6

— ¡Es aquí!— dijo Skipper, saboreando el olor proveniente del recinto extraño y anticuado que se encontraba enfrente de ellos

— Ajá— murmuró Rico

— ¿Listos? Vamos a entrar— dijo Skipper mientras se ponía en posición de ataque

— Pero Skipper…— protestó Cabo

— ¡Me tienes harto…!— dijo Skipper sin concluir, la puerta del edificio se había abierto repentinamente dejándolo aplastado, golpeado entre el reducido espacio existente entre el muro y la puerta abierta.

— ¿Kowalski?— dijo Cabo sorprendido— ¿qué haces aquí?

— Este… investigaba libros y me dio hambre entonces…

—Comiste, y no fuiste capaz de dejarnos un poco, a tus pobres hermanos hambrientos, eres un egoísta— dijo Skipper un poco mareado.

— En realidad me sacaron antes de que pudiera hacerlo— dijo Kowalski apenado

Skipper inclino su cabeza y dio un aletazo de frustración en ella.

—Está bien— dijo Skipper— te aceptó que no hayas tenido la inteligencia suficiente para sacar algo de comida. Pero… ¿qué es esa ridiculez de payaso de circo que traes puesta?

Kowalski bajo la mirada muy apenado— yo… era la única forma de camuflaje que se me ocurrió, pero creo que no sirvió de nada.

— Ya lo creo— menciono Skipper en tono de burla

— Pues a mí me parece lindo, quisiera uno como esos— dijo Cabo alucinante

Skipper gruño un poco, mientras veía de manera irónica a Cabo.

— ¿Cómo me encontraron?— Dijo Kowalski sorprendido

— Bien cuando uno de los tuyos está en peligro mortal, y el otro quiere comérselo, puedes hacer lo que sea

— ¿Quién está en peligro mortal Skipper?— pregunto Cabo un poco temeroso

Skipper sintió pavor y nervios en ese instante que casi no lograba controlar— este…nadie Cabo, quise decir, todos estábamos en riesgo de morir de hambre ¿no es así Rico? Tú sigue pensando en unicornios y nosotros nos encargaremos del resto. Deja de hacer preguntas.

— Esta bien Skipper, ojalá tuviéramos el televisor y pudiera ver la nueva temporada de los lunacornios, tal vez haya alguna por aquí…

— Cabo siento decepcionarte— dijo Kowalski con tono engreído— pero es el siglo catorce…o quince y las televisiones, pfff ¡¿con quién discuto, por Newton?! Aún no existen. En cuanto a ti Skipper, te noto extraño ¿Estás seguro de que eso es lo que pasa o hay algo más?

— Si Kowalski, necesitamos hablar— dijo en forma de murmullo, un murmullo tan delgado cuyo objetivo era que Cabo no pudiera escuchar— debe ser rápido

— Espera ¿qué dijiste? ¿Debe ser rapado? ¿A quién le vamos a volar las plumas?— replicó Kowalski, casi a gritos.

Skipper lo arrastró de una aleta y lo llevó lejos de Cabo —Vigílalo— ordeno a Rico quien regurgito un martillo y una revista de bordados, así como un libo para iluminar y un par de colores, que entregó a Cabo, quien muy felizmente se puso a colorear mientras silbaba, y Rico veía la revista sentado en una roca cercana.

7

La tarde caía, una vez más. El hermoso paisaje ahora era de un río inmenso, claro y en donde se reflejaban los rayos escarlatas del atardecer. La tranquilidad y la calma eran admirables y dignas de un lugar con tanta belleza. Un sonido aturdidor rompió la calma. Parecía una trompeta intentando ser soplada, pero la cual estaba llena de residuos, que impedían el paso normal del aire.

Era un sonido completamente devastador, colmado de molestia y el posible ahogo de un animal, que todo el mundo desearía que dejara de existir.

Finalmente el ruido dejo de escucharse, pero la paz no volvió, unos aleteos chocantes en contra del agua turbia. Un nado sin sincronización. Se podía intuir de un ave o pez grande, no muy delicado, un sonido de respiración, y las ondas sonoras que producía.

El aleteo cesó y sobre una orilla del río las aletas color gris oscuro, completamente tersas al tacto se dejaron reposar.

— ¡Estúpidas aves!— se escucho con una voz un tanto aguda, en forma de reclamo— tan cerca estuve de lograrlo, claro aún hay oportunidad.

Un suspiro y un rato más de silencio, todo parecía indicar que el pez estaba pensando.

— ¡Soy un mamífero! ¿Cuántas veces debo decirlo?— dijo molesto— debo planear algo nuevo. Finalmente mi cerebro es más grande que todo el cuerpo de alguno de esos cuatro pingüinines.

¿Cómo había logrado recuperarse después de su último encuentro? Gracias a sus aliados, más enemigos de los pingüinos, quienes junto a él estarían dispuestos a asesinarlos a los cuatro, incluso a Cabo, aunque todos coincidían en que era el más lindo pingüino que hubiesen visto jamás.

— Cállate pececito, ¡sabes muy bien que la mayor parte del plan fue mío!replicó una voz más grave a la primera.

— Y sin mí no sabrían en que parte del mundo estamos, sin sus GPS sofisticados— dijo una tercera voz— además podría repetir la escena que obligo al pingüino cabeza plana a huir de aquí.

— ¿En serio?— dijo la voz más grave de las tres

— Ya lo sabía— dijo la primera— pero no es su única vulnerabilidad, tiene otras. Yo las he descubierto.

— Yo sé cuál es la principal— dijo la segunda voz— lo hice una vez, se rindieron a su causa. Solo que unos intrusos buenos para nada que aunque no hicieron nada útil por ellos, me distrajeron y mi plan falló en el último instante. Pero no volverá a suceder. ¡Escuchen, este es el plan!

— ¡Kowalski!— dijo Skipper cuando ya estaban solos— Cabo sufrió un ataque de un insecto ¿podría morir? Y como en esta época no hay medicamentos preferí no decir nada y que disfrute de sus últimos momentos.

— En primera Skipper, no hay medicamentos pero hay plantas medicinales, en segunda no creo que un insecto pueda provocarle la muerte a Cabo ¡por favor! A veces pienso que tu paranoia va muy lejos Skipper.

— ¿Ah sí?— dijo en tono retador— ¿qué me dices por la peste de estos lugares? Hasta donde yo sabía los insectos y abejas causaban eso.

—Ay Skipper, es por eso que tú no eres el cerebro del equipo, sino el mandón, la peste es provocada por las LutraCanadensis, no por insectos, ¡por el amor a la gravitación!

— ¿Es en serio?— cuestionó Skipper— ¿y eso quiere decir qué son…?

— Nutrias Skipper…como Marlene, parientes.

— Ese es un gran alivio, entonces ahora que Cabo no morirá, si debemos pensar en algo…

— Si para regresar a casa, mi Chronotron…

— No en eso no, ¡Muero de Hambre! Regresemos con Rico y Cabo. A comer…o a buscar, comida pronto.

— Esta bien Skipper, podríamos ir de pesca al río Koje, está a unos kilómetros de aquí.

— Me gusta tu plan Kowalski… Aw extraño a…

— ¿Cabo y a Rico? Pronto llegaremos con ellos

— No seas tonto— dijo Skipper tras darle una bofetada— Extraño a nuestro auto nos espera un gran camino, hacía el río no sé que, se me hace que los mando a ustedes tres mientras yo espero— vio el enfado en el rostro de Kowalski— Bromeo, "Un pingüino jamás nada solo" ¿recuerdas? Siempre lo hacemos.

8

Skipper y Kowalski regresaron por el camino que habían seguido, fue un trayecto silencioso « Mi invento funciono a la perfección, cerré el pico de Skipper» pensaba Kowalski con una sonrisa de locura. «Kowalski es un pobre loco, en que problemas absurdos vino a meternos. ¿Inteligente? Quisiera. Cabo ¿estará realmente bien? Espero que Rico no lo haya devorado… » Pensaba Skipper. El paisaje se hacía conocido de nuevo, no lo suficiente pero si lo reconocían, ahí estaba el callejón un poco más al fondo, donde habían encontrado a Kowalski, el pequeño claro solitario, la entrada al bosque tal vez, la roca donde Rico se había sentado a vigilar a Cabo, sin Rico… ni Cabo.

— ¿Cabo, Rico?— preguntó Skipper un poco preocupado.

— Todo parece indicar que no están aquí— dijo Kowalski

— ¿Pero a dónde pudieron ir?— interrogó Skipper— ordené que se quedarán aquí

— Bueno, se lo dijiste a Rico, solo tú pudiste confiar tan ciegamente en él

— ¿Y qué hay de Cabo? El siempre sigue mis órdenes…algo aquí me huele muy mal

— ¿Comenzarás con tu paranoia de nuevo Skipper? Ningún enemigo nos está atacando, estamos más de medio milenio atrás de nuestro presente— dijo Kowalski con presunción.

—No, en serio, huele a pescado podrido, oh es mi bocadillo del almuerzo creí que no había sobrevivido, y yo muriéndome de hambre— dijo Skipper un poco avergonzado.

— Skipper, mira esto, parecen marcas de que algo de volumen y masa muy grandes fue arrastrado.

— ¿La panza de Cabo eh?— dijo Skipper— ¿a dónde fueron ese par de soldados indisciplinados?

— Sigamos el rastro, los encontraremos pronto— dijo Kowalski, mientras Skipper asentía

— ¿Rico?— dijo Skipper sorprendido— ¿Dónde estaban…y Cabo?

Rico había llegado corriendo de pronto, haciendo gestos con el rostro y con las aletas.

— Jkgasfisdgluds— exclamó con desesperación

— Lo siento compadrew— dijo Skipper— pero ¡No te entiendo! Kowalski, ¿qué trata de decir el psicópata este?

— ¿Cabo en problemas? ¿Estás seguro de eso Rico?

— Shi, shi

— Oh ese Cabo, ¿qué ocurrió está vez? ¿Otra abeja?

— Ño

— ¿Serpiente?

— No

— ¿Lo secuestro un marciano?

— ¿Es en serio Skipper?— exclamó Kowalski un poco irritado

— Lo siento se me acabaron los recursos de paranoia… a menos de qué… ¿robo un unicornio de juguete cierto? Le he dicho que siempre lleve algo de dinero con él, y que me pida lo que quiera…en una de esas se lo compro, claro si se porta bien, y ayuda en las misiones, y con la limpieza del cuartel, si obedece mis órdenes, si es un buen soldado, si no me responde, si no se pone sentimental, si obtiene buenas calificaciones en la escuela…

—Pero Skipper, Cabo no asiste a una escuela… gastamos su fondo educativo ¿recuerdas? ¿Cómo puede obtener buenas calificaciones?

— Es por eso que no le compro nada, sin buenas calificaciones no hay trato.

Rico insistía con sus gestos y "palabras" sin sentido.

— Dinos Rico, todo lo que sepas— exclamó Kowalski

Rico intentó explicarse lo mejor que pudo, con rugidos y un poco de mímica que por suerte Kowalski pudo interpretar.

— Kowalski, análisis

— ¡No puede ser! Skipper realmente Cabo esta en problemas

— ¿Pero qué ocurrió?

— Rico dijo que… que…

— ¿Qué?

— Cabo fue secuestrado por calamares

— ¡No puede ser! ¡Debbie!

— No Skipper, es Dave.

9

— ¿Qué le haremos?— preguntó el mamífero al animal de color purpura

— Este es el plan que ejecuté hace unos años en el futuro, vendrán a buscarlo, los atraparemos, los haremos sufrir y entonces sí ¡Serán unos perfectos monstruos que el mundo odiara!

— ¿Qué, solo convertirlos en monstruos? Eso no tienen nada de diversión, y no pagarían nada porque no se darán cuenta de lo que pasa… hay que hacerlos sufrir— dijo el animal de la piel tersa

— ¿De qué manera?— dijo el ave de pico de colores

— Tenemos al menor, el más consentido, querido de ellos, el más amado por Skipper, esa es su mayor vulnerabilidad aunque no lo acepté, lo quiere demasiado para perderlo. Es capaz de todo por no verlo sufrir hasta de rendirse, y dejarse morir.

— Oye sabes que todo eso te lo dije yo cara de pez— mencionó el villano de piel purpura y babosa.

— Cállate ¡No soy un pez! Si pero tuve una mejor idea que tus monstruos…

— Dejen de pelear— dijo el ave — para vencerlos necesitamos trabajo en equipo

— Quiero verlo sufrir— mencionó el mamífero— en especial al maldito de Skipper, nunca olvidaré lo que me hizo. Háganlo pagar.

— Entonces ¿morirán?— pregunto el ave

— Esperemos que suceda.

Skipper se deslizo sin dirección lo más rápido que pudo, había perdido a su pequeño hermano por segunda ocasión bajo los tentáculos del mismo villano, por ventaja la estúpida Ráfaga Polar no estaba ahí, no podría escuchar de nuevo las palabras de Clasificado, aunque en esos momentos ese recuerdo retumbaba en su memoria. «Lo perdí, de nuevo, soy un mal líder; debería renunciar y alejarme de ellos, así no estarían en peligro»

Kowalski, logró alcanzarlo —Skipper, deben estar cerca del río— mencionó Kowalski

— ¿Cómo puedes saberlo?

— Porque dejaron esto, Rico logro tragarlo— dijo Kowalski mostrando un pequeño mapa— tranquilo estará bien…sabes que nos quieren a los cuatro.

— Lo sé Kowalski, me he puesto a pensar que tal vez Cabo hubiera estado mejor si no lo hubiéramos rescatado, es solo un niño no debería estar pasando por estas situaciones.

— Así somos nosotros Skipper, desde que éramos unas pequeñas criaturas. Cabo es fuerte y por supuesto que esta mejor ahora, si no te hubieras atrevido a ir a por él, él, él no viviría en este mundo. Vamos a rescatarlo y a librarnos de Dave de una vez por todas.

Los tres pingüinos se deslizaron por el camino, cada uno con el anhelo de acabar con todo eso para siempre, bueno Rico pensaba en pescado.

— Oh Cabo, donde ese Dorian le toque una pluma, se las verá conmigo.

— No creo Skipper, no aún, recuerdas la última vez, lo capturo y fingió darle a muerte frente a nosotros para que nos rindiéramos y no opusiéramos resistencia al convertirnos en mutantes. Ah y es Dave, cuando lo vas a entender ¡Dave!

— A nadie le importa como se llame ese pulpito de quinta. Solo espero que Cabo este bien.

— Hola Cabo— dijo el único mamífero del grupo— ¿Cómo has estado? Y ¿tus hermanos? Espero que todo estén bien, les tenemos una pequeña sorpresa.

Cabo no pudo hablar, estaba amordazado, solo sintió miedo y deseo que Skipper llegará pronto a salvarlo. Skipper era su máximo héroe, aunque sentía miedo de decirlo, él era demasiado egocéntrico, así que lo mantenía en secreto para sí, aunque prometió que si se salvaba de esto último, ser destruido por ese trío de villanos, se lo diría.

10

— ¿Por qué los seguimos vigilando señor?— pregunto la única hembra del equipo

— Porque son animales indefensos, ante nuestro enemigo.

— Pero hay dos enemigos más señor, a quienes no conozco. Pueden ser peligrosos.

— Claro que lo son, pero nosotros somos los mejores agentes, y debemos demostrarlo a esos tontos pingüinos.

— Yo creo que son lindos y tiernos, bonitos y gorditos— dijo el integrante de mayor masa corporal— además debemos aceptar que son muy brillantes, la vez anterior pudieron resolver la situación ellos solos.

— A mi no me parecen tiernos— dijo el último integrante— yo apoyo al jefe son unos tontos pingüinos. No me agradan. Menos el de los copetitos.

— ¿Por qué es mejor que tú?—menciono la hembra

— En ese caso, tu novio es más inteligente que tú— replico la pequeña foca

— Ese tonto no es mi novio, y por supuesto que no es más brillante que yo

— Dejen de pelear y sigan mis instrucciones, todos, sean sigilosos

— ¿Falta mucho Kowalski?— Llegaremos en una noche más Skipper

— Dijiste que eran solo un par de kilómetros y llegaríamos en tan solo un par de horas.

— Eso hubiera sido si Rico, no se hubiera detenido para ir al baño.

— ¡Oye!— refunfuño Rico

— Necesitamos dormir un poco Skipper o no tendremos las energías para enfrentarnos a Dave, además nuestros planes para comer se fueron por la borda desde que supimos del secuestro de Cabo y no hemos comido nada por años, y es literalmente.

— Tienes razón, dormiremos un poco, miren bajo ese árbol de allá— dijo Skipper señalando un gran árbol fuera del camino— parece acogedor. Descansemos solo un par de horas, luego a enfrentarnos a ese tonto de Dexter.

— Ah, yo ya m harte de corregirte llámalo como quieras.

— Oye no tengo la culpa de que Ramírez tenga ese nombrecito tan complicado.

— ¿Lo haces a propósito cierto Skipper?

— Duérmete Kowalski— ordenó Skipper recargando su cabeza contra una pequeña roa— Ay mi cuello, bueno la ventaja es que me gustan las almohadas firmes. Buenas noches soldados.

— A ti pero, a nosotros no nos dejará dormir está incomodidad ¿verdad Rico? ¿Rico?

Kowalski no recibió respuesta Rico roncaba, había caído dormido tan pronto como se recostó.

— ¿Lo ves Skipper? ¿Skipper? No puede ser, ya me quede solo despierto, buenas noches… ¿luna? ¿Al menos tu me escuchas?

Una nube grande y negra se atravesó entre los rayos de la luna impidiendo su vista.

— Ya entendí, nadie me toma en cuenta, lloraré mi frustración.

— Ya cállate Kowalski— reclamo Skipper con voz soñolienta— deja de hablar solo y ya duérmete.

— Bien— dijo Kowalski en medio de un sollozo— ya me calló, "nadie me quiere…"

— No me hagas aventarte una piedra para que te obligue a dormir— exclamó Skipper algo furioso

— Ya me dormí, ya me dormí.