A partir de ahora verán algunos de nuestros personajes favoritos entrar en escena, aunque sea poco pero estarán presentes.
CAPITULO 5
Una luz lo molestaba, no sabía que era, era un brillo molesto, no estaba seguro no lograba enfocar sus ojos, todo estaba borroso, sentía un bip constante y se dio cuenta de que estaba acostado. Unos minutos más tarde ya podía distinguir las cosas, estaba en un hospital, más precisamente en el hospital del SDF1. ¿Qué fue lo que paso? – Pensó – No recordaba como llego allí. De repente se sentó rápidamente en la cama recordando esos ojos que lo miraban en el espacio. – ¡VERTRY! – Grito de golpe. Una enfermera llego para asistirlo tratando de calmarlo. El simplemente la miro sin poder hacer otra cosa que tomarla por el uniforme y preguntarle por su captora, tampoco entendía esa repentina desesperación por saber de ella. La enfermera simplemente trato de calmarlo y sin que se diera cuenta le inyecto un calmante, el cual hizo efecto casi de inmediato.
Unas horas más tarde despertó, pero ya no estaba en la habitación común que estaba cuando despertó. Esta vez había dos efectivos de Policía Militar uno a cada lado de la puerta. Se limito a observar y saludo a los presentes, los cuales solo atinaron a llamar a sus superiores los que volvieron a quedarse totalmente inmóviles. Veinte minutos después llegaron a la habitación dos tenientes, uno de ellos tomo asiento mientras que el otro se quedo de pie.
- Bien comencemos. – Dijo el que estaba de pie, mientras el otro saco una libreta y una lapicera, evidentemente para tomar nota.
- ¿Qué necesita saber señor? – responde de manera automática, sus pensamientos estaban en la piloto de cabellos negro azulados.
- Todo teniente. ¿Qué fue lo que les dijo al enemigo? ¿Quién es Vertry? ¿Porque esta escapo con usted?
- … lo que recuerdo es…
Frank cuenta parte de la historia, guardándose partes esenciales, casi privadas. Pese a que los dos oficiales de inteligencia interrogaron por casi dos horas al agotado piloto, estos se retiraron no muy convencidos de la historia.
Paso otros dos días más en el hospital, hasta que luego de insistir a los distintos médicos que lo asistían, le dieran el alta. Salió del nosocomio que estaba bastante atestado de heridos, militares y civiles, de distinta índole y fue directamente a su barraca en la zona militar del SDF1. Lo primero que noto fue que la gravedad era distinta a la habitual. Miro por uno de las mamparas que siempre mostraban el espacio. Lo que vio lo perturbo. Era un gran desierto, casi interminable. ¿Era acaso esa la tierra? ¿Eso era lo que habían heredado de la guerra espacial? Acongojado llego hasta la barraca. Entro en la sala común su antiguo escuadrón y eso lo hizo sentir pero. Era el último piloto de este. Simplemente se preparo un café y se sentó en su litera a beberlo. Otra vez la historia se repite, cuando quedo solo al irse a pique el Ronald Regan, los pocos compañeros que quedaron del Astoria y ahora el ultimo de su grupo. Estuvo un largo rato sin darse cuenta el tiempo transcurrido en las penumbras hasta que llamaron a la puerta de la barraca. No hiso caso, pero tras insistir una vez más alguien entro. Esta persona encendió las luces y el noto que era un oficial superior. Se paró de inmediato y adopto postura militar.
- ¡Teniente Morris Frank, escuadrón Bravo! - Se presenta Frank con tono militar.
- Teniente Comandante Misa Hayase. – Responde de manera tranquila – Descanse Teniente.
- ¿En qué puedo ayudarla Señora? – Pregunta Frank adoptando postura de descanso.
- ¿Tengo entendido que tuvo contacto con el enemigo en la última batalla en la órbita terrestre?
- Es correcto Teniente Comandante, tal como le reporte hace dos días. – Responde Frank de manera mecánica.
- Leí su informe Morris, aunque también tengo un informe de nuestros "nuevos aliados". – Dice Hayase mostrando una carpeta.
- ¿Y qué dice Teniente Comandante? – Pregunta tratando de no mostrarse ansioso.
- Creo que usted sabe lo que dice Teniente Morris. – Asegura de manera comprensiva la superior de uniforme blanco.
- … esta… muerta? - Pregunta Frank intranquilo.
- ¿Se refiere a la piloto Meltradi Vertry 217? – Pregunta la comandante con una mueca en su rostro.
- Vertry, o al menos así suena su nombre ¿Esta viva? – Pregunta Frank nuevamente.
- Sí, lo está Teniente. – Frank suspira aliviado. – Ahora la pregunta es ¿Qué interés tenía en usted la piloto?
- Simplemente… no lo sé Teniente Comandante, no lo sé. – Responde con sinceridad.
- ¿Por qué no informo esto a Inteligencia Militar? – Indaga Hayase.
- Porque usted estuvo en contacto con el enemigo, todo el mundo lo sabe señora, sé que no me creerían si se los decía.
- No me sorprende, salvo el Capitán Global y algunos oficiales de confianza creyeron mi historia. Ahora dígame que paso allá arriba. – Dice la Teniente Comandante tomando asiento.
- Todo fue bastante extraño…
Frank relata la historia de los suceso acontecidos hacia apenas tres días, relato todo hasta el más mínimo detalle. Una hora más tarde Frank convida una segunda taza de café a su superior y pregunta interesado.
- Pero no me dijo lo que realmente me interesa. ¿Donde está Vertry?
