Hola!
Como dije, Actualizaré rápido! X3 y ya que la historia se acerca a sus momentos de acción ewe estoy bastante emocionada! ^^ así que renové ánimos y estoy decidida a acabar esto durante vacaciones!
Disfruten!
Noruega frunció el ceño.
Ese lugar estaba desolado.
No sabía si era por el clima de la Europa del Mediterráneo, o porque básicamente no había ninguna sombra, pero ese país no era más que un desierto lleno de plantas marchitas y edificios abandonados.
-Vaya…- Susurró Finlandia…-Qué lugar…-
Suecia asintió.
-Bueno… -Dijo Dinamarca.- ¡Tenemos que asegurarnos de cubrir el terreno! –Soltó su carcajada característica, aunque el noruego tenía muy claro que era para disipar el nerviosismo.
-Eres ruidoso…-
Después de callar al danés, Noruega volteó hacia sus acompañantes. La verdad aún no le quedaba claro el por qué a Inglaterra le parecía buena idea juntarlos con sus contrapartes de esa dimensión, pero Lukas no parecía tener alguna razón para quejarse.
-¿Creen que pueda estar por aquí?-Preguntó.
"Dinamarca" asintió. –Si nos esperan de seguro lo usarán de carnada. –Se rascó la nuca.- No digo que sea imposible, pero no pienso que nos vayamos a encontrar a Noruega caminando campante por ahí.
-Es un buen punto. –Dijo Suecia.- Será mejor que nos separemos y así podremos buscarlo más a fondo.-
"Finlandia" hizo su intromisión.
-Opino lo mismo. ¡Cada uno iremos con nuestras contrapartes! –Volteó hacia Noruega.- Aunque significa que estarás solo. ¿Tienes problemas con eso?-
El noruego negó con la cabeza.
-Me parece bien.
-Eh… Pero…-
"Finlandia" miró a Tino, con una mueca en el rostro. –Descuida niño, no muerdo.- Su ceño se endureció.- Si no me provocan claro…-
Finlandia se estremeció. Noruega ignoró sus lloriqueos de terror y continuó:
-Bien entonces.-Dijo.- Empecemos.-
Cada uno se fue por su lado.
Islandia e "Islandia" caminaban juntos por una callejuela, cerca del centro de la ciudad abandonada.
Emil no pudo evitar notar la tensión en su acompañante. Volteó a verlo discretamente, y vio lo que amenazaban con ser lágrimas brotando de sus ojos.
-Oye…- Dijo.- ¿Estás bien?-
El muchacho asintió, aunque a duras penas.
Emil suspiró.
-Descuida, de seguro estará bien.-
Por primera vez "Islandia" hizo uso de su voz.
-¿Cómo lo sabes?-
Islandia se encogió de hombros.
-Es Noruega del que estamos hablando. Quizá no sea como la persona a la que yo conozco, pero de algo estoy seguro. Debe ser bastante inteligente. ¿Verdad?-
Vio como de repente a Egil se le iluminaron los ojos.
-¡Claro!-Exclamó.- ¡Mi hermano es la persona más brillante de todo el mundo! Hace magia, toca el violín, ¿Has visto los libros que lee? ¡Son complicadísimos! También…-
Emil se arrepintió por darle cuerda al muchachito.
-Ya veo. –Lo interrumpió, más o menos a propósito.- Debe ser genial tener un hermano así.-
Egil asintió.
-¡¿Qué tú no quieres a tu hermano?!
-Eh, yo… Bueno no es que no lo quiera ni nada… -Emil refunfuñó.- ¡Es difícil de explicar!
Egil se rió. Aunque después bajó la mirada.
-Entiendo pero… Deberías aprovechar a tu hermano más. El mío… no sé si siga vivo…-
Emil temió que las lágrimas volvieran a asomarse.
-Eh oye… Descuida, de seguro encontraremos a tu Noruega. Estará contigo en una pieza, ¿Oíste?-
Egil asintió.
-Bien pues, -dijo Emil.- Vamos.-
Mientras tanto, en una zona menos tranquila, los aliados y el Eje estaban corriendo prácticamente por sus vidas. Al parecer la ciudad no estaba del todo abandonada, ya que se habían topado con un gran número de personas en un punto del lugar.
Las cuales no eran muy amigables que digamos.
-¡Ah!- Exclamó América. -¡¿Desde cuándo la gente persigue a todo lo que ve?!-
Romano suspiró.
-Díselo a tus videojuegos estúpidos.
-¡Oye!
-No creo que sea tiempo de discutir.-Interrumpió Japón.-No podemos hacerle daño a estos civiles; ¿Pero a dónde huiremos?
-¡¿Cómo que no?! –Exclamó Alemania.- ¡Nos están atacando! ¡Podemos decir que fue en defensa propia!
-Estoy de acuerdo con West. –Agregó Prusia.- ¡No quiero que destrocen mi asombroso rostro!
-Kolkolkolkolkolkolkolkolkol….-
Todos se detuvieron en seco, aterrorizados por escuchar tan conocido sufijo.
Rusia estaba blandiendo su pipa contra uno de los sujetos, el cual al parecer había rasgado su bufanda.
-Eh… creo que podemos dejar de lado eso de no herirlos-aru…-
Su opinión fue confirmada, cuando todas esas personas los rodearon, haciendo imposible su escape.
Japón suspiró, desenfundando su katana.
-Supongo es nuestra única salida.-
Las personas se abalanzaron hacia ellos como animales rabiosos.
Los diez países se esforzaban por darles pelea, pero eran demasiados.
-Rayos. – Dijo Inglaterra.- No me dejan otra opción.-
Levantó el brazo y después lo llevó hacia abajo, con toda su fuerza, creando una ráfaga de aire que aturdió a todos por un momento.
-¡Corran!-Gritó.
No necesitaron que se los dijera dos veces. Pusieron pies en polvorosa de inmediato, aunque entre el barullo, y el hecho de que la magia de Inglaterra también los afectó un poco, los países terminaron separándose. Los del eje por un lado, y los aliados por otro.
Para variar.
Las tres potencias corrieron tan rápido como sus piernas se lo permitieron. Llegaron a lo que una vez había sido un bosque, pero ahora solo los cadáveres de tantos árboles se erguían sobre el suelo, llegando a cubrir la misma luz del sol.
Disminuyeron el paso, al verse a salvo.
-Qué lugar tan tétrico…- Murmuró Italia.
-Y que lo digas.- Concordó Japón.
-Será mejor que busquemos a los demás, y si es posible a Flavio también.-Dijo Alemania.
Los otros dos países asintieron, en señal de aprobación.
-No lo creo.-
Alemania sintió estremecerse.
Esa voz… Era la suya.
Volteó de inmediato y tanto él como Japón se quedaron helados al observar que dos personas prácticamente iguales a ellos se acercaban con pasos amenazantes.
Alemania frunció el ceño.
-No sé qué es lo que su jefe quiera. Pero se los aseguro, no lo van a conseguir.-
"Japón" desenfundó su espada, a lo que Kiku respondió desenvainando su katana de la misma manera.
-Nuestros asuntos no son de su interés.- Dijo el japonés, con una monotonía que calaba los huesos.- Si no se resisten no será tan doloroso.-
Italia los observó, y después comentó:
-Oigan, -dijo a Alemania y Japón.- Creo que es mejor hacerles caso, ¿Qué tal si nos hacen daño? O…
-Cállate Italia.- Dijo Alemania.
-Eh…
-Uno no puede negociar con estas personas, Italia-kun.-
Alemania y Japón avanzaron, mientras sus copias lo hacían también.
-Italia. –Le advirtió Alemania.- Quédate atrás de nosotros ¿De acuerdo?-
Italia lo miró sorprendido por unos segundos, después bajó la mirada.
-Está bien.-
Susurró esas palabras como si fueran veneno quemando su lengua.
Italia-kun esta molesto~ XC en el próximo capítulo la gran batalla! (Aunque no soy muy buena con ese tipo de descripciones, pero me esforzaré X3)
Bye bye~ ^^
