Hola!
Aquí vengo con el segundo y ultimo capitulo de este Two-Shot, espero que les guste, en esta ocasión traigo un SesshxKag...
ADVERTENCIA: LEMON
Inuyasha buscaba pasar desapercibido, hacia quince minutos que vio entrar a su madrastra, a la habitación de su hermano, eso lo tenía angustiado, pues sabía que tras esas puertas y muros, ocurrían sucesos no muy gratos para él; pues su querida madrastra era tan cariñosa con su hermano, como lo era con el mismo.
Con sigilo, logro llegar afuera de la habitación del hijo mayor, para su suerte; la servidumbre estaba enfocada en actividades fuera de la gran mansión, por supuesto que su padre tampoco se encontraba en casa, como siempre estaba en un viaje de negocios, quizá por eso su madrastra adoraba, buscaba consuelo a su soledad; en los brazos de sus hijastros. Suspiro profundo, antes de asomarse por el ojo de la perilla, permitiéndole ver lo que dentro ocurría, aunque con algo de dificultad.
La mujer llevaba un traje sumamente sensual, un baby doll de color rojo, el cual parecía fascinar al mayor de los Taisho, ambos se encontraban sobre la comoda cama del chico, mientras que él acariciaba el torneado y suave cuerpo de la azabache, ella jugueteaba un poco, con la larga cabellera plateada de él.
El ambarino pudo observar con dolor, como su hermano, despojaba a la mujer de aquellas diminutas prendas, mientras lascivamente acariciaba el desnudo cuerpo de su madrastra, arrancándole suspiros de satisfacción a su compañera.
— No sé por qué pierdes el tiempo con mi hermanito —
— Le quiero —
— ¿Más que a mí? —
— Es un cariño diferente —
El joven iba a refutar, sin embargo, al ver sus intenciones; la mujer prosiguió con lo olvidado, para evitar continuar con preguntas, para ella, incomodas.
Con maestría, desabotonó la camisa de Sesshomaru, mientras que él acariciaba sus glúteos, subiendo sus manos por su espalda, una vez que su camisa blanca voló, el se acerco a tomar los senos de Kagome entre sus labios, convirtiendo sus suspiros en suaves gemidos.
— Sessh —
Sin poder evitarlo, Inuyasha comenzaba a excitarse, tan solo de ver a su hermano, recorriendo el cuerpo de la que también era su mujer, pronto sus manos bajaron hasta su bragueta, prestando atención a su miembro aun cubierto por el pantalón, mientras que este parecía despertar.
La desesperación por sentirlo dentro era grande, había esperado por una semana, para estar a solas con él, pues entre sus compromisos y la estadía de su padre en casa, impedían sus encuentros, ahora al fin podía tenerlo y su cuerpo no podía esperar más por su hombría.
La habitación fueron invadidas de gemidos, cuando sin poder esperar; la mujer bajo los pantalones del peli plateado, justo lo suficiente como para dejar al descubierto el miembro erecto de él, los ojos del muchacho se abrieron de par en par, al sentir como la mujer introducía su miembro dentro de si, con suma desesperación.
— Ahhhh —
Inuyasha, aun se encontraba en el pasillo, sin embargo, ahora estaba sentado, su mano masturbaba su miembro, mientras que su con su cabeza pegada a la puerta, podía escuchar claramente los gemidos de su madrastra a causa del placer causado por su hermano.
Sus caderas se movían frenéticamente, mientras sentía el miembro de Sesshomaru embestir su interior, no podía creer cuan placentero era estar con él, por supuesto con Inuyasha las cosas eran diferentes; más suaves, más dulces, mientras que el mayor, era por demás apasionado.
Las embestidas eran fuertes y rápidas, al igual que la mano de Inuyasha, los tres iban al mismo compas, todos deseando el mismo final, después de unos minutos, todo acabo... la mujer sintió su interior, siendo llenado por el esperma de Sesshomaru, mientras que el menor, pudo ver su mano, cubierta con su propio semen...
Como fuera, los tres se amaban, cada uno a su manera; de lo que estaban seguros ambos hermanos, era que... fuese como fuese, ellos querían que ella; los amara... a ambos.
Así termina esta pequeña historia, espero que les haya gustado y por supuesto, muchas gracias por sus reviews, nos leeremos nuevamente en otra historia... hasta entonces.
Ya ne
Nao
