Hola! w

Capítulo nuevo! por fin X3 estuve fuera por un rato y no pude tocar un teclado en días QwQ pero bueno, aquí está nwn En este capítulo finalmente conoceremos al "Jefe" ewe (Aunque siento que era un poquito obvio quién es pero bueh...) CX

Ojalá les guste!


Japón veía estupefacto, lo que era posible construir bajo tierra.

Se notaba que al momento de encontrar el lugar por primera vez, sólo había ruinas de lo que parecía ser una ciudad antigua. Pero el japonés también podía notar que grandes estructuras fueron construidas encima de esos antiguos edificios; dándole a ese lugar un toque bastante particular.

China en cambio, ponía su atención en todos los países que estaban ahí. Había visto a los nórdicos, también vio a quien parecían ser Grecia y Turquía paseándose por el lugar. Vio a quien según parecía era Austria, junto a una chica muy parecida a Hungría. Había muchos países caminando por todos lados.

-Eh… ¿Dónde están los aliados y los del eje-aru?-

"Dinamarca" lo miró; con una mirada bastante desinteresada.

-En algún lugar, planeando cómo dominar el mundo. –Se encogió de hombros.

Los dos países asiáticos sintieron un escalofrío recorrer su espalda.

-Eh… -Dijo Japón- ¿Qué?-

"Dinamarca" suspiró.

Nunca junten bajo a una bandera a ocho potencias mundiales. Y mucho menos agreguen un toque de psicopatía y hambre de poder. –Exhaló humo de cigarro.- El resultado no es nada agradable. Les aseguro, si logran hacerse con toda la tierra esos ocho locos acabarán matándose entre sí por su control. -Rió para sí.- Aunque de seguro su "Jefe" se deshará de todos ellos después de lograrlo.-

China y Japón comenzaron a sentirse enfermos. ¿Qué clase de mundo extraño era ese?

De repente se escuchó lo que sonaba como una alarma de incendios, junto con una luz roja que titilaba en el cielo.

-¡¿Qué está pasando-aru?!- Preguntó China, cubriéndose los oídos.

Dinamarca tiró el cigarro al suelo, y lo pisó para apagarlo.

-El portal se abrió.- Contestó.

-¿Eso qué significa? –Dijo Japón.

-De acuerdo a los informes que tengo… -Volteó hacia los dos países.- Creo que van a reunirse con sus amigos muy pronto.–

China y Japón se vieron entre sí.

¿Qué querría decir?


-¡Wah! –Dijo Flavio estirándose.- No recuerdo que el viaje fuera tan movido. Hum… Quizá sobrepasamos el peso límite…-

Volteó hacia su grupo de viaje. Gracias al trío mágico fue posible transportar a todos a la dimensión.

Además de él y "España", entre ellos estaban Inglaterra, Rumania y Noruega;el resto de los nórdicos, El bad touch trio, Romano, Veneciano, Alemania; América y Canadá y Rusia. Vaya, con razón hubo tantas turbulencias.

-¡Flavio!

-¡Ah, pequeño Fin!- Dijo Flavio.- ¿Cómo esta..?

Se detuvo al sentir el cañón de una pistola en la barbilla.

-Sabes que detesto que me digas "Fin".- Balbuceó "Finlandia".

-Ah… ja… ja... –Flavio se aclaró la garganta.- Bueno eh… Dime, ¿Cómo van las cosas?-

"Finlandia" Guardó el arma en su bolsillo. –Tengo el informe completo en las oficinas.- Le dio la espalda a Flavio.- ¿Vienes?

-Ah, claro, claro; Va bene…- El italiano miró a los países de la otra dimensión.- Bueno eh… -Se rascó la nuca.- Aquellos que quieran pasear, comer o ir al baño… ¡Son libres de hacerlo! –Se rió.- Reúnanse aquí al atardecer para hacer planes.- Después de que los países se dispersaran, se dirigió al Finlandés.- Bueno, ¡Vamos!-

"Finlandia" asintió.

-¡SU-SAN! –Exclamó.- ¡PREPARA LOS INFORMES, DESDE LA SEMANA PASADA A LAS 0600 HASTA HOY A LAS 1300! ¡Y HAZME UN CAFÉ!-

-Ya voy, ¡Ya voy!- Un sueco con muchos papeles se alejó junto a ellos.


Mientras tanto, ciertos nórdicos caminaban junto a la playa.

-Vaya… -Dijo Noruega.- Nunca creí que este lugar fuera tan diferente…

-Ajá… -Respondió Finlandia.- Y que nuestros paralelos fueran tan diferentes… -Se estremeció.- Mi otro yo me dio escalofríos…-

Suecia asintió.

-Pero bueno. –Dijo Dinamarca.- ¡Menos mal nuestros otros yo son de los buenos! –Se rió.- ¡Imagínense tener que rompernos la cara a nosotros mismos!-

Islandia sujetó a Mr. Puffin contra su pecho.

-No creo que tengamos que rompernos las caras…-

Dinamarca lo ignoró, y en lugar de eso, miró a su izquierda.

-¡Eh! ¡Miren! –Dijo.- ¡Hay un chiquillo ahí corriendo hacia nosotros! –Puso su mano encima de su frente, a forma de visera.-Es… ¿Islandia?-

El noruego y el islandés se sobresaltaron.

-¡¿Islandia?!-

"Islandia" se acercó corriendo a ellos y se lanzó hacia Noruega.

-¡HERMANO!-

Rodeó al noruego con sus brazos, y comenzó a llorar.

-¡Qué feliz estoy de verte, hermano! ¡¿Qué pasó?! ¿Te hizo daño? ¿Cómo están Inglaterra y Rumania? ¿Te obligaron a hacer más cosas de esas? ¿O…?-

El muchacho se calló completamente al ver a Noruega. Se apartó de él, con una gran incredulidad pintada en el rostro.

-Tú… -Murmuró.- Tú no eres…-

Antes de que el noruego pudiera preguntar algo, "Islandia" agachó la cabeza, haciendo una reverencia de disculpa.

-Disculpe señor. No fue mi intención.-

Y salió corriendo. Noruega pudo ver que esas lágrimas de felicidad se transformaron en lágrimas de profunda tristeza.

-¡Eh espera! ¡Islandia!-

Pero no lo escuchó.

-¡¿Qué rayos fue eso?!- Exclamó Dinamarca.

Suecia se encogió de hombros. Finlandia ladeó la cabeza.

-Creo que le pasó algo al Noruega de este lugar…

-¿Por qué mencionó algo de "Obligarlo a hacer más de esas cosas?- Se preguntó Islandia. Noruega asintió.

-Y más importante… -Noruega volteó hacia Islandia, con una mirada de acusación en el rostro.

-¿Por qué él si me dice "Hermano" y tú no?-

Islandia suspiró.


Ah, señor. –Dijo "Japón"- No esperaba que llegara tan temprano.

El hombre en frente del japonés estiró los brazos y frunció el ceño por fatiga.

-Hasta yo suelo ser puntual, ¿Sabes?- Suspiró.- ¿Está todo listo?

-Claro; estamos listos para empezar apenas usted lo diga.-

El hombre sonrió.

-Perfecto.-

Entró a un cuarto completamente cerrado. Había un pasillo que lo rodeaba por arriba, y abajo uno se podía asomar para ver un sitio con paredes y suelo de metal. Él se sentó en una silla ya dispuesta; y una vez bien acomodado, chasqueó los dedos.

-Comencemos.-

Se abrió una puerta de la habitación, y un británico entró, con grilletes en las manos y en el cuello.

-Vaya Inglaterra. –Dijo él.- Creí que nunca volveríamos a vernos.- Se rio.

"Inglaterra" alzó la mirada, pare ver al chico frente a él. Recordaba el cabello color chocolate, la piel bronceada, los ojos púrpura intenso. Lo que no le era nada familiar, era el uniforme militar, las dagas con las que jugueteaba con sus manos y la sonrisa caótica en su rostro.

-Italia… - Murmuró. Después le sonrió.- You're lookinggood. Te va bien esto de la jefatura.

"Italia" se rio.- Grazie.- Después su sonrisa se volvió una mueca burlona.- Creíste que podías escaparte de mí, ¿Cierto?

-Hice mi mejor esfuerzo, lo admito.

-Eso creí. Tardé bastante en encontrarte. ¿Quién diría que el gran Imperio Británico estaría recluido en una isla abandonada? –Volvió a reírse.- Ay, vaya… Aunque… Tus amiguitos no tuvieron tanta suerte…-

Se abrió otra puerta, justo enfrente de "Inglaterra" y otra a su lado.

De una de ellas, salió un chico de pelo rubio dorado, el cual usaba un traje de marinear negro con detalles carmín. También usaba lentes.

-N…Noruega…- Musitó el inglés.

En la otra puerta había otro chico parado. Él era pelirrojo, con ojos azules; y llevaba una capa y un sombrero de copa color azul marino. Uno de sus colmillos sobresalía de sus labios.

-¿Y Rumania también?- Dijo "Inglaterra".

Ambos países estaban amordazados.

-Vaya, aún los recuerdas. –Dijo "Italia". –Me alegro. –Se cruzó de brazos.- Pues… -Acercó un tablero de controles hacia sí, y oprimió un par de botones.- No perdamos más tiempo.-

Apenas apretó el segundo botón, una horda entera de máquinas que asemejaban tentáculos robóticos se acercaron a los tres países. Los sujetaron de las extremidades; y otros más rodearon sus cuellos. "Rumania" y "Noruega" gritaban a través de sus mordazas; sin embargo "Inglaterra" simplemente trataba de tranquilizarse, preparándose para lo que sabía que se avecinaba.

Otros cables más se posaron en sus cabezas.

-Supongo que disfrutas esto.- Dijo el británico al italiano.

"Italia" sonrió; con esa misma expresión cruel y burlona.

-No tienes ni idea.- Presionó otros botones, y después sujetó una palanca. –Veamos. Ahora, o me dan lo que quiero. –Su voz se oscureció de repente.- O les partiré el cráneo a la mitad con una descarga eléctrica, ¿Entendieron?-

Haló de la palanca, y la maquinaria que rodeaba a los tres comenzó a vibrar; y a emitir electricidad por el cuerpo de los países. Aunque los tres hacían lo mejor para evitar gritar, se veía en sus rostros el gran dolor que sentían.

-Mmh…. –Murmuró "Italia"- No quieren gritar, ¿Eh?-

Haló la palanca un poco más; aumentando la potencia de las máquinas. Entonces, siendo controlados por las mismas; "Rumania", "Noruega" e "Inglaterra" levantaron los brazos y un aura mágica comenzó a desprenderse de sus manos. Un gran cúmulo de energía comenzó a formarse en el centro del cuarto y de repente un gran agujero brillante rasgó el aire.

"Italia" sonrió. Y después colocó la palanca en el nivel máximo. En ese mismo instante los gritos de los tres países resonaron en todo el lugar. En contra de su voluntad, comenzaron a usar más de esa magia; comenzando a solidificar y a romper en pequeños pedazos toda esa energía.

"Italia" apagó las máquinas, y los tres países cayeron rendidos al suelo. El italiano chasqueó los dedos nuevamente, y unos guardias entraron al cuarto y se los llevaron.

-¿Hay noticias de la resistencia?- Preguntó.

-No lo sé, señor. –Respondió "Japón". – Tengo noticias de que están escondidos en una isla al norte; envié varios escuadrones de búsqueda, pero no me han brindado resultados. –Hizo una reverencia.- Disculpe.-

"Italia" frunció el ceño.

-¡En lugar de disculparte pon tu trasero a trabajar!-

El japonés se retiró inmediatamente; e Italia suspiró. ¿Cómo es que todos podían ser tan inútiles?

-Eh, Lutz.-

Un hombre alto y fornido; con una camisa sin mangas, pantalones militares y una gorra del mismo tipo; rubio y de ojos azules, se aceró al italiano.

-¿Sí señor?-

Italia le dio la espalda, y cruzó sus brazos detrás de su cuerpo.

-¿Qué sabes acerca de ese tal "Feliciano"?-

-Me han informado que está junto a los países de la otra dimensión que se unieron a la resistencia.-

"Italia" meditó sus palabras por un momento.

-Quiero que lo encuentren.

-Y cuando lo hagamos, ¿Qué desea que hagamos con él señor?-

"Italia" frunció el sueño nuevamente.

-Tráiganmelo; quisiera decirle algunas palabras.

-¿Y a sus acompañantes? A Alemania y Japón me refiero.-

El italiano miró a Alemania directo a los ojos. En su mirada púrpura brillaba un toque de sadismo.

-Mátenlos.-


Creo que me pasé un poquito con el Trío mágico 2p... no me maten por favor XC jeje ewe bueno... espero que haya puesto bien la personalidad de los nórdicos... XC espero sus reviews! nwn (es en serio ¬w¬)

Bye! nwn