CAPITULO 8
En la mañana y a primera hora Frank se dirige al área designada a los invitados. Espero con lo que parecía una bolsa de papel cerca de veinte minutos cuando llego ella con una sonrisa mientras pasaba por las correspondientes inspecciones. Una vez afuera va directamente a los brazos de Frank dándole un largo beso sin siquiera decir hola.
- Buenos días Vertry. – Dice Frank tomando aire. – Te traje el desayuno. – Agrega mostrando la bolsa que llevaba.
- Buenoss diass – responde Vertry con dificultad - ¿Qué ser desayuno?
- Ahora veras. – Responde tomando su mano – Vamos a un lugar tranquilos.
Ambos salen del área y se dirigen a donde se dieron su primer beso, la antigua plaza de la nave. Intrigada vio después de sentarse como sacaba distintos elementos de la bolsa. El acomoda dos recipientes con manija y lo que parecía una munición color plateada con la punta roma. También saca un disco envuelto en una especie de membrana artificial transparente. Vertry estaba intrigada en lo que era lo que hacía, en especial por la munición que había puesto entre ellos.
- ¿Qué ser esto? – Pregunta mirando las cosas que estaban delante de ella en particular la munición.
- Esto Vertry es un desayuno al aire libre. – Responde tomando la "munición"
- ¿Hacer explotar algo con desayuno? – Pregunta nuevamente sin quitarle la mirada al cilindro plateado.
- ¿Explotar? – Pregunta sorprendido Frank tomando con sus dos manos a cada extremo del cilindro.
- Sino porque traer munición de ese calibre. – Responde apuntando con su dedo las manos de Frank.
Este la mira y luego mira el termo que llevaba en la mano y larga una fuerte carcajada ante los ojos un poco molestos de Vertry.
- No hermosa. Esto es un termo. – Responde girando la tapa mientras ella entorna los ojos como esperando que explote. – Se usa para mantener líquidos calientes – El sirve con estas dos tazas con café y se lo da en la mano. – Y esto es café, es lo que generalmente tomo cuando me levanto.
- Parecer aceite de maquinaria. – Dice desconfiada Vertry mirando el contenido de la taza. – Oler agradable. – Da un pequeño sorbo con inseguridad, lo saborea y mira con sorpresa a Frank – ¡Saber bien esto! – Finaliza con alegría.
- Ves, se que todo esto es nuevo, pero de a poco podrás adaptarte a todo.
- Llevar tiempo, pero agradar planeta y costumbre, y tal vez dejar combatir, hacer más de medio ciclo que hacer todo tiempo lo mismo.
- Es cierto, yo pensé lo mismo, una vez que la reconstrucción termine quizás… no se…
- ¿Qué hacer si no pilotear? – Pregunta Vertry terminando su taza de café y moviéndole la taza pide más café.
- No lo sé… antes de entrar en la academia mi familia era dueña de una agencia de autos, quizás retome el negocio familiar.
- ¿Que ser autos? – Pregunta Vertry intrigada por la historia.
Ellos siguen charlando unas cuantas horas, él le cuanta su historia y ella cuenta detalles de la suya. Antes del mediodía ellos van hacia el sector asignado dado que Frank debía entrar a servicio.
- ¿Venir más tarde? – Pregunta ella sin soltar sus manos.
- Cuenta con ello. – Le da un largo beso y con una sonrisa se retira.
La patrulla de Frank fue normal como todos los días y regreso sin novedad a la base. En el hangar lo aguardaban un par de Oficiales, más precisamente la Comandante La Salle y el Teniente Jenius. Frank desciende del VF sorprendido de la escolta que los esperaba. Se acerca a ellos y los saluda militarmente aun con su casco en la mano.
- Teniente Morris reportándose sin novedad. – Comienza Frank.
- Buenas noches Teniente Morris, soy la Comandante La Salle y él es el Teniente…
- Maximiliano Genius, si los conozco Teniente Comandante, en que puedo ayudarlos.
- Frank… no sé cómo decirte esto – Comienza lentamente Max. – Vertry no ya no está en la Tierra.
- ¿Fue llamada a sus deberes? – Se aventura a preguntar Frank preocupado.
- Ese es el problema Teniente – Dice la Comándate La Salle – Fue llevada a ser ejecutada por su acto de traición contra su comando.
- ¡La ejecutaran! – Dice Frank preocupado.
- Justamente Teniente Morris a partir de este momento quedara confinado a sus habitaciones hasta nueva orden. – Dice la morena con autoridad.
- ¡No voy a quedarme en Tierra sin hacer nada por Vertry! – Grita Frank levantando su dedo índice a su superiora.
- ¡Le aconsejo que mida sus palabras si quiere seguir en su cargo! – Finaliza con autoridad La Salle.
Frank da un paso hacia atrás, gira y toma la escalera de su VF para subir. Max lo toma del hombro y le dice.
- Si vas más que seguro que te mataran y si lo logras estarás encarcelado el resto de tu vida.
- ¿Dejarías que Milia tuviera el mismo fin? – Le responde sin soltarse de la escalera, Max asiste con la cabeza y Frank continua – Entonces entenderás que tengo que hacerlo.
- Lo entiendo, pero jamás encontraras la nave si esto. – Max le da un transmisor – Esto te indicara cual es la nave donde mantienen a Vertry prisionera.
- Y le recomiendo que si va a desobedecer una orden tome otro caza que este a la altura de las circunstancias. – Frank mira sorprendido a la Comandante. – En el hangar 04 hay algo mejor para su misión de rescate.
- Gracias, enserio gracias.
- Pero Recuerde… - Dice la comandante mientras se aleja – Esta charla jamás existió y sus acciones son solo su responsabilidad y no están amparadas por la UN Spacy.
- Se a lo que me arriesgo Señora. – Gira sobre su eje y parándose firme se despide con un saludo militar – Muchas gracias.
Frank sale hacia el hangar 04. En el encuentra un VF1S Strike Valkirie pintado de negro, equipado con todo lo que se le pueda colocar, dos cañones GU-11 de 55mm, y varios depósitos de misiles, lo único que no llevaba consigo eran misiles anti-naves, ya que estos estaban en un depósito de máxima seguridad. Sube a la maquina y la enciende, a diferencia de su habitual VF1A este tenía algunos censores extra y un poco mas de poder final, sin contar con los FAST Pack adaptados lo cual lo hacia un arma formidable.
Comienza a carretera por la pista y automáticamente una comunicación aparece en su pantalla.
- Piloto del VF no tiene autorización de despegue… identifíquese! – Dice por el Tel-talc la Comandante Hayase. – Identifíquese o será interceptado – Increpo cuando la nave comenzó a carretear por la pista a toda velocidad. – Escuadrón Skull intercepte y obligue a descender a la nave – Ordena nuevamente la comandante por canal abierto.
- Copiado Delta1 – Responde el líder Skull Teniente Hichiru
La Valkiria de Frank asciende a toda velocidad y a la par se coloca el caza de Hichiru el cual saluda militarmente y con su mano levanta el pulgar dando aliento.
- Delta1 aquí Líder Skull, no puedo interceptar al caza, abandono la persecución – Comunica por canal abierto a la comandante Hayase.
- Copiado Líder Skull regrese a base y lo espero con su informe.
Frank asciende a toda velocidad sospechando que todo había sido armado para que el vaya en rescate de Vertry, sabía que la única forma de no crear tención entre los Zentran y lo que quedaba de la raza humana era que pareciera un acto de insubordinación que sabia iba a ser castigado.
En el espacio volvió a asombrarse por la cantidad de naves que aun quedaban operativas y aun más la cantidad de escombros que había por doquier. Hasta recordó cuando estuvo volando por los anillos de Saturno esquivando grandes bloques de hielo y piedra, solo que ahora eran pedazos de pods, cuerpos y cruceros Zentradis o Meltrandis. Frank activa el sensor que le diera Max y este empezó a destellar mostrándole la dirección en la pantalla. Tras recorrer a toda velocidad por más de media hora llego hasta el crucero de Vertry, el cual aun estaba muy dañado y sin vísperas de reparación. Aun a toda velocidad llega hasta el puente del crucero frenando en modalidad Battroid a poco menos de cincuenta metros de este. Automáticamente una serie de alarmas se activaron en el puente y todos los cañones de este comenzaron a moverse en su dirección. Una voz se activo en su comunicador y supo de quien se trataba.
- Has llegado tarde Micron, ya ajuste cuentas con la traidora. – Dice en castellano y con un claro placer al pronunciar cada palabra. – ¡Así que vete o serás el próximo!
- ¡Que así sea Desgraciada! – Grita con furia y apunta su arma contra el puente descargando con cólera sus municiones. El cristal se rompe y con el vacio salen disparadas varias Meltradis que estaban cumpliendo funciones en el puente.
