Sí, pues, decidí continuar con esto, en realidad no sé si guste o algo por el estilo. Como dije, esto surgió por desahogo y pues me pareció buena idea...
Disclaimer: J.K es la propietaria de Harry Potter.
Antes les quiero decir que esto está ambientado unos días después de que Harry acababa de ir a lo del Ministerio... Una mañana cualquiera en Grimmauld Place
-Ven aquí-gritaba Lily.
Cuando James resbaló con su túnica, cayendo a los pies de una chica pelirroja extrañamente parecida a su hermana, Lily aprovechó para saltarle encima y comenzar a halarlo de los pelos. Eso trajo como consecuencia horrorosos alaridos de parte del chico de gafas, mas sin embargo el de ojos verdes al que habían llamado Al, ni se inmutó. Como si eso le ocurriera todos los días. Y esa interrogante estaba impresa en el rostro de los que estaban en Grimmauld Place número 12.
-Sí, esto pasa casi todos los días.-dijo antes de dirigirse hacia los dos individuos que se encontraban en el piso y separarlos de una pelea en la que obviamente la niña pelirroja había ganado. El chico de ojos verdes parecido a Harry le susurró algo a la niña pelirroja, y ésta por primera vez se dedicó a ver con cuidado a los que la miraban atentamente.
Soltó un pequeño gritito al ver a Harry, y luego miró con expresión histérica al chico que éste tenía al lado.
-Al, vamos a morir-murmuró Lily.
-Y que lo digas.
-¡No! ¡No puede ser!-gritó Lily.
-¿Y ahora qué te pasa?-preguntó James, el cual trataba de aplastarse la mata de cabello azabache, que parecía una jungla con todo y palmeras.
-¡Me esforcé tanto en Transformaciones para nada! ¡Papá no me va a dar esos zapatos que vi el otro día! -mintió. Lo que en realidad le preocupaba era que sus compañeras de curso encontraran el botiquín que guardaba bajo la cama de la habitación.
-Estamos en un lugar desconocido, rodeados de gente desconocida, ¡¿Y tú sólo te preocupas por unos benditos zapatos?-Al parecer, Albus había perdido los estribos. El comentario tan superficial y casi estúpido de su hermana parecía haber accionado un estado de enojo que al parecer la chica nunca había visto, ya que se encogió ligeramente- ¡¿Qué diablos te pasa, mujer?
-Vamos, Al, cálmate.-trató de tranquilizarlo James. Al parecer esos tres tenían un don para olvidarse del lugar donde estaban.
-No me voy a calmar. ¿Sabes lo que me esforcé en pociones para poder obtener una nota que no fuera mediocre en éste período? ¿Sabes qué es lo que es aguantar a Slughorn preguntándote a cada rato por cómo está papá, y luego soltar comentarios mordaces sobre lo buen alumno que era? He ido por la mierda en Pociones toda mi vida!
-Pues a ti no te va mejor que a mí. Desde primer año me molesta ¡Desde primer año!
-Sí, pero a ti te va bien en Pociones. Y no suelta comentarios mordaces sobre el excelente desempeño de papá en sus clases.
-¿Y a quién le importa lo que ese viejo diga? ¡Sólo a su madre!
-A papá le importa
-¿Eh? ¿Y por qué?
-Porque es él quien me pone las notas y quien me califica todos los malditos exámenes.-Ahora los que estaban peleando eran los dos chicos, y Albus parecía querer abalanzarse sobre James a arrancarles los pelos a James, así que fue Lily la que decidió intervenir, sin dejar de mirar con nerviosismo a todos los que los miraban, especialmente un chico idéntico a su hermano mayor.
-Ya, cállense. Me importa un comino si les va bien en Pociones o no y en lo que dice Slughorn o lo que no dice Slughorn. Así que dejen de pelear de una puñetera vez y traten de arreglar esto. -Obviamente, decidieron no meter a Lily en la conversación sobre las notas.
Ella, seguramente, era la estudiante más favorecida por Slughorn en todo Hogwarts. Tanto era así, que ella no tomaba clases de Pociones con los de su mismo curso, sino que por su genialidad en el área asistía a lecturas y prácticas de estudiantes de último curso.
Lily era la envidia de sus hermanos en lo que a Pociones se refería.
Pero sus hermanos eran la envidia de Lily en lo que al resto de la magia se refería.
Como autómatas, los dos chicos dejaron de pelearse para comenzar a murmurarse cosas entre ellos, y de vez en cuando la niña pelirroja se unía a los susurros.
-Hola-dijeron los tres al mismo tiempo. Todo el mundo lo miró con caras de: ¿Qué?
-No se nos ocurrió nada mejor, ¿sí?-dijo James.
-Vaya que tienen imaginación…-murmuró Ron.
-Oye, para tu información, hice que a la directora le cayeran dos litros de miel de maple-le dijo con tonito cortante.
-Yo le agregué las plumas-dijo Albus.
-Esperen un momento, ¿directora?-preguntó Hermione. Todos voltearon a ver a James con miradas inquisidoras.
-Sí. Minerva McGonagall-contestó como si fuera lo más obvio del mundo.
-No. El director de Hogwarts es Albus Dumbledore-contestó Ron. De repente Lily dio un codazo a Albus en las costillas y éste le murmuró: ya sé, ya sé.
-No. Es Minnie-dijo Lily, incapaz de creer que en realidad Minnie no era la directora.
-¿Quién diablos es Minnie?-preguntó Harry.
-Minerva McGonagall. Nosotros le decimos así. Bueno, en realidad mi padre le dice así, entonces nosotros también, así que…-respondió Albus.
-¿Minnie? ¿Es en serio?-inquirió Remus.
-¿Qué? Se molesta cuando la llamamos así y es divertido molestarla.-dijo Lily.
-Volviendo al punto, ¿quiénes son ustedes, qué hacen aquí y por qué Albus Dumbledore ya no es el director de Hogwarts?-preguntó Hermione.
-Sí, ¿y quién diablos es Slughorn?-preguntó Ron.
Sí, sé que es algo cortico, pero me pareció bueno dejarlo hasta allí, no sé, para responder eso en el siguiente capitulo, jeje... (sí, puede que a algunos les parezca estúpido)
Y con respecto a lo de Minnie, no sé me hace gracia la idea de que Harry ysus hijos le digan así...
Tomataz0s o un review para este fracasado intento de escritora? :)
