"No le temas a los monstros que se esconden en los rincones, guárdate las espaldas de aquellos que se esconden en la luz"
Pocos saben que en las entrañas del Monte Everest se esconde un intricado laberinto construido por los enanos, si alguna vez entraste fue porque ellos te dejaron hacerlo, así fue como una sombra se coló entre los pasillos de oro y roca.
En las cien montañas más grandes del globo viven los enanos, grandes magos cuya tarea es construir objetos para los seres inmortales, son hábiles guerreros y grandes arquitectos, la mayoría de los palacios mágicos son obra suya, no le temen a nada y
Aunque sean por de mas amistosos pueden ser de una perfidia inmensa al igual que sus "primas" las sirenas, ambos seres desconfiados y vengativos.
-Todavía no ha nacido quien pueda engañarme sombra- el Rey de los enanos dejo su copa en la gran mesa adornada de magníficos platos
-Rey Aaren, Fuerza de la Montaña que gran honor recorrer su magnífico palacio
-Déjate de diplomacias…Pitch Black… ¿para que viniste? – la sombra tomo forma en cuanto los sirvientes del enano se retiraron, ambos tomaron asiento uno de cada lado de la larga mesa, pero no en cada punta, si no en el medio, frente a frente con solo una fuente de estofado que los dividía, con un ademan el enano le invito a que se uniera a su festín y este lo hiso, debes guardarte bien de nunca ofender a un enano.
-La hospitalidad de las montañas siempre me sorprendió jajaja
-Responde no tengo todo el día- con una mirada seria la sombra fue directo al grano
-Quiero a los Hijos de la Evolución en mi ejercito- pasada sorpresa inicial muy bien ocultada el hombre respondió
-No, simplemente no quiero problemas con los guaraníes y no creo que las sirenas te ayuden tampoco
-De eso quería hablarte, me conto una pajarito que ellas convencieron al joven Frost a tomar residencia en el Polo Sur y que bueno tu prestarte los conocimientos arquitectónicos al joven, me pregunto porque justo ahora después de tantas décadas…
-El nos ayudo en la búsqueda de Dyre se lo debía.
-A sí… que desdicha la muerte de tu amada sobrina
-Si, fueron los malditos Elfos, se creen quien sabe que por ser hijos de la luna
-Y cuéntame… cómo es el nuevo hogar del joven Invierno- los enanos amaban hacer alarde de sus habilidades, ellos habían construido el palacio de Hullen, un gran castillo cubierto de plantas trepadoras siempre en flor y la tienda de Kailani en un oasis del desierto del Sahara, echa de las mejores telas, tapetes persas y espejos mágicos, además habían ayudado a hacer de un tronco hueco el palacio blanco de Orestes, los enanos tenían la habilidad de manipular el espacio, la tienda del verano parecía una simple carpa pero al entrar era tan grande como el palacio de Versalles.
-Esta escondido al interno de un glacial, lo hicimos de metales ligeros y maderas mágicas, dentro es como un gran palacio cálido, la parte del glacial sumergida en cambio es menos luminosa pero sus ventanas dan una hermosa vista al fondo del mar, hasta le hicimos una compuerta mágica para que pueda ir al reino de las sirenas- con gran orgullo el viejo rey describía como desde afuera solo fuera un bloque de hielo pero que en su interior había un palacio con temáticas rococó blancas y celestes, la sombra escucho ávido de detalles, por cortesía y un poco de curiosidad.
-Magnifico, siempre me sorprendieron sus habilidades, pensé que desde la estafa del Castillo de las Hadas en la India ya no hacían más palacios, de haber sabido que seguían les pedía que remodelen mi hogar- Pitch sabía bien que esa era una herida aun abierta, cuando la luna creo al Hada de los Dientes le encargo un palacio a los enanos con la promesa de darle la inmortalidad a los séptimos hijos de la familia real, promesa que jamás fe cumplida.
-Volvamos al tema inicial, no te daré a mi ejercito- el rey era un hombre terco pero no imposible de convencer
-¿No quieres saber mi plan?- la curiosidad es un defecto innato de todos los seres vivos
-Estuve ochenta años pensándolo, recupere mis fuerzas y bueno pensé…los hijos de la evolución no dependen de la luna, ustedes y las sirenas no están bajo la jurisdicción de nadie, de hecho son la tercera raza ¿no?, humanos, inmortales e hijos de "Darwin" jajajaja, quiero que tu gente me ayude a controlar a los humanos durante el día, ya sabes mantenerlos siempre con miedo, un miedo real y palpable.
-Y como planeas hacerlo, porque te vi caer muy bajo la ultima vez
-¿Recuerdas a los Valent? Son tan temidos por los seres mágicos que no osaran ayudar a los guardianes si esos cuatro están de mi lado
-Ayam…supongo que ya tienes su lealtad
-Por eso estoy aquí, necesito que hagas unas joyas como presente, no puedo ir sin un presente, son los dioses del amor después de todo- parecía estar contando un chiste pero lo decía enserio, si te presentas al palacio de las Nubes no puedes ir a manos vacías, sobre todo si paneas pedirles que traicionen a la luna
-jajaja y ¿que harás cuando Conejo se entere?
-El frio y el miedo van de la mano querido amigo
-Jack Frost?... ¿el es tu aliado?
-Todo a su tiempo amigo mío, por ahora solo necesito que me ayudes y hagas algunos presentes para mí
-Aun no somos aliados…además a mi no me trajiste ningún presente- el arrogante rey no quería ser menos que nadie
-¿Estás seguro Aaren….? Tu sobrina… sin o me equivoco fue seducida y asesinada por el hijo menor del Emperador de los Elfos, ellos atormentan a tu gente como si de un deporte se tratara, eso es injusto- la sombra aparentaba compresión pero solo era una forma de captar la atención del enano,- te traje un presente, esta justo detrás de tu trono- los enanos son muy desconfiados, pero perdido por perdido, se dirigió al lugar indicado y lo vio, un joven elfo maniatado y amordazado con grandes y celestes ojos suplicantes, el asesino de su amada sobrina de rodillas frente a él. Los elfos consideran inferiores a los enanos y siempre que pueden les hacen alguna maldad e intentas humillarlos, este era el momento de la venganza
-Ho amigo mío, tu sí que sabes traer regalos, sabes que…a la mierda con el hombre de la luna, nosotros descendemos de los humanos, no le debemos nada, es mas el nos debe el pago de las hadas y el castigo de estos cerdos con corona, tienes mi ejercito y mi ayuda para forjar los presentes- la satisfacción en el rostro de la sombra no tardo en hacerse ver
-Y sobre tus primas, pensaba…
-Ni lo menciones, yo me encargo ,les hare un regalo de tu parte que no podrán rechazar, solo encárgate de los tuyos, que yo convenzo a los míos- el enano interrumpió la pregunta de Pitch con la mejor respuesta posible, ya estaba encaminado.
Cuando no estaba jugando con los pocos niños que podían verle estaba con sus nuevas amigas las sirenas, en su nuevo hogar había por fin podido desprenderse de esa sensación de soledad que lo asechaba.
Después de la última discusión con los Guardines Norte le había mandado como presente una pareja de osos polares, focas y un buen numero de pingüinos de diferentes tipos, pero igualmente su relación se había vuelto muy tensa.
-Ahora no Meme, tengo que llevar el inverno a Polonia- el joven Frost iba de salida pero sin embargo Meme le impedía el paso con su arena mágica.
-Memeeee…tengo cosas que hacer- mientras esquivaba al hombrecito desde las sombras del glacial apareció Norte sonriente como si nada hubiera pasado
-¡Jack! ¿Como estas pequeño amigo?- el hombre dejo sin aliento al niño con un gran abrazo
-Norte ya les dije que no quería nada mas con ustedes, ya déjenme en paz- zafándose del grandulón, mientras lo hacía Conejo lanzo un puñado de arena negra a sus pies
-Esto no se trata de tu orgullo dañado, encontramos a Pitch, asique se buen niño y regresa- Jack no podía debatir sobre eso, era su "trabajo" detener el mal.
Usando las esferas de Norte viajaron hacia un lugar muy lejano pero que el Hada conocía muy bien, ella y Meme guiaron a un Conejo muy perplejo y a una Navidad sin palabras hacia donde habían encontrado el hoyo de donde salía la arena negra, Jack se limito a caminar por las ruinas sin inmutarse en lo más mínimo
-Que mierda es este lugar- Conejo se miraba alrededor sin dar merito a sus ojos
-Estuviste haciendo muy mal tu tarea Canguro, esto es Siria, está en guerra hace como veinte años, sabes…solo porque un país no celebre la Pascua o la Navidad no deja de existir, aquí son Musulmanes, tiene otras fiestas-ese comentario cargado de sarcasmo le cayó muy mal a Norte pero no dijo nada, el no visitaba a los niños que no festejaban la navidad, asique solo se callo consciente de su gran error
-Basta chicos, concentrémonos en esto- el batir de las alas del Hada removió un poco el polvo
-Yo me voy, tengo que ir a Polonia
-¿Estas de broma Jack? Pitch podría hacer daño a millones de niños si no sellamos este agujero
-No me jodas Norte, mírate a tu alrededor, es un puto país en guerra, crees que estos niños necesiten la ayuda de Pitch para sentir miedo, sus padres mueren a manos de un país invasor, sus madres son violadas y ellos trasformados en niños soldados mientras ven como las bombas caen en sus casas, si quieres ayudarlos detén esta masacre, Pitch no tiene nada que ver en esto, fue el hombre, fueron los niños que al crecer olvidaron como ser buenos…me voy, con las demás estaciones hicimos un cronograma, quiero cumplirlo- Jack se esfumo con el viento dejando a todos con la boca abierta, las malas palabras se las habían pegado las Mascarillas pero… ¿y esa frialdad, esa crueldad y sinceridad brutalmente trágica? Donde estaba su inocencia
-¿Es que acaso en verdad dejo de ser el Guardián e la Alegría y se convirtió en una simple estación?- el hombre se rasco la blanca barba mientras observaba en hueco negro- tapemos esto y punto, aunque el hielo de Jack nos habría sido útil aun podemos taparlo con polvo de hada
Era de noche y Jack aun no podía dormir , de hecho no quería hacerlo temía soñar, Meme le había dado arena mágica pero se le termino y ahora no sabía que hacer, escucho un sonido proveniente del comedor, salió de la cama y voló por los inmensos pasillos llenos de cuadros y papel tapis, cuando logro ver quien fugaba en su heladera sintió un escalofrió de pánico, Valentino Valent, el Cupido del amor puro estaba asaltando su refrigerador, estaba solo, lo cual era malo, si Valerio se enteraba que habían estado a solas en una habitación le daría un ataque de celos e intentaría matarlo cmo hiso con aquel duende hace unas semanas
-Hey Jacky…-su tono era lastimero y lo miraba con la cabeza gacha, entonces lo vio, su labio partido y su ojo morado, el espíritu invernal poso su mano sobre el hematoma dándole un frio alivio
-¿Me quieres contar?
-Mas de lo mismo, Valerio esta celoso y discutimos, bueno, me golpeo, no lo entiendo se supone que somos hermanos, el no debería verme de esa forma tan…carnal, Valentina está en la misma situación, solo que ella simplemente lo aceptó
-No entiendo porque Valerio y Valeria son más fuertes que ustedes ¿no deberían ser iguales?
-Jajaja, sí que eres inocente, cuanto más dolor cubra el mundo más fuertes son ellos
Ambos comieron helado, Cupido podía ver que Jack estaba nervioso y temeroso
-Oye…no tienes que preocuparte, tu eres territorio permitido
-¿Cómo?
-jajaja siempre te lo dijimos, nosotros te amamos- la mirada del ángel cautivo el corazón de Jack, siempre tenía ese efecto en el, esos cuatro lo tenían comiendo de la palma de su mano, eran adorables, bellos y le dejaban esa sensación de bien estar que tanto necesitaba –como sea no vine aquí solo para escapar de mi hermano celopata golpeador, paso algo…y nosotros bueno…no lo pudimos evitar- la mirada de Jack pretendía más claridad y menos misterios- es la regla, atendemos cualquier audiencia de 10 a.m a 8 p.m si traes un regalo…y él lo hiso, fue a eso de las seis y nos trajo presentes, asique lo escuchamos…- Valentino miraba la superficie de la mesa con vergüenza
-¿Quién los visito?
-Pitch- fue un susurro que se perdió en la noche, el rostro de Jack quedo congelado en una mueca de sorpresa y terror, por fin salía al descubierto, pero eso era nuevo, visitar a los Valent… ¿Qué podía querer de ellos? Se supone que se mantiene al margen de todo.
El querubín saco de su bolsillo un collar, al final de la cadena de plata había una esfera de turmalina ópalo multicolor, incrustada en un elaborado corazón hecho de filamentos de oro y plata salpicados de minúsculas gemas de morganita rosa que brillaban con la luz de la cocina.
-Son cuatro iguales, solo cambian las incrustaciones ornamentales las de Valerio son de espinela violeta, las de Valentina son peridoto verde claro y las de Valeria son esmeraldas, cuando besamos la piedra multicolor nos muestra lo que queremos ver, mira- Cupido beso la joya y esta brillo como si fuera la aurora boreal –muéstrame a Orestes – en la aurora en miniatura se reflejo la imagen del Otoño que dormía plácidamente rodeado de ardillas y búhos , Jack quedo más que sorprendido
-Es…fantástico
-Esta hecho por los enanos, lo único que no nos puede mostrar es lo que hacen ellos, las sirenas y Pitch, los primeros dos supongo que se debe a que son muy reservado y bueno a la sombra le gusta esconderse
-¿Para que los visito?
-Mira, te seré sincero, para tener una audiencia es necesario que nos traigas un presente pero puede ser cualquier cosa, es simbólico, puede ser un ramo de flores, una torta, un simple libro, pero esto- dejo el collar en la mesa mientras lo señalaba- vale una fortuna; estas cosas son únicas, no existen dos iguales, están hechas a medida, los ornamentos son del color de nuestros ojos y huelen a rosas, ahora has la cuenta matemática y dime ¿Qué pudo perdernos la sombra?- su mirada era seria, demostrando su verdadera edad
-Quiere que sean sus aliados…- Jack lo dijo como si cayera en cuenta de una gran verdad
-Quiere que mantengamos a raya a los seres mágicos y a los adultos… además…quiere que te enamoremos
-¿Cómo?
-Quiere que te lancemos una flecha de amor enfermo para que hagas todo lo que él te pida
-Por la Luna dime que no aceptaron, prefiero morir antes que enamorarme de Pitch Black- el niño dio un respingo en su asiento poniendo distancia por si el joven Cupido estaba armado, cuando lo hiso pudo ver con mas precisión las marcas en su cuerpo, hematomas, rasguños y chupones ¿Qué estaba sucediendo en el palacio de las Nubes?
-Nos dio un mes para pensarlo, pero desde un principio nos negamos a hacerte daño, tu eres nuestro- los ojos Valentino brillaron y por un segundo se volvieron violetas como los de su hermano, el niño invernal se sintió acobardado, ser amigo de esos cuatro enfermos no era algo privo de riesgos- hazme un favor, mañana ve a ver a las sirenas y hazle la misma pregunta, el olía a océano cuando vino por ende debió haberles llevado un presente y si los enanos nos fabricaron estos colgantes entonces ya los tiene de su lado, avísale al resto de los guardianes y manténganse alerta, Jack le acercó la joya con una mirada seria
-Ya no soy un guardián, renuncie a ellos, volví a ser una estación, Primavera me conto sobre mi predecesora
-La muerte del primer Invierno no tiene nada que ver contigo, en todo caso es culpa del hijo del Verano
-Si tienes algo que decirle a los guardianes ve al Norte, yo ya no me encargo- el niño se levanto y lo condujo a la puerta, en verdad él no quería ser más un guardián no después de oír la historia del Invierno y como ellos no movieron un dedo.
_ (Flash Back)
En la Isla de pascuas mientras Jack retomaba su temperatura Hullen se había acercado con cautela al grupo de sirenas
-Veras Jack no es que no te queremos, es solo que aun nos cuesta aceptarte, solo pasaron 300 años, es muy poco para superar su muerte
-¿De que hablas?
-¿Como la luna no te lo conto?
-No…ella no me habla
-Pobre hermanito, pasaste todos estos años creyendo que te no queríamos…nosotros siempre existimos, bueno hubo un tiempo donde no, pero somos de los primeros, de hecho yo soy la primera, Orestes viene después, Kailani es la penúltima y luego…nosotros no pronunciamos su nombre aun nos duele…- la niña estaba muy dolida, se mantenía en una roca elevada mientras miraba en los profundos ojos de Jack quien se dejaba acunar en los brazos maternales de una sirena de blanca cabellera- Para los inmortales tener hijos es casi imposible pero Kailani lo deseaba tanto que lo logro, con un humano, bueno…en realidad intento con millones todos ellos murieron intentando "complacerla" pero uno lo logro, ella tuvo a un niño de nombre Sunny, el crecía lento por ser mestizo, pero era mortal, lo amábamos, era nuestro pequeño milagro, pero cuanto más crecía mas se interesaba en el Invierno, un día se robo una de las flechas de Valerio; Orestes nunca supero la infidelidad de su esposa, pero las cosas empeoraron cuando el logro embarazarla, ella y Kailani estaba tan felices, otro niño nos llenaría de alegría pero…cuando el corazón del bebe estuvo formado comenzó a emanar calor, era nieto del Verano por ende
-La quemo por dentro-la sirena completo la frase mientras reforzaba el abrazo que aprisionaba a Jack, mientras acariciaba sus cabellos e inhalaba su olor- su sangre comenzó a hervir y piel burbujeo para luego chamuscarse, sus huesos se calcinaron y su cabello se prendió fuego, sus ojos se derritieron… fue la manera más agonizante de morir de la cual se tenga registro, nunca tengas un hijo con Kailani, la congelarías ¿entiendes Jack?- el niño invernal estaba boquiabierto
-Dos años después naces tu, y la suplantas, sabemos que es necesario mantener el equilibrio climatológico, pero aun estábamos de duelo
-¿Qué sucedió con Sunny?
-Veras hermanito, el solo quería tener el corazón del Invierno para que ella le diera la inmortalidad, Kailani era la mejor amiga del Invierno por ende le quito su longevidad y no movió un dedo cuando Orestes cobro venganza, el "niño" murió y el Verano se volvió así como la vez, antipática y altanera, el Otoño se interno en sus bosques y casi no socializa con nadie, pero tranquilo, cuando aprendamos a trabajar juntos lograremos aceptarte…es solo que…te pareces tanto a ella- una pequeña lagrima salió por los ojos de Hullen y antes de caer por su rostro se transformo en mariposa, las millones de insectos alados que le revoloteaban sobre la cabeza no eran otra cosa que lagrimas lloradas hacía muchos años, ella no era propensa a llorar pero cuando lo hacia sus lagrimas cobraban vida.
Tras la pelea con los guardianes y haberle gritado a la Luna Jack se reunió con las estaciones y pacto con ellos una especie de alianza, el se comprometía a seguir sus enseñanzas y colaborar con ellos, sus palabras fueron "No estoy hecho para ser un guardián, no logro ser como Norte quiere que sea, este soy yo y no me importa que me acepten, ya no, quiero solo tomar mi lugar como estación, no pueden negármelo, es mi derecho, son mis hermanos mayores, sin embargo no pretendo que sean amables con migo, solo quiero que me enseñen" Primavera lo abrazo y le dio la bienvenida, tras un par de encuentros las cosas entre ellos se pacificaron, aprendieron a no pisarse los talones con las fechas de los calendarios en cada país aunque el invierno de Jack era aun muy benévolo invierno era.
_ (Fin Del Flash Back)
A la mañana siguiente Jack fue al reino de las sirenas, hacia relativamente poco que descubrió que mientras el agua fuera fría podía respirar bajo de ella, todo una descubrimiento; las sirenas estaba en cantadas, amaban tenerlo con ellas, solían hacerle jugarretas a los marineros y molestar a las gaviotas pero ese día no hubo juegos, las sirenas tenían siete palacios y siete princesas, una por casa mar, en cada uno de ellos Pitch había hecho su aparición bajo forma de arena negra, les había regalo un espejo que les muestra los paisajes más bellos de la superficie y una caga musical que hace sonar la canción del alma de cada sirena, la cual les devolvía la esperanza, el rumbo y la paz a quien la abriera, eran dos presentes muy codiciados, también les dio un mes para que pensaran su propuesta, si ellas aceptaban, la tercera raza que se suponía neutral tomaría un bando y con ellos otros seres inmortales lo harían excusándose en la perdida de la equilibrio, los seres más traviesos, rencorosos y avaros serian los primeros… ¿y él? Ya le había propuesto una alianza una vez ¿lo volvería a hacer? ¿Le llevaría un presente y le diría dulces palabras o seria violento nuevamente? Jack paso el día con las sirenas admirando el espejo, era grande, como de cuatro metros por dos metros, un perfecto ovalo con un marco hecho de plata y perlas que cambiaban de tamaño de pequeñas en los extremos superiores hasta más grande a los lados, en la parte más alta y más baja tenía una ostra echa de cuarzo rosa, de atrás del espejo salía mil tentáculos del mismo material con ventosas de diamantes rosados, simulando un pulpo, era la cosa más bella que jamás vio, en su reflejo se veían los paisajes más hermosos de la superficie visto desde todos los ángulos.
La caja musical cambiaba a gusto de quien la tuviera en mano, volviéndose belleza ante cada persona, al igual que su aspecto su tonada también cambiaba según que corazón la tocara, eran regalos demasiado perfectos, pero Jack no dio aviso a los guardianes, el era un estación y se concentro en su trabajo, si sus ex compañeros se enfrentarían a la sombra lo harina solos, como siempre habían hecho, además…Norte siempre sabia todo, por ende lo de los Valent ya debía estar entre sus prioridades.
El estaba cerca, había pasado un mes desde la visita de Valentino, los guaraníes tuvieron una charla con los Cupidos pero nadie le aviso como termino el asunto, con las sirenas no pudieron hablar, ellos no tenían poder sobre ellas, los enanos le habían mandado una carta queriendo saber si se encontraba a gusto en su palacio, el les volvió a agradecer elogiando su trabajo con cura, pero esa noche en su gran y azulada habitación no estaba solo, podía sentirlo detrás de las cortinas de seda que se interponían entre su persona y aquello que superaba la circunferencia a de su cama, hacia tres días que no dormía, las pesadillas lo atormentaban, Meme no le había dado arena mágica, se la dio a todo el mundo pero nuevamente se olvido de él, ya se la había pedido pero cuando recibió el sobre la arena era muy poca y solo le alcanzo por unas horas ¿acaso lo estaba castigando por no querer ser un guardián?
-Pitch…sal de debajo de la cama, hazme el favor, estamos granes para esto- la sombra tomo forma y prendió las luces, se acercó lentamente a la cama y corrió las cortinas de esta
-Hola Jack- se sentó sin permiso alguno al lado del niño invernal y lo miro con afecto
-Deja de verme así, me asqueas, ya no soy un guardián, vete y déjame en paz
-Te traje un presente- su sonrisa cansada no logro apiadar su rostro dolido ¿desde cuándo era algo tan normal estar tan cerca de la sombra, desde cuando no sentía ira ante su presencia? ¿Desde cuándo no le importaba nada en el mundo?
Pitch saco de su bolsillo una cadenilla plateada de ella colgaba un copo de nueve de plata, incrustadas habían piedras celestes y blancas que Jack no se gasto en identificar, una de las puntas terminaba en una intricada llave, la sombra tomo la mano del niño y deposito el colgante en ella, el albino lo miro con curiosidad
-¿Qué abre?
-No Jack, no abre nada, carga… es para darle cuerda- del abrigo de Pitch salió arena negra y formo una esfera que luego se dispersó por la habitación dejando un carrusel blanco y celeste salpicado de piedras preciosas y diminutas perlas, hecho con mucha cura, los caballos estaban pintadnos espléndidamente con monturas adornas de tela y oro, todo en perfecta miniatura, sobre el trabajado techo del mismo había una esfera con agua rodeada de capullos de rosas azules y blancas perfectamente disecadas y cintas de raso y seda.
-Tómalo Jack, es un carillón, dale cuerda con el colgante- llevado por la curiosidad y la usencia de miedo ante la presencia de la sombra busco en la base del carillón una ranura, era pequeña, con forma de copo de nieve, metió la llave y le dio cuerda, los caballos empezaron a moverse como un carrusel de verdad, Jack sonrió ante el tan bonito y frágil juguete, la canción era bella y nostálgica, hasta que… la esfera brillo de un celeste azulado intenso, una tormenta de nieve en miniatura creo dos figuras de hielo y luego estas tomaron vida, como si fueran de carne y hueso, su madre y su padre bailaban bajo una tenue nevada, luego la imagen cambio y vio a su hermana corretear y hacer un muñeco, le sonreía como si lo viera y por último, su corazón termino de romperse cuando la imagen de un Jaime aun pequeño y una Sophie sonriente parecieron en la bola de nieve, patinando sobre el pequeño lago congelado que se había formado; las lagrimas de Jack se congelaban en segundos, la canción termino, los caballos no se movieron y la luz se apago, el niño invernal abrazo fuerte contra su pecho el juguete y con un susurro que se le antojo hermoso a la sombra pregunto
-¿Por qué me tormentas?- su voz quebrada le dio un escalofrió de placer al mayor
-¿Acaso no te gusto mi presente? Allí puedes ver a tus seres queridos siempre que quieras- el Rey del Miedo acaricio los cabellos del Invierno y lo meció en sus brazos, su corazón estaba roto hacía mucho tiempo –no voy a pedirte que me ayudes- solo que no intervengas, solo voy a pedirte que continúes manteniéndote neutral como hasta ahora, sigue siendo una estación y aléjate de los guardianes
-Esta bien, solo vete, déjame en paz- la sombra había comenzado a retirase hasta que Jack lo freno tomándolo de la manga de su abrigo –dime tu que siempre estás en las sombras, Meme…¿el alguna vez me mando arena para que soñara?
-No Jack y tampoco yo lo hice en estos tiempos, tus sueños son cosa tuya, nadie te ayudo nunca a "soñar"
-Pero…soy un niño eterno
-Acéptalo Jack solo le importas a los Valent, a las sirenas, un poco a tus hermanos y… a mi- se desvaneció entre la oscuridad mientras se llevaba la luz del cuarto, esa noche Jack no durmió se la paso viendo a sus padres bailar y reír, era maravilloso, el mejor regalo de su vida.
El Invierno se encontraba recostado en la mesada de la cocina mirando el carillón y las imágenes que le mostraba cuando los Valent irrumpieron ruidosamente por los laberinticos pasillos de su enorme palacio
-Jackyyyyy- el niño no respondió perdido en los ojos de su madre que bailaba al son de un vals muy melancólico
-Asique el también estuvo aquí- Valeria quito la llave frenando el carillón
-Hola chicos- su rostro dolido y cansado le dio mucha pena a los cuatro jóvenes y en un acto impredecible y de un amor inmensurable Valerio beso con pasión y amor a Jack, el niño se dejo preso de un éxtasis mágico, cuando sus labios se separaron el aliento helado del niño se mesclo con el olor a rosas del joven Cupido, su mirada era lujuriosa mientras que la del espíritu de nieve estaba perdida y en paz, desde atrás Valentina abrazo el cuello del niño dándole dulces palabras de consuelo y secando sus lagrimas con pequeños besitos
-Pobre mi bello y eterno niño, su corazón está roto- Valentino y sus hermanos podían verlo sobre su cabeza, el corazón del joven fluctuaba echo pedazos rodeados de un aura rojiza y luminosa.
-¿Que decidieron hacer?
-La propuesta de Pitch es tentadora- dijo Valeria mientras robaba helado del refri del jovencito
-Aceptamos Jacky, estamos cansados de ayudar a los humanos para que después se maten entre ellos- Valentina señalo a su hermano Valentino quien asintió, ese era su punto de vista
-Nosotros solo queremos causar un poco de caos- Valerio rodeo la cintura de su hermana y esta lo beso con furia mordiéndole el labio- sabes a Valeria antes llamaban Eris, sería divertido volver a esos días, los días de la manzana de oro jajaja
-Las sirenas y enanos también aceptaron, tienen más de un rencor contra la Luna ¿Qué te pidió a ti?
-Que me mantenga la margen- el aun seguía bajo el sopor del beso mágico
-¿Lo harás?
-Si- el niño acaricio el lacio cabello de la joven y comenzó a trenzarlo, esos cuatro se amaban y deseaba entre si de una forma pasional y enferma sin que su género tuviera importancia, eran amantes y hermanos pero con Jack Frost tenían un amor platónico, se a contentaban de un beso y un rose, de una sonrisa y su felicidad, no tener que luchar en su contra era una alivio.
Pasaron el día entre risas y juegos, molestaron a las aves y jugaron con los osos y ballenas, el Invierno trenzo y peino a las hermanas Cupido e hiso una competición de eructos con los otros dos hermanos, eran los amigos perfectos para él, terminaron haciendo travesuras en Tokio, desde hacia una par de semanas los Valent estaban más descontrolados, las bromas subidas de tono eran las favoritas de Valeria y Valerio pero ahora sus hermanos también les seguían el juego, Jack volvió a descubrir el placer de congelar las calles y hacer caer a las personas, hicieron un verdadero desastre hasta que Kailani los freno antes que causaran un accidente estadal, estaban desmadrados pero eso no le importaba
-¡JACK!
-Hey hermana
-¡EN ESTE LADO DEL GLOBO ESTAMOS EN VERANO VE A ESCOCIA A CONGELAR COSAS!
-Lo lamento mucho hermanita ¿me perdonas?- su rostro de perrito mojado logro conmoverla
-Esta bien, ve a jugar con tus amigos, pero si vas a congelar cosas hazlo donde sea invierno
Los meses que siguieron fueron muy caóticos, las criaturas mágicas eligieron un bando con rapidez, Orestes fue el primero, los guardianes y la Luna habían dejado morir a su esposa, eso y otras ofensas no serian olvidadas, duendes, gárgolas, muta formas, minotauros, ninfas de los árboles y lagos, sátiros, gigantes de musgo, arpías, fuegos fatuos y las doxy fueron los siguientes, llevados por su rencor hacia el género humano que destruía sus hogares y siglos atrás los había cazado, todo ser que tuviera un desacuerdo con la Luna o fuera codicioso o pérfido se paso al bando de Pitch Black quien aun no había sido visto por los guardianes, solo aquellos que habían sido invitados a pasarse a su bando lo vieron, en todo ese tiempo Jack continuo con su vida ajeno a todo el alboroto y batallas.
Eran las tres de la tarde y alguien toco a su puerta, quien quiera que fuera no eran ni las Mascarillas, ni sus hermanos ni mucho menos los Valen puesto que todos ellos solo entraban y atacaban su despensa o su sillón, se acerco con cautela a la puerta y abrió muy poco solo para poder espiar a su visitante, era Norte
-Hola Jack
-Vete
-¿Por qué?- su rostro paso de la alegría al desilusión
-Hice un trato con el- una mueca de horros cruzo su rostro- me pidió neutralidad, con Hullen decidimos mantenernos al margen- Norte no daba crédito a las palabras del niño y le impidió cerrar la puerta cuando este quiso hacerlo
-Jack, debes ayudarnos, eras un guardián
-No Norte soy una estación
-Jack deja de jugar
-¡¿Porque me molestas tanto?! ve a hablar con la Catrina ella tampoco tomo un bando aun
-¡Porque la Luna te eligió Jack¡- el hombre abrió la puerta con fuerza, su semblante era intimidatorio, golpeo con fuerza la mesa de mármol y oro de la entrada y con demasiada ira para ser Santa o Papa Noel dio un grito que alejo a todas las aves que revoloteaban el lugar
-NOS AYUDARAS CONTRA PITCH ¡AHORA!- lo agarro, se lo puso al hombro cual costal de papas y lo llevo a su taller usando un portal
-Llegamos- su vos era seria, dejo caer al niño en el suelo, quien lo fulmino con la mirada
-Por fin
-Cállate conejo sobre alimentado
-Me dijo gordo…ME DIJO GORDOOO!- Conejo estaba sorprendido y enojado mientras las hadas lo revoloteaban nerviosas
-Basta, hablemos en serio, pronto se librara una guerra sobre la tierra, a diferencia de los días oscuros en esta los humanos se verán involucrados en primera perso…JACK- todos los ojos lo miraron
-uno- dijo el niño mientras subía su báculo- ya les dije no soy un guardián, soy una estación, dos, hice un pacto con Pitch Black, Hada no me mires así- dijo fulminándola con la mirada- prometí mantenerme al margen y tres nosotros no somos amigos, déjenme en paz, ignórenme como siempre hicieron, como hicieron hasta hace media hora, no soy alguien que pueden llamar solo cuando las papas queman, tengo una vida
-Si una rodeada de aliados de Pitch- conejo escupió las palabras como si fueran veneno
-Me voy- el mundo brillo intensamente señalando la presencia de la sombra en Paris, Meme atrajo a Jack al portal con su látigo de arena y todos se vieron arrastrados hacia las alturas del Arco del Triunfo
-DEJAME MEME, NO QUIERO METERME EN ESTE EMBROLLO
-Jack, Jack, Jack…me rompes el corazón, pensé que teníamos un trato
-Oye, oye, oye, ellos me arrastraron hasta aquí- apenas pudo zafarse se elevo por lo alto poniendo distancia de ambos batalla que Jack presenció fue muy aburrida, ambos grupos estaban empatados, la sombra había recuperado fuerzas, lo suficiente como poder estar al mismo nivel que los cuatro guardianes, solo él podía inclinar la balanza pero no lo haría, se limito a mirar.
Era increíble pensó Conejo, el maldito niño se quedaba allí fluctuando en el medio de la batalla como si nada pasara, le dio tanto odio que apropósito le lanzo un bumerán para hacerlo car, la caída fue rápida y el aterrizaje doloroso, Jack grito de pura agonía ante su muñeca rota, el roedor se arrepintió al instante pero para cuando se percato ya era demasiado tarde, una ráfaga de arena negra viajaba peligrosamente hacia el espíritu invernal, por instinto de auto preservación Jack creó un escudo de hielo que lanzo estalactitas afiladas contra la sombra, todos callaron, la batalla se pauso, detrás del rostro serio de Pitch se escondía una sonrisa, el sabia que los guardianes lo buscaría, sabía que tarde o temprano Frost terminaría ayudándolos y aunque esto fuera pura coincidencia le venía como anillo al dedo, solo le había pedido neutralidad para ver cómo reaccionaba viéndose rodeado de sus aliados, ya que las Mascarillas le contaban las atrocidades que hacían a su pedido, como deseaba el Invierno no sintió pena ni remordimiento por los humanos, quería tantear el terreno para poder dosificar bien su arena.
-Jacky… me traicionaste, no, no, no, teníamos un trato, lo rompiste asique ahora puedo atacarte…la tregua termino Frost- una ola gigante de arena engullo al niño, una esfera llena de escarcha se elevo ante la mirada aterrorizada de los guardianes, en su interior el Invierno intentaba liberarse pero la arena transformada en brea le inundaba los pulmones, sintió como moría ahogado… por segunda vez.
La esfera cayó y se rompió en mil pedazos dejando la pegajosa sustancia por toda la superficie alta del Arco del Triunfo, el bulto negro en el medio de la escena no se movía, Pitch se acercó con calma, tomo el báculo y lo partió a la mitad como había hecho hace mas ochenta años, Jack se contorsionó en una mueca de dolor, a los pocos segundos empezó a vomitar brea y sangre, limpiándose los ojos irritados e intentando respirar, apenas pudo ver tomo los restos de su arma y se alejo lo mas posible de la sombra, aun en el suelo lo miraba con pánico.
-¿JACK ESTAS BIEN?- el hada quiso ayudarlo pero recibió una descarga de frio cuando quiso tocarlo, el niño se lanzo al vacio ante la mirada atónita de los guardianes que gritaban su nombre, mientras caía unió los pedazos de madera con hielo y salió volando muy lejos, intentando sacarse los resto de brea de la nariz.
Apenas llego a su palacio se metió en la bañadera, tenía mucho calor, el agua fría no logro llevarse toda aquella sustancia por ende tardo bastante en sentirse limpio, no podía parar de llorar, su corazón sentía una mescla de tristeza e ira, no había manera de encontrar paz, grito y grito mientras golpeaba la pared de la ducha, unas horas más tarde cuando su temperatura se estabilizo salió y se envolvió en una toalla, su pie choco con su báculo en el suelo, la unión que hiso entre las partes rotas era de hielo negro, pero pensó que era debido a la brea, lo tomo e intento usarlo como de costumbre, funcionaba de maravilla, de hecho funcionaba mejor, mientras se cambiaba se dio una fugaz mirada al espejo, su piel era mas pálida que esa mañana casi blanca y su cabello tenia las puntas grises, ante una mirada llena de terror sus dedos se tiñeron de un negro intenso que viajaba en degradé hasta convertirse en blanco otra vez antes de llegar a los antebrazos, en sus pies paso lo mismo , el negro intenso pintaba sus dedos y volvía en degradé al blanco a mitad de sus pantorrillas, sus hermosos ojos celestes de habían vuelto azules, un azul intenso y brillante, sintió mucha ira por estos cambios, de un manotazo tiro el espejo, el no quería ser parte de ninguna guerra.
Mientras caminaba hacia su habitación con solo un bóxer puesto escucho el sonido del cristal bajo los pies descalzos de alguien, se volteo para verlos, tan bellos como siempre, su piel blanca como el mármol y sus ropas ligeras, que daban la ilusión que sus grandes y suaves al as fueran solo un reflejo brillante, los largos, rojos y ondulados cabellos de Valeria la distinguían de un fantasma, sus ojos verdes le miraron el alma viendo toda la ira reprimida a lo largo de los años, detrás de ella se asomo una mirada violeta llena de pasión y fuego, sus cabellos rubios parecían brillar bajo la luz de la lámpara bajo la cual se encontraba, el albino se quedo inmóvil plasmado ante tanta hermosura, se dejo abrasar y besar por ambos jóvenes, ella beso su torso desnudo y el su espalda, un dulce canto, melodioso y tentados proveniente de las profundidades del mar se hacía audible ante los oídos del Invierno, Valeria beso los labios de Jack como nunca antes había besa a nadie en su vida, lenta y pausadamente acariciando su pecho y sus fuertes brazos, mirándolo con intensidad; Jack sintió una mano llamar su atención, voltearle el rostro y capturar su boca en oro beso profundo, Valerio saboreaba sus lengua y acariciaba su frio cabello mientras rodeaba su cintura, su hermana besaba su cuello mientras le susurraba
-Te amamos Jack, te amamos como si fueras un Valent
el joven interrumpió el beso para morder su oreja mientras la mente del espíritu invernal era ofuscado por el canto de las sirenas que lo invitaban a dejarse llevar por el pecado, ambos hermanos lo condujeron hacia la sombra que tomaba forma delante de ellos, el Rey de la Noche acaricio su mejilla y lo miro hasta encontrar su alma reflejada en sus ojos
-¿Vendrás con migo Jack?- sello esa pregunta con beso casto sobre sus labios, cosa no muy gradita ante la mirada de los Cupidos, el niño se dejo caer en los brazos de Pitch –Valeria, toma su ropa y el carillón ah y no olvides de traer el báculo, lo necesitara
-Nos lo prometiste a nosotros- la voz de Valentina recorrió la habitación como el veneno en la las venas del hombre, desde la puerta miraba con odio a la figura de arena mientras Valentino le apuntaba con una flecha de Ónix negro
-Se los daré, pero luego de que firme el contrato, solo déjenmelo una noche y luego podrán amarlo en el palacio de las Nubes tanto como quieran, eso sí…él es mi pequeña arma al igual que ustedes- con una sonrisa pérfida se esfumo. Ante los ojos de los Valent los corazones fluctuantes sobre las cabezas de los aliados de Pitch seguían irradiando luz propia pero ya no eran de un rojo intenso, eran negros, el corazón de Jack no era cierto la excepción, ni ellos mismos, sus corazones eran plateado oscuro, por su inestabilidad, al igual que las Mascarillas, pero el de Jack; la brea entro en su organismo por la boca y se metió en sus vasos sanguíneos mientras moría, entrando a su corazón congelado y reviviéndolo con una descarga de odio y rencor.
Prox. Cap. Cacería
"El papel absorbía la tinta con ansias, con cada letra que escribía el cabello níveo de Jack Frost de volvía negro cual plumaje de cuervo; cuando termino de firmar el contrato su sonrisa se curvo en una mueca cruel y pasando rápidamente su mano por la superficie del báculo congeló la punta de este dándole una afilada y puntiaguda finalización de hielo negro capas de perforar cualquier cosa.
-"Es temporada de Conejos"
Los ojos azules de Jack brillaron en la oscuridad de Pitch quien observaba con gloria a su nuevo soldado."
Lamento haber tardado un siglo en escribir esto es que "Cosa Nostra" me robo todo el tiempo y la imaginación.
