Sí... perdón por la demora, sino que aquí en mi departamento me están jodiendo mucho, y no podía escribir con tranquilidad, así que...

ADVERTENCIA: les digo que este capítulo es más informativo que cualquier otra cosa (desde mi punto de vista) Ojalá y no se aburran, pero me pareció adecuado hablar de lo que voy a hablar en este capítulo, en éste capítulo (qué ridiculez...)

P.D.: Me han gustado mucho los reviews! Muchas Gracias! :D

Sí, Scorpius Malfoy y Rose Weasley estaban molestos. Y les voy a decir por qué:

Flash Back

Primero, no vieron a Albus después de que arrastró a sus hermanos maniáticos del Gran Comedor a la hora de la cena, y no habían vuelto a ver a ninguno de los tres, lo que puso algo frenética a McGonagall, ya que habían pasado todo el maldito día extraviados y nadie los había visto ni una puñetera vez. Entonces, se le ocurrió la "brillante idea" de enviarlos a ellos junto a Zane y Ralph*, que eran los mejores amigos de James, y a Catherine y Emmeline Dursley* (N/A: sí, les tengo que comentar sobre esos cuarto personajes…), que eran primas de Lily y, además, sus "supuestas" amigas.

Y a Scorpius se le ocurrió la "brillante idea" -Sí, Rose pensaba que ese era el día de las brillantes ideas- de adentrarse en el bosque prohibido, para ser expulsados inmediatamente por los centauros. Luego se volvieron a internar en el bosque, pero Scorpius huyó como niñita al ver una acromántula deslizarse repugnantemente por entre las fétidas raíces de algunos árboles. Sinceramente Rose creía que a veces él no parecía Gryffindor, pero a la hora de responder y jugar Quidditch ahí sí, ahí sí que estaba dispuesto a partirse la cabeza por: "la dicha de ver a ganar a nuestro glorioso equipo" sí, esa era la excusa de Scorpius, la cual siempre decía mientras soltaba lagrimitas ciertamente patéticas. Aunque en realidad se habían visto peores actores en la vida...

Luego buscaron en la biblioteca, en los vestuarios de Quidditch, en el estadio, pero nada, su Saeta de Fuego 2000 estaba allí, intacta. Incluso había reunido algo de polvillo… Luego se infiltraron en la torre de Ravenclaw, a la cual Rose accedía con mucha facilidad, para ver de vez en cuando a su amiga Leena Longbottom (se imaginarán quién es la madre por el nombre…), hija de su profesor de Herbología. Luego entraron a las mazmorras, de la cual echaron en seguida a Scorpius y a ella, excepto unas chicas que estaban encantadas con él, pero se fue apenas vio a Alexandrina Harrigan, un mastodonte… digo, una mastodonta de cara inmunda, con una trenza que incluso parecía tener músculo y vida propia. En realidad los Slytherins habían cambiado mucho desde la segunda guerra, cuando les cuestionaron su lealtad, pero a la hora de jugar Quidditch eran tan desagradables como siempre habían sido, lo que instigaba a los Gryffindors a patearles bien feo el trasero. En realidad, Slytherin no había ganado una copa en diecinueve años…

Cuando fueron a Hufflepuff a preguntar por Albus, se encontraron a unos histéricos Ralph y Zane discutiendo sobre que James estaba teniendo sexo con alguna chica guapa y que por eso no había aparecido, mientras Ralph le decía al chico americano que se callara, que el único perro en Hogwarts era él. Rose y Scopius tuvieron que aguantar la risa al escuchar el acento yankee del chico cuando estaba alterado (el americano es Zane).

-Oigan, ¿aún no han encontrado nada?-preguntó Ralph. Justamente, él era Slytherin. El chico era un completo as de la manipulación y el control mental, al igual que Emmeline Dursley.

-Nada-respondieron Rose y Scorpius. En realidad, lo único que los dos querían hacer era besarse apasioanadamente en cualquier rincón de Hogwarts, donde los dejaran cumplir con sus necesidades en paz.

-Te digo que está teniendo sexo con una chica buena y no ha querido dejarla porque es una fiera, ¿qué acaso no piensas, Ralph?

-Sinceramente, no pareces un Ravenclaw-le dijo Ralph.

-¿A qué te refieres con eso?-inquirió Zane.

-Me refiero a que eres un completo idiota-le respondió, vocalizando demasiado las palabras: completo idiota.

-¡Hey! Mis notas son mejores que las tuyas.

-Me vale tres tiras que tus notas sean mejores que las mías, eres un idiota en lo que a vida cotidiana se refiere.

-Oye!

-Cállate.

-Hola-dijeron dos voces a sus espaldas. Todos voltearon a ver quiénes eran, y se encontraron con dos chicas prácticamente idénticas una al lado de la otra.

-Hola-respondieron los dos Gryffindors.

-¿Han encontrado a Lily…?-comenzó una.

-¿…De casualidad?-terminó la otra.

Ambas tenían mala cara. Parecía como si no hubieran dormido en días.

Una jovencita de rasgos asiáticos bastante marcados apareció tras una esquina y su bufanda azul ondeó al aire junto con su lacio y perfectamente peinado cabello negro.

-¡Chicas, voy a buscar a Lily en este pasillo! -dijo ella, con una sonrisa igual de perfecta.

Rose compuso una mueca al ver sonreír a las gemelas tontamente. ¿Por qué sí se comportaban así al estar con esa tonta niña asiática y no al estar con la buena de su prima Lily?

La única razón por la cual Emmeline y Katherine se juntaban con Lily era para pedirle sus deberes. Y Rose lo sabía, pero para no partirle el corazón a su primita prefería quedarse callada, quería confiar en que el burdo linaje de los Dursley no continuaría una generación más.

-Está bien, Xing. Ya te alcanzamos. -exclamaron al unísono.

Pero para Rose era muy difícil callar.

-Bien-habló Rose frotándose las sienes. A este paso se iba a volver loca. Los mejores amigos de su su tercer primo favorito estaban peleándose sobre si él estaba teniendo una buena sesión se sexo, y acababa de escapar del bosque prohibido junto a su rubio novio, espantado por las acromántulas. Le sorprendía las cosas que él tenía en común con su padre, a pesar de que éste último nunca haya odiado tan abiertamente a alguien como odiaba a Scorpius.-¿cuál de ustedes es Kate?.-Y ahora las supuestas mejores amigas de su segunda prima favorita venían a joder, qué día tan genial, ¿no?

-Yo-respondió una chica de cabello negro y algo corto, con el flequillo hacia atrás sujetado con un gancho rojo.

-Bien, Kate, ni tú ni Emmeline han encontrado a Lily, ¿verdad?-inquirió Rose.

-No sabíamos que fuera tan escurridiza…-murmuró Emmeline.

-Sí, esa es una de las peores cualidades de cualquier Potter-le respondió Scorpius.

-En fin, ¿qué haremos? Ya hermos buscado en todo este desesperante castillo de m…-comenzó Scorpius, pero fue cortado por la mano de Rose, que había ido a parar a su boca.

-Maldices peor que un Weasley, por Dios.-Scorpius trató de decir "gracias", pero Rose le pellizcó la lengua con dos dedos.

-¿Y yo qué sé? Aquí los sabelotodos son ellos, no me preguntes a mí.-dijo Ralph.

-¿Ahora sí soy inteligente?-preguntó Zane con una venita latiendo en su frente.

-Sólo para ciertas cosas, hermano-le respondió el Slyhterin mientras le daba una palmada "amistosa" en la espalda.

-¿Han encontrado a Potter?-preguntó una voz femenina con tono cansino a sus espaldas.

-¿A cual te refieres?-preguntaron todos.

-A todos los Potter existentes en este maldito mundo.-respondió una chica pelirroja de ojos violetas, que tenía pinta de cansada y enojada.

-¿Y ahora qué ocurre, Kingsbrigde?-le preguntó Zane con voz burlona.

-Potter. Eso es lo que pasa.

-¿A cual te refieres?-volvieron a preguntar.

-A todos, a todos los malditos Potter en este condenado mundo.

-Mi tío Harry y mi tía Ginny no tuvieron nada que ver…-murmuró Rose.

-Claro que sí-le respondió ella, histérica.-claro que tienen que ver. Ellos engendraron a ese trío de demonios!

-¿Encuentras a Lily un demonio?-preguntaron las gemelas, otra vez con mala cara. Rose quiso golpearlas por hipócritas.

-¿Y tú encuentras a Al un demonio?-preguntaron Rose y Scorpius, a su vez.

-No, a él no. A Potter.

-Te refieres a James, ¿verdad?-le preguntó Ralph.

-¡Claro que me refiero a James! Digo, Potter. ¿Saben qué hará si lo encuentro? Me acosará durante el resto del maldito año diciendo que no pude vivir sin él ni un día, que estoy loca por él y me pedirá matrimonio otra vez!-la joven estaba en un grave y alarmante estado de traumatismo.

-Te gusta James-dijeron todos.

-¡No! No me gusta ese imbécil... idiota... estúpido...

-No le diremos que te gusta-respondieron todos a coro, excepto las gemelas.

-Que no me gusta él!-la chica estaba histérica. Se notaba que, aunque le gustara James, también lo odiaba, y odiaba que McGonagall la hubiera puesto a buscar a cualquiera de los tres Potter. Ella no tenía nada que ver nada con ellos excepto que James le pedía citas todos los días y matrimonio como dos veces al mes. Él y ella se asemejaban mucho a Lily Evans y al original James Potter.

-Vamos, ya déjalo, y ayúdanos a buscar a nuestra prima -las gemelas arrastraron a Polly Kingsbridge con ellas, para que se calmara un poco. Ya que estar un minuto más cerca de Zane o Ralph, la volvería loca.

-Bueno, nosotros nos vamos. Y no, Zane, James no debería estar teniendo sexo, porque nunca se perdería una clase de Defensa. Nunca perdería una oportunidad para hacer que Tywysog se vaya.

-El tipo es un hueso duro de roer, pero ya se irá-dijo Ralph a modo de despedida.

-Adiós, y sí puede que James esté teniendo sexo con una chica buena. Sí puede.-respondió Zane.

-Por cierto, ¿dónde está Fred?-inquirió Rose.

-Se quedó dormido en la biblioteca en el área de Quidditch y todas esas cosas-respondió Ralph.

-Sí, se hartó de buscarlo. Dijo que James ya aparecería, que no nos preocupásemos, que a McGonagall la edad ya le está pasando factura -respondió Zane dándose la vuelta y alzando la mano a modo de despedida mientras comenzaba a discutir otra vez con Ralph.

-Bueno… nosotros nos vamos, adiós-dijeron Rose y Scorpius al tiempo y se fueron de allí.

*** 10 minutos después ***

Ya estaba oscureciendo, y habían comenzado a caminar por pasillos desérticos a esas horas. Todo el mundo estaría en el Gran Comedor, cenando.

A Scorpius le rugió el estómago, y Rose lo miró mal.

-Tengo hambre…-parecía un monstruo hambriento al cual se le salían las babas.

-¿Sabes? A veces creo que tú y yo estamos emparentados, y que tuviste una gran descarga de DNA Weasley en tu sangre y por eso te comportas así.

-Tú eres Weasley, y no te comportas así-le respondió él con mala cara. Sí, el hambre nos pone a todos de mal humor.

-¿Quieres un chicle?-le preguntó ella.

-Sí, claro.-le respondió él tomando el chicle que ella le ofrecía. Aunque le diera más hambre, necesitaba masticar algo.

Cuando ya tuvo tiempo de masticarlo, trató de hacer una bomba con el chicle, pero ésta le salió por los dos orificios nasales, para luego formar una bomba en la que dentro habían mini fuegos artificiales que decían: caíste, idiota.

-Para tu información, el grandioso, invaluable y especial veneno de los Weasley también corre por mis venas.

-Wow.-murmuró Scorpius.

-Oye, mis tíos (N/A: Fred no murió. Lo amo demasiado. Digamos que le lanzaron un hechizo que lo dejó en precario estado de salud y luego él se recuperó y ahora está fresco como una lechuga, jejeje, perdón si no les gusta esa idea) son los dueños de la tienda de bromas mágica más famosa de toda Inglaterra. No hay niño en este país que no haya ido ni una vez a cualquiera de sus tiendas. Además, su veneno también corre por mis venas-le dijo mientras lo miraba a los ojos y enfatizaba la palabra veneno. De pronto, se echó a reír. Scorpius la miró mal.

-Vamos, fue una broma. No te pongas sensible. Además, nadie te vio.

-De todos modos no me gustó-respondió con ceño.

-Aw, estás sentido, qué lindo!-dijo ella antes de darle un besito en la mejilla.

-Oye, que beso más mísero, esperaba uno en los labios, por Merlín, mujer-replicó.

-Sacacuartos -le dijo ella antes de darle un beso, pero se detuvieron porque a Rose algo le tocó el pie. Se agachó a recogerlo y se dio cuenta que era un giratiempo. Rebuscó entre su túnica y no estaba el que McGonagall le había dado. Lo miró. Era igual, y estaba igual a como lo había visto la última vez que lo utilizó, pero, ¿cómo había llegado rodando hasta sus pies? Porque eso había hecho.

-¿Qué es eso?-inquirió Scorpius, mirando atentamente el giratiempo. Tenía que fingir que no había tenido nada que ver con el hurto que él y James habían llevado a cabo. Si Rose se enteraba, lo mataría. Literalmente. Una de las virtudes de su novia es que era poco hipotética y muy literal.

-Un giratiempo. Me lo dio la profesora McGonagall para poder tomar más clases…

-Sólo tú querrías tomar más clases de lo normal-le dijo Scorpius.

-Cállate. Pero, no sé cómo es que llegó aquí, si la última vez que lo vi estaba en el bolsillo de mi túnica…-mientras ella hablaba, Scorpius miró a otro lado, silbando una canción muggle que había escuchado con Albus.

-Bueno, como sea. De pronto se me cayó o algo por el estilo…-Rose siguió especulando como si nada, pero Scorpius tenía un mal presentimiento cada vez que veía el minúsculo aparato que sostenía su novia.

Poco a poco, fue sintiendo como si algo lo estuviera absorbiendo lentamente. Miró preocupado a Rose, y notó que ella lo miraba igual.

De repente, el giratiempo voló de las manos de Rose y se fue rodando hacia quién sabe dónde. Rose trató de cogerlo de nuevo, pero era incapaz de moverse. Tenían la sensación de que un hilo invisible los halaba, hasta que sintieron que caían por un hoyo negro, porque eso era lo único que veían: nada.

Igual que con los Potter, sintieron que cayeron durante minutos, horas, tal vez días. No lo sabían. Rose no dejó de mirar preocupada hacia abajo todo el trayecto.

Pero, sorprendentemente, ellos no cayeron como los Potter, fueron materializándose de la nada, hasta que Scorpius logró vislumbrar las cabezas de los tres desaparecidos. Inmediatamente, dominado por la ira y el cansacio, empujó las cabezas de James y Albus hacia sus platos.

-Eso les pasa.

Cuando sacaron sus cabezas de sus platos, Rose se apresuró a zampárselas de nuevo.

-Ustedes son… son… ¡Unos malditos idiotas!-bramó, histérica. Todos miraron a Rose con los ojos desorbitados, y Ron exclamó:

-¡Malfoy!

-Sí, ¿qué pasa… tú? Oye, me recuerdas a alguien conocido…-Pero fue detenido por un grito de una espantada Rose, seguido de un:

-¡¿Papá?

Mátenme. De pronto estén decepcionados (as), por este capítulo, pero creí necesario hablar de la vida de ellos en Hogwarts para poder llevar a cabo los siguientes capítulos. Perdón si no les gustó el capítulo. Como dije, me estaban jodiendo mucho en mi departamento, y pues estaba algo falta de inspiración, pero por lo menos ya se dieron cuenta de quién era quién.

Zane y Ralph: personajes pertenecientes a G. Norman Lippert. Me gustó mucho su fic, y pues pensé que serían los mejores personajes como amigos de James, además de Fred, claro.

Emmeline y Catherine Dursley: como su apellido lo indica, son hijas de Dudley, habían entrado a Hogwarts, y les encanta molestar a Petunia y a Vernon. Éste último casi sufre un ataque al enterarse que sus nietas eran magas, y Petunia estuvo tres meses internada en clínica, maldiciendo a Lily Evans. Pero fue Harry a decirle que todos los magos hijos de muggles descienden de un mago en común, que probablemente provino de la familia Evans, haciendo que Petunia entrara en estado de coma durante dos meses. Kate y su hermana son Slytherins, y como han podido ver... aún no saben apreciar a nuestra Lily... hmmm.. las voy a matar (no mentiras, lo que sucede es que aún le tengo rencor a Dudley por lo hijo de puta que fue con Harry).

Nuevamente, perdonen si está decepcionantemente ridículo y desastroso este capítulo

Se despide, Julieta...

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