Sus ojos se abrieron con furia y su cuerpo se contorsionó, tomándose el pecho como si su vida dependiera de ello intento en vano ahogar el grito desgarrador que salió de su garganta, sentía como su una mano le estuviera estrujando el corazón y sus extremidades demasiado frías se cerraron como garfios en sí mismas, en sus trescientos años nunca sintió frio, pero en ese momento sentía que se le caerían los dedos entumecidos
-Por fin despertaste Jack- la voz familiar recorrió cada centímetro de la habitación, haciendo que el niño intentara levantarse del mullido colchón sin mucho éxito, el lugar estaba tan oscuro que no lograba ver ni sus propios dedos, sabía que solo empeoraría las cosas pero no logro alejar el temor de su ser; el dolor era tal que los tres centímetros que logro moverse le parecieron un kilometro sobre brazas al rojo vivo.
-Shhh, tranquilo, tranquilo, no te esfuerces, es normal que sientas dolor
-Sal de donde estés ¿Qué me hiciste?
-¿Yo? Deberías agradecerme
-¿Agradecerte por este dolor?- su voz quebrada y débil fue casi un susurro en aquella noche, sintió como aquel ser se sentaba en un extremo de la cama y acariciaba su tobillo, ante este contacto el joven Frost se hizo aun más pequeño intentando evitar toda interacción con el individuo
-Mi pobre niño, debes calmarte, pronto pasara ¿quieres que te explique lo que sucedió para que no temas?- el niño no dijo nada, se mantuvo inmóvil, temblando a causa de los espasmos de su cuerpo, intentando soportar tal agonía en su pecho- hace años que tu corazón se está rompiendo lentamente, cuando te envolví en mi arena lo arregle un poco, se podría decir que lo purifique, le quite todas esas mentiras que te dijiste a ti mismo durante años, le hice ver que en realidad no eres tan bueno como pretendes ser, pero también puse un poco de magia extra, para que no te doliera enseguida, y luego mande a los Valent y a las sirenas a que te sedaran, sabía que no vendrías con migo de otra forma, el dolor que sientes ahora es porque rompí tu callado, ese báculo es la manifestación de tu pobre y maltratado corazón jajajaja admito que no había necesidad de romperlo, lo hice para ver tu rostro de agonía jajajajaja- la risa pérfida del hombre resonó en todo el lugar amplificada por el eco, en ese momento el joven estaba a su merced, el miedo de un ser mágico es mucho más fuerte que el de un niño- no pensé que lo arreglarías usando hielo como pegamento, eso fue algo muy bueno, la verdad me ayudaste mucho, metiste aun mas brea en tu organismo al hacerlo
-Estas enfermo- con otra mueca de dolor, el albino se contorsionó entre las sabanas
-¿Te duele Jack? Esos son tus verdaderos sentimientos luchando por salir a flote, solo déjalos fluir y te sentirás mejor- los tentáculos de oscuridad recorrieron el cuerpo del joven quien no lograba moverse presa del gran tormento, lentamente esos rastros de miedo acariciaron su piel como si fueran seda, dándole un poco de alivio a sus entumecidos dedos- te dejare descansar, luego hablaremos y me dirás lo que quieres hacer con tu vida- la sombra se retiro pero los tentáculos lo envolvieron posesivamente, rodearon sus extremidades y torso hasta llegar al cuello, dificultándole la respiración ya de por si débil, el Invierno cayo desmayado presa de todas esas sensaciones de dolor.
Los guardianes irrumpieron en el Palacio de Hielo listos para socorrer a Jack, apenas el escapo la batalla volvió a comenzar pero esta vez era obvio que la intención de Pitch era mantenerlos ocupados, cuando lograron librarse de el fueron a buscarlo en el trineo de Norte, pero las sombras son mas rápidas, para cuando llegaron solo pudieron ver un espejo roto y la ropa del joven Invierno en el suelo, chorreante de brea y arena seca, comenzaron su búsqueda y en eso se dieron cuenta de cuan poco lo conocían, los únicos lugares donde podía llegar a estar eran otros palacios pero aunque fueran allí solo lograrían tener otro enfrentamiento con los aliados del Miedo, aun recordaban con amargura la humillante derrota contra las Mascarillas en el palacio de Venecia, la mente de Norte fue uniendo cabos, haciendo hipótesis mientras sentado en su escritorio revisaba una y otra vez los informes sobre lo acontecido en los últimos años
-Es nuestra culpa, desde lo de Jaime él estuvo raro, no quisimos ver las señales- el Hada parecía un remolino de colores mientras volaba de un lado par a otro nerviosa y agitada
-Como se supone que lo sabríamos, es se aisló y no nos dijo nada, además sabe que no debe unirse a Pitch no se dejara arredrar por sus palabras, es un guardián
-Ya no lo es conejo…- todos miraron al hombre de rojo que dejaba desilusionado el libro de los guaraníes sobre la mesa, el primero en ver fue Meme, su arena dibujo una cara triste y fluctuó hacia la ventana, pensando que tal vez había sido su culpa, nunca lo ayudo a soñar, dejando a su gran amigo solo con sus temores, el Hada y Conejo vieron con asombro como el nombre del joven Invierno ya no estaba en la lista, solo el Hombre de Luna podía poner o quitar a alguien de la lista
-Esto….¿cuando paso?- sus orejas estaban caídas apenado por tal abandono
-No se amigo… recién ahora se me ocurrió fijarme, capas esta así desde que discutimos, pero ninguno de nosotros pensó que el se iría de verdad
-Aun así debemos encontrarlo, el estaba herido cuando se fue, algo tenemos que hacer- el tintineo insistente de las alas de la mujer estaba poniendo nervioso el sensible iodo del roedor
-Si se te ocurre una idea avísame, yo por ahora solo…creo que visitare a los Valent- conejo tomo cuatro juguetes de la repisa de Norte- si él está herido ellos lo sabrán- Meme se dirigió hacia el grupo y dibujo una sirena con su arena antes de volar por la ventana
-Yo volveré a Venecia en "Misión Diplomática", Hada quédate, los niños te necesitan en todo momento, además si Jack regresa debe haber alguien que lo reciba- y así los guardianes se retiraron en búsqueda de su amigo, quizás un poco tare, porque el había estado solo por muchos años.
La tehuelche hablo primera y en nombre de las demás
-¡Basta de formalidades, los Hijos de la Evolución estamos aquí por un solo propósito! ¿Dónde está Jack Frost? ¡De nuestro lado o del Lado de la Luna, los Cupidos nos hablaron del estado de su corazón pero no por ser negro significa que te sea leal!
-Imponente como se espera de un ser Latino, pero verá mi bella dama, el aun duerme, rompí su báculo por ende aun no tiene fuerzas para levantarse, pero si esperan tan solo unas horas…después de todo ustedes aun pueden andar sobre la tierra hasta ser tocadas por agua de mar y aquí…no tengo tal cosa
-Querida prima, ten en cuenta que hace menos de una hora que la brea de la sombra entro en su corazón, dale un poco de tiempo
-¡¿TIEMPO?! TUVE QUE MATAR A ALGUEN QUE AMABA PARA PODER ESTAR AQUÍ
-Si, vinimos para tener la certeza de que Jack firme el contrato y se nos una- la mujer de tez morena se corrió las innumerables trenzas mientras de forma evidente mostraba el muñeco vudú en su cinturón, lista para hacer caer todo el poder de la magia africana sobre el Miedo si solo sospechaban de ser engañadas
-Majestades, solo unas horas, ya están aquí ¿que tiene que perder?- Aaren las llevo a su morada con un portal mágico, dando un plazo de tres horas para escuchar de los labios de Jack de que lado estaba.
El Invierno se relajaba notablemente mientras pasaban las horas, su corazón se estabilizo, su cuerpo aceptó la brea y el mal dentro de sí, solo quedaba la mente, era algo bastante difícil pues era fuerte y firme pero nada que los susurros de Pitch no pudieran solucionar; fue así como Jack despertó medio aturdido, se sentó en la cama, con total calma creó un pequeño muñeco de nieve y se acurrucó frente al mismo, esquivando su mirada y con un tono melancólico empezó
-Me aislaron por años…solo me llaman cuando ya no tiene otra persona a la cual recurrir- tras una pausa miró al muñeco como si en verdad esperara una respuesta- aunque me digan que el Hombre de la Luna me salvo yo creo que me mato dos veces, al dejar que el chico mortal muriera y al negarme mis memorias, podría haber pasado tiempo con mi familia, aunque no me vieran, ahora que recuerdo sus rostros…mi madre se suicidio a los pocos meces de mi "muerte"…podría haberlo evitado, podría haber sabido quien soy antes, me habría ahorrado muchos malestares
Desde el marco de la puerta la sombra escuchaba atentamente, le dio una gran pena verlo hablar con un ser inanimado de su propia creación ¿Cuántas veces debió hablar con ese muñeco en ausencia de un oído amigo? El era malvado pero aun así entendía que el también tenía cierta afinidad con algunos seres, decidió dejarlo solo con sus pensamientos y se dedico a observar un largo rato las luces parpadeantes en el globo
-¿Planeas quedarte allí mucho tiempo?- la sombra no volteo a verlo, aunque lo hubiera tomado por sorpresa no lo exteriorizaría
-Eres muy silencioso ¿te lo dijeron?
-Norte quería ponerme un cascabel- de la nada el Miedo desapareció como tragado por el suelo
-Que atroz- a Jack casi le da un infarto cuando lo descubrió detrás suyo
-¿Tomaste una decisión?
-Existen muchas cosas que odio…pero el que me mientan…tu no querías mi neutralidad
-En teoría no es mentir, es ocultar, pero si, tienes razón. Te puse a la prueba, me esforcé por rodearte de mis aliados para que te hicieras una idea de lo que estoy haciendo
-Uno, quiero mi báculo, dos…mi ropa- el hombre chasque los dedos ante la mirada enojada del niño y dos pesadillas aparecieron llevándole una sudadera celeste con las mangas y bolsillo canguro blancos, unos pantalones hasta la rodilla y su callado, el joven se vistió apresuradamente y las telas se llenaron de escarcha al instante- revisaste mi armario
-Fue Valeria- el mayor observo paciente como el otro se desenvolvía con total naturalidad en su morada, como pasaba los dedos por su arma y como la examinaba, las partes rotas no se tocaban entre sí, entre ambas extremidades había hielo negro, la unión de las mismas hacia la zona más gruesa como si de una empuñadura se tratara
-Es más largo- Jack solo exteriorizo ese cambio, aunque noto cada uno de ellos decidió solo exteriorizar ese
-¿Tomaste una decisión?
-Nada es gratis en esta vida, quiero algo a cambio
-¿Estamos negociando?
-Siempre- su mirada suspicaz lo hizo der mas adulto por segundos
-Mmmm…te daré el Polo Norte
-Ya lo averigüé, como zona congelada el Norte y el Sur me pertenecen, pretendo tomar el taller de Norte, después de todo no es de él, los enanos se lo construyeron pero no se lo regalaron, el lo ocupa pero ellos se lo pueden sacar y está en mis dominios asique estoy en mi derecho, ofréceme otra cosa
-No eres tan infantil como pensé pero…que tal si te doy…impunidad
-Explícate- el joven se subió al báculo mirándolo con rencor
-Vamos Jack…- la sombra lo rodeó mientras sus tentáculos acariciaban su mejilla izquierda, ante este gesto el joven se mostro incomodo pero no se apartó en demasía, el mayor freno delante del niño, mirándolo a los ojos gracias a que este estaba en una posición elevada –quieres hacer travesuras, lo sé, pero de esas subiditas de tono, como las de nuestros amigos alados, pero temes pasar de algo inocente a algo malvado, puedo verlo Jack, puedo ver en tu interior que eres igual de sádico que ellos, únete a mí y nadie te juzgara
-Algo mas, eso es muy poco
-Una familia, te prometo que jamás estarás solo
-Ja, tú no puedes prometer eso
-Oh sí que puedo, es una de las clausulas de los Cupido, si logro que te nos unas yo te convencería a que fueras con ellos
-Eso no tiene sentido
-Te prometo venganza, contra el Hombre de la Luna, contra los guardianes, te daré un mundo donde puedas congelarlo todo, donde niños y adultos te vean, donde serás apreciado…yo te aprecio Jack, yo te acepto, los demás también lo harán, yo no quiero que cambies, quiero que seas tal cual eres, sin inhibidores de ningún tipo, inocente y cruel a la vez, todo un pre adolecente jajaja
-Quiero la vida
-¿Como disculpa?- la sorpresa se grabo en su rostro con rapidez
-Así como tu creas tus pesadillas; seres pensantes, con rasocinio, que se amoldan a ti, una extensión de tu ser con conciencia propia, pero compartida, eso quiero. Quiero vida, si no puedes darme eso entonces…me vuelvo a mi casa y la balanza sigue igualada, si me voy los Cupidos también lo harán ¿no?- ante la mirada de asombro del hombre negro el niño sonrió con suficiencia- Vamos Pitch, ponte a pensar.
-Vengo de Venecia- Norte estaba cubierto de papel picado y con un ojo levemente morado- ellos no lo vieron.
Meme señalo que las sirenas tampoco, aunque no hubiera podido hablar con las Princesas, sus secretarios le habían repuesto todas las preguntas
-Yo si tengo noticias…los Valent dicen que está bien, pero que no pueden decirme nada mas- la voz del conejo, cansada y desanimada conmociono a los demás guardianes
-Pitch lo tiene- el hada se sentó sobre la baranda de madera mientras acariciaba una de sus pequeñas ayudantes
-Es un buen niño, resistirá
-Conejo tiene razón, concentrémonos en buscar al Coco y sacarlo de allí
La búsqueda hubiera sido más llevadera si contaran con ayuda de los demás seres mágicos, pero decir abiertamente que, quien se creía fuese un guardián ya no lo era y además estaba en manos de Pitch, no prometía ser una buena idea por ende la búsqueda tardo días y días, ignorantes de los devastadores efectos del poder de la sombra sobre el joven Frost. En su búsqueda y casi llevados por el destino cada uno de ellos reflexionó cuánto daño le causaron no solo a su amigo si no al resto de las criaturas, durante décadas se habían sentado en un pedestal, se sentían mejores por ser los elegidos, por ser vistos y amados por los niños, por tener mil películas que los retratara, por haber inspirado mil obras de teatro infantiles, viendo en los problemas de los demás o en sus logros cosas sin importancia usando más de una vez la frase: "Tu fiesta no es tan importante como la mía", "Mi trabajo es más importante y extenuante y sin embargo no me quejo" , fue Norte en particular que haciendo un mea culpa recordó las reacciones negativas de Conejo al desprestigiar su fiesta con la propia "Pascuas no es Navidad" algo inocente entre ellos, pero, ¿cuántos había dañado con esa frase? ¿Había hecho sentir que el trabajo de los Susurrantes, quienes impulsaban a los niños a hacer lo correcto, era inferior o el de las Hamingja, quienes acompañaban estirpes enteras con su buena fortuna?
Por su parte el Hada de los Dientes también comenzó a pensar que tal vez había sido muy vanidosa, entre los centenares de hadas que había ella solo era una más, las hadas que moraban bajo las hortensias y salían con la lluvia eran más bellas que ella y sin embargo siempre las había menospreciado.
Nuevamente reunidos en el Norte abatidos y cansados vieron con terror como algunas luces del globo se apagaban
-Ellos… ¿están dejando de creer?- El hombre barbudo se apresuró a investigar que sucedía entre sus miles de aparatos
-No…me temo que no Hada…ellos…- sentía la boca seca y las manos transpiradas, se paso el antebrazo por la frente para secar el sudor y con la voz más triste que jamás emitió dio a conocer la desesperada verdad- están muriendo.
(Pocos Días Antes)
El miedo tomo una jeringa vieja, de esas que se usaban durante la época victoriana, no deseaba que Jack viera lo que contenía en su interior, una mescla de Brea y almas atormentadas, lagrimas de Nereidas y sangre de flor viva, era la segunda vez que hacia algo por el estilo, la primera no había funcionado y su pobre cavia había muerto pero confiaba en que su nueva arena fuera lo suficiente fuerte, sumándole a la capacidad e Jack para controlar el frio. La aguja entro en la piel blanca del niño sacándole una diminuta gota de sangre, tan roja que daba a su piel un aspecto cadavérico, una pequeña casi imperceptible mueca de disgusto apareció, fugaz por el rostro del joven mientras la espesa sustancia inundaba sus venas
-Supongo que me va a doler como mil demonios ¿no?- Pitch dudó antes de responder, si le dolía demasiado probablemente significara que su pequeño experimento fallaría, por el contrario si su cuerpo lo aceptaba bien tendría el poder que deseaba y el a su nueva arma
-Cada persona es diferente- se podía apreciar como el liquido negro corría subcutáneamente por las venas del chico, era tan visible el engordar se las mismas que a ambos les causo un cierto desagrado, pero nadie dijo nada
-Me arde un poco cuando se mueve
-Es normal, lo que te estoy inyectando está vivo
Pasaron varis minutos en los cuales Pitch espero no ver cambios negativos en el joven que se había dejado caer en un sillón y se miraba los ennegrecidos dedos, el mayor miro un reloj de arena que tenia tirado entre sus cosas y con una sonrisa pérfida el mayor concluyó con éxito su empresa
-Ya pasaron los veinte minutos- la sombra desapareció unos instantes para luego reaparecer con un conejo enjaulado, uno blanco de ojos rojos y largos bigotes- un pequeño regalo- el niño tomo al conejo que se dejo extraer sin muchos escándalos de la jaula, lo miro a los ojos y se concentro, sintió como una sensación extraña, casi un cosquilleo placentero, como el que sientes minutos antes de que se te duerma una pierna, la sensación se comportaba como la pigmentación de sus extremidades y desde la oscuridad de su piel comenzó a salir escarcha negra que recubrió al roedor, este no se mostro ni asustado ni dolido en ningún momento, mientras esa delgada capa de hielo lo recubría la sonrisa de Jack se amplificada, sintiendo como sus pensamientos se conectaban con el de la criaturita, en menos de un minutos el conejo se volvió negro y comenzó a saltar alrededor de Jack dejando una estela de niebla del mismo color, el animalito fluctuaba y se movía entre ambos seres mágicos, Jack lo tomo entre sus fríos brazos y lo acarició, una sonrisa de plena felicidad y tierna emoción decoro sus labios
-Sus ojos son celestes, es tan bello
-Lamento que no puedas crear seres sin base física
-¿Bromeas? Esto es genial
-¿Cerramos en trato?
-¿Dónde firmo?
La sombra sonrió con ganas mientras lo conducía al escritorio en frente del globo, tomo de un cajón una hoja y un tintero, aun tenía una pluma del Hada de los Dientes de la última vez que habían tenido un enfrentamiento, esta había sido usada para firmar todas las alianzas
-Comencemos
"En el día de la fecha Jack Frost Guardián de la Alegría, manifestación física del Invierno y protector de las criaturas que habitan los Polos y zonas aledañas, con domicilio en el Palacio Sureño de Hielo acepta renunciar a su titulo de Protector de la Alegría para ser formalmente parte del ejercito de Pitch Black Señor de las Sombras, manifestación física del Miedo, domiciliado en el Palacio de Escaleras Oscuras, comprometiéndose a luchar y batallar por su causa, defender los intereses de la misma y colaborar con la derrota de sus ex compañeros los Guardianes Norte, El Conejo de Pascuas, San Man y El Hada de los Dientes; a cambio de dichas prestaciones el anteriormente nombrado Pitch Black otorgará a Jack Frost su protección, la ayuda necesaria en la recuperación del Polo Norte y la capacidad de vincular su ser mágico a nuevas criaturas de su propia creación con base material. Esta alianza queda nula en caso de traición explicita o probada de alguna de las partes hacia la otra dejando a ambos libres de obrar contra el otro, en caso contrario queda formalizada la clausula de "no agresión" entre ambos firmantes y ratificada por el Rey de las Montañas Aaren IV con el nombre en veste de testigo de la buena fe de ambos involucrados. "
Pitch leyó cada palabra lentamente para que el otro estuviera seguro de no querer agregar nada mas, cuando el niño se le acercó los tentáculos de oscuridad del mayor lo rodearon suavemente, atrayéndolo a su regazo, en el cual el niño se sentó sin problemas.
-En menos de media hora vendrán tus amigas marinas y el Rey enano para ver como firmas, además el tiene que firmar como testigo delante nuestro para que esto sea oficial- el joven asintió con la cabeza mientras acariciaba la bola de pelo negra que tenía en sus brazos, ajeno a los atentos ojos de otro que lo observaban con cuidado
-Sabes…ahora que lo noto eres bastante lindo- mientras hacia esta apreciación acaricio su nuca con la gema de los dedos, al contrario de antes el joven ya no se mostraba reacio al contacto con él ni con sus tentáculos que le recorrían el cuerpo, por el contrario, parecía ignorarlo perfectamente muy concentrado en su pequeño conejo como para darle importancia al comportamiento del hombre- ahora entiendo porque los Valent se obsesionaron contigo, aunque en mis años he visto niños más bonitos, pero para ser un inmortal no estás nada mal
-Para, eres desagradable Sombra, pareces un maldito pedófilo- la voz de Mawar logro traer a Jack de nuevo a la tierra
-Que alegría verlos Majestades- el hombre hiso un saludo con la cabeza al ver entrar a las siete Princesas y al Rey- ahora que estamos todos podemos por fin proceder- las mujeres miraron de forma fría y expectante al niño que tanto amaban, no porque ya no lo quisieran, si no por el enorme sacrificio que habían hecho para verlo oficializar su traición hacia la Luna.
El joven se movió incomodo en la falda de Pitch ante el comentario de la mujer; tomo la pluma del Hada y la sumergió en el tintero, el papel absorbía la tinta con ansias, con cada letra que escribía los cabellos níveos de Jack Frost se volvían negros cual plumaje de cuervo; cuando termino de firmar el contrato su sonrisa se curvo en una mueca cruel y pasando rápidamente su mano por la superficie del báculo congeló la punta de este dándole una afilada y puntiaguda finalización de hielo negro capaz de perforar cualquier cosa
-"Es temporada de Conejos" jajajajaja (*)
Los ojos azules de Jack brillaron en la oscuridad de Pitch quien observaba con gloria a su nuevo soldado, el Rey Aaren tomo la pluma de las gélidas y negras manos del joven y con toda solemnidad firmo el contrato como testigo del la alianza, las Princesas vieron con horror como el cuerpo del niño había cambiado pero a pesar de esto se mostraron muy complacidas ante la firma del contrato, ahora la balanza estaba oficialmente del lado de la Oscuridad.
En el palacio de los Cupidos se respiraba armonía y felicidad, los cuatro revoloteaban junto al nuevo Jack Frost, riendo y jugando en los amplios jardines, dentro, en uno de los grandes salones el Miedo y los Hijos de la Evolución releían con cierto desagrado y temor el plan que los jóvenes inmortales habían trazado
-No se ustedes pero me considero afortunada al tenerlos de nuestro lado
-Yo diría que hasta podrían ser hijos nuestros
-Señoritas calma por favor, todos sabíamos del nivel de sadismo de esos cinco
-Si pero no pensé que Jack tomaría ,medidas tan drásticas
-Está comprometido hermana, es mejor así
-Quiero estar presente- todos los ojos se posaron sobre el Rey Aaren quien hasta ese momento no había dicho nada- puede que para ellos solo sea un acto de pura diversión pero para mí…es el pago por el Palacio
-Perfecto, lleva a las Doxy contigo ellas se comerán gustosas lo que quede del Hada de los Dientes.
Jack entro a la habitación volando con toda la furia del viento, su sonrisa y respiración acompasada denotaban cuanto había estado jugando con los demás seres alados
-Pitch con los chicos vamos a jugar con los niños ¿te molesta?
-No, ve a congelar cosas, solo regresa para cuando completemos el ataque- el joven Frost se fue seguido de cerca por su conejo y las risas de las hermanas Valent
-Oye sombra ¿dejaras que juegue con los mocosos? Eso es propio de guardián
-No creo que haya entendido Majestad, ellos los congelaran o harán que se maten entre sí
-Espero que no dejen evidencia, aun necesitamos del factor sorpresa
-Ahora que puede crear seres de niebla no se dará a conocer
-Eso espero- el enano se acaricio la larga y tupida barba mientras abría un portal mágico para regresar a su morada seguido por sus hermosas primas.
(*) Del capítulo "Temporada de Conejos, Temporada de Patos" de Bugs Bunny, al ser un programa infantil solo Jack lo conoce y por eso le causa gracia solo a él.
"Las Doxy comen dientes, dientes de niño si es posible, hace décadas que solo logran robar cada tanto alguna que otra muela cariada pero esta vez cenaran dientes de Hada; ante los ojos del Rey enano las risas de sus fluctuantes aliados dista mucho de ser placentera, causándole un escalofrió a lo largo de la espalda; la locura de la cual eran presa los Cupidos era ya un hecho conocido, pero el sadismo de Jack era algo nuevo y peligroso."
