Holaaaa! Actualizaciooon \o/ creo que es el capitulo más largo que he escrito en mi vida 3,601 palabras :') estoy orgullosa, pero no quedo como queria sin embargo aqui esta, muchas gracias por sus reviews como siempre unos mas no me vendrian nada mal me animan a seguir escribiendo, me gusta saber sus opiniones de la historia y como les gustaria que seguiria.

PD: La relacion de Alexis y Kate es muy estrecha, las unen tantas cosas que cuando vengan el problema central sera muy dificil para las 2 aceptar la realidad de las cosas. Sin mas que decir aquí les dejo el capitulo.

Nos vemos


6

Increíble. La noche de Alexis Castle había sido increíble. O eso pensaba antes de encontrar a su madre en el sillón con los brazos cruzados. Había sobrepasado su límite de entrada a casa y lo sabía muy bien, algo que se lamentaba de tener una madre detective era que siempre estaba alerta, con sus sentidos al máximo pero sobre todo los límites y el horario de entrada y salida. Se acercó lentamente hasta la castaña mostrando sus blancos dientes en una enorme sonrisa tratando de suavizar las cosas con su madre pero fue inútil, la morena la miro con el ceño fruncido apretado los labios.

Kate nunca ha sido una madre sobreprotectora, pero estaba manejando un caso bastante complicado. Habían matado a una chica de apenas unos 18 años y ella era quien lideraba la investigación, aquel caso la tenía con los nervios de punta. No quería que Alexis se asomara a la puerta si no era necesario, le había prohibido las salidas durante unos días, la única razón por la que accedió a esta fue el llanto desgarrador de su hija unas horas antes del evento logrando que su madre le diese unas horas marcando un horario exacto de llegada pero la chica hizo caso omiso y siendo joven no pensó en las consecuencias así que se tomó unas horas de más llegando a casa cerca de las 11:00PM. Pero aquello no era todo Richard había viajado a Canadá para una fugaz firma de libros dejando completamente solas a madre e hija sin saber la batalla que se avecinada.

—Perdón, perdón, perdón — La pelirroja se acercó hasta la detective quedando frente a ella — No vi la hora, Jaime puso una película en el reproductor, no creí que tardara tanto —

—Está bien Alexis — Se levantó con un poco de molestias debido a su vientre — Solo te estaba esperando para verte— Beso la frente de la pelirroja dirigiéndose a su recamara — ¡Buenas noches! Que descanses —

Aquello fue raro, si bien la detective no parecía estar molestar Alexis sabía muy dentro de ella que eso estuvo mal, suspiro dirigiéndose a su recamara evidentemente cansada. Por otra parte la castaña se sentó en la cama apoyando su espalda en la cabecera tomando el libro que había dejado en la mesita de noche, durante las horas que la pelirroja estuvo fuera de casa había pensado seriamente la situación, no podía cuidarla de todo, ni de todos tenía que dejar a su hija respirar un poco. Por eso no se molestó cuando llego tarde ni tampoco le dijo nada, simplemente la espero pacientemente. Suspiro abriendo el libro en la página donde se quedó una noche antes para continuar leyendo sumiéndose por completo en la trama, Lanie se lo había recomendado y al parecer la pequeña síntesis que le dijo los días anteriores acertaban por completo con la opinión de ella, el libro era fascinante en toda la extensión de la palabra. El sonido de su móvil sonando llamo su atención cogió el objeto y vio que en la pantalla marcaba "Castle" sonrió deslizando el pulgar hasta donde marcaba "contestar" colocándose el móvil en la oreja.

—Hola cariño — Le saludo cerrando el libro — ¿Cómo va todo? —

Muy bien cielo, mañana por fin termino todo y regreso a casa con ustedes —Kate apenas podía escuchar a su marido gracias a la música que retumbaba al otro lado —

— ¿Estás en una fiesta? — Escucho como el chico trago saliva con nerviosismo — No me mientas Richard Castle —

Escucha, no te enfades hace unas horas me encontré con Robert Denihall — La castaña suspiro, aquel era el mejor amigo de Richard — Tenia años que no nos veíamos me invito una cerveza y bueno acabamos en un club, ya sabes cómo es

—Por eso mismo, porque se cómo es, espero no estés en un club de mujeres todas desnudas — Escucho como su marido se pasó ahogar — Te conozco perfectamente Castle —

¿Qué? No, no, no, no, no — Respondió nervioso — No estoy en esa clase de club, yo solo quería pasármela bien un rato cariño

—Tranquilo cielo, te creo —

¡He Katherine! Katherine Beckett — La voz de Robert Denihall remplazo la del escritor — Ya me dijo Rick ¡eh! Enhorabuena mujer — Kate rodeo los ojos, su marido tenía que contarlo — Me harás tío por segunda vez

—Hola Robert, ¿Cómo estás?, muchas gracias, Rick no tardo en contarte la buena nueva — Respondió un poco divertida — Por lo que veo se la están pasando de maravilla —

Tampoco es un secreto, siempre sales en la página 6 de la revista "Glamour" entre las mujeres embarazadas más tiernas…"La detective Katherine Beckett… — comenzó a recitar un texto, de fondo pudo escuchar a Richard con un claro "ya es tarde Robert, déjala descansar" aquello saco una sonrisa a la detective quien por un momento dejo de escuchar al amigo de su esposo —….si es niña puedes ponerle Ángela y si es niño ponle Robert

— ¿Qué? Solo en tus sueños querido — Roberto soltó una carcajada — "Robert" no es un opción —

—"Ya dame el teléfono Robert, tengo que hablar con mi mujer" Castle de nuevo, amaba su voz autoritaria— Bueno te dejo, el maricon de tu marido ya comenzó a llorar por ti, chau querida, un día de estos iré a visitarte a ti y a mi pelirroja sobrina — La detective sonrió, había algo en Robert que la mataba, años atrás cuando recién comenzaba a salir con Rick, era su mejor amigo quien les hacia la vida imposible era como un grano en el culo nunca los dejaba en paz, pero con el tiempo se volvió su cómplice de travesuras y lograron afianzar una amistad ellos 3 —

—Hasta luego Rob, aquí te esperare — Escucho el "auuuch" de Castle, Robert le había dado un pequeño golpe en el hombro o al menos eso se imaginó—

Perdón, me quito el móvil y no pude hacer nada

—Hey, no te preocupes, siempre es un gusto hablar con aquel — dijo sonriente —

¿Y Alexis? ¿Cómo esta cariño? — La música seguía sonando pero poco a poco fue disminuyendo, Castle había salido del lugar para escucharla con claridad —

—Hoy se fue a una fiesta con sus amigos, regreso hace como una hora —

¿Qué? Ya me imagino como esta después del regaño que le diste — suspiro — Pero se lo tiene merecido, no debió tardar tanto

—No la regañe Rick, Alexis ya es responsable y no tiene caso encerrarla, siempre habrá peligro en la ciudad — Suspiro — Además no había salido un varios días —

¡Wow! Cariño — "Richard, deja a Kate dormir" Robert de nuevo — Como jodes Rob, te dejo cariño, este cabron no me deja hablar contigo, mañana llego para llenarte de besos, te adoro

—Yo también — corto la comunicación —

A la mañana siguiente, la pelirroja esperaba a su madre con el desayuno ya listo, era su forma de pedir perdón, tras el breve cruce de palabras entre ellas la chica apenas y pudo conciliar el sueño, estaba arrepentida y no buscaba la forma de disculparse así que decidió levantarse temprano y prepararle unas tortitas como su padre suele hacer cuando logra molestarla.

— ¡Buenos días Ma! — La detective sonrió al encontrarse con su hija parada en la puerta de la habitación con un vaso de jugo de naranja en la mano — Te hice el desayuno — La toma de la mano arrastrándola hasta la mesa sentándola, mostrándole todas las tortitas que preparto — No sé si es mucho, pero leí en internet que debes alimentarte bien ya que ahora comes por dos — La castaña sonrió la ver la cantidad de comida que había en la mesa — Pero creo que eso lo sabes, lo hiciste conmigo antes — La detective la miro sonriente mientras asentía, Alexis se aclara la garganta — Oye, lo siento — Comenzó — No debí llegar tan tarde anoche, apenas tengo 14 años y no puedo hacer lo que se me venga en gana—

—Hey cielo — tomo su mano, indicándole con la mirada que se sentara alado de ella — No pasa nada, no estoy molesta, sé que eres responsable, tranquila — Acaricio el dorso de su mano — Gracias por el desayuno — La pelirroja asintió comenzando a servirse — ¿Cariño, no se te hace tarde para el colegio? — Pregunto masticando una de las tortitas —

—Ehh, no, de hecho esperaba que me pudieses llevar hoy al colegio — La ojiverde sonrió asintiendo — Gracias Ma —

Media hora después la detective se encontraba aparcando enfrente del colegio de Alexis. Kate espero a que su pequeña entrara al colegio para dirigirse a la comisaria y continuar con su tormentoso caso. Era frustrante no tener ni una sola pista del asesino, no se quería ni imaginar el dolor de los padres, las horas de angustia que pasaron cuando desapareció la chica, mucho menos la manera en que se enteraron del fallecimiento de esta. Cuando estuvo en su escritorio observo durante un largo rato la pizarra, había muchas cosas que no coincidían lo cual revolvía aún más las cosas. La detective prefiero dejar las cosas por la paz un rato, agarro la primera taza que encontró en la sala de descanso preparándose un café, si bien era cierto una mujer embarazada tenía prohibido consumir cafeína pero una taza al día no le hacía daño ni a ella ni al bebe al menos eso decía ella, se sentó en la mesa dejando la taza aun lado masajeándose la cienes, suspiro con cansancio las imágenes de la chica golpeaban una y otra vez su mente haciéndola sentir fatal, el solo hecho de pensar que algo así le pasara a Alexis la dejaba sin habla prefería borrar cualquier pensamiento absurdo y enfocarse en lo que pasaba con el caso. Fue la voz del detective Ryan lo que la saco de sus pensamientos.

— ¡Beckett! ¡Beckett! — Entro gritando, con la respiración agitada — ¡Enciente el televisor! — Le exigió a uno de los policías que recién había llegado — ¡Ahora! — Ok, algo pasa pensó —

Cuando la tv estuvo encendida llamo su atención el titular "Balacera en el instituto Harvey Milk" algo hizo'clic' en la mente de la castaña, su más grande pesadilla se hizo realidad, aquella era la escuela de Alexis, le había dejado ahí unas horas atrás pensando que sería un día como cualquier otro.

—Tranquila Beckett — Lo miraba con ojos aguados — Escucha, no te alteres, respira — Pero la detective no parecía escuchar se levantó soltándose de su agarre dirigiéndose a su escritorio sacando de los cajones su arma y su placa — Eh Beckett! Beckett no puedes ir así tú estás embarazada, no… —

— ¡ME IMPORTA UN CARAJO! — Grito con lágrimas en los ojos — ¡NECESITO IR AHÍ! ¡NECESITO ESTAR CON ALEXIS! — El rubio miro a su compañero hispano indicándole con la mirada que irían con ella — Tengo que llamar a Richard — Con nerviosismo saco el móvil de su abrigo dirigiéndose al elevador seguida de sus compañeros — Rick…algo paso…hubo una balacera en el colegio de Alexis…yo….te necesito Rick…no sé cómo esta—Dijo entre sollozos, sus compañeros escucharon atentos mientras se subían al coche patrulla con dirección al lugar —

El lugar era un caos….una gran parte de policías se encontraba a las afueras resguardando el colegio dejando pasar únicamente a familiares y paramédicos. Una vez fuera del coche se dirigió a la entrada mostrando su placa logrando que le dieran fácil acceso, con paso apresurado vago por los pasillos de la escuela hasta encontrar el salón de su hija. Le era imposible llegar había mucho movimiento y para ella que era mujer embarazada le era difícil moverse con agilidad. Los minutos que pasaron se hicieron eternos, podía ver a familiares llorando desconsoladamente en los pasillos, los cuerpos de algunos estudiantes tirados cubiertos con sábanas blancas ella simplemente no podía manejar la situación, la sobre pasaba.

—La encontramos — Su compañero hispano estaba al lado de ella, no supo en que momento la siguió con tanta multitud de gente — Ven conmigo — La castaña trato de moverse pero sus piernas parecían no funcionarle — ¡Eh! Respira Beckett, Alexis está bien — Le dijo con voz clara — Bien — Paso su mano por la cintura de la detective obligándola a caminar dirigiéndose a la salida —

Cuando tuvo a Alexis entre sus brazos pudo llorar largamente, apretando a la chica fuertemente contra ella besando repetidamente su pelo murmurando un "pensé que te había perdido". Por su parte la pelirroja se aferró fuertemente a su madre…como si su vida dependiera de ella y no era para menos la situación del lugar era critica, cerca de 7 alumnos habían muerto sin contar los heridos y quienes salieron ilesos del atentado entre ellos Alexis, la experiencia fue realmente traumatizante, tanto para los padres como los alumnos. Tras largas horas de interrogatorio la detective y su hija se dirigieron a casa acompañadas del irlandés y el hispano por simple seguridad, se cercioraron de dejarlas seguras en casa, para después darles su espacio. La castaña no había recibido ni un mensaje o llamada de su marido… tal vez era la mejor, prefería esperarlo y contarle lo sucedido ella misma. Subió con Alexis a la recamara ayudándola a cambiarse de ropa y recostándola esperando a que durmiera, aún estaba alterada, no había hablado desde lo sucedido cosa que a criterio de la detective era 'normal'. Cuando vio a su pequeña durmiendo se retiró del lugar sin hacer ruido. Durante el resto de la mañana Katherine reviso el caso una última vez, el suceso en el colegio de Alexis le dio la motivación necesaria para continuar tras horas y horas de revisión por fin le dio al clavo, marco rápidamente el número de Esposito avisándole, dándole las pistas necesarias. Suspiro cerrando los ojos al cortar la comunicación, saber que por fin había resuelto ese tormentoso caso le devolvía la tranquilidad que necesitaba, el saber que su niña salió ilesa del atentado la dejaba completamente en paz, acaricio su abultado vientre subiendo la mano de arriba abajo provocando que su bebe se moviera y diera una pataditas, aquel gesto hizo que los ojos de la detective se aguaran, se recostó en el sofá llorando, perdiendo la noción del tiempo…

Cerca de la 6:00 de la tarde Richard Castle entraba al loft con una sonrisa de oreja a oreja, tras un largo fin de semana por fin llegaba a casa ansioso de ver a sus princesa. Se dirigió a la habitación dejando la maleta en la cama junto con su chaqueta, al salir se encontró con su esposa completamente dormida en el sillón, pudo notar que había llorado por las marcas que dejaron las lágrimas en sus mejillas, con sumo cuidado se acercó a ella besando su frente para después acariciar su mejilla, fue hasta ese entonces que saco su móvil del bolsillo. La pantalla marcaba '(3) llamadas perdidas y (1) mensaje de voz' deslizo el pulgar en 'mensaje voz' al escucharlo su cara palideció, Kate sonaba angustiada, nerviosa, llorando, se maldijo mil veces no haber escuchado las llamadas pero eso no era lo importante Alexis ¿Dónde estaba su niña? Sin pensarlo dos veces corrió hasta la habitación de su pelirroja encontrándola completamente dormida, fue como si el alma le volviera al cuerpo, se acercó hasta la chica besando su frente mientras acariciaba su larga cabellera roja.

—Hola — La voz de Kate apenas y se escuchaba no quería despertar a su hija —

—Hey — Richard la miro con lágrimas en los ojos — Perdóname — Se levantó de la cama dirigiéndose hasta ella — Perdón — Kate simplemente sonrió, extendió los brazos indicándole que la abrazara —

Con Richard en casa se sentida protegida, segura, se fundieron en un fuerte abrazo en el cual no necesitaron palabras esta vez era Rick quien lloraba de tristeza, de impotencia, le dolía no haber estar ahí para ellas, para cuidarlas.

—Tranquilo — Kate acaricia en círculos su espalda — Ya estás aquí, no pasa nada — Admiraba la fortaleza de su mujer, la situación le afectaba a los 2 pero ahí estaba ella apoyándolo, reconfortándolo como siempre, no dijo nada simplemente se despegó de ella juntando sus labios en un tierno beso el cual se tornó demandante, las manos del escritor comenzaron a acariciar el cuerpo de su mujer con desesperación — Cariño, no creo que sea el momento — murmuro la castaña aun pegada a su boca — estamos en la habitación de Alexis — Aquello hizo que el escritor se separara de golpe, tomando la mano de su mujer arrastrándola hasta la sala —

— ¿Qué paso? — Pregunto una vez sentado en el sofá acurrucados como cada tarde —

Fueron los minutos más desesperantes de mi vida… — comenzó aguantando las lágrimas — Deje a Alexis en el colegio para después ir a la comisaria como siempre, como todos los días. El caso de la chica de 18 años se volvió confuso así que preferí tomarme una taza de café en la sala de descanso, me perdí un rato en mis pensamientos hasta que Ryan me busco y encendió el televisor…—La detective le conto con detalle los sucesos —….Fueron ellos quienes la encontraron — suspiro aliviada — Después de eso me trajeron a la casa y aquí hemos pasado el resto de la tarde — El escritor tomo la mano de su mujer apretándola suavemente, besando su mejilla —

—Eres admirable cariño — murmuro —

Los días siguientes al suceso fueron los peores para Alexis, como todo suceso traumático dejo secuelas. La pelirroja apenas podía conciliar el sueño, las imágenes del atentado se filtraba una y otra vez en su sueños provocándole fuerte pesadillas las cuales acababan con gritos y llantos que despertaban al escritor y a la detective.

—Shhhh, princesa — La castaña tenía en los brazos a su hija — Todo está bien, no pasa nada aquí estoy — La pelirroja se pegó a ella abrazándola — Todo está bien, estas aquí con nosotros — Miro a Rick con ojos aguados, era desesperante ver a su hija así, llena de terror, de miedo. —

—Iré por un vaso de agua — Aquello fue una simple escusa por parte del escritor, cuando estuvo en la cocina las lágrimas corrían por sus mejillas sin parar, no podía ver a su pequeña así, le era imposible, cada día que pasaba la situación empeoraba más y más —

—Es horrible mama — Comenzó a relatar como todas las noches la pelirroja — Todo parece tan real, los balazos…los chicos tirados en charcos de sangre, Jaime, Alba, Mandy, Jom y yo debajo de la mesa tratando de protegernos, de no hacer ruido — Las lágrimas corrían por sus mejillas empapando su rostro — La cara de horror de mis compañeros, de los profesores — cubrió su rostro con ambas manos — Es horrible — La ojiverde no dijo nada más simplemente la abrazo —

Muchas cosas había pasado en aquellos días, tras muchas averiguaciones por fin habían atrapado a los culpables del atentado a la secundaria Harvey Milk condenándolos a muchos años de presión. La noticia fue titular en los periódicos durante los primeros 3 días, pero eso no era todo, en la revista de chismes lanzaron una nota completa sobre el caso enfocado en "Alexis Castle: Una sobreviviente de Harvey Milk" con letras enormes para llamar la atención del público, citando textualmente "La hija del escritor Richard Castle y la Detective de Homicidios Katherine Beckett estuvo en el suceso más terrible de los últimos tiempos…" la nota había cabreado a Richard terriblemente alegando que no tenían por qué hablar de su hija en aquella revista de bajo presupuesto, pero esta vez fue Kate quien le dijo que no debía darle importancia a ese tipo de cosas que lo importante era Alexis, calmando las aguas un poco, Tras la situación con Alexis, Kate había adelantado su bajo por maternidad en la comisaria por evidente razones, la capitana entendió perfectamente la situaciones ofreciéndole su ayuda si alguna vez la necesitaba.

—Mira hagamos algo — La detective beso la frente de su hija — A partir de ahora dormirás con nosotros ¿te parece? Estará conmigo y con papa — Alexis no hablo simplemente asintió ocultando la cara en el pelo de su madre — Ven, vamos — Se levantaron casi al mismo tiempo, Kate con un poco de dificultad por su estado — Hey Rick — Comenzó a hablar una vez que estuvieron abajo — Alexis dormirá con nos…. — Pero no pudo continuar hablando la imagen que presencio le partió el corazón, Richard la miraba con ojos rojos e hinchados tratando de sonreír, tratando de no llorar — Dormirá nosotros por unos días — El chico escritor asintió acercándose a ella besando sus respectivas frente —

—Vamos cielo — Tomo a Alexis en brazos, Kate iba detrás de ellos. Cuando la pelirroja estuvo en la cama esta vez se abrazó de su padre que acaricia su brazo de arriba abajo tratando de tranquilizarla, tratando de hacerla dormir — Hey princesa, tranquila aquí estoy, velando tus sueños — Beso su frente una vez más —

—Iré al baño ¿de acuerdo? No tardo — Beso la frente de su hija y después los labios de su marido —

No podía más…cuando estuvo dentro cogió la primera toalla que encontró llevándosela a la boca tratando de callar los sollozos que salían de ella debido al llanto, le partía en el alma ver a Alexis así tan frágil, tan débil, tenía que ocultar su dolor y ser fuerte por su pequeña, apoyarla, ayudarla a salir del agujero en cual se encontraba. Incluso había ignorado por completo los pequeños dolores que en los últimos días le daban en la parte baja del abdomen, pensaba que era la preocupación del momento, tras largos minutos logro tranquilizarse volviendo a la recamara. Se encontró con la imagen más tierna del mundo Alexis dormida abrazada de su padre, mientras este la agarraba fuertemente contra él y al igual que su hija dormía, no pudo evitar sonreír ante tal imagen. Se metió a la cama acurrucándose contra ellos, tomando la mano de Alexis entrelazándola con la suya. Aquello fue el inicio de unas largas semanas y la primera vez que la pelirroja dormía libre de pesadillas.