Sí, aquí vengo con la conti, espero que les guste. Me costó algo de trabajo hacerlo, ya que la entomología me está dando duro, créanme. Ahí hay sí que hay bichos para tirar a la tiña... (si algún entomólogo está leyendo ésto, perdóneme). Jejeje. la sistemática da duro, señores y señoritas...

P.D.: Gracias por decirme que continuara el fic. Sinceramente, no creí que agradaría...

-¿Papá?-gritó una histérica Rose.

-¿A quién le hablas? ¿A mí? Tengo quince, por Merlín, tú… niña desconocida-Ron estaba alterado. ¿Viene una niña pelirroja que zampa las caras de los hijos de Harry en sus platos de comida, y luego lo mira espantada y grita papá? Eso definitivamente no pasaba todos los días, y menos a Ron Weasley. Rose en seguida se dirigió hacia Ron, y con su dedo índice presionó su mejilla. Sinceramente, la niña parecía una retrasadita metal...

-Un momento, ¿tú quién eres?-inquirió Hermione. Le había cabreado que una chica apareciese de la nada y de repente le gritara a Ron papá, sí que la había cabreado.

-Me llamo Rose Weasley, ¿y tú quién…?-la chica calló al ver a Hermione. La miró con horror, y luego corrió hacia donde ella se encontraba y también presionó su dedo índice contra la mejilla de Hermione como una retrasada mental.

-Ok, esto es raro…-murmuró Hermione.

-¿Rose? Vaya que tenías imaginación, Ron…-susurró Harry.

-¿Verdad que sí?-inquirió Ginny.

-Bueno, por lo menos yo sí tenía cosas que hacer, no como otros...-le dijo Ron a Harry. Éste se sonrojó y Sirius pensó: "¿Por qué si captó ese comentario y no ha captado ninguno de los míos? Necesito ser más explícito..."

-¿Rose?-preguntó Albus.

-¿Al?-preguntó ésta a su vez.

-¿Qué haces aquí?-preguntó James.

-¿Que qué hago aquí? Pasamos todo el día buscándolos. No almorzamos ni cenamos por su culpa. ¿En qué demonios pensaban al desaparecer así, eh? ¿Qué diablos pasa con los Potter?

-Por tu culpa no he comido-le incriminó Scorpius a Albus.

-Te lo daría, si no fuera porque empapaste mi cabeza con la comida-le respondió Albus, enojado.

-Yo lo arreglo-dijo Fred, antes de exclamar aguamenti, y un ácido* chorro de agua empapara las caras de James y Albus. Éstos lo miraron como preguntándole: ¿Qué diablos te pasa?

-Estaba iracundo, ya pasó. Pero aún tengo hambre.-le dijo Scorpius.

-Malfoy, ¿y tú qué haces aquí?-inquirió Sirius.

-¿Qué no es obvio? Soy el mejor amigo de Al.-todos estaban en shock. El hijo de Harry, ¿mejor amigo de Malfoy? ¿Qué diablos sucedía en el futuro? ¿Acaso el hijo de Harry estaba loco? ¿O acaso Malfoy había tenido cuerpos de Barr en sus cromosomas como para siquiera andar con un Potter? Eso sí que era raro...

-¿Tú… el mejor amigo de Al?-preguntó Harry, escéptico.

-Sí, ¿algún problema, se-se-señor… Potter?-Scorpius miró a Harry con horror- ¿Qué diablos pasó aquí?-Scorpius desviaba su mirada de Harry a Ron, y luego hacia Rose que seguía absorta presionando su dedo índice a la mejilla de una extrañada Hermione, que parecía no salir de un trance.

-¿Señor Potter?-inquirió Sirius. Harry miró a Scorpius, intrigado.

-¿Y quién es usted?-preguntó Scorpius mirando atentamente a Sirius.

-¿Qué diablos pasa en el futuro que nadie sabe quién soy? Soy Sirius Black, por amor a Dios!

-Ah, Sirius Black… ¿¡Sirius Black?

-Sí, Sirius Black.

-¿El tipo con el récord de castigos en Hogwarts?-Sirius en seguida se puso cabizbajo. Eso le traía malos recuerdos. Malos recuerdos donde James le decía que ya no era el rey de los récords de castigos en Hogwarts. Como antes hizo, Sirius se recluyó en un rincón en posición fetal, balanceándose hacia delante y hacia atrás.

-¿Qué le pasa?-preguntó Scorpius al oído de James, sin dejar de mirar a Sirius.

-Le cuesta asimilar las cosas-respondió James con sencillez.

-Ok…

-Hola, Scor-le dijo Lily cuando volvió de la cocina. Le dio un besito en la mejilla y luego fue a darle uno a una trastornada Rose.

-Rose, ¿te encuentras bien?-le preguntó, apartándola de una también trastornada Hermione.

-No. ¿Sabes lo que es venir y encontrar a tu padre con quince años en un lugar totalmente desconocido, y luego ver al padre de tu prima favorita mirándolo como si estuviera loco? No, no sabes.

-Oye, nosotros llegamos peor que ustedes. Aterrizamos sin piedad en el piso. Mi cabello parecía esconder una colmena, luego de los golpes que nos dio Lily a mí y a James. Eres una revoltosa-finalizó Albus mirando a Lily.

-Y tú…-comenzó Rose, histérica.-Tú… ¿sabes lo mucho que te hemos buscado? Incluso Polly se puso a buscarte a ti o James o a Lily..James paró oreja y comenzó a ver a Rose, expectante, pero ésta no dijo más nada sobre Polly Kingsbridge, lo que lo desilusionó un poquito.

-¿Cómo llegaron aquí, querida?-le preguntó cariñosamente Molly a Rose. Tal parecía que ella era su nieta. Sin poder evitarlo, dirigió una fugaz mirada hacia Hermione, que seguía como ida. Trató de no sonreírle a Hermione. Luego miró a Ginny y luego a Lily. Parecía que tenía cuatro nietos… Estaba que saltaba de la felicida, pero luego miró a Ron y a los gemelos, y pensó que ellos se comerían vivo a Harry si se enteraban que había engendrado tres hermosos hijos con su pequeña e inocente Ginny.

-Pues, mire, señora, nosotros estábamos ahí, y entonces sentí algo en mi pie, y me agaché y vi que era un giratiempo, y entonces...-no pudo seguir porque se vio interrumpida por tres escupidas provenientes de los Potter -los tres, pensando que Rose no diría nada inetersante, habían vuelto a tomar sus respectivos vasos-, que la miraban con miradas de psicópatas. Sí, los tres habían escupido el jugo de calabaza por la sorpresa y la histeria.

-¿Cómo que un giratiempo? ¿Dónde lo encontraste? ¿Lo tienes?-inquirió Albus, frenético, mientras miraba a Rose con desesperación.

-No. De pronto se cayó de mis manos y salió rodando hacia quién sabe dónde…-dijo cohibida ante la atenta mirada de todos.

-Genial. Simplemente genial…-murmuró James.

-Si no te acuerdas, esto fue tu culpa, imbécil-le gritó Lily antes de darle un buen pisotón. James comenzó a girar sobre su propio eje, en un pie, del dolor.

-¿Por qué?-preguntó Rose, mirando fijamente a James, logrando que éste se encogiera ante su mirada amenazante.

-Rose, querida primita-todos se sorprendieron al escuchar la palabra primita, pero prefirieron no decir nada-, él robó tu giratiempo. Ahora, ve-finalizó Lily echándole una sonrisa malvada a James, al tiempo que le daba una palmadita en la espalda a Rose. De repente, la chica explotó:

-¡Tú! Lo pagarás caro!-rugió antes de abalanzarse contra él y hacerle una llave, la cual trataba de que Rose estaba encima de él mientras hacía que James con su propia mano se aplastara su pecho, y con sus piernas tenía inmovilizadas las de él. James comenzó a hacer sonidos ahogados, mientras traba de quitarse a Rose de encima, pero ésta estaba empleando su fuerza Weasley gy lo estaba obligando a usar la suya propia para asfixiarse a sí mismo con el peso y fuerza de su mano.

-Y luego mi hija está loca…-le susurró Harry a Ron.

-Cállate-le espetó éste.

-Rose, cariño, no hay necesidad de matarlo…-murmuró Scorpius, mirando a su novia como si ésta estuviera loca. Poco a poco, James se fue tornando de un color un tanto azulado…

-G-g-oo-zz-eee…-gemía. A este paso iba a morir asfixiado.-Szz-uuéll-taaa...-Rose con una de sus manos apretó su cuello-...meee!

-¡No! Moriré si McGonagall se entera de que perdí el giratiempo. Morire, imbécil.

-Pero no lo mates-le dijo Albus.

-Tú te callas, Al.

-¿Y si no quiero?-preguntó, tratando de desafiarla, pero lamentablemente no pudo.

-Pues te callo yo-rugió ella, lanzándole una mirada frenética. Mientras, Lily soltaba pequeñas lagrimitas de felicidad mientras veía cómo su hermano mayor moría asfixiado por su prima favorita.

-Rose, déjalo ya-dijo Scorpius.

-Oblígame-le desafió ella. Pero esa vez Scorpius no se acobardó. Su novia estaba pasando por un estado natural en la etapa histérica Weasley.

-Entonces tendré que hacerlo-susurró antes de agarrar con rapidez los brazos de una frenética Rose, y luego tratar de sacarla de encima de James.

-Vamos, Al, ¿quieres que tu hermano muera?-preguntó con dificultad, ya que Rose trataba de alcanzar su cara con sus uñas.

-En realidad sí-le respondió éste yendo hacia la cocina.

-Al, vuelve-rogó Scorpius. Albus se detuvo y lo miró fijamente, para luego miarar a James con algo de compasión y diversión.

-Está bien, pero antes déjame decirle algo a James.-se agachó hasta donde estaba James, que ahora sí que estaba azul.-Si te ayudo, me harás la tarea de Pociones durante un mes.-James negó con la cabeza lo poco que podía, ya que Rose se había zafado del agarre de Scorpius y había vuelto a asfixiarlo.-Bueno, entonces me voy-dijo haciendo ademán de levantarse e irse hacia la cocina.

-Nnn-ooo-James se estaba ahogando, necesitaba ayuda. Y al parecer todos estaban tan entretenidos con la situación que nadie más quería ayudarlo excepto Scorpius.- Eeee-sstáaa… biiieen…-James había perdido el conocimiento.

-Ok-respondió Albus alegremente, sin moverse de donde estaba.

-Rose, te prometo que si sueltas a James haré todas las tareas de Pociones sin copiarme durante un mes.-Rose soltó a James en seguida. Al parecer había estado tan absorta asfixiándolo que ni siquiera oyó el pequeño diálogo que sostuvieron esos dos.

-Pero las haces todas-dijo antes de irse hacia donde estaba Lily, que le dijo: chócame esos cinco.

-Ya sabía yo que las más calmadas siempre eran las más fieras…-le murmuró Fred a George. Rose, que oyó el comentario, lo miró mal.

-Oye, Al, ¿dónde estamos?-inquirió Rose, mirando hacia todos lados. Aún no habñia reconocido el lugar en el que se hallaba.

-En Grimmauld Place número 12-le respondió éste con un escalofrío. A Rose se le desencajó la mandíbula, adquirió una mirada ida, y luego se puso a dar vueltas sobre su propio eje.

-Hermano, qué lugar tan tétrico…-le dijo Scorpius a Albus.

-Ve y mira mi cuarto, eso es aún más tétrico-dijo con tono dramático Albus. Scorpius lo miró y luego corrió escaleras arriba, para que luego todos oyeran un chillido como de niña, y Scorpius bajara, temblando.

-El horror…-gimió.

-Y que lo digas.

-¿Y entonces? ¿Qué hacemos?-inquirió Rose. Esta vez no tenía una respuesta. La etapa de la Histeria Weasley siempre la dejaba algo trastornada.

-Pues, quedarse aquí, ¿no?-preguntó Lily, aferrándose al brazo de Rose.

-Pues tocará…-de pronto, el estómago de Scorpius rugió, y luego dijo:-Tengo hambre...-el pobre parecía un perro hambriento.

-Ten.-le dijo Molly ofreciéndole un plato con spaguettis. Había ido a la cocina en el momento en que él y Rose habían dicho que no habían comido nada en el día excepto el desayuno. Sí, el otro gen Weasley en acción.

-Gracias-le respondió Scorpius con una sonrisa que impresionó a todos. Nunca habían visto a Malfoy sonreír por gratitud. Sólo por sarcasmo, y en ése momento era como ver a Draco Malfoy haciéndolo.

*** Al día siguiente ***

Eran como las nueve de la mañana de un viernes de vacaciones en el tétrico lugar de Grimmauld Place...

Todos ya se habían levantado, pero ninguno de los chicos aparecidos lo había hecho. Vaya que sí tenían el sueño pesado, pensaron todos. Ese día las posiciones eran diferentes: Albus dormía debajo de Scorpius, el cual dormía en calzoncillos y tenía los pies apoyados en el pecho de Lily, y al respirar ésta los pies de Scorpius subían y bajaban de manera graciosa, -nadie sabía cómo era que despertaban así, si cada uno se acostaba en sus colchonetas correspondientes- y James tenía su trasero cerca de la cara de Albus, cuyo rostro hacía de vez en cuando muecas un tanto extrañas, y arrugaba la nariz frecuentemente. Pero, sin embargo, Rose no estaba allí.

De pronto, una nube pelirroja salió de la cocina con dos almohadas al hombro. La chica tenía aspecto de estar más dormida de despierta, pero aún así mantenía los ojos periódicamente abiertos. Pero nadie se fijó en eso, sino en su cabello: era una nube de enmarañado de cabello rojo. Así como lo tenía Hermione en su primer año, pero rojo. Molly sonrió al verla restregarse los ojos como hacía Ron todas las mañanas.

-Permiso. Se necesita mano dura para despertarlos-dijo mientras apartaba a George, que le bloqueaba el camino a ella y sus almohadas. De pronto, comenzó a dar almohadazos a dos manos a todos los privados en el salón de Grimmauld Place. A Scorpius le dio unos frenéticos almohadazos en sus pies, los cuales se hundieron en el pecho de Lily, la cual despertó lanzando un grito ahogado que no sonó , al tiempo que se levantaba de un salto y le zampaba una buena limpia en la cara* a Scorpius, el cual se levantó sobándose la cara, para luego tropezar con sus propios pies y caer con la cara cerca de los pies de Albus. A James le dio dos almohadazos en el trasero, para luego escuchar cómo algo semejante a un globo explotaba, y Albus se levantaba de pronto teniendo arcadas, mientras le daba patadas a James en el trasero, el cual gemía de dolor mientras soniditos semejantes a un globo explotando grotescamente aún sonaban en el salón.

-Vaya…-murmuraron todos. Esa chica sí que sabía cómo quitaba el sueño a las personas...

Debo decir que usé dos colombianismos en este captítulo, jejeje... uno más que otro, pero eso no importa. Es más, creo que el segundo sí se dice en otros países...

Ácido: tremendo, hijo de p***, enorme (la verdad es que no sabría cómo explicarlo, pero es algo, ¿cómo decirlo? Super impactante, o tremendo, como dije antes...)

Una buena limpia en la cara: Una buena cachetada

Les dan ganas de volarme los sesos o hacerme un altar? No, mentiras. Reviews o tomatazos?