En este capitulo al fin se encuentran nuevamente, que se dirán? que sentirán? Espero lo disfruten.

CAPITULO 7

Transcurrieron alrededor de de dos meses y las preguntas de los dos pilotos crecían día a día, ambos volaban casi a diario, y mientras el miraba los cielos expectantes a que descienda en su brillante armadura azul, ella miraba el plañera azul esperando que la pequeña nave variable saliera de la atmosfera.

En una noche despejada y con la luna naranja cayendo en el horizonte, Frank estaba finalizando su habitual patrulla nocturna vio lo que le pareció una estrella fugaz en el firmamento. Intrigado ordeno a los dos nuevos reclutas a su mando que se adelantaba a inspeccionar lo que era. Unos kilómetros adelante y a toda velocidad su corazón latía con intensidad, no dejaba escapar la posibilidad de que se tratase de ella. Con un leve contacto de radar supo que se trataba de un Queadluun-Rau. Más aun para su sorpresa al tener contacto visual vio era azul. La armadura se mantuvo estática hasta estar cerca, él se detuvo y cambio a modalidad Gerwalk, se quito la máscara expectante a ver de quien se trababa. La armadura Meltradi se acerco con cautela y apoyo el brazo de esta sobre el fuselaje de la maquina terrestre, haciendo saber quién era el ocupante de esta.

- ¿Vertry eres tú? – Pregunto esperando respuesta, aun sabiendo que esta no sabría su idioma aun.

Como respuesta la cabina del Queadluun-Rau se abrió y dejo ver el rostro de su Meltradi favorita, la cual le respondió con una sincera sonrisa. Con dificultad propia del lenguaje esta le dijo.

- ¡Proto vertre Frank! – Contesta la guerrera manteniendo su sonrisa.

Mantuvieron contacto visual hasta que con una mirada de tristeza se aleja de la Valkiria, cierra la cabina y acelera solo como esas formidables maquinas de combate lo hacen dejando una estela tras ella. Frank no pudo ni siquiera articular palabra al verla nuevamente, ni siquiera con su nuevo caza podría alcanzar la velocidad de ascenso de la nave azul metalizado.

Mientras se comenzaba con la reconstrucción de la Tierra más precisamente en la que sería conocida como Ciudad Macross a la sombra del SDF1, en el espacio se habían hecho arreglos en algunas cámaras de curación para usarlas como cámaras para micronizar a los guerreros que quisieran vivir en la Tierra. Los primeros en ir a las cámaras fueron Max y Milia. Luego del proceso, en el cual estaba presente Vertry expectante a los resultados, ambos salieron de la cámara con el tamaño de un humano. Vertry estaba extremadamente ansiosa de poder acceder a esas cámaras, más aun cuando comenzó a aprender el idioma con Max.

Otros tres meses pasaron desde la última vez que se vieron fugazmente en la atmosfera terrestre, Frank y Vertry estaban verdaderamente ansiosos. Frank sabía que era la sensación, pero a Vertry por el contrario la ponía verdaderamente nerviosa no saber cómo controlar estas nuevas emociones que la dominaban.

Por otra parte en la Tierra mientras se esperaba el regreso del héroe y As Maximiliano Jenius, Frank se las ingenio para encontrarse con los embajadores de Britai Kridanik y así con ellos tratar de entender el idioma Zentradi. En esos meses de charla entre las tres razas se llego al acuerdo que aquellos que quisieren se micronizaran y vivir en la tierra podrían hacerlo. Es por eso que se pacto una ceremonia en la cual varios de los primeros de las razas en ser micronizados serian agasajados como se suele hacer en la Tierra. Frank fue invitado a la ceremonia por la Teniente Comandante Hayase en persona, lo que le sorprendió dado que estaba esa noche de turno. Saco su uniforme de gala para la ocasión, además tampoco eran muchos los militares que sobrevivieron a la última batalla por la Humanidad. Allí con mucho nervio vio a la hora señalada como decencia un trasporte de tropas Zentradi, el cual estaba escoltado por dos Queadluun-Rau Meltradi color verdes y dos Nousjadeul-Ger Zentradi. Si bien un poco decepcionado se dijo a si mismo que la volvería a ver con seguridad. La compuerta de desembarco se abrió y de ella salieron varios Zentradis y Meltradis micronizados, encabezados por Max seguido por una hermosa mujer con cabellos verdes, que robo las miradas de todos los presentes, la cual llevaba un traje formal como si se tratase de una ejecutiva. Frank estaba seguro que era la piloto con la que Max se topo en las ruinas de la ciudad que emergió del mar. Detrás de ella cerca de una docena de soldados, todos con trajes formales. Frank se desanimado al no ver micronizada a Vertry por lo que simplemente se mantuvo en la fiesta tratando de distenderse y charlar con sus compañeros y entablar amistad con los recién llegados. Habría transcurrido alrededor de una hora después de los discursos cuando fue a una de las barras allí dispuestas, pidió un trago a base de Vodka con mucho hielo. Giro en la barra y apoyo su espalda en esta mirando a los participantes de la fiesta. En un momento le pareció ver a una mujer con cabellos casi azulados, largos hasta la cintura con lo que parecía una cola a la altura de la nuca, traía consigo unos lentes grandes como de lectura, se la veía desconcertada y buscando a alguien. Vio que alguien la llama, más precisamente tres mujeres y esta fue a su encuentro, fue cuando que acomodo su cabello dejando descubierta una de sus orejas, la cual era puntiaguda. Tuvo la certeza que era ella. Entre la gente comenzó a avanzar en búsqueda de la mujer, pero al llegar donde supuestamente estaba no encontró a nadie. – Debo calmarme, estoy demasiado ansioso – Pensó para sí mismo. En esos momentos se presento en el escenario Lynn Minmay la cual canto algunas canciones de su habitual repertorio. Al terminar su número, esta invito a quienes quisieran participar de la pista de baile. Comenzaron con temas lentos de los 80` y los primeros en arribar a la pista fueron Max y su pareja Milia. A estos les siguieron varias parejas, entre ellas la Teniente Comandante Hayase y el Teniente Hichiru. Poco a poco la pista se fue llenando y Frank los miraba desde un rincón pensativo, era claro que pensaba en la guerrera de largos cabellos azulados.

- ¿Mi preguntar si ustet bailar? – Dice una vos femenina con extraño acento que lo saco de su concentración.

- Disculpe yo no acostumb… – Cuando giro no pudo creer lo que veía.

Delante de él estaba ella, con un vestido largo ajustado color azul oscuro entallado, tenía un escote delicado y este dejaba ver una de sus piernas, estaba levemente maquillada y la sombra que tenía en sus ojos hacia resaltar su color purpura, su cabello caía lacio hasta la cintura con un brillo que jamás había visto en una mujer terrícola.

- ¿Vertry eres tú? – Pregunto estupefacto.

- Si Frank, logre autorización para micronizar…me. – Trataba de poder hablar como Frank y mantener la calma al estar en su presencia, el cual podía ver a los ojos y a su altura.

- ¡Bienvenida a la Tierra! – Responde Frank nervioso en idioma Zentran estrechando su mano.

- Gradias Frank – Responde Vertry estrechando la mano como le había enseñado Max.

Cuando sus manos se estrechan una corriente pasa entre ellos, la cual hace que los dos antiguos enemigos queden unos instantes en silencio sin poder despegar la vista uno del otro, por lo que él intenta continuar la charla soltando su mano.

- Veo que ha practicado nuestro idioma Vertry – Dice Frank aun obnubilado por la belleza de su antigua captora.

- ¿Ensenar a… bailar conmigo? – Le pide Vertry algo sonrojada, su corazón se acelera de una manera que no recordaba desde que destruyo su primer pod Zentradi hace más de medio siglo.

- Sera honor servirle Mi Lady – Responde Frank en un rudimentario y muy pensado Zentradi haciendo una reverencia y estrechando su mano.

Ambos salen hacia la pista tomados de la mano, Vertry estaba luchado por mantenerse en calma, las nuevas sensaciones que estaba sintiendo la estaban aturdiendo, mas aun el contacto con la mano de Frank y la cercanía a él. En cuanto a él estaba nervioso como un adolecente en el baile de graduación de la preparatoria, según el más aun. Ambos se colocan en el centro de la pista y el pasa su mano por su cintura y con la otra hace que ella la coloque en su hombro, luego toma la otra mano y comienza a moverse lentamente para tratando de copiar el ritmo de la melodía. Ella, nerviosa y ruborizada, al principio siente que los demás la estaban mirando, temiendo hacer el ridículo, él lo nota y le dice al oído.

- Tranquila, ahora estás conmigo – y mirándola a los ojos agrega – Olvídate del resto.

- Para ti sencillo, primera vez para mí. – Responde ruborizándose nerviosa sin quitarle la vista de los ojos.

Ellos se pierden en el mar de los ojos del otro y prácticamente se olvidan de donde estaban, incluso siguieron bailando hasta que la música dejo de tocar, ambos estaban confundidos por lo que estaban viviendo. Ellos salen de la pista y él le invita algo para tomar.

Cuando llegan a la barra el pide dos jugos de naranja al barman, el cual se los prepara sorprendido de la petición siendo que la barra era libre. El toma las dos copas y le da una a ella.

- ¡Salud! - Dice el chocando la copa contra a de ella.

- ¡Salut! – Responde golpeado su copa haciendo que la de él se rompa en su mano provocando un pequeño corte en su dedo índice. – Lo sentir Frank, no quise! – Dice preocupada.

- No te preocupes – Responde con una sonrisa al ver la cara de Vertry preocupada al notar que salía sangre de su mano. – Debí advertirte que el vidrio es frágil en este planeta. – Saca un pañuelo de su pantalón y se cubre el dedo haciendo presión.

- ¡Deber ir a cámara de curación! – Dice Vertry preocupada.

- No Vertry, no es nada grave, no te preocupes, es mas casi dejo de sangrar. – Responde con tranquilidad.

- En serio, sentir lo que hice – Continua apenada bajando su cabeza. En su mente trataba de no molestar a Frank, no quería que se moleste y se retire.

- Hey… – Dice Frank levantando su rostro con su mano sana. – Esta bien, hagamos esto. – El estrecha nuevamente su mano y ella responde sorprendida. – Hola soy Frank Morris, Teniente de las Fuerzas de la Tierra Unida, y ¿Tu eres?

- Hola… ser Vertry 217 Líder del Escuadrón 47 de ataque, Grupo de Operaciones especiales de Moruk Lapramiz.

- ¿Quieres dar un paseo Vertry 217? – Pregunta Frank con timidez.

- ¿Es lo que humanos llaman Cita? – Contesta la ahora frágil guerrera.

- No… – Frank ríe algo avergonzado – No Vertry es… solo caminar y hablar un rato.

- No entiendo cosas humanas que me hablar Maximilian en nave de Lady Milia Fallyna, pero lo que solo sé que desde conocerte tener… – Dice con una timidez sorprendente para una guerrera de su calibre –… nuevas sensaciones que no lograr manejar.

- Me pasa lo mismo, se llaman sentimientos. – Contesta Frank.

- ¿Sentimientos? – Ella queda pensativa unos segundos – Mi Lady Fallina menciono algo de eso antes de pedir autorización para micronizar cuerpo.

- ¿Que paso con tu comandante? En la nave donde me llevaste. – Pregunta Frank para salir del tema.

- … Caminemos y contarte – Responde con un dejo de tristeza.

Salen caminando del lugar y Vertry toma la mano de Frank, se sentía más cómoda de esa manera. A Frank por el contrario estaba extrañado con el cambio de comportamiento de su antigua enemiga y sentía una fuerte atracción, o quizás algo más.

Ambos llegan a una banqueta en lo que era la vieja plaza dentro de la nave, tenía un ventanal hacia el exterior. Toman asiento y se mantienen unos minutos en silencio. No era uno incomodo, solo cuando unas nubes dejaron ver la luna los ojos de Vertry se iluminaron, parecía una niña que miraba por primera vez la luna desde su patio, su brillo la asombro, no era así desde el espacio, pensó la guerrera, luego miro a su compañero y comenzó.

- Yo tener siempre problema con Comandante Zonya, yo tener necesidat de saber cosas, no conformar lo que dicen, tengo que saber y no poder controlar impulso, no tengo palabra para eso.

- Se llama curiosidad. – Interrumpe Frank.

- Curiosidat… – Ella piensa la palabra y comienza a tener sentido su comportamiento – Curiosidat, ese mi problema, siempre serlo. Ser por eso que ser considerada amenaza y traidora al llevarte conmigo a nave… luego de escapar grupo leal a Lady Zonya fue a aniquilar junto contigo. Despertar en nave de Lady Milia y conocer los efectos de Micrón en nuestra raza. Mi Curiosidat llevarme a ofrecerme… no, suplicar que mandarme a Tierra, tener curiosidat de saber de ti.

- Y yo esperaba este día desde que desperté en el hospital de la nave. – Responde tomando su mano y ella siente una corriente que le recorre todo el cuerpo. – No pude dejar de pensar en ti, cuando te vi en tu nave hace meses… no sabes lo que me alegro verte volando de nuevo. Pero ¿Por qué no te quedaste?

- No tener permiso, yo soler volar por atmosfera con esperanza de vele volar. – Dice Vertry con dificultad – Verte en ese instante hacer que los días siguientes ser más… pasabres. Haber visto por yo misma tu estar bien… yo estar bien… estar… no se palabra – Agrega moviendo la mano como buscando la palabra en un diccionario invisible.

- ¿Feliz? – Se aventura Frank a completar la frase.

- Si creer que esa es palabra – Responde Vertry con una sonrisa. - No sé porque tu hacer que sentir feliz. Tantos años de lucha solo creer feliz cuando ganar batalla. Milia tiene razón en que ser raza increíble, haber hecho que ustedes cambien nuestra forma de ver las cosas.

- Y tú me hiciste sentir cosas que creía olvidadas… – Responde con algo de pudor.

- ¿Que ser esas cosas Frank? – Pregunta intrigada por las cosas humanas.

- No sé cómo explicarlo. – El se queda viendo la los ojos hipnotizado.

Ella guarda silencio sintió frio, algo que con su antiguo cuerpo solo sentía cuando estaba en expuesta al espacio, casi instintivamente se acerca a él para sentir el calor de su cuerpo y con cierta precaución por no saber la respuesta de Frank intenta darle un beso para ver que sentía. Estuvo viendo a Milia y Max hacerlo casi a diario y sentía su habitual curiosidad, aunque no sabía porque, no era curiosidad, era deseo. Ella acaricia su rostro y le da un pequeño beso en los labios al desprevenido piloto. Ella se aleja preocupada esperando una respuesta del atónito piloto.

- Perdonar Frank, solo tuve impulso de hacerlo. – Responde preocupada poniéndose de pie y girando hacia la fiesta.

- Espera – Dice Frank tomándola de la mano y parándose a su lado.

El acaricia su rostro y la besa tiernamente. El siente como el corazón de la guerrera se salía de su lugar, al igual que el de él que trataba de no detenerse de la emoción. Ella por instinto cruza sus brazos por el cuello de Frank y este la abrasa con fuerza. Se besan por un largo rato, para ella era una de las mejores cosas que jamás había sentido, en todos sus años no lograba recordar haberse sentido de esa manera. Frank tenia la mente en blanco, solo había una cosa en el, Vertry. Se separan casi sin aire y se quedan viéndose a los ojos, ella sorprendida y emocionada, él con la cabeza totalmente perdida por ella.

- ¡Debura!… - Exclama Vertry por lo bajo con la respiración agitada.

- Guauu!… - Afirma Frank también reponiendo su respiración.

Ambos se miran nuevamente se sonríen y se abrazan sin decir más. Permanecen sentados mirando la Luna sin decir palabra alguna, ya no las necesitaban. Sus respiraciones se hicieron una y al cabo de un rato regresaron a la fiesta. En el camino Frank se dio cuenta de que ella tenía frio, por lo que se quito su chaqueta del uniforme se la coloca en los hombros. Ella no entendió porque lo hiso, pero le agrado que así fuera. Poco a poco la cruel guerrera se fue adecuando a estas nuevas emociones, demasiadas para un día pensó ella

Ya en la fiesta se dan cuenta que en la pista de Baile todavía estaban Max y Milia los cuales no dejaban de bailar abrazados. Ella fue le pidió que vayan a la barra y completen ese "ritual" de la bebida. Ambos con una copa de jugo de naranja, la chocan con delicadeza y le dice.

- Por nosotros Vertry. – Dice Frank

- Por nosodros Frank.

Antes de tomar el contenido de las copas Vertry lo vuelve a besar en la boca ante la sorpresa de todos los presentes. Cuando se separan ve que la mayoría de los presentes estaban mirándolos sorprendidos, algunos molestos e incluso con desagrado, salvo la primer pareja interracial que parecía disfrutar lo que estaban viendo. Ella ve sorprendida las miradas de los presentes y él un poco avergonzado se toca la nuca. Desde la pista Milia levanta su pulgar aprobando lo que vio, algo que le ha enseñado su querido Max. Las cosas regresaron a la normalidad y ella prueba el jugo de naranja, le encanto el sabor, es mas es la primera cosa que probaba que tenia sabor, su comida y bebida eran insípidas, solo tenían cualidades nutritivas para mantener a las guerreras funcionando adecuadamente.

Cuando la fiesta termino a los recién llegados se los escolto a un área de la nave que estaba adaptada para que no fueran molestados. Solo a Max se le permitió ingresar a este lugar por ser considerado una especie de emisario entre las dos razas, sin contar que no se podría hacer entender a Milia que la separen de su amado peli azul.

Frank acompaño a Vertry y en el acceso los guardias le impidieron el paso por no poseer la autorización correspondiente. En la puerta ellos se tomaron de las manos y ella le dijo.

- ¿Vernos mañana? – Pregunta sin soltarse de sus manos.

- Ni una flota de cruceros enemigos lo impediría. – Responde Frank con una sonrisa.

Ambos sellan el pacto con un beso y ella entra a su nueva habitación. Durante la noche ninguno de los dos pudo conciliar el sueño. Para ella las sensaciones que había vivido eran demasiadas, mientras que él no lograba olvidar sus labios.