de que ya no haya más oportunidades. Yo ya dí lo que tenía que darte, nuestra relación era más fácil cuando éramos amigos y sinceramente, me gustaría volver a eso.
Me pide que le diga por qué, qué era lo sencillo de ser amigo y por qué la diferencia de nuestra relación de ahora. Que sea sincera. Es un discurso que ya me sé de memoria aunque él parezca no inmutarse. Cuando le diga qué creo que falta dirá que se puede componer, que pondrá el mayor de sus esfuerzos. Su esperanza ha sido siempre su mayor virtud, pero si la enfoca en cosas como esta, no me agrada.
- Todo, todo está mal. Tus celos, estos discursos que me sé ya de memoria, mis pocas ganas de volverlo a solucionar. Mira, te quiero, muchísimo, pero esto que tenemos ya no puede volver a funcionar porque ya no siento lo mismo de antes. Ya no te amo.
Su cara se descompone de inmediato al oirme. Me toma de la mano. De acuerdo, escucharé lo que tenga que decirme.
Hace ya bastante tiempo que no me enfermaba. Esto me pasa por hacer tonterías y luego detenerme a pensar bajo la lluvia. Sí, bajo la lluvia. Me gustaría decir que todo es culpa de ella, pero lamentablemente no es así. Los primeros días no me sentía tan mal como hoy, menos mal que es fin de semana y no hay mucho que hacer. Tyler se acerca a la cocina donde estoy, supongo que no se le olvida que hoy es día de salir a caminar.
- Hoy no Tyler, no me siento muy bien -le digo a mi perro
Me mira con ojos de preocupación (si es que no lo interpreto mal). Honestamente no me siento nada bien. Viviendo yo solo no puedo hacer mucho. Al parecer tengo temperatura y no tengo más opción que salir, supongo que llevar a Tyler a la farmacia cuenta como paseo. Voy por la corea, una chaqueta y salgo con mi perro.
Llegué a la farmacia sin mucho problema. Y no es mi imaginación, con cada paso que doy me siento un poco más débil. La chica del mostrador me pregunta si estoy bien. Le digo que sí, aún puedo caminar, así que no estoy tan mal. Me da un paracetamol, es lo único que se me ocurre tomar.
- Bien muchacho, yo ya tuve mucho por hoy, así que, vamos a casa -dije dirigiéndome de nuevo a mi perro
Camino de regreso siento como si las fuerzas se me fueran y Tyler jala bastante la correa. Nos acercamos al parque, pero de verdad no me siento con ningún ánimo de detenerme. Tyler tira más fuerte, le digo que no puedo pero esta vez no me obedece, tira aún más fuerte hasta que logra zafarse de mí. Sólo me faltaba esto, que mi perro tuviera ganas de huir. Nunca lo había hecho y esto resulta muy raro. Aún con lo mal que me siento corro tras él, no puedo perder a uno de mis mejores amigos, se dirige hasta la parte de atrás del parque. Se oye una plática no muy amable, hay alguien que discute y me temo que Tyler va justo hacia allá, la garganta me arde y pareciera que las piernas me fallarán en cualquier instante. Rodeo el último arbusto que Tyler atravesó y ahí lo tengo, está parado frente a una chica que no logro distinguir, hasta la vista parece nublárseme. Dos pasos más y la cara del novio de Hikari aparece ante mis ojos y casi gritando.
- ¿Qué es esto? Es mejor que me digas la verdad Kari, es mejor que me digas que hay alguien más y no que me mientas diciéndome que no sientes lo mismo.
Espero un poco, no me gustaría aparecer e interrumpir cuando el rubio se ve tan molesto. Además la plática me da un poco de curiosidad y necesito respirar o el mundo no va a dejar de girar.
- Te lo diré de nuevo. Si hay alguien no tiene importancia, lo que siento cambió mucho, yo cambié mucho, sólo que tú no te has dado cuenta. Tampoco has notado los cambios. ¿Dónde quedó la confianza que nos teníamos cuando aún éramos amigos? ¿Cuándo comenzó a ser esto una pelea? ¿Cuándo tus celos? Date cuenta. Me duele hacer esto porque siento que no sólo estoy perdiendo una relación sino también a mi mejor amigo.
Su voz es temblorosa, como si estuviera llorando. Es apenas que me doy cuenta que es la hermana de Yagami quien está con Tyler. Lo que no entiendo es como la pudo encontrar. Oigo que mi perro ladra y vuelvo mi atención a la pareja, veo que me perdí de algo pero que Tyler ladra y Kari jalonea su mano como si quisiera escapar del rubio. No sé, pero aquí voy, recuperaré a mi perro y detendré lo que sea que esté pasando entre esos dos.
- Te sugiero que la dejes en paz, si ella no quiere ir contigo, no la dejaré ir.
Creo que el sentir que el piso gira, no ayuda, de cualquier forma logré sacar valentía de algún lado. No es por nada en particular pero el rubio no me cae bien.
Ya decía yo que el perro se me hacía conocido de algún lado, sólo que no recordaba de donde. Me ha sorprendido muchísimo que Kouji haya dicho lo último, y más que me haya encontrado aquí.
- Seguro es él, ¿es él no es cierto? -TK se ha puesto peor de lo que imaginaba- Sólo te digo un cosa Kari, esto no puede quedarse así…
El perro ladra una vez más y Takeru se aleja. Volteo para ver a Kouji y darle las gracias. Una gran parte de mí se alegra de que haya parecido. Su semblante no es muy bueno, tiene la cara demasiado roja y los ojos, que pareciera que no ha dormido bien.
- Todo me da vueltas -dice al aire y se sostiene de un árbol.
- Oye, espera ¿estás bien? -le digo preocupada- Dime que hacer, ¿quieres que llame a alguien?
Me acerco a dónde está y con la cabeza niega. Me imagino que se está haciendo el fuerte.
- ¿Puedes acompañarme a casa? no vivo muy lejos…
Sin pensar en otra cosa que no sea su salud acepto su propuesta, no me gustaría que se desmayara a medio camino.
- Bien, está bien -tomo la correa de Tyler- Gracias, por lo de hace un momento…
- No me dijiste que dejarías de tener novio.
Me he puesto roja con su respuesta, después de que hace días nos gritamos también quedó claro que nos gustábamos, o algo así fue lo que entendí. No sé qué decir de nuevo. Él vuelve a hablar antes de que termine de pensar en lo que puedo darle como respuesta.
- Fue casualidad, o bueno, Tyler fue quién te encontró, yo sólo lo seguí.
La cabeza me da vueltas y siendo sincero no estoy pensando mucho en lo que estoy diciendo. Ella se ve tan bonita, y está justo a mi lado, esto es peor que estar crudo o borracho. No tuve que llamarla ni nada, además, acaba de terminar con su novio. Me dió las gracias y yo lo único que hice fue seguir a mi perro. A él es a quién debo de darle las gracias. No ha dicho nada más después del agradecimiento. Me siento demasiado feliz, como hace mucho no me sentía y eso que sólo tengo su presencia conmigo.
- Ya casi llegamos -le digo mientras caminamos hasta que veo mi casa- es ahí -la señalo.
Me pide las llaves y ella es la que se encarga de abrir. Y ahora los molestos escalones hasta el tercer piso, donde está mi departamento; todo porque no me importó que no hubiera elevador a la hora de escogerlo. El subir hace que me arda la garganta y la nariz, es como si el sólo hecho de respirar me quemase por dentro. Tengo mucho calor y no soy consciente desde que momento comencé a sentirlo. Veo a Hikari que ya abrió la puerta, me quedé atrás. Me mira con cara de asustada.
- ¿De verdad estás bien? -me pregunta
Antes de dar el paso y subir el último escalón, siento como mi pie le falla y el piso se mueve, creo que voy a caer. Algo me detiene. Alzo la vista y es ella de nuevo.
- Tus ojos brillan demasiado -le digo sin pensármelo.
- Pero te pregunté si estabas bien, ¿debo tomarlo como un no? -me dice con una especie de pujido por el esfuerzo que le implica sostenerme.
Trato de ayudarla sosteniendo mi peso. Entramos a la casa y veo el sillón, mientras el mundo deje de dar vueltas me quedaré en cualquier superficie estática. Ella va a mi lado y al momento de sentarme la he jalado conmigo. Su rostro está frente al mío, sus ojos y esos labios que me piden a gritos que los bese.
- Ahora que estás conmigo, estoy mejor -le digo.
Se pone roja y puedo sentir claramente como todo arde aún más que antes. Es culpa de ella. La beso de nuevo y de pronto, todo se apaga.
¡Acaba de desmayarse! y está hirviendo, este chico salió casi moribundo de su casa. Bueno, exagero, pero es que estoy demasiado nerviosa y feliz y espantada. Supongo que antes de pensar en cualquier cosa debo de hacerlo reaccionar, le bajaré la fiebre. Vaya, olvidaba que estoy en su casa y no sé nada del orden de este lugar. Me volveré loca. Voy a la cocina, creo que con lo que hay a la vista lo lograré.
Llevo cambiándole las compresas media hora, la fiebre no ha bajado mucho pero al menos ya no está inconsciente. Ha estado balbuceando mucho. Pobre. Me recordó lo enfermiza que solía ser hace un tiempo. Viéndolo aquí, se me hace tan sensible, cualquiera que no lo conociera y lo viera en estos momentos diría que es una amor. No entiendo que logra al poner su barrera hacia con los demás.
Tai por fin me habló un poco de él, lo conocía por las veces en que acompañaba a Takuya; tiene la fama de ser asediado por algunas de las animadoras pero mi hermano dice que su actitud siempre es la misma y todas se quejan de lo frío que es.
De pronto se me viene a la cabeza que acaba de besarme de nuevo, y su manera de decir que estaba mejor. Que alguien me convenza de que esa actitud es de frialdad. Creo que todo fue más bien producido por la fiebre. Recuerdo que Joe, quien también es amigo de mi hermano y estudia medicina, me explicó algo así no hace mucho: la fiebre puede causar desorientación y alucinaciones. Si este chico sigue así, terminaré volviéndome loca. Lo que sigo sin explicarme es su aparición mientras estaba con TK. De verdad me alegra muchísimo que haya aparecido.
Tengo la sensación de estar perdido, no sé dónde ni cómo ni por qué. Siento algo húmedo en la mano. ¡Ah! estoy recostado y es mi perro que lame mi mano. Sí, la sensación de estar perdido continúa. Tengo una manta encima y la verdad no sé qué rayos pasó. Miro el reloj, son casi las nueve de la noche, ¿cuánto estuve dormido? Me levanto y estoy hambriento. En la mesa veo una hoja con una nota así que me acerco a leerla:
"No despertabas y se hacía tarde. Tuve que irme, espero todo vaya mejor. Dejé en tu cocina un poco de comida. De nuevo, gracias por todo. Hikari"
Ella estuvo aquí. De pronto las imágenes vuelven a mi cabeza, el parque, Tyler y el rubio. Me acompañó a casa, pero no recuerdo más, nada más. ¿Qué diablos hice? Fui muy descuidado, hace muchísimo que una gripa me ponía tan mal. Ahora sólo tengo vagas imágenes de ella aquí. Como algo y creo que ya estoy mejor. Veo que también en la mesa están las pastillas que había comprado y están abiertas. Tomo mi celular y le marco a Hikari. Tengo que darle las gracias por lo que sea que haya hecho.
- Hola, acabo de despertar y encontré tu nota. ¿Todo va bien? -le digo
- ¿Eh? -me dice ella dudosa- ¿No soy yo la que debería preguntar eso?
- Bueno, tienes razón -se lo digo un tanto apenado- Siento lo que te hice pasar hoy. Muchas gracias por cuidar de mí.
- Supongo que eso significa que estas mejor. Me alegro -suspira- la que te debería de dar las gracias soy yo. Apareciste en el momento justo, no sé qué habría sucedido sin tu intervención. Espero que te recuperes pronto.
Vaya, no sé por qué pero ya no puedo volver a decir nada para volver a levantar mi muro, ni para ser frío con ella, ya más de una vez me ha visto vulnerable y ante eso ya no hay marcha atrás. Me dice que no tiene mucho de haber llegado a su casa, que está bien. Le agradezco por la comida y luego nos despedimos. Nadie mencionó lo que pasó en la cafetería. Ya tendré más tiempo para pensar en eso. Por ahora me esforzaré más en recordar que pasó hoy.
Al menos ya sé que está bien. Creo que ni siquiera se dió cuenta de que él mismo me dijo algunas cosas para que pudiera preparar la comida. Incluso logré que se tomara el medicamento que traía en la bolsa. Todo resulta completamente extraño. Seguimos sin conocernos tanto y yo ya entré a su casa. No dijo mucho y por ahora no me importa. Sin querer las cosas se volvieron a arreglar y ninguno de los dos tuvo que decir nada. Así es mejor, al menos, eso creo.
Le conté a Tai lo que pasó. Por fin hago de mi hermano mi confidente, bueno al menos desde que llegué aquí, al final, a los dos nos gusta sentirnos cercanos. Aún ni él ni yo podemos creer la reacción que tomó TK. Él no suele ser agresivo en lo absoluto, pero hoy, por primera vez me dió miedo. Creo que hay cosas que jamás lograremos entender de los demás. Lo que sí puedo asegurar es que de cualquier forma me duele perderlo. Ya estaba tan acostumbrada a su presencia, porque vaya que ha sido larga y además claro que lo quiero. Como se lo dije a él, verdaderamente me duele perder a mi mejor amigo. Porque eso es lo que éramos antes de ser otra cosa. Tengo a Yolei y todo, pero la amistad que tenía con Takeru era otra cosa.
De nuevo suena mi teléfono pero no es Kouji, es Takeru. No le contesto porque no quiero imaginarme que me dirá. Insisto en que hoy lo desconocí por completo. Vuelve a sonar, quizá insista toda la noche. No sé qué hacer. El tercer timbre, mejor escucho lo que quiere decir.
- ¿Bueno? -contesto un poco temerosa.
- Sólo quiero que sepas que esto no ha terminado ¿de acuerdo?
Su voz no suena agresiva ni nada, pero al parecer tampoco entendió lo que pasó hoy en el parque. Le digo que no tengo ganas de discutir y que las cosas sí se terminaron, que por mi parte al menos ya no esperara más.
- De verdad no entiendo de qué va todo esto. He hecho mucho por cambiar desde la última vez que lo hablamos. No quiero perderte.
Espero que el hecho de que esté más sereno lo haga entender razones. Le explico que no tiene que ser una pérdida, para ninguno de los dos, que aún podemos ser amigos.
- ¿Eso significa que no hay nadie más? -me pregunta
¿Por qué se empeña con eso? Le digo que no, pero que de cualquier forma lo mejor es estar lejos por un tiempo, porque esto no será tan sencillo para ninguno de los dos. Me pide disculpas y suena sincero.
- Hoy en el parque no sé qué me pasó, tal vez tengas razón y ya no somos los mismos, de verdad siento muchísimo lo que te hice.
- Tranquilo, quedas disculpado, a pesar de que me diste un poco de miedo sé que el Takeru que conozco sigue ahí -le digo ya un poco más calmada.
- Bueno, entonces supongo que nos veremos después, concuerdo en que es mejor no vernos por ahora.
Me alegra que haya entendido, o que al menos respete lo que le dije que quería; nos despedimos y entonces tenemos un acuerdo, no nos veremos dentro de un rato y para ese momento espero haber recuperado a mi mejor amigo de la infancia.
Al colgar es inevitable, me invade una especie de sensación de pérdida que logra competir con la felicidad que había experimentado hoy. Mi relación, oficialmente terminó.
Hola:
Así es como al final Kari termina con Takeru, la fiebre fue el mejor pretexto que se me ocurrió para cambiarle un poco el carácter a Kouji (no me maten). Disfruté haciendo el capítulo, aunque ya saben, no lo publiqué antes por falta de tiempo. Por cierto, muchas gracias a los que siguen la historia :) ya estoy planeando el posible desenlace, digo posible porque hay un tema que me debato en si deba darle o no seguimiento con esta historia.
Espero les haya gustado el capítulo.
