Hi, actualizacion...muchas gracias por todos sus reviews, de verdad me ayudan a seguir escribiendo, pero bueno el capitulo del día o mas bien la semana estoy a punto de entrar a practicas y me sera dificil actualizar tan seguido como ahora, pero tratare de estar al día. Bué espero no desfraudarlas y llenar sus espectativas con respecto a la llegada de Meredith. Tuve que inventar el apellido de Mereith ya que en la serie jamas lo mencionan.
Nueva etapa...nueva portada *_*, me gusto como la edite, me dicen en sus reviews que piensan de la nueva imagen del fic.
Nuevo fanfiction, aqui les dejo el link:
s/10962782/1/Mil-vidas
Ahora que Meredith ha llegado se acerca el nacimiento del bebe ¿Que les gustaria que fuera? {Es muy importante, tambien como que nombres les gustaria}
En fin, disfruten el capitulo
¡Buen viaje!
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Fue como si en ese momento le hubiesen dado un contundente golpe en el estómago dejándola sin aire. Así se sentía Katherine Beckett en ese preciso instante. Tras 14 años de desaparición Meredith Bennett había regresado a sus vidas y de qué forma. No sabía cómo manejar la situación por un lado estaba Rick que se mantenía callado, estático junto a ella y por el otro Alexis que mantuvo su enorme sonrisa todo el tiempo emocionada de ver a su "tío Robert" sin siquiera mirar a la mujer que venía agarrada de él. Cuando sus miradas se encontraron entendió que Meredith no tenía ni puta idea de que ellos eran los famosos "mejores amigos" de Robert ni que Alexis era la sobrina de la que hablaba con tanta devoción. Era un momento sumamente incomodo, Richard tardo un poco procesando todo, volver a ver a aquella mujer no estaba en sus planes, ni mucho menos en sus sueños. Alexis había capturado por completo la atención de Meredith quien no paraba de verla, la enorme sonrisa con la cual los recibió, ese respeto con el cual se dirigió a ella al saludarla, al darle la bienvenido la abrumo por completo. No tenía ni idea de que decir, de cómo comportarse.
—Meredith, cariño ¿Qué pasa? — Robert la llamo con una sonrisa — Mira ellos son Richard Castle y Katherine Beckett su esposa y esta renacuaja que vez aquí — Miro a la chica — Es su adorable hija Alexis Castle Beckett — La pequeña extendió su mano con educación dedicándole una sonrisa tierna, Meredith vacilo haciéndola esperar unos segundos pero al final accedió tomando su mano. El contacto con la pequeña la hizo estremecer su piel era suave, blanca…tan blanca como la de ella, noto el gran parecido que había entre ellas incluso le recordaba un poco a cuando ella era pequeña, era lógico ¿no? Era su madre…no, se regañó mentalmente, ella era simplemente la mujer que la había traído al mundo, su madre era la mujer castaña bien parecida a la cual le había entregado a su bebe 14 años atrás como cualquier objeto. Su mirada se cruzó con aquellos ojos verdes avellana que la miraban con resentimiento, con rencor y entendía perfectamente ese sentimiento su intención no era quitarle el cariño de la niña, ni mucho menos llevársela con ella.
Aunque pareciera dura ni siquiera sentía ternura al verla tan crecida, ni siquiera recordaba con exactitud la fecha en la cual la había dejado en brazos de aquella mujer que se quedó sin habla al entregarle a la niña sin darle muchas explicaciones. Para ella Alexis era la consecuencia de una semana de sexo salvaje, el cual tuvo consecuencias. Consecuencias con las que no podía cargar, al menos no en esa época, tenía apenas 21 años cuando se embarazo. No tenía ni puta idea de cómo hacerse cargo de un bebe, no estaba lista para ser madre, pero tampoco estaba dispuesta a abortar, era una decisión de 2 y en ese momento solo estaba ella, tenía que tomar en cuenta al padre la criatura así que decidió continuar con el embarazo y así no cometer la segunda mayor estupidez de su vida. Tras 8 largos meses de embarazo un día sin más dio a luz, apenas y pudo con esa responsabilidad unos días, entonces decidió buscar al padre de la niña Richard Castle…busco algunas cosas de el en el internet descubriendo que era un "afamado" escritor de Best-Seller el cual vivía en NY. Fue cuando tomó la decisión viajo hasta la ciudad buscando por todos los medios la dirección del chico escritor hasta que dio con el clavo, regreso al hotel recogiendo las pocas cosas que le había comprado a la bebe y sin más fue hasta el lujoso edificio, miles de palabras, discursos se formularon en su mente pero…a la hora de la hora solo las lágrimas se hicieron presentes.
xxx
—Dios — dijo llorando la pelirroja — Dile a Richard que la cuide bien — sollozo — Que nuestra hija merece un futuro mejor — Aquellas palabras le cayeron con balde de agua fría a la detective quien miro a la pequeña — Mierda, yo…yo soy muy joven para ser madre, no podría hacerme cargo de ella, no tengo nada que ofrecerle, estoy sola en este mundo — La pelirroja se limpió las mejillas, se deshizo de la pañalera que llevaba dejándola a los pies de Kate quien permanecía inmóvil en la puerta — Cuídala, por favor — Sin decir nada más se dio la media vuelta, dejando a Kate sin palabras, cuando quiso reaccionar la mujer ya no estaba no había ningún rastro de ella —
xxx
Recordar aquel día era incomodo, la cara de Kate…según así recordaba que se llamaba la ahora mujer de su antiguo amante era terrible. Cuando tuvo a la pequeña en brazos su quijada se desencajo, pudo saber que ella tampoco estaba lista para semejante carga pero tampoco le importo, soltó la pañalera dejándola tirada quitándose de ahí lo más rápido posible sin mirar atrás.
Ahora 14 años después se volvieron a encontrar, la vida se empeñó en dejarlas cara a cara una enfrente de la otra. La tensión en el ambiente era palpable, la cara de Richard lo decía todo, no estaba contento con su llegada, mucho menos las miradas que le lanzaba a su mujer y a su hija.
—Por favor pasen — El tono de la castaña era neutro —
—Oh, que amable Katherine pensé que dormiría a fuera esta noche — Como siempre el tono de sarcasmo en Robert no podría faltar — Ven aquí renacuaja, dale un enorme abrazo a tu tío — Sin pensarlo 2 veces la pelirroja soltó la mano de su madre para echarse a los brazos de su famosos tío — ¡Pero que grandes estas! — Su tono de voz cambio, se volvió más dulce inclusive un poco infantil —
Ambos tío y sobrina se adelantaron entrando a la enorme casa poniéndose al día, dejando completamente solos a Katherine, Rick y Meredith sumidos en una gran confusión…
— ¿Qué demonios haces aquí? — Richard comenzó a hablar casi en susurro evidentemente enojado — ¿Qué quieres de nosotros? ¿Dinero? ¿Fama? — La pelirroja desvió la mirada al escuchar todo incomoda, en sus planes no estaba nada de eso…fue una simple y lamentable casualidad — Porque si es así te puedo dar todo lo que tengo para que te largues y no vuelvas nunca más — Katherine escuchaba con atención a su marido, le sorprendía la manera tan acida con la cual escupía las palabras sin siquiera tocarse el corazón —
—Rick…no — Tomo suavemente su brazo dando un pequeño apretón — No es el momento…escuchar respira, tranquilicémonos, todo va a salir bien ¿de acuerdo? — Castle la miraba con ojos aguados, entendía lo que en ese momento estaba sintiendo… miedo…eso era lo que sentía, miedo de poder perder a Alexis, miedo de que todo lo que les había costado construir a lo largo de los años se derrumbara en un solo instante. — Escúchame Rick, no… no pasa nada — Se aclaró la garganta tratando de no llorar —
— ¿Entran o no? — Pregunto Alexis saliendo de nueva cuenta — Mama, esto te hará muy mal, piensa en él bebe — La detective asintió tratando de sonreír —
Cuando estuvieron dentro de la enorme casa los ojos de Meredith vagaron por el lugar encontrándose con imágenes de la niña por cada rincón, desde su primer cumpleaños, hasta sus primeros logros y trofeos de la escuela.
—Estos son Robert Denihall y su novia Meredith Bennett — La detective fue la encargada de presentar a los "invitados" de Rick a sus amigos — Ellos son Lanie, Jenny, Kevin y Javier. Compañeros y amigos de la comisaria número 12 — Tras darse un pequeño apretón de manos cada uno de ellos, se sentaron disfrutando de la película favorita de Alexis. —
Las miradas que intercambiaron Rick y Kate hicieron que la mujer sintiera que no era bien recibida, cosa que era cierto. Durante toda la película Alexis se mantuvo pegada a su madre, abrazándola. Les pareció terriblemente tierno el momento en el cual la chica pelirroja comenzó a contarle la película a su hermanito o hermanita utilizando una voz muy chistosa, explicándoles a todos los presentes que así el pequeño(a) heredaría sus gustos por el buen cine. Todos o lo gran mayoría estallaron en carcajadas murmurando un "que tierna" mientras Kate besaba su frente dedicándole una mirada a Rick quien permanecía serio mirando fijamente a Meredith que parecía aburrida, pero eso si fuertemente agarrada de Robert quien sonreía y platicaba en susurros con los compañeros de Kate tratando de no molestar a Alexis.
Unas horas después tras terminar los créditos, Alexis se encontraba rendida pero renuente a irse a dormir, durante semanas había estado apegada a sus padres y solo dormía cuando ellos iban a la cama. Los primeros en irse a dormir fueron Esposito y Lanie. Habían sido pareja durante 3 años pero por cuestiones personales y de creencias la relación fallo terminando como muy buenos amigos, al parecer durante las últimas semanas la llama del amor se había reavivado obligándolos a darse una segunda oportunidad la cual preferían mantener en secreto por un tiempo. Jenny y Kevin fueron los siguientes despidiéndose muy alegres de todos. Se volvió una costumbre entre el grupo de amigos pasar la noches en los hamptons el ambiente era agradable y tenían que aceptar más que por seguridad se quedaban por el puro placer de pasar la noche en un lugar tan maravilloso como ese.
Rick fue el encargado de mostrarle su habitación a la pareja recién llegada, la cual quedaba justo enfrente a la de ellos, Katherine se adentró a su recamara junto con Alexis para cambiarse poniéndose sus pijamas, lavándose los dientes y preparando la cama para disponerse a dormir. Decidió dejar un momento a la pequeña sola e ir por educación a desearle buenas noches a su gran amigo Robert.
—Hey — Entro golpeando la puerta — ¿Estas a gusto? — Meredith salía del baño con una bata casi idéntica a la suya — Tú… ¿estás a gusto Meredith? — Pregunto esta vez a la mujer pelirroja —
—Oh, por supuesto Katherine, eres una excelente anfitriona — Suspiro mirando a Rick — Eres una mujer afortunada, tu casa es hermosa, tu marido un bombón, ni que decir de tu hija una belleza y mírate estas embarazada y aun así eres completamente sexy— La detective apretó los labios murmurando un "mmm-mmm" no le gusto el tono con el cual se refiero a Rick, mucho menos cuando le hablo de Alexis, se suponía que ese tema era intocable —
—Que puedo decir, tengo todo incluso un poco más de lo que alguna vez soñé— Se acercó hasta Castle abrazándolo, pegándolo a ella —
—Y Katherine Beckett lo vuelve a hacer — Comento Robert que permanecía sentado en el borde la cama — ¡Dios no sé cómo no te das cuenta de lo sexy que eres! — La castaña estaba más que acostumbrada, así que simplemente rodeo los ojos sonriendo —
—Lo sé, solo lo hago para torturarte querido — Le guiño el ojo sonriendo — Sabes que soy intocable —
—Bueno los dejemos descansar — añadió Rick — Hasta mañana Rob — Salió de la recamara sin siquiera mirar a la pelirroja que permanecía parada en medio de la habitación —
—Hasta mañana — Se despidió saliendo detrás de Rick alcanzándolo para tomar su mano. —
La llegada de Meredith hizo que Rick recordara muchas cosas de su pasado, cosas parecía haber olvido pero ahora saltaban a su mente con tanta claridad. Recordaba aquella semana en LA, recordó el momento exacto en el cual conoció a la pelirroja causando una gran impresión en él, las salidas a altas horas de la madrugada las cuales acaban con una sección de sexo en cualquier parte que les gustara, esa era la vida que tenía antes, esa fue la manera en que concibió a Alexis. Ni siquiera había sido por amor…Alexis nació de un error, un error el cual trajo consecuencias que para el llegaron a cambiar su vida hasta convertirla en algo maravilloso. Era cierto que su relación con Kate era solida pero la llegada de Alex había afianzado su futuro, suspiro entrando al cuarto dejando la puerta medio abierta besando la frente de Kate mientras esta se disponía a arropar a su hija.
— ¿Por qué tardaron tanto? — Pregunto ansiosa la chica acostada en la cama, la detective se sentó junto a ella con la espalda pegada a la cabecera —
—Pasamos a saludar al tío Robert, queríamos saber si se la está pasando bien — Mientras le contaba, la pelirroja apoyo su cabeza en las piernas de su madre —
—La novia del tío esta muuuuuuy bonita — La detective asintió sonriendo mientras acariciaba la cabellera de Alexis — ¿Cómo se llamaba? ¿Meria? ¿Aria? — Los comentarios de su hija siempre lograban que la castaña riera—
—Meredith cariño, se llama Meredith — Suspiro — Y si es muy bonita —
— ¿Viste el color de su cabello? Es tan rojo como el mío, no es que me impresione ¿sabes? Es que nunca había visto a alguien más con el cabello así, solo la abuela y yo — La castaña beso la frente de la pequeña — ¿Y eso?
— ¿Qué? ¿No le puedo dar un beso a mi hija? — La pelirroja sonrió mostrando sus grandes dientes blancos —
—Yo sé que me quieres mama —
—Ya, bueno pero quiero demostrártelo de vez cuando — Ambas madre e hija no se habían percatado de la mirada que las analizaba con profundidad a las afueras de la recamara. Meredith admiraba la escena estática, necesitaba saber cómo…como se llevaban —
Le sorprendió la conexión tan profunda que tenían Alexis y Kate, incluso se sintió un poco celosa. Era palpable el amor que sentía una por la otra, eran capaces de comunicarse con una sola mirada, entendía por fin el concepto de amor incondicional que solo una madre podría sentir por sus hijos…y al parecer Katherine sentía aquello por la pequeña que ella había traído al mundo. Suspiro acercándose un poco más hasta quedar pegada al marco de la puerta, tenía que aceptarlo Alexis era hermosa una perfecta combinación de ella y Richard sin embargo parecía que tenía el carácter de Katherine, inclusive pudo notar que realizaban casi lo mismo gestos. Su conexión era fuerte, de verdad que era fuerte y el cariño que sentían una por la otra era inigualable. No podía evitarlo quería seguir escuchando la conversación…
—Cariño….te quería comentar algo — Alexis miro a su madre directamente a los ojos — Yo creo….tal vez deberías comenzar a realizar tus cosas sola mi amor, de poco a poco, perder el miedo — La pelirroja se levantó de golpe quedando cara a cara —
—Acaso… ¿les molesta dormir conmigo? ¿Les estorbo? — Kate suspiro, sabía que esa sería la pregunta principal —
—No, no, no mi amor — Los ojos de la pelirroja se aguaron — Jamás pienses eso, a tu padre y a mí nos encanta que duermas con nosotros. Es solo que Alex, cariño — Tomo la mano de la pelirroja acariciando el dorso — No puedes tener miedo todo el tiempo, tienes que superar este episodio de tu vida. No toda la gente es mala, no todo el tiempo estarás peligro cariño. No te digo que sea de golpe pero si de a poquito, como cuando eras bebe y empezabas a caminar — Sonrió — Te morías de miedo ¿sabes? Dabas un pasito, tras otro tambaleándote, dejando caer tu culito en el piso, llorabas pero te volvías a levantar y lo seguías intentando, eso quiero que hagas mi amor, quiero que vuelvas a ser la misma Alexis de antes, la que no tenía miedo, la que confiaba en la bondad de la gente. Sé que pensaras "claro, como tú no eres quien se siente así" — imitando la voz de la chica — Pero estas muy equivocada, soy policía, mi vida es una contaste lucha con los asesinos, vivo o más bien vivía al límite, claro que te entiendo, se lo que estás pasando — La pelirroja asintió abrazando a su madre —
—Te quiero mamá — Murmuro escondiendo el rostro en el hueco de su cuello, no podía soportarlo más, Meredith decidió continuar con su camino, cuando estuvo en la sala dio un lento recorrido por todas y cada una de las imágenes de la chica pelirroja que hacía unos momentos platicaba con su madre. Se tomó la libertad de agárralas todas de un jalón llevándolas hasta el sillón para revisarlas detenidamente.
Alexis parecía feliz…bueno no parecía era/es feliz pensó, en casi todas las imágenes salía sonriendo incluso bailando pero eso no fue lo que llamo su atención. Kate la mujer Richard miraba a Alexis con tanta devoción en cada una de las imágenes que la sorprendió, la manera en que la miraba, le hablaba, le sonreía, la acaricia, la abrazaba denotaba el inmenso amor que sentía por la niña, Richard por otra parte en todas las imágenes miraba a Kate sonriendo. Hubo una imagen que se tomó el tiempo de mirarla detenidamente era blanco y negro. Una foto familiar, Alexis apenas contaba con 4 años o al menos eso se imaginó, Kate y Rick estaban sentados juntos muy juntos, tomados de la mano, mientras la pequeña se encontraba en las piernas de Kate se imaginó las miles de fotos que tuvieron que tomar pero aquella fue la elegida y supo el por qué . Alexis ni siquiera miraba a la cámara, estaba jugando, jugando con el cabello de Kate causando una gran risa entre la detective y el escritor capturando el momento. Reflejaba la familia que son, la unión que tenían y que seguían teniendo, pero sobre todo reflejaba la complicidad que había entre ellos 3. Prefiero dejar las cosas por la paz, regresando todo a su lugar…
—Te llamaron la atención las fotos — La voz de la detective se escuchó por toda la sala, las luces estaban apegadas, excepto la que utilizo Meredith para mirar las imágenes —
—Katherine…— Respondió levantando la mirada — Casi me da un infarto —
—Tenemos que hablar…— La detective se acercó hasta ella mirándola directamente a los ojos —
DEJEN RW (:
