Elsa POV

Me levanto temprano como siempre acostumbro, a pesar de que estamos de vacaciones yo sigo teniendo el habito de despertarme temprano, cuando me miro en el espejo de baño noto como tengo una enorme sonrisa en mi rostro esto solo se puede deber a que ayer recibí la mejor noticia del mundo, sí, estoy enamorada de la muchacha más hermosa del mundo y lo mejor de todo es que ella también me ama.

-baja de la nube que yo también quiero usar el baño- me dice mi gemela mientras entra al baño.

-oye lo estoy usando- respondo.

-no, no lo estas usando, estas embobada pensando en Anna-

-bueno… este… mejor voy a hacer el desayuno- digo rápidamente para irme, pero siento como me toma del brazo y me detiene.

-oye me alegro mucho por ustedes- dice ella en tono serio.

-gracias- digo y me dirijo a la cocina.

A pesar de que Evilsa y yo somos gemelas nunca he sido buena cocinando, todo lo que requiere el uso de la estufa termina quemado en mis manos, si hablamos de batir, por ejemplo la masa para un pastel o unas galletas solo diré que la mitad del contenido terminara esparcido por todo el lugar antes de que termine de mesclar las cosas, en lo único que soy decente es en partir las cosas, no quedan muy uniformes pero por lo menos son comestibles, teniendo esto en cuenta creo que esperare a que Evilsa baje para comenzar con el desayuno, bueno supongo que puedo hacer un simple jugo de naranja en lo que ella baja.

Pero incluso la simple acción de exprimir unas sencillas naranjas termina siendo todo un reto, porque parece que ellas me odian, todo su jugo termina esparcido por toda la mesa y apenas logro llenar la jarra para poder beberlo.

-parece que estas teniendo problemas con el jugo- escucho decir a Evilsa cuando entra a la cocina.

-pues ya termine aunque hice un desastre- respondo mientras estoy limpiando todo el jugo que termine derramando.

Cuando termino de limpiar todo Evilsa me dice que valla a levantar a Anna mientras ella termina de hacer el desayuno.

Cuando entro la veo, dormida como solo ella podría dormirse, con esa melena roja que la hace parecer un león, me acerco lentamente y le susurró al oído.

-Anna… Amor… despierta… el desayuno está listo-

-mmm… tengo sueñito… no me quiero levantar-

-creo que esta bella durmiente quiere un beso de buenos días- digo de forma juguetona a lo que Anna solo sonríe y espera a que la bese, me acerco con intención de besarla en los labios pero justo antes de que pueda unirlos me desvió y le doy un beso rápido en la mejilla.

-oye quiero me beso de buenos días- reclama ella.

-pero ya estas despierta-

-pero yo lo quiero- responde de una forma tan tierna que se me derrite el corazón.

Lentamente me acerco a ella y uno nuestros labios, esta es la mejor sensación del mundo, poco a poco el beso se intensifica, siento como el calor sube por mi abdomen, antes de que me dé cuenta ya estoy sobre Anna sentada a horcajadas en su cintura, siento como ella comienza a tocar mis pechos y un leve gemido se escapa de mis labios, me separo un poco para poder verla a los ojos y descubro que la mirada de Anna está llena de deseo, esto lo único que provoca es excitarme más, pero antes de que podamos llegar más lejos siento como una bola de nieve golpea mi cabeza, Evilsa nos acaba de descubrir.