CAPITULO 9

Vertry estaba feliz, sí, ya estaba segura de eso, por primera vez en su vida sabía con certeza algo. Tras dejar a Frank en la entrada del complejo asignado a los visitantes fue a su habitación. Entro, ya no era como su antiguo camarote, este si bien sencillo, tenía algo especial, no sabía la palabra, pero le hacía sentir cómoda por primera vez en un lugar. – Quizás es por saber que estoy cerca de él – pensó. Pero también los pequeños detalles del lugar, una mesa con un frasco con algo verde con algo rojo en el extremo, le parecía muy bonito, eran de plástico y no entendía para que sirvieran, al igual que una especie de imagen en la pared, parecía un lugar extraterrestre o más bien terrestre. Pero lo mejor era el lugar para dormir, para los estándares humanos era una cama común, pero para Vertry era simplemente un sueño, era cómoda y tenia esos cobertores que la abrigaron como nunca nada lo habría hecho, por primera vez durmió cómoda y confortablemente sin esperar a que tenga que salir a cualquier batalla. Se lanzo sobre esta y se quedo mirando el techo pensando en Frank, incluso sentía curiosidad en saber cómo dormía él y si en este lugar se le permitiría dormir a su lado, la idea la hiso sonrojar y no entendía por qué.

Habría pasado alrededor de una hora cuando alguien toco a la puerta, ella se levanto y abrió, no sin antes prender la luz un par de veces, ya que en su antiguo camarote no existían las perillas de puerta ni cerraduras como las conocemos. Al abrir encontró a lo que supo era un oficial del alto mando de la RDF escoltado por dos soldados con la letra PM en el brazo, si bien no sabía lo que significaba eso, entendía que tipo de visita era.

- ¿Teniente Vertry 217? – Dice el oficial superior y ella asiste con la cabeza – Soy el Coronel Maistrov de la RDF.

- Gusto conocerle. – Responde Vertry poniéndose firme por inercia con la puerta entreabierta – ¿Que poder servirle?

- Necesito que nos acompañe por favor. – Dice el Coronel y sintió que algo no estaba bien en ese momento.

- ¿Suceder algo a Frank? – Pregunta Vertry preocupada.

- Nada le sucedió al Teniente Morris, pero alguien quiere verla a usted personalmente. – Contesta el Coronel y Vertry tuvo la certeza de algo malo estaba por suceder.

- De acuerdo… ¿Tener algo que llevar? – Pregunta despreocupada.

- No se preocupe Teniente será un instante. – Responde el Coronel con tranquilidad.

Vertry sale escoltada por el Coronel por delante y a su lado los dos efectivos de la Policía Militar. Caminan un largo trecho hasta que llegan a lo que parecía un hangar dentro de la estructura del SDF1. Cuando entra queda espantada con lo que ve. Se encontraban dos Queadluun-Rau de su antiguo grupo de combate a su cargo y por detrás un tercero de color rojo con los brazos y un cañón color verdes, supo de quien era esa nave de inmediato, asustada levanto la vista y a diez metros sobre ella vio la sonrisa victoriosa de su antigua Comandante. Sonya tenía por fin su revancha. Tras hablar con el Coronel en perfecto idioma humano deposito una capsula de cristal con una tapa, dentro había un pequeño uniforme de Meltradi con su casco. – ¡Pontelo! – Ordeno Zonya en Meltradi y todos los presentes se cubrieron los oídos por el retumbar de su vos. Ella gira para intentar huir y los dos soldados que la escoltaron le apuntaron con sus armas. Vertry sintió que ya era todo, que no podría despedirse de Frank. Mira con un sincero odio al Coronel y le pide.

- Al menos explicar a Frank lo que suceder – Pide conteniendo su rabia.

- No tengo nada que explicar a Morris, es mas con el tiempo también me ocupare de él por ser seducido por el enemigo y peor aun una traidora y saboteadora de su raza – Responde el Coronel con desprecio dándole la espalda.

Vertry baja la mirada resignada y luego mira a Zonya, entendió que les había dicho eso para poder consolidad su venganza. La comandante toca con el pie el recipiente y mueve la cabeza como apresurándola. Resignada se quita la ropa humana y se coloca el pequeño uniforme Meltradi. Mira a su alrededor y entra a la capsula cerrándose detrás de ella. En ese momento ve como entra otra oficial de uniforme blanco y cabellos castaños, seguido de lo que supuso otro piloto con el pelo negro revuelto. Estos comienzan a discutir con el Coronel enérgicamente mientras que la comandante toma el recipiente con el brazo de su Queadluun-Rau. Fue cuando la oficial comienza a gritarle a la máquina de guerra que tenia frente a ella, pero Zonya no hiso caso y salió del hangar a toda velocidad. Fue cuando sintió las limitaciones de un cuerpo micrón, se pego al fondo del recipiente, su estomago estaba a punto de devolver el delicioso desayuno que le había traído Frank. – Frank, si al menos te habría visto por última vez te habría dicho muchas cosas – Pensó con tristeza. La sensación de malestar se acabo una vez que entro al espacio. Entonces su cuerpo flotaba dentro del recipiente. Tras unos angustiosos minutos llego a la nave de Zonya entrando sin esperar a que se la autorice. Despendio de su nave y entrego a la micrón a dos soldados que la miraban sorprendida en lo que se había convertido.

- ¡Hagan que sea de su tamaño! – Ordeno la comandante – No quiero simplemente aplastarla como una capsula nutricional, quiero que se arrepienta de haber sido creada.

La comandante se quito su casco y lo dejo tirado mientras salía del hangar. Vertry miraba lo que era su nave de una manera nueva, desde otra perspectiva. Sus compañeras parecían tener órdenes de no hablar con ella a pesar de que Vertry les gritaba y golpeaba el cristal que la tenia encerrada. – ¡Debura! – Dijo una y mil veces esa mañana.

Tal como lo había ordenado la comandante Zonya trasladaron a la prisionera a la cámara de curación con el objeto de hacerla nuevamente Meltradi. Abren la capsula y tomándola con poca delicadeza la introducen en la cámara, no sin antes romperle algunas costillas. Ya encerrada y doblada por el intenso dolor que sentía la cámara se empezó a llenar del liquido que haría que regresara a su tamaño. Casi después de que sus pulmones se llenaran del líquido el dolor comenzó a desaparecer y no pudo mover nuevamente su cuerpo, como si ya no lo tuviera. Varios minutos más tarde la cámara se abrió y ella cayó de rodillas en el frio piso de la nave. Delante de ella las guardias que veía desde abajo ahora le apuntaban con sus armas y una de ellas le arrojo un uniforme, más precisamente uno de los que ella usaba. Ya con él, sus guardianas la escoltaron a una habitación la cual no tenía ningún amueblamiento ni luz. Solo le quedaba esperar en la oscuridad su destino pensando en cómo estaría Frank.

Las horas de incertidumbre pasaron hasta que la puerta se abrió, estaba entre dormida, pensó que había sido un sueño y que era Frank el que la despertaba. Pero no era así, otras dos guardias eran su escolta. Una de ellas solo dijo con tono marcial.

- ¡Es hora Vertry! ¡Camina!

Resignada al ver que ambas estaban fuertemente pertrechadas y pertenecían a la escolta personal de Lady Zonya, estaba convencida que al menor movimiento la matarían. Fue trasladada hasta uno de los hangares donde estaba Lady Zonya y otras Meltradis leales a esta. Vertry se paro frente a la Comandante y llevándose la mano al pecho e inclinándose esta le hablo.

- Mi Lady, sé que no hará caso, pero le solicito que reconsidere lo que va a hacer. – Dice Vertry con respeto tratando de no demostrarse suplicante.

- Es tarde Vertry, si hubieras hecho caso a mis continuas advertencias no estaríamos en esta situación.

- Lo sé Mi Lady, pero yo… – Vertry cambia el tono de vos y la mira directamente a los ojos – No puedo explicarlo, pero ya no me siento una guerrera, no como antes, he sido afectada por lo que llaman Cultura y no pudo dejar de pensar en las cosas que estoy sintiendo en estos momentos.

- ¿Y qué es lo que siente Vertry 217? – Pregunta la comandante con desprecio.

- Miedo – Responde abiertamente y las demás guerreras se indignaron, era obvio que una guerrera no podía darse el lujo de tener ese sentimiento. – Miedo a no volver a verlo.

- Y no lo hará Vertry, si te he traído aquí nuevamente no fue para que retome su puesto.

- Me temo que lo se…

Fue cuando Vertry se arroja contra la Comandante y está esperando esa reacción la golpea con fuerza en el rostro cayendo al piso. La comandante con un movimiento de su cabeza hace que las demás guerreras presentes comiencen a golpearla salvajemente varios minutos, quedando tendida en el piso casi sin aliento. La comandante se acerca finalmente y la toma de sus cabellos llevando su rostro contra el suyo diciendo.

- No te daré el gusto de una muerte honorable, morirás en agonía por tu traición. – Suelta su cabeza la cual cae fuertemente contra el piso y dirigiéndose a una de sus subordinadas agrega – Láncenla al espacio en algún Pod inservible.

La comandante después de la orden escupe al piso y sale de la habitación. Las demás toman a la dolorida Vertry y la arrastran hacia una mecha que estaba muy estropeada y con su fuente de poder destruida, tenia agujeros por varios lugares y la cabina estaba cubierta de sangre. La tiran dentro de esta y le colocan el casco, cierran manualmente la cabina dado que no funcionaba nada de esta y abandonaron el hangar. Vertry en la oscuridad de la cabina de Queadluun pudo notar el cambio de luces del hangar y supo que las puertas se abrirían cuando esta se pase a rojo. Unos segundo después así fue y sintió un fuerte empujón que le hiso dar la cabeza contra el monitor apagado, segundos más tarde su cuerpo quedo ingrávido. Pudo ver gotas de sangre flotando entre el visor del casco y su rostro, sabía que nadie la vendría a buscar. Solo se quedo esperando el final mientras sentía como su cuerpo se empezaba a entumir por el frio espacio. Casi inconsciente vio un destello.

¿Una explosión a lo lejos quizás… ¿Que pudo haber sido… ¿Frank…?

Vertry quedo inconsciente, perdida en el espacio, con sus últimas fuerzas recordo el calor del beso que le dio su micrón.